noviembre 11, 2006

Feliz

Se sorprendió, a sí misma, misma, oyéndose decir ¡Yo soy feliz!
Fue durante el último congreso celebrado en .... (no voy a dar pistas). A todo esto ¡Paco! ¿Estás ahí? ¿Donde quedó ese amor espontáneo, e irrefrenado, que pareciste demostrarme? ¿Donde, donde?
Las palabras se las lleva el aire, salvo que queden escritas, y la voluntad de algunos es floja, floja. No lo digo sólo por ti, Paco ¡que conste! Pero es algo que vemos, un día sí, y otro también, el incumplimiento continuado de la palabra dada, ahora que lo pienso, también hay incumplimientos reiterados de la palabra escrita. La diferencia sustancial entre una y otra es que ahí queda la prueba, en la segunda. La otra queda al albúr de los participantes en la conversación y del uso, abuso o perversión que quieran hacer de ella.
Por donde iba yo ... ¡Ah, sí! que era feliz. Lo dijo tal cual lo sentía -en ese momento-. Sí, parecía haber conseguido estar a gusto consigo misma. Quizás había aprendido a no sobrevalorarse y también su contrario -la minusvaloración- , a no exigirse más de lo que podía dar de sí, pero tampoco menos. Difícil equilibrio. Quizás simplemente, se había vuelto más transigente para con ella -para con los demás lo fue siempre-. No le daba excesiva importancia -o ninguna importancia- a los asuntos que, a sus ojos, no la tenían -aquí, alguno que la conozca podría añadir ¡claro, como es un poco miope!-. El caso es que ya llevaba un tiempo no dejándose arrastrar por las pasiones -las bajas, que si son altas seguro que la arrastran y tan a gusto-.
Dijo que era feliz sin paliativos, sin añadir peros, pero me pasa esto, pero me falta aquello, pero ansío lo otro. Claro que tiene carencias ¡no habría de tenerlas! pero -ya saltó un pero- no desaprovecha oportunidad de disfrutar de lo que se le pone por delante, que son muchas cosas, sólo hay que abrir los ojos, o provocarlas con tu acción. Las omisiones nunca movieron el mundo.
Que seais felices.

Hoy, jueves, es fiesta en Madrid, el sol luce espléndido y tenemos un cielo de lujo. PAQUITA

noviembre 10, 2006

El Seductor impenitente

Tenía maneras de seductor. Aparentemente se ofrecía a tumba abierta, aparentemente.
La realidad circulaba en paralelo a él, y nunca, nunca, llegaban a encontrarse.
No era mala persona, no, sólo débil y asustadizo. Falto de referentes, se forjó como dios le dio a entender, que parece que fue más bien poco.
Le gustaba ser el bufón de las fiestas, el más divertido, el más chupi piruli. Fueron muchas las que cayeron en sus redes, arrastradas por sus palabras, temblorosas ante una carantoña, ese pequeño roce ¡inocente! que casi pasaba desapercibido salvo para la afectada. ¿Y qué pasaba después? Nada. Su objetivo ya estaba cumplido, su pretensión no iba más allá, sólo quería ilusionar. De haber sido mujer lo hubieran calificado de calientapollas. Tal cual.
Y volvió a hacerlo, ella lo vio, tocó la barbilla de Lucía, y no la suya ¡mecagoenlá!.

PAQUITA

noviembre 08, 2006

Las grullas

Las estaba escuchando y de pronto tomó conciencia... ese sonido... eran... las grullas.
Pasaban por encima de su cabeza, en formación, dos fantásticas uves, enormes uves.
Es natural y a la vez mágico que lleven esa disciplina, cada una detrás de la anterior y escorada hacia el exterior, poniéndose a partir de la línea imaginaria que marcan las precedentes ¿Y la primera? ¿Quien toma la cabeza? ¿Quien la elige? ¿Se elige sola?
Indudablemente, tiene que ser de las más fuertes, puesto que debe soportar toda la resistencia del aire, y, a la vez, es la que marca el rumbo, el puesto más arriesgado.
Como en la vida misma, siempre tiene que haber alguien que inicie el movimiento, el más valiente, o el más temerario ¿quizás el más ignorante? No, el más ignorante no. El ignorante es desconfiado por naturaleza, no se fía de lo que se le ofrece sin coste alguno, no cree en la bondad, no cree en la amistad, menos en la solidaridad, vive arropado por los miedos, miedo de que le quiten, miedo de que le engañen, miedo, siempre miedos ¡Qué malos son los miedos!
...................

Era 1 de noviembre, recuerda otro noviembre, el del año pasado, cuando se desplazó, ni corta ni perezosa -que se dice- hasta la laguna de Gallocanta ¿Donde está la laguna de Gallocanta? que preguntarán los no iniciados ¡A tomar por culo! Bueno, no tanto, pasado Molina de Aragón -que es de la provincia de Guadalajara- en la linde entre Zaragoza y Teruel -media laguna para unos y la otra media para los otros... pero, como son aragoneses, todo queda en casa.
La excursión bien lo merece, primero, porque estamos hablando de pasar por la zona del Parque Natural del Alto Tajo, una preciosidad de riscos, mencionados por José Luis Sampedro en su obra El río que nos lleva (1961), y, segundo, por la laguna y las grullas que la utilizan como parada y fonda en su viaje migratorio, ahora hacia el sur ¡supongo!
Quizás mi grato recuerdo tenga también que ver con la amabilidad de Andrés, educador ambiental de la Sierra de Albarracín, temporalmente desplazado para esas jornadas, al objeto de enseñar, a los que hasta allí habíamos ido, el entorno y facilitarnos su comprensión.
Sé que es practicamente imposible que leas ésto, pero, si así fuera, gracias por desarrollar tu labor con esa gentileza, por tu saber hacer, por tu saber tratar, por saber estar. Muchos besos.

PAQUITA

noviembre 07, 2006

Desde Aragón. La cena y la vela, nov. 2006

La cosa iba de setas. Paté de setas, migas con setas, espaguettis con setas, ensalada con setas, jabalí con setas, longaniza con setas, revuelto de setas y ... tachín, tachín, tachín ... helado con setas.
La verdad, verdad, es que todo estaba bueno, salvo ... el jabalí, pero ¡es que a mí no me gusta la caza! ese sabor a bravío, que no sé si se lo da las correrías por el monte o la forma de morir, estresado.
El alma mater, o una de las almas, sufrió un percance por la mañana, se cayó, no pasó a mayores, quedó dolorida, lo suficiente para que -Beatriz- no estuviera en la fiesta.
Pese a los nervios propios del estreno, la cosa salió bien, funcionó, hubo más personal del estimado, pero, como las manjares eran varios, cumplieron su cometido.
Grandes carteles ocupaban la cabecera, Por un Gállego vivo y No al pantano de Biscarrués, creo que eran las leyendas.
Javier, el maestro cocinero, tras estar toda la clientela despachada, preparó revuelto especial de Boletus, para los colaboradores habituales y los espontáneos. Requetebueno.
Para fin de fiesta brebaje especial, d.o. Casa Buisán.
Y el remate: las jotas. Aquí, como que te aburres, salvo que seas maño, y aún así, porque ... divertidas, divertidas, como que no lo son ¡que me digo yo! salvo -siempre hay excepciones- la de Labordeta, aquella que dice ... Habrá un día en que todos/ al levantar la vista/ veremos una tierra/ que ponga Libertad ... que no es que sea diver, pero sí emotiva.
Y a pasar la noche ... en vela. No por las setas, no, que ya las comí años anteriores. No sé lo que sería, o sí sé lo que sería, el caso es que no me dormí, o no tengo conciencia de haber dormido. Gracias a que, al menos, me mantengo relajada, descansada ¡que no es poco!
Y el domingo, de mañana, a coger setas, aprendí dos más: la trompeta amarilla y la lengua de vaca, que deben ser los nombres autóctonos.
Los rovellones o rebollones -en Madrid: níscalos- estaban cucados.

PAQUITA

Relato Corto: Una de dos

Les vio felices, enlazados como iban, su aspecto: virginal.

Fue su amor adolescente,
ella, por contra, su confidente,
la hermana mayor que nunca tuvo,
incluso el hombro en que llorar
poi eso, quizá, se hizo ilusiones.

Mirándolo bien, él nunca la quiso, sólo la utilizó de pañuelo.
A la hora de elegir la prefirió a ella -a la otra-.

Con la otra, parecía sentirse grande, suponía que por su tamaño: pequeña y de aspecto sumiso.
Y dejó de verle durante un tiempo, hasta ese momento.

Quizás había seguido sus consejos y se había producido el reencuentro carnal con su esposa.
Quizá ... sí, o quizá no, porque ... pensándolo bien,
esa imagen ya la daban en la etapa anterior,
cuando le dijo ... que no mantenían relaciones sexuales desde mucho tiempo atrás, y que, además, no tenía interés alguno en reestablecerlas.
Pilar calificó aquello de impostura.

Si se mantiene ¡será por algo! Piensa ahora.
Sea como fuere, la primera sorprendida había sido ella,
comprobando, para su disgusto, que aún seguía queriéndole,
que, pese a lo que sabía de él, una bola bloqueaba su estómago,
sentía opresión en el pecho y
dos lágrimas bañaron sus ojos, en cuanto se encontró a solas.

¿Sería verdad la teoría de los complementarios?
que uno busca inconscientemente la persona que le complemente,
el fuerte al débil, el alto al bajo ... esas cosas ... ¿sería verdad?

PAQUITA

noviembre 06, 2006

De Extremadura con amor: Pura

Para Paquita:

Como te prometimos paso a darte un informe de lo que han sido estos tres días en Monfragüe. Quiero hacerlo porque sé que te habría gustado estar allí y porque tú sabrás sacar partido de lo escrito.

El tiempo no nos ha acompañado: tres días prácticamente sin dejar de llover y aunque tiene su encanto no facilitaba la labor que queríamos llevar a cabo. Malo para correr, malo para hacer senderismo. La noche que llegamos dimos vueltas para encontrar el camping, a pesar de que íbamos dos extremeñas y no era la primera vez que íbamos allí, pero qué quieres "la noche me confunde". Por fin llegamos y la primera impresión fue buena. Cabañas de madera estufa de leña y buen rollito entre nosotros. A pesar de no conocernos hicimos muy buenas migas con Elena, mujer de Tirso y rápidamente estábamos todos en una de las cabañas poniendo la cena y charlando al amor de la lumbre con nuestras copitas.

Al día siguiente emprendimos nuestra partida al interior del Parque Natural (pronto Nacional) de Monfragüe bajo una lluvia torrencial. Visita al Centro de Interpretación que se encuentra en el pueblo (aldea) de Villarreal de San Carlos. Nos demoramos bastante aquí pues tienen un museo interactivo de lo más bonito (tres casas de piedra) donde recabamos información para hacer una ruta de lo más pintoresco. En el centro nos proyectaron un documental cuya presentadora era un águila hablándonos a la vez que nos mostraban bellos paisajes del parque en una superpantalla, tan sensible y convincente acerca de la necesidad de protección al medio ambiente y a sus especies que nos enterneció y nos hizo comprender más si cabe la vocación de nuestras hijas. Completamos el recorrido viendo, tocando y oliendo todas las muestras de la naturaleza que allí se nos mostraban. El recorrido estaba sembrado de carteles dedicados a concienciar al ciudadano siendo algunos de ellos tal como así: " Es necesario insistir en que la defensa de la Tierra requiere un compromiso de cada ciudadano, de cada grupo, de toda la humanidad" o " Debemos afrontar esta verdad: lo que es posible para el primer mundo , es imposible para el resto. Los recursos de la Tierra no son ilimitados" y "Reto ecológico: reducir el crecimiento en el sur, reducir los niveles de consuno en el Norte".

A la salida de este Centro y a la vista de que hacer senderismo con tal día era imposible optamos por ir en coche a uno de los parajes más emblemáticos del parque: Castillo y Ermita de Monfragüe pasando por el Salto del Gitano, gran roquedal donde anidan águilas, buitres, alimoches y algún ave más siendo este uno de los pocos o más importantes enclaves de Europa. Desde el castillo se puede observar el meandro del río Tajo así como un maravilloso bosque mediterráneo plagado de árboles autóctonos: alcornoque, encina, cuernicabra, etc. que debido al clima y a la umbría de que disfruta esta ladera está cubierto de líquenes y chorreando agua, algo bastante difícil de ver en este parque. Animados porque paraba la lluvia y se levantaba la niebla que impedía la vista de la cordillera que se encuentra enfrente de este mirador decidimos bajar paseando a través de este parje incomparable. Fue un paseo placentero y precioso parándonos a observar los árboles y las charcas que proliferan sólo en esta época del año. En fin una gozada. Después comida en el mesón y paseo por Plasencia.

No quiero extenderme aquí, sólo hacer constar que tu esposo estaba muy interesado en que conociéramos la catedral vieja y algunas calles y lugares que habíais recorrido en vuestros años mozos (yo creo que estaba algo nostálgico, de tí y de los tiempos).

Cena en la cabañita, eso sí compramos una torta del Casar delicatessem de queso con d.o. de Extremadura que cayó enterita así como unas lonchas de tocino ibérico que estaba rico, rico. Partidita, copas, charla, mucha charla y a la cama.

Y llega el día de la carrera. El día está más cabrón que nunca, llover y llover y estos pobres mirar y mirar para arriba pero sin rajarse, como unos tíos. Y te diré que salvo Marcelo que tuvo un tirón en una pierna y no sé qué más, Abel hizo uno de sus mejores tiempos como Blas que creo que también. Más de 21 kilómetros corriendo a veces solos (pues ya sabes que ellos suelen tardar un poquito más, no les gustan las apreturas) dicen que es una gozada cruzarte este parque bajo la lluvia en comunión con la naturaleza. Lo de Marce también tuvo su puntito, pues cuando ya parecía que no vendrían más corredores allá que venía él con el coche-escoba de la poli pegado a sus talones y una gran caravana de coches detrás -cual escolta-, pero el tío cojeando y como pudo no se rajó, llegó a la meta y fue muy celebrado.

Por cierto, muchos recuerdos de David y Josué. Preciosos como siempre.

Después comentarios, cabrito, recoger y pa casa.

¡Ah! ¿ Te he dicho que te echamos de menos? Pues sí, un montón ¡ójala fueras ¿omnipresente?

Nos vemos. Pura

La crónica anterior ha sido confeccionado íntegramente por Pura, una amiga, y además, madre de la amiga del alma de mi hija, ambas -nuestras hijas- estudiosas de la cosa ambiental.
Te agradezco infinitamente que lo hayas relatado y, de alguna manera, me hagas partícipe de la experiencia, que yo hago pública. PAQUITA