mayo 12, 2026

Fosas de la Guerra Civil y el franquismo - Mapa | RTVE

 República Española   12/1/2026

RTVE ha publicado el primer mapa audiovisual que documenta las más de 6.000 fosas comunes del franquismo en España. Un material de alto valor histórico y pedagógico que debería enseñarse en todas las escuelas del país.
Vista creada con IA
¡Exacto! 
RTVE.es ha lanzado "El país de las 6.000 fosas", un proyecto multimedia pionero que visualiza el mapa de las fosas comunes del franquismo en España, combinando un mapa interactivo con archivos de RTVE, fotografías de familiares y testimonios para humanizar la historia de miles de víctimas, siendo una herramienta valiosa para la memoria histórica y la educación, como destaca el Instituto Cervantes y diversas voces, con el apoyo de la Secretaría de Estado de Memoria Democrática. 

mayo 11, 2026

El líder de Vox en Girona dio una charla contra la "islamización" a un grupo ultra que se entrena para la "autodefensa"

 Danilo Albin   11/01/2026

  • Alberto Tarradas, diputado en el Parlament de Catalunya, ofreció una conferencia en junio pasado a los miembros de Reconquista, la organización de Barcelona que recibe formación en técnicas de pelea.  

  • En diciembre, la organización de extrema derecha preparó una iniciativa solidaria junto al sindicato de Vox. Una de las portavoces de Reconquista actuó en distintas ocasiones como activista de Revuelta. 

  • El presidente de Vox en Girona, Alberto Tarradas, durante la charla con los ultras de Reconquista en Barcelona el 14 de junio de 2025.PÚBLICO



  • "Una sanción del copón"

    Acción con el sindicato Solidaridad

mayo 10, 2026

Alimentos IA, de Gustavo Duch

 Gustavo Duch 29/09/2025

Producimos lo suficiente para alimentar a 10 mil millones de personas, pero se nos propone luchar contra el hambre pidiendo a la inteligencia artificial que decida cómo modificar el genoma de las plantas


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La tecnología –una azada, los satélites Starlink que estas noches comparten el cielo con las estrellas fugaces, los móviles en las aulas o el charkha, la rueca de madera que Gandhi y tantísimos millones de personas de la India usaban para autoproducirse su ropa– no es necesariamente buena. Ni necesariamente mala. Pero tampoco es neutra. Sí que es, como propone Etc Group, política. 

Si en la actualidad la política que marca nuestras vidas, el capitalismo, está centrada en la acumulación de riqueza, podemos convenir que las motivaciones que hay detrás de cualquier propuesta de innovación tecnológica no pretenden encontrar la mejor manera de hacer las cosas, sino cambiarla para incrementar la cuenta de resultados. Aunque las nuevas técnicas no mejoren las anteriores, aunque no sea necesario cambiar nada, aunque cambiar una cuestión genere muchos impactos negativos en otros ámbitos… toda tecnología es aceptada si da con la tecla adecuada para dicho fin lucrativo. Hasta tal punto que, no sé si será por esta ambición económica que todo lo moviliza, nuestra civilización occidental nunca está satisfecha y las palabras cambiar y mejorar las entendemos como sinónimos.  

Sustituir a las y los cajeros de los comercios por tecnologías de pague usted mismo, ¿ha mejorado la atención? ¿Ofrece más y mejores puestos de trabajo? Claramente no, pero lo justificamos porque rebaja costes e incrementa beneficios, el único problema que parece trascendental resolver. Diseñar tecnologías para reducir en una semana el engorde de un pollo, no solo para reducir costes de producción, sino también para poder engordar más pollos en el mismo tiempo, ¿qué grandísimo problema resuelve?  

Pongo este último ejemplo porque los grandes cambios en los sistemas agrícolas de todo el mundo, pasar de modelos campesinos y artesanales a producciones industriales e intensivas, se derivan de la introducción de toda una serie de propuestas y paquetes tecnológicos que se implementaron (con diferentes grados de violencia) en tanto resolvían una ecuación falseada: el hambre en muchos lugares del planeta derivaba de los bajos índices de producción de alimentos de la agricultura a pequeña escala. Ignorando, intencionadamente, la relación directa del hambre con el expolio colonialista o el acaparamiento de las mejores tierras en muy pocas manos. Lo ocurrido después ya lo sabemos, las comunidades campesinas de todo el mundo han perdido su soberanía y sustento y las corporaciones que lideraron la respuesta tecnológica, la llamada revolución verde, decenios después, son enormemente poderosas.  

En concreto, según los últimos informes de Grain y Etc Group: dos empresas controlan el 42% del mercado mundial de semillas comerciales; dos empresas controlan el 40% del mercado mundial de pesticidas; cuatro, el 43% del mercado mundial de maquinaria agrícola; seis el 60% de los fertilizantes de potasio; y el 68% del mercado farmacéutico de sanidad animal se lo reparten diez corporaciones. Y algunas, como Bayer, figuran en varias de estas categorías.  

Pero, lejos de cuestionarnos cómo la tecnología es también un arma de control y de dar y quitar poder, hoy en día se la considera como la única forma existente para resolver los problemas derivados de la crisis climática. También los que provoca en la agricultura. Recientemente, por ejemplo, la revista Nature ha publicado una revisión científica que analiza cómo el matrimonio entre inteligencia artificial y biotecnología puede “transformar la producción agrícola mundial, ayudando a construir sistemas alimentarios más resilientes frente al cambio climático, las plagas y el crecimiento de la población”. Y aunque estamos produciendo alimentos para 10 mil millones de personas, las soluciones que se nos proponen son pedirle a la inteligencia artificial que decida cómo modificar el genoma de las plantas para crear nuevos cultivos. Y confiar en Ella. En su criterio divino. 

Puede parecer un cierre fantasioso para este texto, pero es justamente todo lo contrario: vamos camino de comprar las verduras desde casa, y que el teléfono móvil desde donde efectuaremos la operación, el internet que nos conecte y los tomates que nos sirvan sean todos del mismo amo.