octubre 25, 2026

Ayuso también ha conseguido enfadar a los médicos, de Spanish Revolution

 Spanish Revolution    15/10/2026

Ayuso también ha conseguido enfadar a los médicos
Mientras miles de profesores madrileños se manifiestan contra los recortes educativos, los médicos de la Comunidad de Madrid acaban de anunciar cuatro bloques de huelga entre octubre y diciembre. Comenzarán el día 28 de este mes y continuarán del 4 al 7 y del 18 al 21 de noviembre, además de una última convocatoria del 9 al 12 de diciembre.


Cinco organizaciones médicas, entre ellas Amyts, denuncian que el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso mantiene bloqueadas las negociaciones sobre sus condiciones laborales. En una consulta interna en la que participaron 1.299 facultativos, el 53,1% apoyó volver a la huelga. La Consejería de Sanidad tiene dos semanas para intentar evitar el primer paro.
Los médicos reclaman mejoras en la remuneración de las guardias, reconocimiento de toda la jornada trabajada, estabilidad en los centros, límites a las agendas de atención primaria y una mesa específica de negociación. Según el comité de huelga, la última reunión con la Consejería fue en julio, después de que numerosos profesionales dejaran voluntariamente de hacer jornadas extraordinarias como medida de presión. La Administración prometió entonces un calendario de reuniones que, según los sindicatos, nunca llegó. Otras comunidades, como Galicia, Asturias, Andalucía y el País Vasco, han alcanzado acuerdos que permitieron evitar convocatorias similares. En Madrid, los profesionales denuncian que siguen esperando respuestas.
Ayuso ha conseguido que los profesores salgan a la calle por unas aulas dignas mientras los médicos preparan huelgas por sus jornadas, sus guardias y la falta de negociación. Y hablamos de una presidenta que lleva años utilizando la sanidad pública como uno de sus principales campos de batalla política. Después de tanto discurso sobre la excelencia madrileña, estaría bien que explicara por qué un médico tiene que dejar de hacer horas extraordinarias para conseguir que alguien de su Gobierno se siente a negociar. La próxima vez que la escuchéis presumir de los hospitales de Madrid, recordad que dentro trabajan personas que están organizando cuatro tandas de huelga porque llevan meses esperando respuestas de la Consejería. Los edificios salen estupendos en las fotografías institucionales. Las guardias de quienes trabajan dentro, bastante menos.

octubre 24, 2026

ALEMANIA. Miles de jóvenes salen a las calles en protesta del servicio militar obligatori,,,;

 Juan Alvarez   3/10/2026


Que yo sepa esta semana se han manifestado

- En Alemania en contra del servicio militar obligatorio; a favor de entablar relaciones con Rusia y con proclamas antifascistas y nazis.
- En Francia los jóvenes y mayores, empleados públicos y atención: de educación secundaria (o sea que niños) con disturbios muy potentes y muchas otras. Más de 200 manifestaciones. Vamos, Francia arde.
- En España los jóvenes como líderes por la vivienda y detrás la mayoría social con acampadas en 50 ciudades si no me equivoco.
- Portugal en contra del gasto militar.
Parece que en UK está la cosa que salta y estoy seguro que hay más países con manifestaciones.
Europa, la UE, pierda su bienestar e hipoteca su estabilidad a cambio de armas, neo liberalismo y fascismos y todo a costa del ciudadano de a pie retornando a tiempos oscuros y perdiendo seguridad en clara confrontación encima con la primera potencia nuclear del mundo, Rusia... Esto hay que pararlo ya porque esta gente que lleva todo no tienen conciencia ninguna.


Según sus cifras, 45.000 jóvenes de más de 150 ciudades volvieron a salir a las calles el viernes para recordar a todos hacia dónde se dirigía el mundo cuando  (...)

Fantástico vídeo de Francia!!!. Lo manifestantes sin miedo. Algunos se ríen. Qué pueden hacer 20 o 100 contra 10.000? Eso es organización. Si te preguntas por qué en Francia a pesar de los manifestaciones, de que en España la macroeconomía vaya bien, ellos viven mejor, que sepas que es por esto. Por no tener miedo y pedir lo que le pertenece.

Die Linke. Berlín rompe una idea cómoda: el descontento no pertenece a la extrema derecha

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Die Linke ha pasado de alrededor del 12% en 2023 a superar el 25% y convertirse en primera fuerza de Berlín. Lo ha hecho en una campaña dominada por vivienda, alquileres y coste de vida, mientras se desploma la coalición gobernante de CDU SPD..


Eso permite interpretar su resultado desde una perspectiva distinta a la explicación recurrente sobre el auge de los extremos. Una parte del voto de protesta berlinés ha encontrado una propuesta ligada directamente a las condiciones materiales de vida: cuánto cuesta una casa, cuánto queda del salario después de pagarla y quién controla el suelo y los edificios de la ciudad.

No demuestra que esa fórmula vaya a funcionar igual en toda Alemania ni mucho menos en toda Europa.

Berlín tiene características particulares: una larga tradición política de izquierdas, un mercado inmobiliario especialmente tensionado, una elevada proporción de población inquilina y una estructura social diferente de regiones donde AfD está consiguiendo resultados mucho mayores.

El mismo 20 de septiembre, de hecho, ocurrió algo muy distinto en Mecklemburgo-Pomerania Occidental. Allí AfD consiguió alrededor del 38% y se convirtió en primera fuerza, mientras la CDU cayó por debajo del 5%.
 

Durante años se ha repetido una explicación casi automática para describir el malestar   político europeo: cuando crecen los alquileres, empeoran las expectativas y aumenta     la sensación de abandono, la extrema derecha recoge el cabreo

Berlín acaba de recordar que esa relación no tiene nada de inevitable.

En las elecciones del 20 de septiembre de 2026, Die Linke ha pasado de obtener el 12,2% en 2023 a superar el 25% de los votos y convertirse por primera vez en la fuerza más votada en unas elecciones regionales de la capital alemana. El resultado provisional difundido durante la madrugada sitúa al partido de Elif Eralp alrededor del 25,5%, por delante de la CDU, que cae desde el 28,2% de 2023 hasta aproximadamente el 19%.

También se hunde el otro socio del Gobierno.

El SPD había obtenido el 18,4% en 2023. Ahora se queda en torno al 12%, el peor resultado de su historia en Berlín. La ultraderecha de AfD, por su parte, crece desde el 9,1% hasta alrededor del 16,3%. Los Verdes retroceden del 18,4% a aproximadamente el 14,4%.

Es decir, el descontento ha viajado en varias direcciones al mismo tiempo.

AfD crece con fuerza. Negarlo sería absurdo. Pero Die Linke crece todavía más y termina ganando las elecciones.

El Gobierno castigado en las urnas estaba formado precisamente por CDU y SPD, conservadores y socialdemócratas, la fórmula de gran entendimiento entre los dos grandes partidos tradicionales que durante años ha aparecido también en debates políticos españoles. Berlín llevaba gobernada por esta coalición desde 2023, con el democristiano Kai Wegner como alcalde y dirigentes socialdemócratas ocupando áreas centrales del Ejecutivo.

Felipe González ha defendido en distintas ocasiones acuerdos entre PP y PSOE ante determinadas circunstancias. En 2014 llegó a mencionar expresamente el modelo alemán de gran coalición y en 2025 volvió a plantear entendimientos entre ambas fuerzas para asuntos como vivienda, seguridad o política exterior.

Berlín ofrece ahora un caso concreto sobre uno de los riesgos de estas fórmulas: cuando las grandes fuerzas tradicionales gobiernan juntas, la oposición al sistema político existente queda disponible para partidos situados a ambos lados del arco parlamentario.

Durante los meses anteriores a las elecciones, la satisfacción con el Gobierno berlinés estaba por los suelos. En junio, solo el 16% de las personas encuestadas por Infratest dimap decía estar satisfecha con el trabajo del Ejecutivo CDU-SPD. La misma encuesta señalaba la vivienda como el principal problema político de la ciudad.

Y ahí Die Linke encontró su terreno.

CUANDO EL MALESTAR TIENE UNA DIRECCIÓN: ALQUILERES, CASAS Y SALARIOS

Berlín tiene una crisis de vivienda difícil de esconder detrás de discursos culturales.

Los alquileres prácticamente se han duplicado desde 2014, según datos recogidos por Reuters antes de las elecciones. Las autoridades calculan que la ciudad necesitará unas 211.000 viviendas adicionales antes de 2040. El acceso a la vivienda se convirtió así en el asunto central de la campaña, por delante incluso de la inmigración, que domina buena parte del debate político alemán a escala federal.

Die Linke decidió concentrar ahí buena parte de su mensaje.

Su candidata, Elif Eralp, defendió controles más duros sobre los alquileres, ampliación de la vivienda pública y la socialización de grandes carteras inmobiliarias privadas. Reuters calcula que el programa podría afectar actualmente a unas 220.000 viviendas en manos de grandes propietarios.

La propuesta tampoco apareció durante la campaña de 2026.


El 26 de septiembre de 2021, Berlín ya había votado sobre esta cuestión. En aquel referéndum, el 57,6% de las personas participantes respaldó iniciar el proceso para socializar las viviendas de grandes empresas inmobiliarias. La propuesta original afectaba potencialmente a alrededor de 240.000 pisos, aunque las estimaciones actuales son menores.

Más de cinco años después, aquella decisión continúa sin haberse ejecutado en los términos reclamados por sus promotores.

El anterior Gobierno dirigido por la socialdemócrata Franziska Giffey optó por crear una comisión de expertos antes de impulsar cualquier legislación. Después llegó el Ejecutivo CDU-SPD y la cuestión siguió encallada.

Los dos resultados ocurrieron el mismo día y en el mismo país.

Por eso Berlín no desmiente el crecimiento de la extrema derecha. Desmiente algo más sencillo: que el enfado social tenga obligatoriamente que terminar en ella.

En la capital alemana, una fuerza situada a la izquierda del SPD duplicó su apoyo mientras hablaba obsesivamente de alquileres, especulación y desigualdad.

La vivienda tampoco es un asunto menor dentro del reparto de la riqueza. Cuando una familia destina cada vez más porcentaje de sus ingresos al alquiler, ese dinero termina en manos de quien posee el inmueble. Cuando los fondos acumulan miles de viviendas, el aumento de precios funciona también como una enorme transferencia de rentas desde quienes trabajan hacia quienes poseen activos.

Ese conflicto estaba delante de todo el mundo en Berlín.

AfD intentó explicar la crisis de vivienda señalando a la inmigración. Die Linke la explicó señalando el mercado inmobiliario y los grandes propietarios. El 20 de septiembre, ambas crecieron. Pero en Berlín ganó la segunda explicación.

octubre 23, 2026

La "mamdanización" de Die Linke: las claves de la victoria en Berlín de una izquierda pegada a la calle

 Néstor Prieto Amador   21/09/2026


Un partido vivo y desplegado en los barrios

Radiografía de un apoyo amplio

Límites políticos y conflicto institucional