marzo 19, 2026

Sorpasso: del barco que se hunde al barco que lo hunde, de Lucio Martinez Pereda

 Lucio Martinez Pereda   9/3/2026

Sorpasso: del barco que se hunde al barco que lo hunde
Hay dimisiones que funcionan como documento de un cambio político. La renuncia del secretario general de Nuevas Generaciones del PP, Carlo Giacomo Angrisano Girauta, y su llamamiento explícito a votar a Vox pertenece a esta categoría. No es casual que el protagonista sea un dirigente joven, sobrino de un eurodiputado de Vox. Tampoco es casual que su perfil en redes se haya llenado estos meses de contenidos proTrump y proisraelíes

La escena está preparada y concertada: vídeo en redes, tono grave, apelación a los principios, denuncia del supuesto extravío moral del partido que se abandona y, como colofón, la revelación de un destino político más “coherente”. Angrisano lo resume en una frase que aspira a sentencia apodíctica : “Los partidos no empiezan a perder cuando dejan de ganar elecciones, sino cuando dejan de saber qué están defendiendo”. Es la acusación clásica de toda escisión reaccionaria: nosotros mantenemos la pureza doctrinal, ellos se han contaminado de moderación y cálculo.
Esta frase abovedada y muy pensada quiere conseguir que el sorpasso ya no sea únicamente un fenómeno electoral, busca también convertirlo en un proceso organizativo que afecte al PP desde dentro: el objetivo ultraderechists ya no es únicamente quedarse con los votos de ese partido sino también robarle la militancia. Vox no sólo quiere sustituir al PP: quiere absorberlo desde dentro.

marzo 18, 2026

Larga vida a la RTVE de 2025, de Juan Tortosa

 Juan Tortosa   Periodista   28/12/2025 

Logotipo de RTVE en la sede de Prado del Rey, Madrid.Ricardo Rubio / EUROPA PRESS

marzo 17, 2026

CTXT. Carta a la comunidad 429 | Vanesa Jiménez

  La libertad  del libertario, de VANESA JIMÉNEZ  6/12/2025


Volví a Mendoza muchos años después, en un viaje largo que empezó un día antes de cumplir los 50. Llegaba del sur de Argentina, de Tierra del Fuego y del Parque Nacional de los Glaciares, de sentirme libre como pocas veces antes, de vivir en un trozo del mundo que todavía está poco gastado, de pasar el tiempo mirando una belleza extraordinaria; de no ver edificios, ni corbatas, ni grandes tiendas, más allá de La Anónima, un ¿hiper?mercado de Ushuaia donde la ropa barata se vendía por cuotas de seis meses y el pasillo de la pasta y la salsa de tomate duplicaba al resto.

       Volví de nuevo a Mendoza un cuarto de siglo después de la primera vez, a una ciudad rodeada de desierto, levantada a los pies de los Andes, con cinco grandes plazas que se diseñaron como refugios sísmicos, a seis horas en coche de Santiago de Chile, a doce de Buenos Aires; una ciudad que debe parte de su idiosincrasia a las acequias que construyeron los Huarpes y que hoy siguen alimentando a los extraordinarios árboles que abovedan las calles. Un espectáculo.

 

      Volví –para quedarme casi dos semanas– a un pequeño complejo turístico de un distrito residencial del sur, cercano a los muchos kilómetros de vides que custodian las bodegas; al lugar más bonito de Mendoza, me aseguraron mientras decidía destino, al escondite más codiciado de la clase adinerada, supe después. Pero mientras recorría las calles aún desconocidas, con el prejuicio de la belleza, sentí que aquel era un lugar extraño, porque el dinero apenas se veía y lo que se veía era descuido, y las gentes, pocas, que participaban en la vida no aparentaban abundancia. Tras un par de paseos en coche por ese lugar sin aceras descubrí que más allá de la plaza solo había silencio, el de las calles que ocultaban barrios privados, todos con guardia de seguridad en la garita, valla de acceso y alambre electrificado, que a su vez ocultaban casas, familias, personas que allí habían encontrado su paraíso.

 

      Aquellos días tuve que atravesar muchas vallas, las de los barrios privados de las gentes que amablemente me invitaron a un asado en sus casas, no sin antes dejar mi pasaporte y la matrícula del coche. En cualquier lugar fuera del centro. Yo misma tenía que pasar por una garita para acceder al sitio en el que dormía, que tenía una jardincito donde las luciérnagas celebraban la noche y los pájaros el día, pero que solo disfrutaba a medias, porque cuando levantaba la vista me topaba con una alambrada y con sus pequeñas luces azules, señal de peligro.

 

      Por las tardes, mientras sorteaba la claustrofobia de mi encierro seguro, pensaba en por qué se elige vivir tras una cerca. En cómo una sociedad decide que la buena vida está detrás de unas espirales de alambre. Y en que ese modelo de segregación social y miedo al otro busca producir individuos, no sociedad. Lo fui viendo poco a poco, cuando el vino y la carne en el fuego recortaban las distancias y la defensa de Milei y sus postulados ultras se hacía sin complejos, entre personas trabajadoras que en cada momento tenían que decidir de qué modo pagaban las compras para evitar comisiones, que buscaban en los supermercados los descuentos del día, que cruzaban a Chile a comprar ropa… pero que habían conseguido tener una casa con seguridad 24 horas. Milei como mesías económico y Pedro Sánchez como diablo socialista, porque no hubo ni una conversación sin ataques al presidente del Gobierno español, ni tampoco sin que yo rompiera todo con un “soy zurda”.

 

      Me dediqué a escuchar para entender. Pero fue el último día, horas antes de subirme al avión que me llevaba a Buenos Aires, cuando lo vi claro. Yo misma, que jamás he tenido miedo de día, me protegí entre los cajeros automáticos de un banco, siempre custodiados por guardias de seguridad, de un hombre que se dirigía hacía mí entre gritos y aspavientos. En poco tiempo me había contagiado, el desconocido empezaba a darme miedo, a serme ajeno. Y los agentes de policía, mujeres y hombres, algunos casi niños, que recorrían casi cada calle del centro ya formaban parte de un decorado amable.

 

      Los barrios privados no son algo nuevo en Mendoza, pero sí lo es su extraordinario desarrollo. Sobre uno de los más antiguos y exclusivos, me contaron que multaban a los perros y a los niños si hacían cosas propias de perros o niños. Y que un hombre no pudo visitar a su hermano porque su hija de 5 años no tenía DNI. Basta con una búsqueda rápida en internet para ver las relaciones entre el origen del negocio de la seguridad en Argentina y muchos de los genocidas y sus secuaces de la dictadura militar que arrasó al país. Supongo que, como en España, la pulsión fascista ha convivido con la democracia y que el control de las empresas de seguridad ha servido como sucedáneo.

 

      Hoy Mendoza es una ciudad con el centro vaciado y multitud de distritos con barrios privados vendidos por lotes, que hasta hace poco eran campos de cultivo de duraznos, ciruelas o papas, y es también una sociedad que vota –el voto es obligatorio en Argentina para los ciudadanos de entre 18 y 70 años– mayoritariamente a Milei, un 71,15 % del censo en las elecciones en las que el ultraderechista consiguió la presidencia y más del 50 %, uno de los porcentajes más altos del país, en las últimas legislativas de octubre. Pero lo malo no es que respalden a un necio racista, lo peor es que, tras inculcarles la semilla del miedo al otro, se hayan convertido en no-ciudadanos, en individuos que viven de espaldas a cualquier justicia social. Y no sé si eso es reversible. Si consigues encerrar a un pueblo en su particular show de Truman, las mentes también quedan aprisionadas por alambres y los efectos son trágicos: no hay causa común posible, no hay comunidad.

 

      En junio de 2022 escribí una columna, La gran dimisión de los lectores, en la que abordaba la caída de las audiencias de los medios de comunicación y me preguntaba si al cansancio postpandémico y al hartazgo político no había que sumar la ruptura del espacio de lo común. He pensando mucho sobre eso en los últimos años, mientras las ultraderechas crecían y los ultras más poderosos nos enfangaban la actualidad con sus bulos y mentiras y el periodismo quedaba relegado a un mero fact checking. Mis días en Mendoza me han servido para constatar que hay pueblos que están muy cerca de dejar de serlo, y entonces he empezado a sentir miedo verdadero.

 

      Si les he contado esta historia propia es porque, mientras todo eso pasaba, una parte de mi cabeza seguía en Madrid, y en la culminación del largo proceso por el que esta revista cambia su forma jurídica para ser editada por la Fundación Contexto y Acción. Más allá de conceptos legales, la nueva etapa responde a muchos meses de reflexión, con grandes dudas y vaivenes, pero con un primer objetivo fundamental: proteger la sostenibilidad económica de nuestro proyecto periodístico, que, si les cuento la realidad, está en cuestión. Pero más allá de esa condición necesaria, había otra que en nuestros debates internos era igual de importante, y que yo a 11.000 kilómetros de distancia pude ver más clara: sin defender/proteger/recuperar lo común, nada de lo que soñamos hace once años es posible. El mismo periodismo no lo es.

 

      La Fundación Contexto y Acción será, o esperamos que así sea, una tierra sin fronteras, fértil, donde quepamos todas, nos cuidemos y protejamos los valores democráticos. Un lugar donde trabajemos por recuperar lo común como premisa para hacer un periodismo bueno y necesario. Un sitio donde luchemos contra los instigadores del racismo y el odio, aunque a ratos tengamos que tirar de punitivismo para pelear contra el blanqueo y la impunidad de la extrema derecha. Un gran barrio de entrada libre en el que aprendamos, disfrutemos y nos hagamos mejores.

 

      Sé que uno de los argumentos con más peso para pedirles que nos ayuden en esta nueva gran aventura es que sus aportaciones a la Fundación Contexto y Acción desgravan a Hacienda, el 80% de los primeros 250 € donados, pero a mí me gustaría creer que hay otro motivo de fondo, el que realmente nos une: la esperanza compartida de que somos muchas las que queremos vivir mejor y que las otras también lo hagan, que somos muchas las que no vamos a quedarnos quietas, ni calladas.

 

      Como dijo el tercero de la Azores, “el que pueda hacer, que haga”. En eso estamos. Ojalá nos acompañéis. Aquí os dejo la alcancía. ¡Hay que llenarla!

 

      Gracias por leerme y un abrazo cómplice.

 

Vanesa

marzo 16, 2026

A+A. Picos Europa. Fotos de cima, en familia, de 2019 a 2025

 1.- Picos de Europa 2025.  Foto de Ana. En la cima del Jultayu (1940m), 7/8


2.- Picos Europa 2024. Torre Bermeja (2393m) por la Vega de Llos y las Moledizas, 15/8


3.- Picos Europa 2024. Pico Jario (1914m) por Panderrueda-, 17/8


4.- Picos Europa 2024. Peña Cotorra por Vegabaño, 14/8

5.- Picos  2024. Pico Gabancera (2050 m) por Pandetrave, 12/8/


6.- P. de Europa 2021. Torre de Friero, por Santa Marina de Valdeón, 11/8/. 

7.- Picos Europa 2020. Torre del Hoyo de Liordes (2474m), 14/8 

8.- Picos Europa 2020. Pico Gildar por Puerto de Panderrueda, 13/8

9.- Picos Europa 2019. Torre Casiano de Prado, por Santa Marina de Valdeón y Colladinas,13/8

PAQUITA

marzo 15, 2026

Pueblos Vivos Cuenca. ¿Sabes en qué pueblo de Cuenca se tramita la quinta macrogranja?

 14 sept 2025

Presentamos más de 13.000 alegaciones contra el Plan de despliegue del biogás y biometano de la Junta de Castilla-La Mancha

Plantas en tramitación a agosto 2025

Amplio rechazo popular a un plan regional de biometanización que contempla la construcción de entre 113 y 280 plantas y cuya elaboración y evaluación ambiental fueron adjudicadas a dedo a Biovic Consulting, una empresa que desarrolla plantas de biogás.

A pesar de no haberse aprobado todavía el Plan, ya hay más de 50 proyectos en tramitación repartidos por las cinco provincias.

Consulta aquí el mapa y listado.

La Consejería de Sanidad ha alertado de que no hay ninguna referencia a aspectos sanitarios en el Plan que va a regular las plantas de biogás en Castilla-La Mancha: “además del riesgo de contaminación de los acuíferos, no se detalla el riesgo de escape de gases que provocan irritaciones respiratorias, enfermedades pulmonares y otros daños”. También pide que se tenga en cuenta la opinión de los vecinos antes de instalar una macroplanta de biogás.

Stop Ganadería Industrial teme que las macroplantas de biogás supongan un efecto llamada de más macrogranjas porcinas, ahora que ya terminó la moratoria que impedía la construcción y ampliación.

Saber más aquí

Escucha nuestra intervención en radio aquí:


Se empieza a tramitar una quinta macrogranja en Carboneras de Guadazaón, que llegaría a 24 cerdos por habitante


Las cuatro macrogranjas existentes en Carboneras de Guadazaón

La Junta de Castilla-La Mancha ha iniciado la tramitación de una nueva macrogranja de 1.995 cerdos, 5 cabezas por debajo del nivel que le exigiría someterse a una evaluación ambiental ordinaria, en vez de simplificada.

Pueblos Vivos Cuenca alerta de que “la nueva macrogranja se ha proyectado con un tamaño de 1.995 cabezas para así eludir la Evaluación Ambiental Ordinaria y más tarde poder ampliarse con facilidad”. Por ello exige que se tramite de forma ordinaria y no simplificada.

Las mediciones efectuadas por la Red ciudadana de vigilancia de nitratos en las fuentes del municipio arrojan cifras superiores a los 50 mg/l.

Leer artículo aquí

Escucha nuestra intervención en Radio Nacional de España:


MÁS NOTICIAS

El Ministro de Transportes, Óscar Puente, tilda de «fracaso» las estaciones de tren de alta velocidad alejadas de los núcleos urbanos, como la Cuenca-Fernando Zóbel

La estación de Alta Velocidad de Cuenca se encuentra a 6 km del centro de la ciudad. Costó 20 millones de euros. Puedes ver la intervención del ministro aquí:


Empresas israelíes a favor de la ocupación de Gaza que operan en Cuenca

La compañía israelí Enlight es propietaria de la mayor planta eólica en España, situada en Cuenca (Atalaya de Cañavate, Tébar y Cañada Juncosa). Además, acaba de recibir el visto bueno del Ministerio de Transición Ecológica para convertirse en el mayor complejo que combinará energía solar, almacenamiento de baterías y energía eólica, con 554 MW e ingresos anuales esperados de 100 millones de dólares. Esta compañía israelí tiene instalaciones energéticas en territorios ocupados ilegalmente. Otra compañía israelí, Nofar Energy tiene parques solares en los municipios conquenses de Olmedilla de Alarcón, Valverdejo y Alarcón. Su fundador, presidente y máximo accionista, Ofer Yannay, está claramente alineado con las políticas de Benjamín Netanyahu.

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Víllora, San Martín de Boniches y Villar del Humo constituirán asociaciones de propietarios forestales



En la provincia de Cuenca la mayor parte del monte privado está formada por pequeñas parcelas sin gestión activa, lo cual a juicio de los expertos dificulta la prevención de incendios y el aprovechamiento de los recursos. La formación de asociaciones permitirá coordinar labores preventivas y mejorar la respuesta ante incendios, acceder a ayudas y apoyos técnicos más fácilmente, incrementar la rentabilidad del monte y reforzar el arraigo poblacional mediante empleo vinculado al territorio.

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La Escuela de pastores de Castilla-La Mancha forma en tres años a 300 alumnos, el 75% de fuera de la Unión Europea




El salario y las condiciones laborales —1.350 euros mensuales por 40 horas semanales— hace que muy pocos alumnos sean españoles. La Escuela nació en 2022 para ayudar al sector a suplir la falta de mano de obra y ofrece cursos prácticos de 25 horas

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La ganadería extensiva es una herramienta fundamental para trabajar la prevención de incendios

gracias a la acción de eliminación de vegetación que realizan sus animales, aunque también hay que señalar que por sí misma, no constituye la única solución para los incendios forestales.




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LECTURA INTERESANTE

Las olvidadas fábricas de cambio climático



Hoy en día ya no hay duda de que el extraordinario calentamiento global del planeta está provocado por la actividad humana. Las consecuencias de la crisis climática en la que estamos inmersos son cada vez más evidentes e incluso están superando las estimaciones de la ciencia. La buena noticia es que aún estamos a tiempo de evitar las peores consecuencias del cambio climático, pero para ello debemos reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de todos los sectores, sin excepciones, de forma urgente.

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Naturaleza Pastoreada: el ganado que pasta cultiva la vida


RUTA SUGERIDA

Valtablado de Beteta



Hoy, recorrer sus calles es una experiencia que va más allá de lo visual; es adentrarse en un silencio que cuenta la historia de un pueblo forzado al olvido. Pasear por Valtablado, visitar su fuente y su lavadero, es sentir el peso de una época en la que el desarrollo desigual dio la espalda a los pueblos, y una invitación a reflexionar sobre el impacto del abandono rural en nuestras raíces.

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