DECLARACIÓN de INTENCIONES: Dirigida a aquellos Lectores Potenciales que, al entrar en la lectura de estas Mis Criaturas, sientan que no les gusta y ni siquiera les divierte. Abandonen de inmediato. Estas páginas están concebidas para Mi Memoria, mi Divertimento y el de Unos Pocos. Si tú no estás en este segundo grupo, yo no soy la persona adecuada para ti, deja esto y date una vuelta; seguro hallarás lo que buscas *** VER http://perrosflautadelmundo.blogspot.com.es/
"playa de San Julián es una cala salvaje, aislada y de gran belleza situada en el municipio de Liendo, Cantabria, famosa por sus altos acantilados y su difícil acceso a pie."
15/6/2026 ANA: Jobar, la calita para vosotros solos. ¡Que lujo!
Nosotras hoy emprendemos vuelta. Os escribo cuando llegue a casita
Gema: Aprovechando al máximo, nos fuimos a las 9 y pico, daba gusto
4.- Cucurucho de chocolate.
5.- Gema: Si, si perfecto. Y estupenda temperatura. Da gusto estar con una temperatura que por el día apetece bañarse sin pasar calor excesivo y por la noche dormir con colchita.
6.- Ana: Una que ya está en casita. Por aquí lluvia suave veraniega.
Álvaro: Por aquí día azul hasta ahora, que se ha cubierto un poco, pero un poco fresco y con viento
7.- Álvaro: El resto del día ha estado nublado y fresco
"En su tramo bajo, el estuario forma parte del parque natural de las Marismas de Santoña, catalogado como espacio Ramsar, de importancia internacional para la avifauna".
19.- Foto de autor. Con las gafas.
20.- Y fin. Gema: Yo con sudadera y ellos bañándose a las 8
Espanta imaginarse cómo habría gestionado Feijóola llegada a Ceuta de 50.000 jóvenes marroquíes en 24 horas si en ese momento hubiera estado gobernando la derecha ultra que él representa, apoyada además por la ultraderecha. Se equivocaría quien sostuviera que en tal caso no habría tenido lugar lo quePedro Sánchezcalificó de “violación de la integridad territorial de España”. Se equivocaría porque tantoMohamed VIcomo antes su padre,Hassan II, siempre acaban encontrando una razón para tocarnos las narices con Ceuta y Melilla gobierne quien gobierne en España o en Estados Unidos. Si, como afirman algunos “expertos analistas”, Marruecos lo ha hecho esta vez para intentar acabar con el Gobierno de coalición español, ¿quiere esto decir que cuando en 2002 tomaron Perejil lo hicieron para acabar con el Ejecutivo que por entonces presidíaJosé MaríaAznar? ¿O que cuando en 2021 permitieron algo parecido a lo de la semana pasada (en aquel caso fueron unas 10.000 personas) porque atendimos en un hospital de Logroño al líder del Polisario, ¿eran los Estados Unidos deJoe Bidenquienes movían los hilos?
Que el país vecino propicie un asalto de semejante calibre no es un desafío dirigido únicamente a la persona que preside el Ejecutivo español y las fuerzas políticas que lo apoyan, sino que se trata de una ofensa al Estado en su conjunto. Algo que, cuando sucede, exige cierre de filas, lealtad y apoyo por parte de todas las fuerzas políticas. Y eso ha de estar por encima de las ideologías, por muchos contenciosos internos que existan. Feijóo sabe muy bien, como lo sabe también el racista y xenófobo de Abascal, que si les hubiera ocurrido a ellos algo similar, habrían contado con el apoyo de prácticamente todas las fueras políticas del espectro parlamentario. A menos que su decisión hubiera sido entrar a sangre y fuego contra personas indefensas, como quizás podría deducirse de un desaforado tuit que el líder de Vox colgó en redes donde decía textualmente: “Hay que echarlos ya! ¡A todos! Con los medios que sea. Y si el Gobierno no lo hace, tendrán que ser los españoles solos”. Un texto publicado justo cuando la diplomacia española y la marroquí estaban cerrando la crisis consiguiendo así que más de 48.000 personas regresaran a su país en poco más de 24 horas.
Las posibles causas de lo sucedido han sido analizadas estos días por geopolíticos y “expertos” de todo tipo en decenas de horas de tertulias y cientos de artículos de opinión: que si Trump, que si Netanhayu, que si la culpa la tiene la firma de acuerdos comerciales con Argelia o la ley que reconoce la nacionalidad española a los saharauis nacidos antes de 1977, que si el dictamen del Tribunal Supremo impidiendo devolver en caliente a quienes llegan nadando a nuestras orillas… Fuese cual fuese la razón, fuese cualquiera de estas, la suma de varias o alguna otra, da igual porque lo que en un primer momento tocaba era apoyar a tu gobierno, por mucho que odies a quien lo preside. Las críticas y la exigencia de explicaciones, después.
Pero no, con su mezquindad y torpeza habituales el presidente del Partido Popular llegó a afirmar que la irrupción masiva de jóvenes marroquíes en Ceuta el pasado jueves "se conocía ya desde principios de semana". O sea, Alberto, para que yo me aclare, ¿cuando decías esto, estabas admitiendo que tenías información que afectaba a la seguridad nacional y no la pusiste en conocimiento del Gobierno de tu país? ¿es posible que seas tan ignorante, o que actúes con tan mala fe, con tanta deslealtad?
O ignorancia o mala fe ha sido también la desconcertante reacción de países como Italia, Finlandia o Dinamarca solicitando nuestra salida del espacio Schengen e incluso alguno de ellos disponiendo controles en sus fronteras para quienes lleguen desde España. Pero vamos a ver, ¿acaso desconocen que la Ciudad Autónoma de Ceuta no es territorio Schengen? ¿A qué se debe este súbito ataque de histeria? Que Trump utilice las imágenes de la llegada masiva de jóvenes marroquíes a las playas de Ceuta para asustar a sus ciudadanos diciéndoles que si votan al Partido Demócrata, los Estados Unidos serán “invadidos” de la misma manera, es algo que entra dentro de su previsible catálogo de distópicos exabruptos diarios. Pero Europa… ¿por qué Europa? ¿Cómo son capaces de poner el grito en el cielo líderes como Giorgia Meloni cuando, según Frontex (la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas), el número de entradas irregulares en Italia entre 2021 y 2026 fue el doble que en España?
A ver qué pasa este martes 4 de agosto cuando se reúnan por videoconferencia los ministros de Interior europeos. A ver qué conclusiones sacan y qué decisiones adoptan sabiendo, como saben, que no se pueden poner puertas al campo. Espero que tengan al menos unas palabras de solidaridad para con las víctimas y consigan evitar que se acaben normalizando los postulados racistas de los intolerantes. Como ha escrito Dominique de Villepin, ex primer ministro francés, “no podemos dejar que sea la extrema derecha identitaria global la que marque los términos del debate. Tenemos la obligación de mirar la realidad cara a cara, por muy compleja y dolorosa que esta sea”.
Y adoptar soluciones contundentes, añadiría yo, partiendo de la premisa del respeto a los derechos de miles de seres humanos que buscan un futuro mejor y que en la crisis de Ceuta, una vez más, han sido utilizados como carne de cañón. Entristece constatar lo poco que se ha hablado de las muchas personas, 72 en el momento en que escribimos estas líneas, que se han ahogado intentando atravesar a nado la frontera ceutí de El Tarajal. Vaya desde aquí un respetuoso recuerdo hacia todos ellos.
Pedro Sánchez y su gobierno fueron valientes levantando la voz contra las guerras crueles de Estados Unidos e Israel. Por eso se entiende mal que sea y haya sido tan complaciente con el Gobierno de Marruecos y su Rey. Se entiende que Marruecos es un vecino importante comercial y estratégicamente, que lo es para España y para la UE. Pero la complacencia en una cuestión tan delicada con dos ciudades españolas muy vulnerables y el control del Estrecho, más la amenaza permanente a Canarias, solo estimula nuevas agresiones híbridas. A la ultraderecha le viene muy bien porque divide a Europa (ayer los boots de ultraderecha y los mensajes de Trump eran estentóreos). A Vox le interesa mucho esta agresión, aunque será mucho más débil y obediente por más que ahora se agite cuando gobierne, dada su sumisión a Trump y Netanyahu (hasta que descubra, como Meloni, lo mucho que le van a despreciar los de arriba). Si a un gobierno complaciente como el actual, Marruecos le trata así, veremos qué ocurre cuando se encuentre con un gobierno vociferante y antimusulmán.
Por cierto, o el CNI lo sabía y calló (parte de la reacción contra el Gobierno de tantos aparatos de Estado) o no lo sabía y más vale que pronto se den explicaciones y tomen medidas.
En fin, iremos viendo. Comparto aquí este análisis de Andrea Rizzi en El País que coincide mucho con lo que yo ayer escribía en este muro.
Continúan los incendios en diferentes puntos del Estado español. Las muertes, los desalojos y las casas, montes y bosques arrasados por las llamas mantienen a la población en vilo. Lo principal ahora es aprovechar las ventanas de oportunidad disponibles para extinguir el fuego, pero cabe preguntarse qué sucederá después.¿Cómo nos hacernos cargo de la tierra quemada?Los trabajos de recuperación no tienen por qué replicar el paisaje anterior, sino que se puede planificar un diseño que resulte más resiliente frente a futuros focos.
"Hay gente que enseguida piensa en la repoblación", comenta a PúblicoArnau Tolrà, doctor en Ecología del Centre de Recerca Ecològica y Aplicacions Forestals (CREAF). Apunta a una tendencia a contemplar como estrategia la plantación abundante de árboles en aquellas zonas calcinadas por el fuego. Sin embargo, "sabemos que eso no es bueno".
En la misma línea se expresa Francisco Martín Azcárate, profesor titular en el Departamento de Ecología de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM). "Existe una gran presión por intervenir rápidamente, introduciendo maquinaria y reforestando", dice. "Sin embargo, esa respuesta puede resultar contraproducente, porque supone una nueva perturbación sobre un terreno ya alterado por el incendio y puede tener efectos sobre el suelo incluso más negativos que el propio fuego". El investigador del CREAF subraya que "la naturaleza tiene sus procesos". Cuando se repueblan las zonas con árboles, "no siempre se hace con las especies que toca" o se diseñan paisajes demasiado homogéneos. Según advierte, esta clase de medidas perjudica el entorno físico en el largo plazo.¿Por qué los incendios son ahora tan intensos?
La homogeneización del paisaje es precisamente uno de los factores implicados en el desarrollo de los incendios extremos. Estos superan las capacidades de extinción y han asolado España los dos últimos veranos. Las transformaciones sociales vinculadas al paso de una economía de subsistencia al modelo actual trajeron consigo cambios en los usos del suelo. Esto se suma, al menos en parte, a una despoblación rural, con lo que los bosques y montes pasan a tener mayor vegetación, más masa forestal conectada entre sí –es decir, más conectividad y más combustible–. Esto significa que el fuego es más intenso porque tiene más material que quemar, pero también se propaga más rápido porque no existen cortafuegos ni espacios abiertos que ralenticen su ritmo.
Como consecuencia, una tendencia general es que cada vez hay más grandes incendios forestales (GIF), que el Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco) define como aquellos que superan las 500 hectáreas. La titular de la cartera, Sara Aagesen, cifró este jueves 30 de julio en 38 la cantidad de GIF en lo que va de año. Según el avance informativo gubernamental sobre incendios forestales del 2025, el número de GIF para el mismo período ascendía a 14. La mayoría sucedieron a partir de agosto y en total el año pasado tuvieron lugar 63 eventos de estas características.
La perspectiva de este nuevo agosto no es especialmente positiva. Aagesen declaró este jueves desde el Centro de Coordinación de Información Nacional de Incendios Forestales en Madrid que el verano está siendo "complicado, ha empezado de una forma muy virulenta y los incendios cada vez son más complejos". A esto se suma la cuestión de la emergencia climática, las olas de calor –cada vez más frecuentes, prolongadas e intensas– provocan sequías y estrés hídrico sobre la vegetación. Por tanto, no solo hay más masa para el fuego, sino que esta es mucho más sensible y es más fácil que arda. Con una nueva ola de calor que durará por lo menos hasta este domingo, "la previsión durante el mes de agosto también es extraordinariamente complicada".
Paisajes mosaico para enfrentar el fuego
Este sería el estado de la cuestión de los incendios, los cuales se han convertido en una cuestión de Estado. "Hay una crisis de espacios abiertos porque se está homogeneizando el medio ambiente y cada vez se están densificando más los bosques con matorrales", expresa Tolrà. Pero no tiene por qué ser así. María Melero, técnica del programa de Bosques de WWF España, declara a este diario que "lo que se valora desde el punto de vista científico son esos paisajes mosaico, que combinen diferentes espacios, que sean más abiertos, sin tantas continuidades y que, en caso de incendios extremos, representen oportunidades para que los medios de extinción puedan abordarlo".
"Más que preguntarnos qué árboles debemos plantar, deberíamos preguntarnos qué tipo de paisaje queremos construir", indica el profesor titular de la UAM. "Si aceptamos que los grandes incendios van a seguir formando parte de nuestra realidad, y que el cambio climático favorecerá incendios cada vez más extremos, tiene sentido aprovechar el periodo posterior al fuego para orientar el territorio hacia estructuras menos vulnerables", abunda.
Antonio Girona, experto en postincendios e investigador en el Instituto Mixto de Investigación en Biodiversidad (IMIB-CSIC), define esta clase de paisajes como aquellos "donde masas forestales se alternan con zonas agrícolas, pastizales o áreas de matorral menos combustible". De este modo, "pueden actuar como discontinuidades que dificultan la propagación de grandes incendios". El científico del CREAF coincide y expresa que en Catalunya"hay un problema de homogeneización" con el crecimiento de la vegetación, por lo que existen posturas favorables a este tipo intervenciones. No obstante, matiza que las necesidades varían en función de cada lugar. Existen zonas más áridas como el Levante o Andalucía, donde "tienen espacios abiertos de manera natural y quizás están preocupados por los pocos bosques que quedan".
Un proceso participativo entre ciencia y comunidad
Precisamente por las necesidades particulares de cada sitio, Melero defiende que el proceso de restauración de los suelos tras un incendio debe ser participativo. "Es importante contar con técnicos y científicos para incluirlos en la reflexión sobre qué monte recuperar, pero también hay que contar con las poblaciones locales para que expresen sus necesidades y su visión". Esta reclamación no se aleja del pensamiento de los expertos. "Cada vez existe un mayor consenso científico en que la prevención de los grandes incendios requiere una gestión integrada del territorio y no únicamente actuaciones forestales dentro de las zonas quemadas", asume Girona. Se trata de pensar colectivamente qué montes queremos.
Por ejemplo, el investigador del IMIB-CSIC propone que "mantener actividades tradicionales compatibles con la conservación, como la ganadería extensiva o ciertos usos agrícolas, puede contribuir a reducir la continuidad del combustible y generar paisajes más resistentes al fuego". También Arnau Tolrà menciona la ganadería extensiva, así como la herbivoría en general como elementos que se pueden introducir en la gestión integrada del paisaje.
La mirada puesta en el futuro
Se trata en cualquier caso de un proceso lento con vocación de futuro. La tierra quemada tarda en recuperarse, el tiempo exacto depende de la intensidad del fuego, las especies quemadas y toda una serie de factores. En algunos casos, puede llevar años o incluso décadas, apunta María Melero. Por el momento, lo primero es extinguir los focos todavía activos. Una vez extinguidos, "es necesario hacer un diagnóstico riguroso de la superficie afectada, valorar los impactos con detalle e identificar qué áreas son las más sensibles para priorizar ahí las labores de restauración, las cuales deben ser mantenidas en el tiempo", explica la portavoz de WWF España. Las primeras tareas "deben ir encaminadas a la protección del suelo, que es el recurso más valioso", añade.
"Antes de actuar, merece la pena evaluar la capacidad de regeneración del ecosistema y preguntarnos si el incendio ofrece una oportunidad para construir un paisaje más heterogéneo y resiliente", recomienda por su parte Francisco Martín Azcárate. "En algunos casos eso puede significar favorecer estructuras más abiertas, con mayor presencia de pastos y menor continuidad de la vegetación leñosa, incorporar pastoreo allí donde resulte viable y evitar reconstruir paisajes especialmente propensos a incendios de alta severidad".
En el medio y largo plazo, la atención se presta en las masas forestales y en su grado de afección. En este sentido, Antonio Girona advierte de que "algunas zonas podrían no recuperar completamente la funcionalidad ecosistémica previa a los incendios", incluso si a nivel visual puede parecer que lo han hecho. Por el contrario, "otras sí podrían hacerlo a largo plazo", señala. Todo dependerá del diagnóstico que se realice, apunta Melero.
La técnica de Bosques de WWF España subraya así ese aspecto dramático de los desastres vividos este mes. Y es que "la desgracia es muy grande", debido a las "repercusiones significativas sobre los ecosistemas y la biodiversidad". No obstante, una vez las emergencias hayan sido debidamente atendidas, la catástrofe representa a su vez "una oportunidad para la restauración". Y a este respecto conviene reflexionar de qué modo puede ir encaminada hacia paisajes que, en el futuro, "estén mejor preparados y sean más resilientes frente a los incendios".