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mayo 23, 2023

CTXT. La Campaña de Tecé y Martínez La promesa

Guillem Martínez 20/05/2023

 La sensación es que en el PP no hay una cabeza pensante que frene, mientras en el PSOE no hay una cabeza pensante que acelere. Lo que supone no una, sino dos tragedias griegas

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Como el fake, la promesa es un arte. Un arte, para acabarlo de liar, negado a los artistas. Santiago Rusiñol –pintor, escritor, morfinómano; lo dicho, artista– a principios del XX tuvo un escarceo con la política. Según la leyenda urbana, su familia lo metió en la Lliga, para que se buscara la vida. Llegó a ser candidato a unas elecciones y, como tal, visitó en campaña un pueblo desconocido. Allí lo dio todo, y prometió a la audiencia un puente, lo más en la época. Lo que encendió como un mechero a la audiencia, que empezó a abuchearle con violencia. Rusiñol preguntó por toda esa ira al fulano que tenía al lado. “Es que aquí no tenemos río”, le dijo. Sin enmendarse, Rusiñol, segundos antes de dejar la política por piernas, prometió a los reunidos un río. Esta parábola, hermanos, explica que la promesa y el fake –en su único mitin, Rusiñol llevó a su extremo la una e inventó la otra– son peligrosos. No intenten reproducirlos en su hogar sin la ayuda de un profesional. O, incluso, con él.

Esta semana, Lola García, en La Vanguardia, explicaba una lectura, escondida, fundamental de la campaña. La siguiente, dos puntos, el PSOE invierte su tiempo de campaña en promesas, mientras el PP lo hace en ideología. Lo que resume varias toneladas métricas de campaña, y ofrece un subsiguiente y considerable ahorro de tiempo. Que aún puede ser mayor, si observamos que el PP no invierte su tiempo en ideología a secas, sino en el cultivo concreto del objeto ideológico más I+D del siglo XXI, cuidadín. El fake, esa cosa pálida y viejuna cuando la conduce Feijóo –un señor siempre a punto de prometer un río–, y esa cosa atómica, ultrasónica, cuando la pilla el equipo de Ayuso y, gracias al fake, pulveriza toda la agenda informativa, toda la campaña de la competencia, incluso casi todo vestigio de vida. El fake es el suelo sin techo, sin límite, en el que se ubica la moderna y nueva extrema derechaPor lo que la apuesta generalizada del PP por el fake es, en este año electoral, un indicio de donde está. El PP está, glups, donde la extrema-derecha. Está, además y por esos giros dramáticos del destino, no muy alejado del PP Europeo al respecto. Lo que le confiere futuro y verosimilitud al asunto. Socorro (...)



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