febrero 20, 2026

Ni podemos ni debemos bajar la guardia, de Juan Tortosa

 Juan Tortosa   Periodista   04/01/2026

Sánchez durante la campaña en Extremadura.Jorge Armestar/Europa Press

febrero 19, 2026

A. Esquí sierra del Guadarrama, enero de 2026....... 19/2/2026

 

1.- Aparcamiento metros antes del Puerto de Navacerrada.

2.- Subiendo a la Bola del Mundo/ Alto de Guarramillas.

3.- Haciendo esquí de travesía.

4.- Desde Collado de Piornal. Cima de la Maliciosa, con gente.

5.- Cuerda Larga al frente: Alto de Guarramillas-Ventisquero de la Condesa-Alto de Valdemartín-Cabezas de Hierro-Loma de Pandasco

6.- Volumen de nieve.

7.- La Barranca nevada. Muchachos en ella.

8.- Volviendo a puerto.

9.- Valla de tablas de madera, vestida.

10.- El protagonista.

11.- Recompensa.

PAQUITA

febrero 18, 2026

Carta desde el más allá, de Carlos Hernández

 6/2/2026

El periodista Carlos Hernández, que ha fallecido este martes, 3 de febrero de 2026, a los 56 años, dejó este texto escrito para que fuera publicado en elDiario.es tras su muerte

(...)

He sido una persona muy afortunada. Lo fui desde que nací, porque lo hice en un país europeo que, aunque aún estaba sometido al yugo franquista, muy pronto comenzó a progresar económica, social y políticamente hasta convertirse en una nación del primer mundo. El azar y solo el azar hizo que mi destino fuera infinitamente más cómodo y fácil que el de cientos de millones de niños y niñas que ven la primera luz en regiones azotadas por el hambre, la pobreza y la guerra. En este momento tan duro por el que estoy pasando, creo que no tengo derecho a quejarme ni a lamentarme. ¿Cómo voy a victimizarme conociendo estas desigualdades e injusticias históricas? ¿Cómo puedo lamentar mi suerte viendo lo que está ocurriendo, ahora mismo, en África, Afganistán, Ucrania, Yemen, Irán o Gaza? Gaza, Cisjordania… Palestina… No te lo puedo asegurar porque no sé qué ocurrirá, pero creo que mi último pensamiento, la última imagen que pasará por mi cerebro antes de apagarse será la de los niños masacrados en Gaza y la de los palestinos supervivientes afrontando un terrible futuro. Lo que sí sé es que me iré sin comprender las razones por las que la comunidad internacional ha decidido permanecer impasible mientras Israel perpetra un genocidio delante de sus narices… transmitido en directo, minuto a minuto, masacre a masacre (...)

Palabras de Blas, tras su lectura:

En la carta postrera de Carlos Hernández, hay grandeza  y la honestidad de la buena persona que la escribió; no hay palabras de odio ni resentimiento hacia  nadie; no habla de su dolor, sino del sufrimiento de los demás; cuenta con serenidad manifiesta que es afortunado por su vida  cuando está al final de ella; no culpa ni maldice al destino. La carta es una alabanza a la vida; un  legado de libertad, justicia y esperanza; un testamento  que concierne a todos, principalmente a los jóvenes y a los temerosos. Gracias, Carlos.


febrero 17, 2026

Los 1.500 de Al Bustan: Israel obliga a familias palestinas de Jerusalén Este a derribar sus propios hogares y quedarse en la calle

 María Inmaculada Balbás Pérez   Jerusalén-

  • Al Bustan es la zona donde Israel construirá el Jardín del Rey David. En sus 115 viviendas actuales residen una mayoría de niños palestinos.

  • "Ellos no solo destruyen nuestras casas. Destruyen nuestros recuerdos, nuestra historia, nuestra vida y nuestro futuro, matando nuestros sueños", se lamenta Fakhri Abu Diab, presidente del comité de defensa de Silwan.

  • Fakhri Abu Diab y su esposa, Rasmia, el mismo día de la demolición de su hogar.Foto cedida por el matrimonio Abu Diab



  • Si bien una de las hijas de Abassi le acogerá en su casa, no todos los desalojados tienen donde ir. Sobra decir que el Gobierno israelí no da ningún tipo de compensación económica ni alternativa habitacional para aquellos a quienes deja sin hogar. El monto a pagar depende del tamaño de la casa (metros cuadrados que ocupa), de si hay multas previas o de si es la primera vez que destruyen la propiedad. Sin embargo, a Abu Diab no le dieron la opción de demoler su propia casa, aunque él asegura que se habría negado, ya que lo considera un castigo psicológico e ilegal, ya que afirma que es Israel quien está quebrantando las leyes internacionales.
    "Ellos no solo destruyen nuestras casas. Destruyen nuestros recuerdos, nuestra historia, nuestra vida y nuestro futuro, matando nuestros sueños", finaliza el presidente del comité de defensa de Silwan. La bandera de Israel, que ondea al viento en el asentamiento de colonos vecino a su casa sirve de recordatorio constante de cómo, poco a poco, los habitantes de Jerusalén Este se van quedando sin nada.