agosto 10, 2026

Fundación Contexto y Acción. La libertad del libertario, de Vanesa Jiménez

 Vanesa Jiménez 10/12/2025

Uno de los argumentos para pedirles que nos ayuden es que sus aportaciones desgravan, pero me gustaría creer que existe otro motivo que realmente nos une: la esperanza de que somos muchas las que queremos vivir mejor

Imagen de una calle en Mendoza (Argentina). V. J. 

Nace Fundación Contexto y Acción, una entidad sin ánimo de lucro y con un fin social: defender los DDHH y fortalecer la democracia a través de la información veraz. Necesitamos tu ayuda, puedes donar aquí y desgravar un 80% en tu próxima declaración del IRPF.

Volví a Mendoza muchos años después, en un viaje largo que empezó un día antes de cumplir los 50. Llegaba del sur de Argentina, de Tierra del Fuego y del Parque Nacional de los Glaciares, de sentirme libre como pocas veces antes, de vivir en un trozo del mundo que todavía está poco gastado, de pasar el tiempo mirando una belleza extraordinaria; de no ver edificios, ni corbatas, ni grandes tiendas, más allá de La Anónima, un ¿hiper?mercado de Ushuaia donde la ropa barata se vendía por cuotas de seis meses y el pasillo de la pasta y la salsa de tomate duplicaba al resto.

Volví de nuevo a Mendoza un cuarto de siglo después de la primera vez, a una ciudad rodeada de desierto, levantada a los pies de los Andes, con cinco grandes plazas que se diseñaron como refugios sísmicos, a seis horas en coche de Santiago de Chile, a doce de Buenos Aires; una ciudad que debe parte de su idiosincrasia a las acequias que construyeron los Huarpes y que hoy siguen alimentando a los extraordinarios árboles que abovedan las calles. Un espectáculo.

Volví –para quedarme casi dos semanas– a un pequeño complejo turístico de un distrito residencial del sur, cercano a los muchos kilómetros de vides que custodian las bodegas; al lugar más bonito de Mendoza, me aseguraron mientras decidía destino, al escondite más codiciado de la clase adinerada, supe después. Pero mientras recorría las calles aún desconocidas, con el prejuicio de la belleza, sentí que aquel era un lugar extraño, porque el dinero apenas se veía y lo que se veía era descuido, y las gentes, pocas, que participaban en la vida no aparentaban abundancia. Tras un par de paseos en coche por ese lugar sin aceras descubrí que más allá de la plaza solo había silencio, el de las calles que ocultaban barrios privados, todos con guardia de seguridad en la garita, valla de acceso y alambre electrificado, que a su vez ocultaban casas, familias, personas que allí habían encontrado su paraíso. 

Aquellos días tuve que atravesar muchas vallas, las de los barrios privados de las gentes que amablemente me invitaron a un asado en sus casas, no sin antes dejar mi pasaporte y la matrícula del coche. En cualquier lugar fuera del centro. Yo misma tenía que pasar por una garita para acceder al sitio en el que dormía, que tenía una jardincito donde las luciérnagas celebraban la noche y los pájaros el día, pero que solo disfrutaba a medias, porque cuando levantaba la vista me topaba con una alambrada y con sus pequeñas luces azules, señal de peligro.

Por las tardes, mientras sorteaba la claustrofobia de mi encierro seguro, pensaba en por qué se elige vivir tras una cerca. En cómo una sociedad decide que la buena vida está detrás de unas espirales de alambre. Y en que ese modelo de segregación social y miedo al otro busca producir individuos, no sociedad. Lo fui viendo poco a poco, cuando el vino y la carne en el fuego recortaban las distancias y la defensa de Milei y sus postulados ultras se hacía sin complejos, entre personas trabajadoras que en cada momento tenían que decidir de qué modo pagaban las compras para evitar comisiones, que buscaban en los supermercados los descuentos del día, que cruzaban a Chile a comprar ropa… pero que habían conseguido tener una casa con seguridad 24 horas. Milei como mesías económico y Pedro Sánchez como diablo socialista, porque no hubo ni una conversación sin ataques al presidente del Gobierno español, ni tampoco sin que yo rompiera todo con un “soy zurda”.

Me dediqué a escuchar para entender. Pero fue el último día, horas antes de subirme al avión que me llevaba a Buenos Aires, cuando lo vi claro. Yo misma, que jamás he tenido miedo de día, me protegí entre los cajeros automáticos de un banco, siempre custodiados por guardias de seguridad, de un hombre que se dirigía hacía mí entre gritos y aspavientos. En poco tiempo me había contagiado, el desconocido empezaba a darme miedo, a serme ajeno. Y los agentes de policía, mujeres y hombres, algunos casi niños, que recorrían casi cada calle del centro ya formaban parte de un decorado amable.

Los barrios privados no son algo nuevo en Mendoza, pero sí lo es su extraordinario desarrollo. Sobre uno de los más antiguos y exclusivos, me contaron que multaban a los perros y a los niños si hacían cosas propias de perros o niños. Y que un hombre no pudo visitar a su hermano porque su hija de cinco años no tenía DNI. Basta con una búsqueda rápida en internet para ver las relaciones entre el origen del negocio de la seguridad en Argentina y muchos de los genocidas y sus secuaces de la dictadura militar que arrasó al país. Supongo que, como en España, la pulsión fascista ha convivido con la democracia y que el control de las empresas de seguridad ha servido como sucedáneo.

Hoy Mendoza es una ciudad con el centro vaciado y multitud de distritos con barrios privados vendidos por lotes, que hasta hace poco eran campos de cultivo de duraznos, ciruelas o papas, y es también una sociedad que vota –el voto es obligatorio en Argentina para los ciudadanos de entre 18 y 70 años– mayoritariamente a Milei, un 71,15 % del censo en las elecciones en las que el ultraderechista consiguió la presidencia y más del 50 %, uno de los porcentajes más altos del país, en las últimas legislativas de octubre. Pero lo malo no es que respalden a un necio racista, lo peor es que, tras inculcarles la semilla del miedo al otro, se hayan convertido en no-ciudadanos, en individuos que viven de espaldas a cualquier justicia social. Y no sé si eso es reversible. Si consigues encerrar a un pueblo en su particular show de Truman, las mentes también quedan aprisionadas por alambres y los efectos son trágicos: no hay causa común posible, no hay comunidad.

En junio de 2022 escribí una columna, La gran dimisión de los lectores, en la que abordaba la caída de las audiencias de los medios de comunicación y me preguntaba si al cansancio postpandémico y al hartazgo político no había que sumar la ruptura del espacio de lo común. He pensando mucho sobre eso en los últimos años, mientras las ultraderechas crecían y los ultras más poderosos nos enfangaban la actualidad con sus bulos y mentiras y el periodismo quedaba relegado a un mero fact checking. Mis días en Mendoza me han servido para constatar que hay pueblos que están muy cerca de dejar de serlo, y entonces he empezado a sentir miedo verdadero.

Si les he contado esta historia propia es porque, mientras todo eso pasaba, una parte de mi cabeza seguía en Madrid, y en la culminación del largo proceso por el que esta revista cambia su forma jurídica para ser editada por la Fundación Contexto y Acción. Más allá de conceptos legales, la nueva etapa responde a muchos meses de reflexión, con grandes dudas y vaivenes, pero con un primer objetivo fundamental: proteger la sostenibilidad económica de nuestro proyecto periodístico, que, si les cuento la realidad, está en cuestión. Pero más allá de esa condición necesaria, había otra que en nuestros debates internos era igual de importante, y que yo a 11.000 kilómetros de distancia pude ver más clara: sin defender/proteger/recuperar lo común, nada de lo que soñamos hace once años es posible. El mismo periodismo no lo es.

La Fundación Contexto y Acción será, o esperamos que así sea, una tierra sin fronteras, fértil, donde quepamos todas, nos cuidemos y protejamos los valores democráticos. Un lugar donde trabajemos por recuperar lo común como premisa para hacer un periodismo bueno y necesario. Un sitio donde luchemos contra los instigadores del racismo y el odio, aunque a ratos tengamos que tirar de punitivismo para pelear contra el blanqueo y la impunidad de la extrema derecha. Un gran barrio de entrada libre en el que aprendamos, disfrutemos y nos hagamos mejores.

Sé que uno de los argumentos con más peso para pedirles que nos ayuden en esta nueva gran aventura es que sus aportaciones a la Fundación Contexto y Acción desgravan a Hacienda, el 80% de los primeros 250 € donados, pero a mí me gustaría creer que hay otro motivo de fondo, el que realmente nos une: la esperanza compartida de que somos muchas las que queremos vivir mejor y que las otras también lo hagan, que somos muchas las que no vamos a quedarnos quietas, ni calladas.

Como dijo el tercero de la Azores, “el que pueda hacer, que haga”. En eso estamos. Ojalá nos acompañéis. Aquí os dejo la alcancía. ¡Hay que llenarla!

Gracias por leerme y un abrazo cómplice.

Vanesa

agosto 09, 2026

Lescun-Túnel Somport-Fuerte del Portalet-casita, 11/7/2026

 Las fotos llevan una explicación y al relato lo precede un *asterisco. Lo copiado aparece "entrecomillado". Para VER las FOTOS, sus detalles, DEBEN AGRANDARSE clicando sobre ellas. Crónica de día anterior    https://paqquita.blogspot.com/2026/08/lescun-visita-pau-y-comida-visita.html


1.- Foto de Álvaro. Última vista panorámica a Lescun y su entorno.


2.- Día 11.Vuelta. Comida en el circo de Lescun. 14h. 30´

"El Circo de Lescun es un espectacular circo glaciar de carácter dolomítico situado en el Valle de Aspe, en el Pirineo Bearnés francés."


3.- Aprovechando dos ramas de avellano, las más rectas.

4.- Junto carretera. Desfiladero del Portalet  15h.  45´

"Estrecho de Portalet (o desfiladero del Portalet) hace referencia al estrecho congosto natural situado en el Valle de Aspe (Francia), muy cerca de la frontera con España, famoso por albergar el monumental e histórico Fuerte del Portalet. Aunque frecuentemente se confunde con el Puerto del Portalet (el paso de montaña que conecta el Valle de Tena con el Valle de Ossau), el desfiladero geográfico y su fortaleza militar se encuentran en la vertiente francesa que custodia el acceso hacia el Somport."


5.- Pasarela, de construcción reciente, que va en paralelo al río y a la formación rocosa

* Es nuestro día de vuelta. Nos despedimos de la casera, le comentamos lo bien que vemos el huerto y, también, lo mal que tiene alguno de los colchones, en particular el de Ana. Blas piensa que el nuestro tampoco está en buenas condiciones. No sabemos si tomará nota.

Dada la hora que es, cercana al mediodía, Álvaro propone que nos acerquemos al Circo de Lescun  y comer junto al río. Hecho. 

Ya, de camino, dice de parar para ver el Fuerte del Portalet.


6.- Cavidad con ventana, para ojear "al enemigo".


7.- Más perforaciones en la  pared rocosa, para situar a los vigías. Al extremo, fortificación.


8.- Detalle de las perforaciones más cercanas al Fuerte del Portalet.  16h. 6´


9.- Zona central del recorrido.


10.- Parte más cercana.

11.- Rodeando la mole rocosa, encontramos la pared del Chemin de la Mature

https://www.pirineo-frances.es/todas-las-experiencias/le-chemin-de-la-mature/

* Puesto que está en la pared, el camino es en subida. Al poco de iniciarlo descubrimos la pared del Chemin de la Mature que recorrimos hace 23 años con los Barquín, los Quílez y con Antonio.
El origen está narrado en el enlace anterior..
Hace calor  como todo este verano y el final de la primavera, busco la sombra donde no la hay, inexistente en el camino.

12.- Para cruzar el  río Gave d'Aspe han continuado con la pasarela.


"El Chemin de la Mâture (Camino de los Mástiles) es una espectacular ruta de senderismo excavada  en la roca a más de 150 metros de altura sobre un profundo desfiladero en el Valle de Aspe, en los Pirineos franceses"


13.- Otra vista del Camino tallado en la roca, desde la pasarela.


14.- Entrada al segundo edificio del fuerte. Éste más alto.






15.- Gancho. 16h. 27´

* Aunque hemos subido, no tenemos ningún interés en ver la edificación. Continuamos hacia abajo y nos ponemos en camino de casa. 

Serán las 22h. cuando lleguemos.

Mañana será otro día..


16.- Visión más cercana.    16h. 37´ Hay dos personas junto a la vegetación

PAQUITA

agosto 08, 2026

Lescún. Visita a Pau y comida-Visita Sarrance, 10/7/2026

 Las fotos llevan una explicación y al relato lo precede un *asterisco. Lo copiado aparece "entrecomillado". Para VER las FOTOS, sus detalles, DEBEN AGRANDARSE clicando sobre ellas. Crónica de día anterior    https://paqquita.blogspot.com/2026/08/lescun-anapia-plateau-sanchese-cascada.html


1.- Plaza de  Pau. Remedio contra el calor extremo. 15h. 30´


2.- Allí mismo: Punto para coger agua de boca.

* Volvemos a Pau, a visitarla y a comer en el restaurante Pollo de tres patas, situado cerca del estacionamiento, en el boulevard de los Pirineos. Han reservado mesa para 8.

Lo primero que hacemos es comer, vamos pegados de tiempo. Lo hacemos en el exterior, bajo los árboles del paseo. Quedamos satisfechos, como la vez anterior. Sirven menú, pero muy cuidado. El precio son 23 euros, más la bebida, c/u. Creo que no lo han subido.

Después, recorremos el boulevard hasta donde arranca la calle principal, vamos por ella. Desemboca en una plaza, no recuerdo el nombre, nos refrescamos. Por donde seguimos... a derecha, en el sentido en que daremos con el castillo y luego el aparcamiento.

Visita anterior a Pau: Pirineo francés. Lescun. Pau, 12/7/2024     https://paqquita.blogspot.com/2024/08/pirineo-frances-lescun-pau-1272024.html


3.- Interior de una iglesia, quizás la iglesia de Saint Jacques 16h. 


4.- Callejeando por Pau . 16h. 30´

 
5.- Vista en bajada del Boulevard des Pyrénées,16h. 40´


6.- Pueblo de Sarrance. Lavadero singular. 18h. 15´

* Cuando damos por terminada la visita a Pau, bajamos en el ascensor, habilitado para ello, al aparcamiento. Allí nos despedimos, Ana y Anto continúan a los Alpes. Abrazos y buenos deseos.

El resto nos dirigimos a Lescun, con parada, poco antes, en Sarrance. Es un pueblo bonito, sin aspecto de turístico, no vemos a nadie por la calle, será la hora. La iglesia, la última en visitar, está "oficiando" tres hombres mayores, con capa blanca hacen la misa y unas diez personas la reciben.

A la salida saludos entre gente que se reconoce. Marchamos.


7.- Calle paralela a la ctra. a Lescun. 18h. 22´


8.- Aldaba original, como libélula. 18h. 25´


9.- Cole  =  Ecole des Garcons y Mairie a izquierda, 18h. 27´


10.- Calle de la iglesia. 18h. 36´


11.- Planta de muro. 

María Consuelo Lajara     erigeron karvinskianus, una invasora.    Erigeron karvinskianus

"conocido como margarita de pared o margarita cimarrona, es una planta perenne tapizante, muy resistente y de larga floración. Destaca por sus pequeñas flores que cambian de blanco a rosado" 


12.- Calle en pendiente.   18. 38´


13.- Casa con ínfulas. 18h. 40´


14.- Calle que recorremos, al fondo: la iglesia del lugar.


15.- Interior de la iglesia. 18h. 54´

agosto 07, 2026

Lescún. Anapia-Plateau Sanchese-Cascada, Valle y Plateau de Anaye, 9/7/2026

 Las fotos llevan una explicación y al relato lo precede un *asterisco. Lo copiado aparece "entrecomillado". Para VER las FOTOS, sus detalles, DEBEN AGRANDARSE clicando sobre ellas. Crónica de día anterior   https://paqquita.blogspot.com/2026/08/lescun-col-de-marie-blanque-eaux-bonnes.html

                           

1.- Burros, a la sombra, en el Plateau de Sanchese.

2.- Hito. Senda que se inicia en el Plateau, a derecha, como a 20m. de la cascada.



3.- Continuación sendero. Empedrado, mucho.

* Vamos a conocer el valle que hay más arriba de la cascada de Anaye. El camino se inicia poco más allá de ésta, a izquierda. Mientras vamos entre árboles disfrutamos del frescor, cuando vamos a pleno sol no lo hacemos del calor.
Al salir del arbolado encontramos un par de praderas, quizás fueron tres. En la segunda o tercera hay fuente, bien hallada fuente de agua fría, ideal para refrescarse... y beber.


4.- Pradera.


5.- Segunda pradera. valle de Anaye.


6.- Altillo descanso.


7.- Fuera del arbolado.


8.- Tronco informativo. Hemos caminado 1,8 km y al collado Anaye quedan 3,9

* Cruzamos otra zona de árboles, en un repecho aprovechamos para descansar.
Continuamos. Encontramos un tronco guía. Nos informa de que estamos en el Plateau de Anaye, a 1475m.
Creo que fue en este punto, o poco más adelante, en que nos fraccionamos, Álvaro y Ana se dirigieron al Collado de Anaye y los demás iniciamos la bajada. Quedamos en la cascada.


9.- A izquierda del sendero. Al frente: ruta seguida para subir el Petit Billlare.


10.- Vista atrás, más adelante.


11.- Volviendo.


12.- Más adelante, vista a izquierda.


13.- Aguas de la cascada de Anaye. Caballos bebiendo.


14.- Más atrás. Mata de clavelinas = Dianthus hyssopifolius   Flores blancas = Helianthemum


15.- Planta del lugar. Posible Árnica

* Reunidos de nuevo, tras el refresco necesario, hacemos la vuelta por el río, sólo la primera parte, hasta que vemos el molino.


16.- Los caballeros del momento.


17.- Un ingenioso molino de agua en una presilla. Río o arroyo de Anaye.


18.- Este  molino. Tiene dos aspas que mueven el agua y cada poco suenan.

Desnivel superado por unos: 400m. y por otros: 650m.

Crónica día siguiente https://paqquita.blogspot.com/2026/08/lescun-visita-pau-y-comida-visita.html

PAQUITA