Juan Oliver A Coruña-
El presidente del PP no ha aclarado qué sabía de los contratos que la Xunta firmó con empresas de Dorado, ni quién pagaba las vacaciones conjuntas, ni qué relación mantuvo con hombres clave en la trama delictiva.
Alberto Núñez Feijóo y Marcial Dorado, en el yate del segundo en el verano de 1995 en la ría de Vigo.
El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha dirigido en los últimos meses al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, serias acusaciones sin pruebas. La última, desde la tribuna del Congreso, donde lo señaló como "partícipe a título lucrativo" de negocios vinculados con la prostitución.
Unas pruebas que sí existen en un caso que afecta al propio Feijóo: la relación que mantuvo con Marcial Dorado, un conocido contrabandista y narcotraficante, con quien compartió vacaciones y amistad durante años, según tuvo que admitir tras la publicación de unas fotos en El País en 2013. Pese a ello, sigue sin aclarar cuestiones clave sobre esa relación.
El propio Dorado concedía a El Confidencial una entrevista publicada este mismo lunes en la que relataba más detalles sobre aquellos viajes y contactos con el actual líder del PP. De las respuestas se deduce que quien solía pagar en aquellos viajes a destinos como Ibiza, Picos de Europa o Estoril (Portugal) era el bolsillo del narcotraficante. "Algo pagaría él", responde cuando se le pregunta por quién corría con los gastos.
Público ha resumido esas interrogantes sin resolver en las ocho cuestiones que siguen, que también ha enviado al equipo de comunicación de Feijóo para solicitar su aclaración o valoración, sin que este diario haya recibido respuesta a la hora en la que se publicó este artículo.
1. ¿Qué adjudicaciones, contratos o subvenciones realizó la Xunta con las empresas de Marcial Dorado? ¿Cuántos fueron realizados por órganos dependientes del Servizo Galego de Saúde (Sergas) en la época en que Feijóo era su máximo responsable?
La Xunta presidida por Manuel Fraga, en la que Feijóo era secretario xeral de la Consellería de Sanidade dirigida por José Manuel Romay Beccaría, empezó a mediados de los noventa a contratar con dos empresas de Marcial Dorado, dedicadas a la distribución de combustibles, el suministro de gasolina para las ambulancias del Servizo Galego de Saúde (Sergas) y de gasoil para la calefacción de los hospitales públicos. Se trataba de Petrogalicia y Xatevín, que gestionaban sendas estaciones de servicio en Caldas de Reis y en el puerto deportivo de A Illa de Arousa (Pontevedra) y donde, según confirmaron posteriormente investigaciones policiales y judiciales, se abastecían las planeadoras, los barcos, los camiones y los turismos que la red de Dorado empleaba para transportar droga y tabaco de contrabando.
Ni la Xunta ha facilitado nunca aquellos expedientes ni Feijóo ha querido explicar cuántos fueron, ni su cuantía, ni sus condiciones ni los procedimientos que se emplearon para adjudicárselos a Dorado. En 2013, la Administración de Feijóo sólo desveló que las contraprestaciones y ayudas económicas entregadas en los veinte años anteriores a las empresas de Dorado –no sólo a Petrogalicia y Xatevían y no sólo por el Sergas– ascendían a 294.143 euros.
2. ¿Qué papel tuvo Feijóo en las adjudicaciones, contratos o subvenciones? ¿Dio alguna instrucción? ¿Tuvo conocimiento de que existían?
La ocultación de la documentación y la negativa de Feijóo a detallar cuál fue su papel en aquel entramado deja esas preguntas sin respuesta. Pero lo cierto es que, en la estructura administrativa de la Xunta en los años 90, lo habitual era que los secretarios generales de las consellerías supervisaran los contratos de adjudicación pública para la compra de bienes o la prestación de servicios, como los suscritos por el Sergas con Petrogalicia y Xatevín. Como secretario xeral de la Consellería de Sanidade y del Sergas, Feijóo era el segundo cargo jerárquico en el organigrama, sólo por debajo del conselleiro. El actual presidente del PP nunca se ha pronunciado sobre si firmó alguno de esos contratos, o los supervisó, o al menos estaba informado de su existencia.
3. ¿Por qué decidió Feijóo cuando estaba al frente de la Xunta ocultar al Parlamento gallego todo lo relacionado con esos contratos, ayudas y subvenciones? ¿Qué ocurrió con la documentación?
Durante el año siguiente a la publicación en 2013 en El País de las fotos en el yate de Dorado, la oposición reclamó en varias ocasiones, mediante preguntas orales en el pleno del Parlamento de Galicia y a través de la comisión de la Cámara que debatió el caso, el listado completo de los contratos con las empresas del narcotraficante. Feijóo respondió con varias versiones diferentes y contradictorias, que iba exponiendo a medida que se demostraba que el relato anterior no se sostenía. Primero, el 15 de mayo de 2013, y en respuesta a una pregunta de la entonces viceportavoz de Alianza Galega de Esquerdas (AGE) y hoy vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, dijo que los expedientes de las adjudicaciones a Dorado no existían, y que por tanto la Xunta no podía facilitarlos, justificándose en que el deber legal de custodia dura diez años y que en los archivos de su Administración "nada hay anterior al año 2003". Esa fue su frase literal, según figura en el diario de sesiones que recoge aquel debate.
Al día siguiente, el secretario general de la Consellería de Sanidade desmintió la afirmación del presidente al excusarse ante la Cámara alegando que, si bien la documentación reclamada sí existía, su volumen era "inmanejable" como para seleccionarla y entregarla. Meses después, a principios de noviembre de 2013, ante la insistencia de los periodistas y de la oposición, Feijóo compareció en rueda de prensa tras la reunión semanal de su Gobierno, abrazó esa tesis y se excusó diciendo que no podía entregar los contratos con Dorado porque el trabajo necesario para buscarlos "colapsaría la Administración".
Sin embargo, sólo una semana después, su Administración sí envió al Parlamento gallego los expedientes completos desde 1994 de otras ayudas concedidas por la Xunta a sociedades del narcotraficante que no tenían que ver con los contratos del Sergas con Petrogalicia y Xatevín. En esa última documentación, según su Gobierno, faltaban cinco archivos que tampoco estaban relacionados con los anteriores, y que habían sido almacenados en un instituto de formación profesional en Vigo que había sufrido dos inundaciones en 1998 y 2012. Aquellos sucesos deterioraron los documentos "hasta el punto de que tuvieron que ser destruidos". Desde entonces, el relato de Feijóo y su equipo sostiene que los contratos con Dorado formaban parte de ese lote.
4. ¿Quién pagó los viajes que realizó con Dorado? ¿En qué fecha y a qué destinos se realizaron dichos viajes?
La oposición se lo preguntó varias veces a Feijóo durante los sesiones de control al Gobierno autonómico en el Parlamento de Galicia. "¿Cuántos viajes realizó en compañía del señor Marcial Dorado a lo largo de todo el tiempo que duró su relación? ¿En qué fechas se produjeron esos viajes? ¿Lugares de destino? ¿Quién pagó los gastos de cada uno de ellos?", le preguntó a Feijóo el portavoz del BNG, Francisco Jorquera, en el pleno del 24 de abril de 2013 –que el Parlamento de Galicia ha publicado en Internet con la fecha equivocada en su portada–. Feijóo se limitó a repetir que no había sabido darle importancia a relacionarse "con una persona que tenía antecedentes en el contrabando de tabaco", pero no respondió a las preguntas de Jorquera.
En comparecencias públicas previas, había admitido que había compartido con Dorado paseos en yate por las rías, cenas de navidad en su chalé de A Illa de Arousa –donde la policía encontró las fotos durante un registro– y viajes a Canarias y a Andorra. Pero posteriormente se desdijo y aseguró que, tras consultar con otras personas, se había dado cuenta de que se había equivocado en lo de Andorra: "Recuerdo que había nieve, pero parece ser que eran los Picos de Europa", dijo el 1 de abril de 2013. Más tarde acabó reconociendo que también había estado con Dorado en Eivissa y en Cascais, en Portugal. Pero nunca explicó quién pagaba los viajes, las pernoctas y las comidas.
En la entrevista concedida ahora por el narco a El Confidencial, Dorado hace referencia a estos asuntos. Habla de la visita a "Picos de Europa", pero también desmiente que estuvieran en Andorra, tal y como se llegó a publicar: " Nunca hubo nada más. Es que dicen tonterías de que estuvo en Andorra. Vieron la nieve y pensaron que era Andorra"... En realidad, fue el propio Feijóo quien citó inicialmente Andorra como uno de los destinos. "Después también estuvimos un par de años pasando el fin de año en Portugal, en Estoril, en un hotelito, en Albatroz, un hotelito que había allí. Yo me lo podía permitir e íbamos allí. Si yo podía pagar más, pagaba más", añade Dorado, que también recuerda "dos viajes a Ibiza".
En cuanto a los pagos de los gastos de los viajes con el ahora presidente del PP, Dorado deja entrever que quien corría con los gastos no era Feijóo. "Algo pagaría él", responde a las siguientes preguntas: "¿Quién pagaba esos viajes? ¿Invitaba usted? ¿Feijóo pagaba su parte?".
5. ¿En qué fecha empezó su relación con Dorado y en qué fecha terminó?
Feijóo sostiene que conoció a Marcial Dorado en 1995 a través de Manuel Cruz, chófer de la Consellería de Sanidade de José Manuel Romay y testaferro en varias sociedades del contrabandista y narcotraficante. "Cuando lo conocí no sabía nada sobre su pasado ni sobre su actividad: nada", aseveró tras la publicación de las fotos. Lo cierto es que Dorado ya era uno de los más conocidos capos en Galicia, no sólo dentro de la comunidad sino fuera de ella –especialmente porque fue uno de los procesados en la Operación Nécora, que se había desarrollado mucho antes, en junio de 1990, y de la que finalmente fue absuelto–. Hace dos años, sin embargo, Feijóo cambió otra vez de versión en una entrevista en la cadena COPE en julio de 2023, cuando dijo que había conocido a Dorado cuando este solo era "contrabandista". Diez años antes había afirmado que había puesto fin a la relación en 1998 porque habría sido entonces cuando tuvo conocimiento de ellas.
Años después, el juez José Antonio Vázquez Taín, titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Vilagarcía de Arousa entre 1999 y 2004, afirmó que existían conversaciones telefónicas grabadas entre Feijóo y Dorado datadas en 2003 y en 2004, fruto de la intervención del móvil del segundo cuando estaba siendo investigado por un alijo de cocaína. Feijóo respondió que no lo recordaba y que quizá Dorado le había llamado alguna vez después de 1998 por su cumpleaños o para felicitarle las fiestas de navidad. La defensa del narcotraficante, sin embargo, negó lo que había dicho el juez Vázquez Taín y rechazó que esas grabaciones existieran, al menos como parte de aquel sumario.
Dorado también se ha referido a las fechas de su relación con Feijóo en la entrevista en El Confidencial. Se conocieron, dijo, "en el 93, 94", en "una cena en Santiago" y a través de Manuel Cruz, el chófer. O sea antes de la fecha que dijo Feijóo. Y, también según su relato, la relación llegó a su fin en "2002, más o menos", siete años después de las famosas fotografías navegando por la Ría de Arousa. Y años más tarde de lo confesado por el líder del PP.
6. ¿Le filtraron información confidencial sobre la incautación de las fotos en un registro policial en casa de Dorado?
Feijóo ha admitido que Arsenio Fernández de Mesa, delegado del Gobierno en Galicia entre 2000 y 2004 y director general de la Guardia Civil entre 2011 y 2016, le informó de que las fotos habían sido incautadas en un registro policial en casa de Dorado. Una información que se supone que no debería haber recibido, puesto que afectaba a una investigación judicial.
Fernández de Mesa también era amigo de Manuel Cruz, el chófer de Romay y testaferro de Dorado. Compartía con él militancia en los Cadeneros, una banda de falangistas ferrolanos apodada con ese alias porque solían emplear cadenas de bicicleta y de ciclomotor en las palizas que propinaban en las cacerías de obreros y estudiantes antifranquistas que organizaban en la ciudad durante el final de la dictadura y la transición. Fernández de Mesa alertó a Feijóo en 2003 de que su fotos posando en el yate con Dorado habían aparecido en el chalé de éste durante una redada motivada por el alijo de cocaína por el que el narco estaba siendo investigado.
Feijóo sostiene que se lo comunicó a Manuel Fraga, de quien por entonces era vicepresidente en la Xunta, y a Mariano Rajoy, a quien José María Aznar acababa de designar como su sucesor al frente del PP y candidato a la presidencia del Gobierno en las elecciones generales de mayo de 2004. Cuando se publicaron nueve años después, Feijóo atribuyó la filtración de las fotos a una campaña de chantaje político. "¿Cuáles son las razones por las que usted [se siente] amedrentado en relación con sus fotos en compañía del narcotraficante Marcial Dorado?", le preguntó el entonces portavoz del PSOE en Galicia, Manuel Vázquez, durante aquel pleno del 24 de abril de 2013. Feijóo evitó la pregunta y no dijo quién le había amenazado, pero se jactó de haber actuado con valentía: "Si me hubiera amedrentado, probablemente las fotos no se habrían publicado", recoge el diario de sesiones de aquel día.