julio 11, 2026

CTXT. El 29% de los jóvenes han sufrido violencia sexual en su infancia o adolescencia

 ctxt 16/10/2025

Las mujeres se ven más afectadas y sus agresores son las parejas (32,3%), desconocidos (25,6%), amistades (21%), compañeros de clase (18,2%) o el padre (15,7%)

La silueta de una chica a contraluz. / Sofia Lasheva (Unsplash)



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El Ministerio de Juventud e Infancia ha publicado recientemente el estudio Prevalencia de la violencia contra la infancia y la adolescencia, realizado por la consultora Sigma Dos. En él se recogen el testimonio de más de 9.000 personas de entre 18 y 30 años de toda España. Un informe que no realizaba ningún organismo de la administración central desde 1994 y que muestra una realidad 0difícil de asumir.

Entre los tipos de violencia que analiza el estudio, la violencia sexual es una de las más preocupantes. El 28,9 % de los y las jóvenes entrevistadas fueron víctimas de violencia sexual, un 3,4 % lo fueron de forma continuada y una de cada diez (10,8 %) siguen sufriéndola en la edad adulta. Las mujeres son las que más padecen esta violencia, el 33,6 % en el caso de ellas y 24,4 % de ellos. Los principales agresores suelen ser las parejas (32,3 %), adultos desconocidos (25,6%), amistades (21 %), compañeros de clase o actividades (18,2 %) o el padre (15,7 %).

En el caso de la violencia física, un 40,5 % de los jóvenes la sufrieron durante su infancia o adolescencia. Al contrario que con la violencia sexual, y a pesar de que las tasas son muy elevadas en ambos casos, los jóvenes (46 %) sufren más agresiones físicas que ellas (34,8 %). Padres (38,8 %) y madres (37,6 %) se sitúan como los principales responsables, seguidos por los compañeros de clase o actividades (35,9 %), amistades (19,4 %), hermanos (15,7 %) y pareja (13,9 %).

El informe, además, incluye otros tipos de violencia como la psicológica o emocional. Un tipo de violencia que casi la mitad de los encuestados (48,1 %) afirman haber sufrido.  Al igual que con la violencia física, la mayoría de los agresores fueron sus propios progenitores (en el 60,4 % la madre y en el 56 % el padre), seguidos por de los compañeros y compañeras de clase (47,2%) y las amistades (44,7%).

Otro fenómeno que preocupa al Ministerio de Juventud e Infancia, y que no había sido tenido en consideración antes, es la violencia digital, que afecta al 24,9 % de los jóvenes. En la mayoría de los casos, esta tiene lugar durante la adolescencia (23,1 %). El informe advierte que se trata de un problema en auge, y señala que las parejas (27,9 %), adultos desconocidos (26,3 %), menores de edad desconocidos (23,9 %) y compañeros de clase (21,3 %) se reparten la autoría de las agresiones.

A pesar de que es un problema generalizado, hay que destacar que las niñas y mujeres adolescentes, personas del colectivo LGTBIQ, migrantes, personas con niveles de estudios inferiores a los universitarios o aquellas con algún grado de discapacidad son las que más la sufren.

El Ministerio ha anunciado una futura reforma de la ley orgánica de protección integral a la infancia y la adolescencia frente a la violencia y otra nueva ley para la protección de las personas menores de edad en los entornos digitales. Entre los cambios destaca la reforma del artículo sobre el derecho de audiencia del menor, que hoy solo se activa automáticamente a partir de los 12 años, y se propone que los menores puedan estar acompañados por una persona de confianza durante su declaración y elegir el sexo de quien les entreviste, con especial atención a los casos de violencia sexual o maltrato. Además, en el ámbito judicial las entrevistas deberán realizarse únicamente en presencia de profesionales y con mayores garantías legales.

julio 10, 2026

¿Qué recorrido tiene la resolución a favor del aborto aprobada por el Parlamento Europeo?

 Gerard Fageda   Bruselas-

La votación es simbólica y ahora es el turno de la Comisión Europea de presentar una propuesta legislativa, aunque no tiene la obligación de seguir el espíritu de la iniciativa. 

Una manifestación proaborto en la Plaza de la Sorbona de París, Francia.REUTERS

Diario Público

, 202 en contra y 79 abstenciones. Unas cifras que sorprenden, sobre todo teniendo en cuenta que la derecha y la extrema derecha ya suman más de la
 mitad de la representación del hemiciclo. Por este motivo, ha sido clave que el Partido Popular Europeo (PPE) haya dado libertad de voto a sus
 eurodiputados, una parte importante de los cuales se ha decantado a favor. No ha sucedido lo mismo en las filas de los populares españoles: solo cuatro
 mujeres se han abstenido, mientras que el resto han votado en contra.





julio 09, 2026

Lo público, ni negocio ni negociable, de Marisa Maliaño

 Marisa Maliaño 7/04/2026

Las pasarelas de Santander, una de la cuales se derrumbó causando seis muertes, no están ahí por casualidad ni responden a una demanda vecinal. Forman parte de un proyecto mayor: un campo de golf con sus correspondientes urbanizaciones

La pasarela de la playa de El Bocal, en una imagen tomada antes de su derrumbe el pasado mes de marzo. / M. M. 



Nace Fundación Contexto y Acción, una entidad sin ánimo de lucro y con un fin social: defender los DDHH y fortalecer la democracia a través de la información veraz. Necesitamos tu ayuda, puedes donar aquí y desgravar un 80% en tu próxima declaración del IRPF.

En Santander, en 2014, se inició una obra para, decían, mejorar el trazado de la senda milenaria que la recorre. Nunca había habido ningún accidente en ella. El vecindario de la zona avisó y denunció que la obra realizada era un peligro por ubicarse sobre rocas que son rompeolas. El 3 de marzo del 2026 una de esas pasarelas cedió y cinco muchachas y un muchacho perecieron bajo la rompiente. Otra quedó malherida. Tenían entre 19 y 22 años. No fue casual. 

Hay políticas en demasiadas administraciones públicas con un talento difícil de igualar: convertir lo evidente en discutible y lo denunciado en invisible. Se supone que están para proteger, para gestionar con criterio y para escuchar al vecindario. Pero en la práctica han perfeccionado otro modelo, mucho más ágil: no hacer nada… hasta que ya no hay nada que hacer. 

El drama de El Bocal encaja con precisión quirúrgica en ese patrón. No es solo un hecho trágico, porque aquí no falló la información. El vecindario avisó. Insistió. Señaló el peligro de unas pasarelas que, lejos de garantizar seguridad, parecían diseñadas para ponerla a prueba. Quienes transitan a diario por ese espacio conocían los riesgos, los denunciaron. No fue un arrebato puntual ni una exageración colectiva: fue conocimiento directo, cotidiano, de quien pisa el terreno. Pero, claro, eso no tiene peso en los despachos políticos con una inercia que, en demasiadas ocasiones, solo reacciona cuando ya es tarde.

Y así funciona ese sistema casposo y muy vintage: mientras no pase nada, todo está bien. Cuando pasa, se habla de accidente. De fatalidad. De circunstancias imprevistas. Una cadena de palabras cuidadosamente elegidas para evitar la más incómoda de todas: responsabilidad. No fue mala suerte, sino desinterés. Lo sucedido obedece a una forma de gestionar basada en ignorar todo, hasta que todo explota.

El accidente de El Bocal no ha tenido nada de imprevisible. Era, en todo caso, una cita aplazada. Una consecuencia tan anunciada como terrible, de ignorar advertencias reiteradas. Pero reconocerlo sí que es, al parecer, verdaderamente peligroso para algunos que se dicen gestores públicos.

Las pasarelas no están ahí por casualidad ni responden a una demanda vecinal. Forman parte de un proyecto mayor: un campo de golf con sus correspondientes urbanizaciones. Sí, un campo de golf. Porque, evidentemente, pocas cosas hay más urgentes para el interés general que transformar los terrenos y las casas del vecindario en instalaciones de ese tipo. 

El proceso es casi admirable en su lógica interna. Primero, se impulsa un proyecto sin contar con quienes son propietarios o afectados. Después, se ejecutan obras que generan problemas evidentes. Más tarde, se ignoran sistemáticamente las advertencias. Y, finalmente, cuando sucede lo inevitable, se activa el protocolo de evasión: nadie sabía, nadie podía preverlo, nadie es responsable.

Y aquí es donde el lenguaje también hace su magia. A lo que el vecindario llama expolio, ellos lo presentan como desarrollo. A lo que los locales consideran una imposición, los otros lo elevan a proyecto estratégico. Y entre tanto eufemismo, se gestiona el relato. Todo encaja. Lo único que queda claro es quién decide y quién paga las consecuencias. 

Esta es una forma de “gestionar” en la que lo público deja de ser un espacio de respeto para convertirse en una maquinaria de impunidad donde los mismos siguen haciendo y funcionando igual. 

Al vecindario se le reserva el papel de siempre: molestar lo justo, advertir sin ser escuchado y, llegado el caso, soportar las consecuencias. Una participación ciudadana impecable e innovadora, si el objetivo claro, es que no cambie absolutamente nada. 

Quizá lo más honesto sería dejar de fingir. Admitir que, en demasiadas ocasiones, hay políticos que no están para proteger al vecindario, sino para gestionar su paciencia. Que la escucha activa consiste para ellos en archivar quejas. Y que la prevención de riesgos empieza, curiosamente, después de que estos se materialicen.

Lo de El Bocal no es una excepción. Es un síntoma. Es un espejo. Y el reflejo no admite demasiadas interpretaciones: cuando lo público se utiliza para imponer, ignorar y eludir responsabilidades, deja de ser una herramienta de servicio para convertirse en un ejercicio de impunidad bastante bien organizado y ya no hablamos de un accidente, sino de un modelo donde el expolio se disfraza de desarrollo y la negligencia se maquilla de gestión.

Eso sí, siempre les quedará el recurso de repetir que todo se hace por el bien común. Visto lo visto, convendría empezar a preguntarnos de qué “común” estamos hablando exactamente. 

Con ese modelo, seis vidas ya no están, seis ausencias irreparables que no caben en ningún informe ni en ninguna rueda de prensa. Frente a ellas no valen excusas, ni tecnicismos, ni silencios. Solo queda la memoria, la dignidad y una exigencia clara: que ese modelo de gestión se arranque con las pasarelas de El Bocal y que gestionar lo público no vuelva va a ser jamás ni negocio, ni negociable. 

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Marisa Maliaño Toca es médica y activista de Ecologistas en Acción Cantabria, en el grupo de ecofeminismo. Divulga ciencia para afrontar el patriarcado “naturalmente”.


julio 08, 2026

De mi abuela y sus amigas, las "mujeres del 36", aprendí muchas cosas, de Marisa Peña

 Marisa Peña   12/2/2026

Hoy cumpliría años Federica Montseny. Para mí era una de las amigas de mi abuela que, con Suceso Portales y Lola Iturbe, habían vuelto del exilio. Nunca olvidaré aquella tarde que pasamos en casa de Suceso Portales mi abuela y yo con otras mujeres y sus nietos en mi infancia mostoleña. De mi abuela y sus amigas, aquellas que en la prensa llamaban las "mujeres del 36", aprendí muchas cosas: a coser dobladillos, a cantar el himno de Mujeres libres, a comprender que la emancipación de las mujeres y de toda la humanidad pasaba por la lectura y la cultura, a estar siempre del lado de los oprimidos y no de los opresores, a no tener ambición sino coraje, a transmitir mis conocimientos como quien transmite un tesoro, a no callar "por más que con el dedo..", a sentirme parte de una larga cadena de mujeres valientes que me precedieron y me continuarán, a buscar la bondad, la verdad y la belleza allá donde se encuentren y, tras encontrarlas, defenderlas con mis palabras como si fueran uñas y dientes., a ser solidaria, a cuidar de mi gente y a tejer redes de resistencia para afrontar los tiempos de la barbarie.


Marisa Peña.