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agosto 26, 2017

A una primavera seca siempre le sucederá un verano fatal. Las olas de calor son letales.

Extracto del texto  http://paisnegro.eldiario.es/?_ga=2.139513207.596208848.1500883559-922726450.1457599763

" A una primavera seca siempre le sucederá un verano fatal. Las olas de calor son letales. Según la OMS, la que atravesó Europa en 2003 mató al menos a 35.000 personas, pero hay estudios que elevan la cifra a 70.000. La de 2010 en Moscú mató 10.000 personas; la de Chicago en el 75 mató al menos a 700. Una diferencia de medio grado no sólo produce insolaciones y deshidratación, también provoca fuegos e inundaciones. El efecto de la temperatura no es aritmético sino exponencial.
El ser humano es capaz de tolerar temperaturas siempre que no se alejen mucho de los 37 grados. Tras analizar las muertes provocadas por 783 olas de calor en 164 ciudades a lo largo de 30 años, el biólogo colombiano Camilo Mora de la Universidad de Hawai publicó en la revista Nature que el 30% de la población mundial está ya expuesto a condiciones climáticas letales durante al menos 20 días al año.
Según sus proyecciones, si seguimos funcionando como hasta ahora, en 2100 será el 74% de la población mundial el que tenga que sobrevivir a temperaturas letales. Si cumplimos los acuerdos de París y reducimos las emisiones tóxicas drásticamente, será “solo” un 48%. Estamos entre Guatemala y Guatepeor, pero es mucho mejor Guatemala. Sin embargo, mantenemos el sistema económico que lleva derecho a Guatepeor."

" Si la temperatura sube los dos famosos grados, la mayor parte del sur de España y de la cuenca mediterránea será desierto. Un informe del Ministerio de Medio Ambiente dice que el 80% de España corre el riesgo de convertirse en desierto a lo largo de este siglo.
Después del fuego y la desertización, llegan las inundaciones. Parece contraintuitivo, pero la sequía es un trastorno bipolar cuya cara opuesta son las grandes precipitaciones, que erosionan los montes castigados por la explotación intensiva y arrasan las ciudades sin árboles," colonizadas por el cemento. El suelo sin árboles no absorbe bien el agua, convirtiendo esas tormentas en inundación. El escenario es apocalíptico. Solo puede ir a peor."

" la temperatura y la sequedad de las ciudades ha empeorado dramáticamente por la tala de los árboles, que proporcionan sombra y evitan que el sol golpee el suelo con demasiada intensidad, provocando la evaporación de agua. También mantienen la humedad ambiental expulsando agua a la atmósfera a través de sus hojas. La humedad contribuye a la formación de nubes y a la lluvia, que a su vez contribuye a que haya más vegetación, bajando la temperatura y reduciendo las emisiones de dióxido de carbono.  En ciudades como Madrid, miles de árboles han sido arrancados en los últimos 30 años en favor de los coches. Una población asfixiada ha integrado el uso de aire acondicionado en hogares, oficinas y en los propios coches, combatiendo el calor con tecnologías que contribuyen a empeorarlo."

"El exceso de cultivo intensivo y de pozos ilegales que están desecando las marismas, un plan para profundizar el cauce del Guadalquivir que podría salinizar los humedales, otro plan para reactivar la mina de Aznalcóllar que contaminó las aguas de la zona hace unos años y la cesión de tierras contiguas al parque -DOÑANA- como almacén de Gas Natural, son los focos principales de una pira que puede convertirse en funeraria si nadie hace nada por evitarlo."

"El eucalipto, árbol australiano, es una especie foránea que crece rápidamente y consume una gran cantidad de agua, acabando con la vegetación y la diversidad y favoreciendo la erosión rasante. El eucalipto es una especie pirófita: no solo genera un entorno que favorece los incendios y sobrevive a ellos, sino que los utiliza como método de expansión. Según los datos de la Consellería de Medio Rural, en Galicia hay hoy unas 425.000 hectáreas de eucaliptos, un 76 por ciento más de lo que había planificado en 1992. El km 7,5 de la Nacional 236 portuguesa donde murieron más de 30 personas el pasado junio estaba rodeado de eucalipto, incluyendo el camino cortafuegos y los eucaliptos silvestres que lleNaban la cuneta. En un país diezmado por los recortes resulta imposible controlar su expansión. Según el Centro de Investigación y Documentación del Eucalipto (CIDEU), casi la mitad están en Andalucía, un tercio en Galicia y el resto se reparte entre Extremadura y la Cornisa Cantábrica. "

" es fundamental la limpieza del monte, el trabajo que los expertos apuntan como clave para la contención de incendios, y que ha sido descuidado con la industrialización de la agricultura y la ganadería, y el éxodo rural. Además, tampoco hay cultivos alrededor de los pueblos, que protegían mucho contra los incendios".

"sobre todo, hace falta que las administraciones cumplan la Ley de Transparencia y faciliten a todo aquel que así lo requiera toda la información pertinente acerca de la temperatura, la humedad, el consumo de recursos por parte de las empresas, el estado de las cuencas fluviales, el desarrollo de las explotaciones agrícolas, ganaderas y madereras, los proyectos de extracción de gas, la gestión del monte y cualquier aspecto que facilite la gestión del problema más grave al que nos enfrentamos todos. Cuantos más ojos y manos haya buscando soluciones, mejor para todos. "
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OTRO ASUNTO. Hoy en Perroflautas del Mundo:
Régimen Agrario. Más de 34 años cotizados para una pensión de 209 euros


"El silencio sólo serviría para fomentar la indiferencia moral del mundo". Thomas Mann

COPIADO de la pág. de fb de María Torres  el 26/5/2017, que lo publicó en 15 de mayo
"El silencio sólo serviría para fomentar la indiferencia moral del mundo"

Thomas Mann
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OTRO ASUNTO. Hoy en Perroflautas del Mundo:
Con cariño: a Javier Marías, de Maria Toca

agosto 25, 2017

Replanteando el futuro de los plásticos: En 35 años habrá más plástico que peces en los océanos

La mejor investigación actualmente disponible estima que hay más de 150 millones de toneladas de plásticos en el océano hoy en día. Joaquín Cotta  25 de Mayo de 2017


The plastic plague. Foto: Jason Childs
The plastic plague. Foto: Jason Childs
separacion
La producción y la dependencia de plásticos ha aumentado a un ritmo asombroso en los últimos 50 años.
“En 1964 se produjeron 15 millones de toneladas de plástico para embalaje en todo el mundo. Para 2014, ese número había aumentado a 311 toneladas en un año, lo que debería duplicarse en sólo otros 20 años”.
Los aspectos positivos, en un sentido económico, son enormes. Los envases plásticos preservan nuestros alimentos, reduciendo el desperdicio de productos o carnes, prolongando la vida útil de los estantes y haciendo que el transporte de mercancías sea mucho más eficiente.
Pero el precio de la comodidad se está acercando rápidamente a un punto de inflexión para nuestro planeta, ya que casi el 100% del material de empaque que la gente usa hoy en día sólo nos sirve una vez antes de convertirse en desechos en sí. Y en el sentido literal de la palabra, del precio, que equivale a tanto como 120 mil millones de dólares de plásticos anualmente.
Este número asombroso viene como resultado del estudio The New Plastics Economy: Replanteando el futuro de los plásticos, un informe que muestra nuestra necesidad de mirar la “economía del plástico después versus el uso del mundo.”
¿Reciclar? Mientras que es una práctica algo normal para muchos, el verdadero sentido es que es altamente ineficaz, porque resulta que sólo el 14% de los envases de plástico se recolectan para reciclar, además sólo el 5% se retiene para un segundo uso después de los arduos pasos de clasificación y reprocesamiento.
Por lo tanto, nuestros plásticos de un solo uso, especialmente cuando se trata de envasado, son un problema masivo que no se resuelve simplemente haciendo un esfuerzo para separar tus residuos de plástico del resto de la basura en el hogar.
El informe está pidiendo un cambio global poniendo la responsabilidad en las empresas líderes del mundo, las mentes académicas y los innovadores que pueden crear a gran escala “moon shot” innovaciones.
La alternativa “o bien”, sugieren, es que a este ritmo el océano tendrá más plástico que pescado para el año 2050. En este momento 8 millones de toneladas de plástico se filtran al océano cada año, lo que equivale a un camión de basura Lleno de plástico que se vierte en el océano cada minuto.
Sin acción significativa, ese número aumentará a cuatro por minuto:
  • “La mejor investigación actualmente disponible estima que hay más de 150 millones de toneladas de plásticos en el océano hoy en día”, dice el estudio.
  • “En un escenario normal, se espera que el océano contenga 1 tonelada de plástico por cada 3 toneladas de pescado para 2025, y para 2050, más plásticos que pescado (en peso)”.
Las soluciones descritas en The New Plastics Economy se basan en gran medida en los principios de una economía circular. Un esfuerzo afirmado para reutilizar más plásticos sería provocado por las empresas que están incentivadas a hacerlo, reduciendo la necesidad de producir nuevos plásticos, así como reducir las fugas.
El coste podría ser compensado, argumentan, aumentando la reutilización en los plásticos de negocio a negocio – lo que significa que los recursos adicionales necesarios para intensificar los esfuerzos de reutilización serían ganados de vuelta por los ahorros de costos sustanciales en el embalaje.
Entonces, ¿dónde comienza esta nueva economía de los plásticos? Resulta que los Estados Unidos, Europa y Asia se combinan para representar el 85% de la producción mundial de plásticos, por lo que probablemente sería un buen comienzo.
Mientras tanto, el informe señala que más del 80% de la fuga total de plásticos en el océano, proviene de un puñado de lugares concretos, los números son todos sorprendentes.
The New Plastics Economy no se enfoca en una innovación o tecnología innovadora para cambiarlo todo, es una conversación interesante comenzar antes de que terminemos con más plásticos en el océano que los peces. (Fuente: The Inertia)

Joaquín Cotta es director instructor de La Madrileña de Surf (1ª Escuela de Surf de Madrid).
Diplomado en Ciencias Empresariales y licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas, además es técnico deportivo de surf por la Federación Española y NSCA-CPT, entre otras calificaciones deportivas. Emprendedor e innovador, promotor del surf dentro y fuera de la capital.

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OTRO ASUNTO. Hoy en Perroflautas del Mundo: 
Las mujeres que enfadaban a Javier Marías, de Barbijaputa 




Decenas de personas se reúnen en el faro de Cabo de Palos para impedir que se privatice y se convierta en un hotel

Decenas de personas abrazan el Faro de Cabo de PalosAbrazo al faro de Cabo de Palos / Chipo. 08/08/2017 - http://www.eldiario.es/murcia/sociedad/Decenas-personas-abrazan-Cabo-Palos_12_673802614.html

MÁS INFO: La guerra del Faro de Cabo de Palos. PABLO HERRAIZ y QUICO ALSEDO  31 jul. 2017  http://www.elmundo.es/espana/2017/07/31/597e31a6468aeb4f338b45f2.html

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OTRO ASUNTO. Hoy en Perroflautas del Mundo:
Turismo basura, de José Luis Gallego


agosto 24, 2017

El Dr. Llequil y mister Jaid.


Se lo dijo. No te confíes, cualquier día ataca el monstruo de nuevo.

PAQUITA



El calor ya ha matado a cuatro trabajadores en el tajo en Andalucía

El año pasado falleció por esta misma causa un operario. CCOO denuncia que una cuarta parte de las empresas de la construcción inspeccionadas incumple el convenio colectivo María José García / 25 jul 2017 / Sevilla /

http://elcorreoweb.es/andalucia/el-calor-ya-ha-matado-a-cuatro-trabajadores-en-el-tajo-en-andalucia-AK3194637

Los golpes de calor ya han matado en lo que va de año a cuatro trabajadores en el tajo en Andalucía –uno en Sevilla y otro en Málaga, en la construcción; y dos en Almería, en los invernaderos–. Una cifra muchísimo más elevada si se compara con la del año pasado, cuando falleció un operario por las altas temperaturas en la provincia de Sevilla. En este caso también en el sector de la construcción. MÁS EN EL ENLACE
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OTRO ASUNTO. Hoy en Perroflautas del Mundo:  Refugiados climáticos: hablan las víctimas del calentamiento global

 

 

‘The Guardian’ se hace eco del “colapso” del río Tajo

El diario británico precisa que el cambio climático y los trasvases han provocado que esté en riesgo de “secarse por completo” 
 La abogada medioambiental Soledad Gallego afirma que en términos de agua, “España vive más allá de sus posibilidades”
Información de 'The Guardian' sobre el río Tajo - 15/08/2017 http://www.eldiario.es/clm/The-Guardian-hace-colapso-Tajo_0_676132492.html

En el artículo se realiza un recorrido histórico por su caudal, explicando el inicio del trasvase Tajo-Segura en su cabecera, alegando que durante la construcción de esta infraestructura, la cantidad de agua disponible “se calculó erróneamente” y las sequías cíclicas de España ni siquiera se tuvieron en cuenta. Así, precisa que actualmente solo existe el 47%  de los recursos hídricos que entonces se previeron y que los dos embalses de captación, Entrepeñas y Buendía, se encuentran al 11% de su capacidad: “demasiado escasos para permitir derivaciones”.
"Todos estos problemas derivan del diseño de una transferencia de agua desde las cabeceras de un río, sobreestimando los recursos disponibles y uniendo dos áreas con ciclos climáticos similares", afirma también Nuria Hernández-Mora, miembro de la Fundación Nueva Cultura del Agua. "Los trasvases solo han servido para crear un conflicto social y político y convertir el Tajo en uno de los ríos de peor estado ecológico de la península".
‘The Guardian’ explica que el Gobierno actual, no obstante, permite derivaciones de agua en cuanto hay excedente, lo que “hace imposible almacenar agua para hacer frente a las sequías". Contrapone esta situación con la Directiva Europea sobre Agua y recuerda el informe que elaboraron los europarlamentarios que visitaron el río, “sumamente crítico” con los continuos incumplimientos.
El diario británico incorpora otras consideraciones de la abogada medioambiental María Soledad Gallego, criticando que la gestión del agua en España ha estado motivada por intereses económicos y no por el medio ambiente. "Un río no es sólo un recurso hídrico, tiene un valor cultural, social, histórico y estético". Agrega que, en términos de agua, “España vive más allá de sus posibilidades”, y que la demanda agrícola en la cuenca del Segura ha estado aumentando durante décadas, lo que ha provocado la sobreexplotación tanto de las aguas subterráneas como de las superficiales.
“El agua será siempre un recurso escaso en España y lo que hay que controlar es la demanda (…) En el sureste del país, la agricultura se subvenciona en forma de transferencias de agua. Dependen de que exista un excedente de agua en otras partes del país y por lo tanto siempre van a tener problemas. Necesitan vivir con la realidad de lo que las cuencas de Segura y Tajo pueden ofrecer ", concluye.
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OTRO ASUNTO. Hoy en Perroflautas del Mundo:   Jueces del Tribunal Monsanto: “Monsanto no está alimentando al mundo, sino perjudicando la seguridad alimentaria”

 

agosto 23, 2017

Carlos Saura. España en los años ’50. Museo Cerralbo hasta el 3 de sept.

España en los años ’50 a través del ojo de Saura: un país mísero y abatido, pobre y apagado.  Por 18 Julio, 2017. http://www.notodo.com/carlos-saura-50

Carlos Saura


La memoria de los vencedores de la guerra civil española ocupa todavía un espacio dominante respecto a la de los vencidos. Acabada la guerra, los vencedores ajustaron cuentas con los vencidos, recordándoles durante décadas quiénes eran los patriotas y dónde estaban los traidores. El franquismo tiene sus lugares de memoria, calles, monumentos y mártires. De la República y de quienes la defendieron queda el recuerdo de los supervivientes y de algunos historiadores. Mientras la dama de Shangai hacía brillar las salas de los cines norteamericanos, en nuestro país lo que podía verse eran hombres en harapos, niños sucios, mujeres enlutadas, caminos sin asfaltar y pueblos de miseria. Fue esta España oscurísima ante la que fotógrafos como los del Grupo AFAL reaccionaron para mostrar los estragos de la guerra; un trabajo de compromiso, cargado de discurso y de lenguaje.
La fotografía de los años cuarenta se caracterizaba por un folklore y costumbrismo arrodillados ante una ley de prensa que aseguraba que el periodista fuese un apóstol del pensamiento y de la fe de la nación recobrada, un digno trabajador al servicio de España. Pero en plena posguerra hubo gente que mostró fuera de España una realidad que no era la que la dictadura estaba ofreciendo. Con la apertura de las fronteras, llegaron a España numerosos fotógrafos, convertidos más tarde en grandes protagonistas de la historia de la fotografía, como Eugene Smith, Henri Cartier-Bresson, Inge Morath, Elliott Erwitt, Robert Frank o Herbert List, entre otros.

“Saura aborda sus fotografías desde una perspectiva de empatía con un pueblo que había sufrido los estragos de la guerra civil y seguía sufriendo la pobreza y la falta de libertades del franquismo, pero lo hace con un enorme respeto y una mirada transparente”

También andaba por allí un fotógrafo que se definía como aficionado -a pesar de que vivió de ello en su juventud- y que antes de convertirse en uno de nuestros más grandes cineastas se dedicó a recorrer España con una Leica con la que retrató “un país medieval” que ahora sobrecogerá al espectador en la exposición que nos ocupa y que es una de las más atractivas de PHotoEspaña: Carlos Saura. España años 50, en el Museo Cerralbo hasta el 3 de septiembre. La muestra reúne 92 fotografías que realizó en un país entrañable y triste a la vez.

De hecho, la descorazonadora sensación que deja el recorrido por sus instantáneas es la de un país mísero y abatido, pero Saura realizó al mismo tiempo un trabajo documental sobre los pueblos, paisajes, gentes y costumbres de España en el que a través de su objetivo, se podía ver la vida y costumbres de estas gentes sencillas, sus matanzas, sus novilladas, sus fiestas -como la Semana Santa y las Fallas– y sus ritos, presentando así un país de gran riqueza cultural, resultado de múltiples influencias, como la de la ocupación árabe. Saura aborda sus fotografías desde una perspectiva de empatía con un pueblo que había sufrido los estragos de la guerra civil y seguía sufriendo la pobreza y la falta de libertades del franquismo, pero lo hace con un enorme respeto y una mirada transparente.

“Estamos en la “era de la memoria”, tan incómoda para muchos, en la que regresa un pasado oculto y reprimido, actualizado y revisado por sus herederos. Y Saura siempre lo ha evocado”

Es un país pobre y apagado en el que nos resulta muy difícil vernos reflejados, reconocernos en esos rostros tristes que son un fiel reflejo de la derrota de aquella España de posguerra. Pero también es innegable que la historia de la Guerra Civil y de la dictadura de Franco continúa persiguiendo nuestro presente. Estamos en la “era de la memoria”, tan incómoda para muchos, en la que regresa un pasado oculto y reprimido, actualizado y revisado por sus herederos. Y Saura siempre lo ha evocado también en su cine, desde La caza hasta ¡Ay Carmela!, con esa obsesión particular con la memoria, de retratar para inmortalizar. Para él la fotografía era un instrumento para retener instantes. La fotografía detiene el tiempo y lo encapsula, en este caso realizando un álbum fotográfico sobre los pueblos y gentes de España que fue descubriendo en sus diversos viajes por el país: Cuenca, Andalucía, Castilla, Madrid o Sanabria.
Saura documenta su país, como documenta en sus películas cualquier cosa con alma: la música, el baile, el flamenco, las raíces, el tango, los quinquis de los ochenta… ofreciendo el testimonio “de una época de España que ahora parece perdida en los siglos”. La extrañeza que siente el espectador ante estos paisajes remotos y sus gentes tiene que ver con el lejanísimo vínculo que parece existir entre estas imágenes de una España rural perdida en el devenir de los tiempos, con las devastadoras huellas aún visibles de una guerra civil, y la España actual. Pero las fotos de Saura dinamitan esa barrera que tenemos con el pasado. Como afirma el cineasta aragonés: “basta con mirar atentamente una fotografía del pasado para que inmediatamente aparezca una parte de la historia que todos llevamos dentro”.


Ruptura contra felipismo pop. Los maoístas del PP. Auge y caída de la contracultura española

German Cano· Deseando leer este libro de Germán Labrador.

Fernando Broncano R Un texto de referencia, y una muy buena entrevista

Germán Labrador analiza las claves de su ensayo sobre el underground de la Transición.   23.05.2017 http://www.elconfidencial.com/cultura/2017-05-23/german-labrador-contracultura-culpables-po-la-literatura_1386490/
Sin prisa pero sin pausa, empiezan a publicarse ensayos fundamentales para conocer la contracultura española. En principio, un corriente subterránea, pero repleta de desafíos a los valores dominantes (aunque muchos de sus líderes se acabaron incorporando los cuadros de mando del capitalismo posmoderno). Germán Labrador, profesor de la universidad de Princeton, aporta un completo mapa social en ’Culpables por la literatura. Imaginación política y contracultura en la transición española. 1968-1986’ (Akal).
Estamos ante un texto valioso, especialmente ahora que las instituciones se llenan de “partidos del cambio”, conectados con estas tradiciones antagonistas, hasta ahora poco documentadas. No se asusten por sus más de seiscientas páginas, ni por la avalancha de datos. El texto vuela gracias a un estilo vibrante, que no rehuye los conflictos políticos ni renuncia a los matices. Se trata de la primera publicación de la colección Reverso, dirigida por el prestigioso historiador Juan Andrade.

'Culpables por la literatura'
'Culpables por la literatura'

PREGUNTA. Leyendo su libro, parece que la inmensa mayoría de figuras de la contracultura española vienen de la clase media o alta. ¿Cómo influye este hecho en sus posiciones políticas?
RESPUESTA. Prefiero plantearlo al revés: la experiencia de la contracultura incorpora desde el principio un elemento interclasista que adquiere cada vez más importancia y constituye uno de los pocos espacios de contacto entre clases no autoritario en el final del franquismo. Frente a la mili, por ejemplo, disciplinaria y segregadora, aunque interclasista también. La experiencia de desertar, sin embargo, o la de objetar, fue también interclasista y antiautoritaria. A finales de los años sesenta, uno de los focos más poderosos de penetración de ideas contraculturales es la universidad, a la que comienzan a llegar los hijos de las clases medias y obreras del país, cada vez de forma más numerosa. En muchas ciudades hay una progresiva apropiación juvenil de calles y parques donde el elemento de mezcla social es determinante, desde las Ramblas hasta Malasaña. Aparecen locales híbridos -bares, garajes, locales de asociaciones- tanto en los centros como en las periferias. Los ateneos libertarios o algunas parroquias son lugares de porosidad social fascinante. Los festivales juveniles y las fiestas populares también.
P. Entonces, no podemos decir que la contracultura fuese una cosa de pijos.
Fiel a su tradición leninista, el PSOE vio en la cultura una herramienta de transformación social poderosa, pero no a través del cambio de las formas de vida, sino de la propagandaR. El conflicto sociopolítico más importante de la época es generacional. No se da entre obreros y clases medias, sino entre la juventud y sus mayores. Un novelista como Rafael Chirbes, que representa él mismo esa porosidad, dedicó todo su ciclo de novelas sobre la transición a contar esta historia: cómo de los que estaban en las mismas asambleas y células jugando a hacer la revolución unos acaban como diputados y otros no. Es la teoría de la generación bífida.
Además, cuando les afecta, la marginación de la juventud transicional implica por igual a los hijos de la burguesía y a los chavales de barrio: la heroína y el sida fueron fenómenos interclasistas. Las cárceles, para muchos jóvenes, lo fueron también. Hay un elemento de desclasamiento estructural entre muchos jóvenes de la época. Por supuesto, si hablamos de los recursos para sobrevivir, las diferencias vuelven a importar, no viven igual quienes tienen red de seguridad familiar y quienes no. La cultura es un valor, está claro, a la hora de dotarse de una memoria. Y el sueño de la contracultura era la socialización radical de la cultura burguesa, en el que se avanzó mucho. Si hoy hablamos de “precariado” en términos interclasistas, cabe hacer otro tanto a propósito de los años setenta. Más que una clase, la juventud era una zona de metamorfosis social, desde los quinquis hasta los Panero.
P. Una novedad sustancial del texto es la visión crítica de los años ochenta, retratados como un paso atrás en el desafío a las élites. Los compara con un baile de disfraces donde la política no está invitada. ¿Hay que afinar el relato oficial?
UCD crea el ministerio de Cultura como reconocimiento de la importancia estratégica que va a tener la cultura en el sistema que se está ensayandoR. Muchas veces le echamos la culpa a la transición de cosas que suceden más tarde. En muchos sentidos, los años ochenta fueron años contrarrevolucionarios, de retroceso de formas de vida que funcionaban en los setenta. Desde el ejercicio de los derechos en el espacio público, la democracia vecinal o escolar o las condiciones laborales, muchas rupturas de los setenta se reajustan en la década siguiente. Por el camino hay la institucionalización de una nueva clase política, ganadora de ese proceso, buena parte de cuyos cuadros vienen de los partidos antifranquistas. En la cultura, sucede algo parecido. En cierto sentido, la Movida -como la gauche divine en Barcelona- representa la institucionalización de la primera “clase creativa” española. En 2007, en plena burbuja, el PP de Aguirre homenajeaba la herencia de la Movida en el Madrid neoliberal desde esas claves.
Por el camino, toda la parte rupturista, política, comunitaria, colectiva de la contracultura se evaporó. Si uno se descuida, te cuelan a Mecano, que a los niños de los ochenta nos gustaba, pero no era eso. El término Movida no aparece hasta la primavera de 1981: todo lo anterior es otra cosa, a pesar de que se utilice para legitimar lo que viene luego. Me importaba señalar las trayectorias desiguales, como un modo de explicar que había otras alternativas históricas, que las opciones personales importan, que había otra manera de imaginar la democracia en los años setenta. Que otra transición era posible.
P. Describe al PSOE como impulsor de una verdadera “cultura de estado”. ¿Ha sido el momento de mayor intervencionismo cultural de la historia reciente?
R. Me importa mucho no echarle la culpa a la transición de lo que sucede en los años ochenta. Muchas veces la falta de buenos relatos, de buenas historias sobre lo que sucedió en los setenta nos ha hecho un poco huérfanos de tradiciones y por ahí quiere ir mi libro. El membrete Cultura de la Transición es muy útil para describir la cultura propia de los años ochenta, pero no sirve para comprender la naturaleza civil, democrática, desbordante de los procesos de producción cultural sucedidos una década antes. La cultura antifranquista fue, en gran medida, una cultura anti-transicional, es decir, contraria a una transición de las instituciones. Pero fue una cultura profundamente democrática, radicalmente preocupada por la democratización en todas las esferas (públicas, privadas, íntimas, económicas, estatales, medioambientales...). En la segunda mitad de los setenta hay una tensión estructural entre la cultura democrática y la cultura de estado. UCD crea el ministerio de Cultura, como reconocimiento de la importancia estratégica que va a tener la cultura en el sistema que se está ensayando entonces.
P. ¿Cómo se desarrolla ese proceso?
A la derecha le pasaba con la cultura lo mismo que al PSOE con la Iglesia: consciente de su importancia y de su hostilidad la temía cuando habría deseado seducirlaR. Desde 1978 habrá un progresivo “encuadramiento” de las fuerzas de la cultura en un sistema de valores conservador-reformista, basado en la tríada normalización, progreso y orden público. Fiel a su tradición leninista, el PSOE vio en la cultura una herramienta de transformación social poderosa, pero no a través del cambio de la vida, de las formas de vida, sino de propaganda. Es difícil de comprender la España contemporánea sin el aparato cultural que fue Prisa, una verdadera cosmovisión. La cultura de la normalización fue la religión de la democracia, hizo para el régimen del 78 el papel que el nacional-catolicismo había hecho para el mundo conservador.
En cuestión de cinco años fue desapareciendo el teatro independiente, el cine underground, la prensa alternativa, el periodismo de investigación. O, mejor dicho, se fue encuadrando, aceptando unos nuevos marcos económicos y morales desde los que seguir existiendo. La descapitalización de la contracultura (y la capitalización de las estructuras del régimen del 78 gracias al campo contracultural) es un proceso fascinante, que genera marginados y triunfadores. La cultura que surge después seguirá siendo en muchos sentidos interesante, y hay que valorar los esfuerzos de crear una institucionalidad de nuevo cuño, pero el problema es que para que se diese una tuvo que desaparecer la otra. Por ponerlo con un ejemplo: a mí me gusta mucho Joaquim Jordà, pero también me gusta Pedro Almodóvar, ambos narradores finos y profundos de su tiempo. El problema no es lo que hacen, con sus diferencias, sino las construcciones culturales que hacen del primero un autor de culto olvidado para el público y del segundo un icono del felipismo pop.
Muchos de los supuestos revolucionarios de los setenta se entregaron a la corrupción política de las décadas siguientes
 P: Los miembros de la contracultura suelen tener sensación de ser vanguardia, aunque solo sea estética o referida a los estilos de vida. Creo que esto impide conectar con los que ellos consideran “masas” o “gente corriente”, a la que muchas veces ven como “vulgar” o “parte del problema”.
R: Por la propia naturaleza, los cambios sociales comienzan en pequeñas agrupaciones. La paradoja es que, en tiempos de conquistas políticas, los derechos que puedan conquistarse a través de sus luchas benefician a colectivos mucho más extensos. Mientras tanto esas minorías participantes suelen ser las primeras víctimas de la represión de sus luchas. Dicho esto, las minorías tienden a estar permanentemente disociadas de lo social, y a reproducir conductas corporativas, gremiales, pandillistas, tribales. Incluso cuando su lenguaje sea inclusivo, igualitario, etcétera.
A comienzos de los años setenta, por ejemplo, se da una ruptura muy fuerte entre activismos de partido revolucionario y formas de vida contraculturales, en favor de las segundas, porque los modos de militancia antifranquista eran percibidos como autoritarios. Por ahí, la cuestión de la vanguardia se redefine. Se pasa de la utopía del «héroe poeta» a la imaginación de una «república de poetas». Era la vieja promesa lautreamoniana, de que "la poesía tiene que ser hecha por todas y no sólo por unos".
P: Ese objetivo no llega a alcanzarse. O no del todo.
R: Después de la derrota de la contracultura, la figura del "héroe" pasa a ser la del "último mohicano", y la vanguardia se vuelve un capital moral en una época de traiciones y oportunismos. Hay que pensar que muchos de los supuestos revolucionarios de los setenta se entregaron a la corrupción política de las décadas siguientes. La dignidad de Leopoldo María Panero en su locura es importante para la dignidad de la democracia. Aquella frase de los maoístas, “una minoría en la línea auténtica nunca es una minoría” encierra una fantasía delirante o una gran verdad, en función de cómo se convoque.
Desprovisto de intelectualidad orgánica, el aznarismo ofrece a muchos heterodoxos de la transición un lugar deseable
P: ¿Qué opina de esas grandes figuras de la contracultura española (Escohotado, Racionero, Dragó, Albiac..) que se han ido posicionando en favor del neoliberalismo?
R: Mi libro es una sucesión de nombres propios y vidas concretas, pero trato de no personalizar. Me interesa lo que de común hay en cada vida, lo que una trayectoria singular nos dice de evoluciones colectivas. Con sus diferencias, algunos notables, estas personas que mencionas, y otras como Jiménez Losantos o Albert Boadella, formaron parte de la primera generación de la contracultura y mantuvieron una cierta tensión crítica con la hegemonía cultural del PSOE en los ochenta. Muchas de ellas acaban integrando la intelligentsia del PP al tocar el poder. Desprovisto de intelectualidad orgánica, el aznarismo ofrece a muchos heterodoxos de la transición un lugar deseable.
A la derecha española le pasaba con la cultura lo mismo que al PSOE con la Iglesia: consciente de su importancia y de su hostilidad la temía cuando habría deseado seducirla. En ese viaje del maoísmo o del lacanianismo hacia la derecha orgánica habrá muchas cosas: la vuelta a la casa del padre para unos, para otros un odio profundo al felipismo, o a sus aliados nacionalistas, etcétera. Son viajes anímicos, profundos, en algunos casos al menos, de personas posicionadas muchas veces más allá del consenso constitucional alrededor de 1978. No siempre hay cinismo. Algunas personas dan un paso más hacia el neoliberalismo. El caso de Escohotado es realmente interesante: por momentos se diría que es el equivalente español del perfecto libertarian estadounidense.
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OTRO ASUNTO. Hoy en Perroflautas del Mundo:  La Internacional del Odio, de Ramón Lobo

   

NO es Venezuela; son niños del sur de Chile en una comunidad Mapuche. Tampoco es 1973, es 2017


NO es Venezuela .son niños del sur de Chile en una comunidad mapuches .tampoco es 1973 es 2017 señores..
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OTRO ASUNTO. Hoy en Perroflautas del Mundo: Antes que nos digan que Venezuela o Corea del Norte están detrás del atentado de Barcelona…

 

agosto 22, 2017

Poema: En las últimas noches de los días de mi padre, de Amelia Díaz Benlliure

COPIADO de la pág. de fb de Amelia Díaz Benlliure · el 22/5/2017
En las últimas noches de los días de mi padre,
cuando ya el calcio viajaba
como silencioso asesino
hacia la muerte del pensamiento,
la televisión morfina narcotizaba la espera.
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Un automóvil cruzó la pantalla.
Una mano pájaro en diagonal.
Una voz seductora quebró el silencio.
"Si volviera a nacer,
¿qué le gustaría ser?"
.
Atravesó una descarga
desde su mano a la mía,
rayo mudo abrasador.
Vino el niño que él fue
a sentarse con nosotros;
el joven que ayer saltaba
desde las nubes al mar;
el hombre, vino el hombre,
la pasión y la pareja
y la vida rezumante por los ojos.
.
La noche seguía abismo y callada.
.
De repente, un susurro:
"tu padre".
Mi mirada interrogante y su esfuerzo
desde la paz y la sonrisa:
"si volviera a nacer
me gustaría ser
tu padre".
.
Cuando en los insomnios quedo a solas con los fantasmas,
vuelvo a ver la mano pájaro.
Vuelvo a escuchar su voz.

.
(Para Iris Almenara, las últimas palabras de los padres)

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OTRO ASUNTO. Hoy en Perroflautas del Mundo: Turquía. Podemos exige la liberación de activistas de Amnistía Internacional en Turquía




Poema: Los gemidos de mi madre, de Amelia Díaz Benlliure


COPIADO de la pág. de fb de Amelia Díaz Benlliure · el 19/6/2017

LOS GEMIDOS DE MI MADRE
Ella gime.
Duerme y gime.
Camina y gime.
Habla y gime.

Sueña un pasado que ya no es
y gime.
Va de viaje a un mundo de sombras
y gime.
Balbucea un recuerdo inventado
y gime.
Pero cuando gime,
cuando solamente gime,
cuando ni duerme, ni camina, ni habla
y solamente gime,
ni duermo, ni camino, ni hablo
y lloro
y me hundo
y vivo
en cada uno de sus gemidos.

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OTRO ASUNTO. Hoy en Perroflautas del Mundo:  “Abusos sexuales, pederastia o drogas”: el hilo que recopila los casos en los que están vinculados miembros del PP 
 

agosto 21, 2017

¡POR FIN CIERRA LA CENTRAL NUCLEAR DE GAROÑA!

¡POR FIN CIERRA LA CENTRAL NUCLEAR DE GAROÑA!
Otra buena noticia: se acaba de anunciar el cierre definitivo de Garoña. El Ministerio de Energía ha denegado la renovación de la central nuclear y se da paso a su desmantelamiento. Desde luego, el PP no la cierra por convicción política, sino porque la ampliación de su vida no es rentable para sus dueños. Pero igualmente celebramos que Garoña no vaya a funcionar más, ya que decimos adios a un grave peligro en nuestras vidas para las generaciones venideras.
Gracias a todas las personas y organizaciones que habéis hecho posible abrir un poco más la puerta hacia una transición energética justa, que pasa sí o sí por un urgente nuevo modelo energético justo, limpio y seguro.


No hay texto alternativo automático disponible.


El Gobierno cierra definitivamente Garoña por el rechazo de la oposición e Iberdrola https://www.elconfidencial.com/empresas/2017-08-01/garona-iberdrola-endesa-nuclear-energia-gobierno-nadal_1423749/  1.08.2017

No obstante, el ministro de Energía, Álvaro Nadal, ha señalado que esta es una decisión muy singular y apoya que Almaraz continúe funcionando más allá de 2020, cuando cumple 40 años.
Tenia hasta el 8 de agosto para pronunciarse 

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OTRO ASUNTO. Hoy en Perroflautas del Mundo: La Iglesia Metodista y las luchas sociales, de Aníbal Sicardi
 

Anarcofeminismo: las mujeres libres que el franquismo siempre quiso ocultarnos. Conferencias: 8, 9 y 10 de septiembre

 SARA MONTERO  JORNADAS para celebrar el octogésimo aniversario de esta organización anarquista de mujeres.   Publicado:
Reunión de Mujeres Libres


Una reunión de Mujeres Libres, donde debatían sobre política, maternidad o sexualidad femenina. / CGT
Amparo Poch y Gascón obtuvo el premio extraordinario de Medicina en 1929, escribió ‘La vida sexual de la mujer’ en 1932 y trabajó para Federica Montseny en el Ministerio de Sanidad. Lucía Sánchez Saornil escribió poesía vanguardista y social y vivió hasta su muerte con una mujer: América Barroso. Mercedes Comaposada comenzó su carrera siendo montadora en una empresa de producción cinematográfica y la terminó llevando los asuntos de Pablo Picasso en Francia. Las tres fueron pioneras, anarquistas y fundadoras de la Federación de Mujeres Libres en 1936. Sus escritos y logros fueron después barridos por el franquismo hasta ser borrados por completo de la memoria colectiva. Pocos jóvenes conocen hoy quienes son ellas. Con motivo del 80 aniversario de la creación de esta asociación de mujeres libertarias la Confederación General del Trabajo (CGT) organiza una serie de conferencias los próximos 8, 9 y 10 de septiembre en Madrid para enfrentar a la Democracia con su propia historia.

Cartel de las jornadas sobre Mujeres Libres que organiza CNT en septiembre.


“Para conocer el origen del anarcosindicalismo hay que remontarse varias décadas antes de que apareciera la Federación Mujeres Libres, aproximadamente al año 1870. Las mujeres empezaron a vincularse al sindicalismo, con importantes referentes como Teresa Claramunt (quien dijo que la mujer obrera era “la esclava del esclavo”). Entonces surgieron grupos en los pueblos y las ciudades. Vieron que se ninguneaba a las mujeres y comenzaron a crear organizaciones femeninas, aunque tienen una duración breve”, explica Laura Vicente, autora del libro ‘Mujeres Libertarias de Zaragoza. El feminismo anarquista en la Transición’.
Aunque en las raíces del anarquismo está el fin de las jerarquías y el control social, este grupo de mujeres se negó a esperar a que la revolución social trajera la igualdad entre sexos, como decían sus compañeros. Para ellas, eran procesos paralelos y no sucesivos. Tampoco aceptaban la palabra “feminismo”, ya que lo relacionaban con el sufragismo, y preferían hablar de “humanismo integral”.
La Federación Mujeres Libres fue el resultado de la unión entre el grupo de anarquistas madrileñas y el Grupo Cultural Femenino de Barcelona. En 1938 ya contaba con 20.000 integrantes. Esta organización independiente no solo se preocupó de luchar por los objetivos libertarios, también batalló contra los problemas específicos de la mujer, tal y como relata en el libro ‘Mujeres Libres: el anarquismo y la lucha por la emancipación de las mujeres”, de la investigadora Martha Ackelsberg, que será una de las ponentes de la conferencia de septiembre. Los miembros más veteranos de Mujeres Libres organizaban cursos de mecánica o conducción para capacitar a las obreras para un nuevo oficio, ofrecían charlas de puericultura para las madres y les daban nociones de sexualidad, enseñándoles, por ejemplo, a explorar su propio cuerpo. Para difundir estos conceptos contaban con la revista ‘Mujeres Libres’, que llegó a lanzar 13 números.            


Para ellas, la emancipación de la mujer en el plano económico era lo principal, pero no lo único: había que llevar la igualdad también a los hogares y la vida privada. Mujeres Libres quería “emancipar a la mujer de la triple esclavitud a que, generalmente, ha estado y sigue estando sometida: esclavitud de ignorancia, esclavitud de mujer y esclavitud de productora”. Esta federación también puso en marcha los ‘Liberatorios de prostitución’. Las prostitutas eran para ellas mujeres que se habían visto obligadas a ejercer el oficio por falta de recursos económicos. Para salir de la pobreza, las reclutaban y las formaban en otros oficios donde se pudieran ganarse la vida. También debatieron sobre temas que aún no están resueltos: como la igualdad salarial, la coeducación, el reparto de tareas o el polémico amor libre, que rechazaba el matrimonio y que hoy aún sigue escandalizando a muchos. Otro de los temas que les hacían ganarse el rechazo de los conservadores eran sus charlas sobre el aborto o el uso de los anticonceptivos: estas mujeres luchaban porque las obreras tuvieran el control de la natalidad y el sexo no fuera únicamente una herramienta de procreación.
La Guerra Civil lo cambió todo. “Comenzaron también a formarlas para el frente y a hacer campañas para que, por ejemplo, se acogieran refugiados”, explica Vicente. Sin embargo, Mujeres Libres tuvo que enfrentarse también a sus propios compañeros en la batalla, dentro y fuera del anarquismo, que creían que ellas serían más útiles en la retaguardia, dedicándose a vendar a los heridos y a dar de comer a los soldados y no cogiendo un fusil, algo irrenunciable para ellas. La imagen de la miliciana con un arma está inserta en el imaginario colectivo gracias a la película ‘Libertarias’, de Vicente Aranda, que versa precisamente sobre las mujeres de esta organización.
Tres nombres para no olvidar: Amparo Posch, la virtuosa médico
Esta federación contó con un potente instrumento para llegar a las obreras y las campesinas: la revista Mujeres Libres, donde solo escribían féminas. Únicamente había un hombre: Baltasar Lobo, que se encargaba de la parte gráfica y que posteriormente se convertiría en un escultor de reconocimiento internacional. Sus fundadoras fueron la médico Amparo Poch y Gascón, la poeta Lucía Sánchez Saornil y la abogada Mercedes Comaposada, tres mujeres cultas e inteligentes que fueron referentes morales e intelectuales para muchas de sus compatriotas.











La médico Amparo Poch y Gascón, una de las fundadoras de la revista Mujeres Libres. / CGT
“Amparo era una médico aragonesa que venía de una familia donde todas sus hermanas eran beatísimas. Su madre nunca se hizo una foto porque creía que eran cosas del demonio. Ella nació en aquella casa como esas flores que nacen en un estercolero, entre la negrura”, cuenta la investigadora Antonina Rodrigo, que ha dedicado su vida y su talento a desenterrar aquellos personajes femeninos que el franquismo se encargó de hacer desaparecer de cualquier libro. Posch hizo mucha pedagogía sobre salud sexual. Iba a las fábricas a explicarle a las mujeres su cuerpo, qué sucedía cuando un hombre y una mujer tenían sexo o a hablarles del aborto. Colaboró estrechamente con Federica Montseny en el Ministerio de sanidad y escribió manuales como ‘La cartilla de consejos a las madres’ (1931) o ‘La vida sexual de la mujer’ (1932) en una época donde la regla era el sexo para la reproducción y hablar del método Ogino, que usa los ciclos naturales para evitar quedarse embarazada, era un escándalo.
En 1939 y tras el fin de la Guerra Civil, Posch cruzó la frontera francesa, donde sobrevivió sus primeros años bordando pañuelos o pintando sobres. Recayó finalmente en Toulousse donde convivió durante una época con el libertario Francisco Sabater. Hasta que en 1945 se estableció por fin el Estatuto Jurídico de los Refugiados Españoles, no pudo ejercer oficialmente su profesión de nuevo. En 1965 le diagnosticaron un cáncer cerebral y tras intentar volver a la casa paterna en Zaragoza y ser rechazada por sus hermanas, murió en Francia en 1968.
Mercedes Comaposada: la abogada protegida por Picasso
“Mercedes era una abogada que a los 30 años militaba en la CNT y se encargaba de formar a grupos de hombres y mujeres, tanto ideológicamente como en cuestiones educativas básicas. Pero se dio cuenta de que en sus clases las alumnas no hablaban ni intervenía. Se lo comentó a Lucía y a Amparo y formó un grupo femenino de jóvenes”, explica Laura Vicente.
En la revista Mujeres Libres, Comaposada escribía críticas sobre productos culturales, una industria que conocía bien, ya que en su juventud había sido montadora en una empresa de producción cinematográfica. Esta abogada creció oyendo hablar de justicia e igualdad: “Su padre era zapatero, pero fue un hombre muy sabio. Su madre se quejaba porque la casa estaba siempre llena de gente”, recuerda Rodrigo. La historiadora rebusca en su memoria sentimental la imagen de esta libertaria catalana: “Era muy inteligente, muy fina y muy elegante, tanto físicamente como espiritualmente. Tenía una enfermedad del intestino, por lo que era delgada como un hilo. Se ponía unas chaquetas cruzadas que le quedaban muy bien”.
En 1939 se vio obligada a exiliarse junto a su marido, Baltasar Lobo, a Francia, donde vivió bajo la protección del pintor Pablo Picasso y se convirtió en su secretaria. Se sabe que comenzó a recopilar testimonios sobre Mujeres Libres para un libro, pero toda la documentación se perdió, para desgracia de los historiadores.

 Lucía Sánchez y América Barroso con Emma Goldman en su visita a España.

 Lucía Sánchez Saornil: la poeta contestataria
“Lucía era muy cañera. No tenía formación académica y era telefonista. Fue poeta vanguardista, pero aprendió de manera autodidacta. Trabajaba en Telefónica y tras una dura huelga fue represaliada y trasladada a Valencia en los tiempos de Primo de Rivera”, explica Vicente. Cuando se proclama la República, vuelve a Madrid y continúa con su contribución revolucionaria y literaria en revistas como Ultra y Umbral. En Mujeres Libres, escribía poesía social y, probablemente, los editoriales.
En Valencia conoció a la mujer que la acompañaría durante toda su vida, América Barroso. Tras la guerra, ambas se exiliaron a Francia. Sin embargo, vuelven a la España franquista, aunque nadie sabe bien por qué: “Decidieron no quedarse en el exilio y volver a Madrid en el 41 o 42. Ella no puede trabajar, no tiene documento de identidad ni le interesa. Malviven durante un tiempo en el que solo trabaja América. Lucía piensa en un momento dado que la han reconocido y se van a Valencia, donde está la familia de América. Rompen la conexión con el resto de la organización, supongo que por motivos de seguridad, y viven juntas hasta la muerte”, narra Laura Vicente.
El anarcofeminismo: ¿una vía muerta?
El franquismo, que gobernó durante 40 años en España, consiguió su objetivo: el trabajo que muchas mujeres y hombres realizaron en la República quedaron sepultados durante ese periodo. El esfuerzo de los historiadores y de los investigadores que escarban en la memoria histórica ha hecho que no se olviden. En los años 60, las libertarias Sara Berenguer, en Francia, y Consuelo Portales, en Londres, decidieron resucitar la cabecera Mujeres Libres. Con la llegada de la democracia surgieron varios grupos que parecían querer continuar con la filosofía libertaria, pero acabaron diluyendo su influencia.
Son de los pocos núcleos anarcofeministas que quedan en la actualidad. Antonina Rodríguez se muestra pesimista en esta cuestión: “Ahora el anarquismo no tiene raíz. El fascismo provocó un vacío muy grande y se instaló en la incultura. No hay ideales. Hoy un político puede decir una cosa y al día siguiente otra”, se lamenta.
La Transición dejó la puerta entornada a los exiliados y a la cultura republicana que vino con ellos: “Yo pensaba que cuando muriera Franco se iban a abrir las puertas para esas personas que habían estado toda su vida viviendo en la nostalgia, pero no pasó nada. Solo vinieron los importantes. Solo se jaleaba a Alberti y a Pasionaria”, explica Rodrigo. La escritora cristaliza este sinsabor en una anécdota personal: “Cuando presenté mi libro ‘Mujeres de España: las silenciadas’ (1979), me llamaron para decirme que a Federica (Montseny) no la dejaban venir. Yo monté en cólera porque ella ya estaba ciega y hasta necesitaba un lazarillo, mientras esta gente pensaba que iba a venir con una bomba debajo del brazo. Al final le dieron permiso”, recuerda emocionada en el que fue para ella uno de los momentos más importantes de su vida: “Vino gente de todas partes, de los exilios, llevaban sin verse desde la guerra. Se besaban y abrazaban, algunos no se reconocían porque la vida les había pasado por encima”.
Rodrigo también habla de un “amor a la cultura” que se ha perdido y recuerda a esas obreras y campesinas que, tras largas jornadas de trabajo, acudían a cursos o grupos de lectura. “En la Guerra Civil los maestros eran los primeros fusilados porque se les tenía respeto y eran transmisores de conocimiento y valores. El primer hijo de cada familia también porque había mamado las ideas de los padres. Los periodistas también fueron duramente castigados”, recuerda la investigadora.
En la cansada voz de esta escritora pesa cierto desasosiego, aunque concede la entrevista con la esperanza de que sean los jóvenes los que recojan los testimonios que a ella no le ha dado tiempo a escribir. Deja antes de colgar la llamada una última reflexión: “Hoy la cultura no cuenta para nada. Estamos en un mundo salvaje. En la casa de los exiliados siempre había una biblioteca porque decían que el libro salvará al mundo”, ríe pocos minutos antes de colgar el teléfono.