septiembre 29, 2006

La Palma VII. Mirador San Bartolo, La Galga y La Somada, 10/9/2006

 Viaje realizado en Septiembre de 2006. Las fotos llevan una explicación y al relato lo precede un *asterisco. Lo copiado aparece "entrecomillado" Para VER las FOTOS, sus detalles, DEBEN AGRANDARSE clicando sobre ellas. Fueron tomadas con cámara analógica y ahora escaneadas, 25/5/2015. Crónica anterior http://paqquita.blogspot.com.es/2006/09/xxxv-la-caldera-los-roques-y-sus.html

* Al parador llegamos a las 12 y media de la noche, quizás una hora después, ya no sé si peninsular ó insular.
Es domingo, 10 de septiembre, los mencionados nos recomendaron el Cubo de la Galga, similar a Los Tiles, pero más accesible, a él que iremos, situado algo más abajo que el anterior.
Pasado Puntallana, en el mismo pueblo de La Galga hay una desviación que lo indica.
El coche lo dejamos junto a la entrada a una finca privada, inicio de la senda, con un panel explicativo de la zona. Son las 11 y media a.m.

52.- Helechos gigantes. Exc. al Cubo de la Galga

* ¿Qué tiene de singular el Cubo de la Galga? Sin dudarlo, los helechos, son gigantes. He leído en algún sitio que los llaman fósiles vivientes. Te los encuentras al poco de internarte en la "selva" formada por las distintas variedades de laureáceas que la conforman. Hace calor, va a ser por lo del microclima especial que permite, precisamente, que hayan subsistido hasta nuestros días.
Al inicio de la senda nos cruzamos con una pareja -hombre y mujer- que se encontraban descansando, no los volveremos a ver hasta el día siguiente, en que nos contaron que desistieron del empeño. Después, nadie, salvo algún pájaro, tipo mirlo o paloma, y para de contar.


53.- Helechos. Lianas. Aquí: planta similar al poto

54.- Árboles y lianas. Blas. Vuelta

* De los árboles penden lianas. Son hiedras, sus hojas deformadas y adaptadas al medio, trepan por los troncos, continuan por las ramas para acabar descolgándose en el aire, que no vacío.
Verdaderamente, a este medio lo llaman selva y tiene ese aspecto. En el suelo veo algo inusual, inesperado para mí, es "amor de hombre", por los suelos, como planta rastrera ¿le vendrá de ahí el nombre? (Prohibidos los mosqueos) Hay cantidades enormes cubriéndolo, al día siguiente volveré a verla, en menor cantidad.
¿Por qué mi asombro? Es una planta doméstica, de fácil cultivo y mantenimiento y que no esperaba ver en estado salvaje -silvestre-.


55.- Vista desde el Mirador de la Somada

* A la hora, o poco menos, salimos de la espesura y aparece indicación a un mirador, el de La Somada, cerca, desde donde vemos toda la zona circundante, pueblo incluido, y el mar a su vera. Son las 12h. 45´.
Llevamos poco tiempo cuando aparecen dos hombres, en pareja, son de Pamplona, de conversación inteligente, y además amables. Les hago ver que la mayoría de las personas con las que hemos coincidido son vasco navarras ¿serán los más viajados? ¿los que más les gusta la montaña? ¿los que tiene más medios? Qué curiosa que soy, a veces hasta molesto, pero sólo pocas veces -creo-.


 56.- Vista cno. de la Galga a Puerto Espíndola

* Nos cuestionamos si volver al vehículo por el mismo recorrido o por otro que vemos allí mismo, indica "Mirador San Bartolo" y "La Galga" Presumimos que nos desviaría demasiado y elegimos repetir camino. Nos vamos primero.
De bajada se va mejor, que me lo digo siempre, sólo hay que dejar caer las piernas, sin esfuerzo alguno. Y vamos de paseo, y en éstas que mi acompañante decide acercarse a un puentico que vimos al subir, en una desviación que ahora queda a la izquierda, y que yo digo: pues bueno, que será un atajo, y bajando, bajando, empezamos a sospechar que la hemos cagado, que bajamos demasiado, y -segundo error- que no damos la vuelta, segunda cagada, y adelante, adelante, que aquello se alarga demasiado para la excursión corta que era.

57.- Charco Azul. Blas

* Sí, acabamos saliendo a la carretera general, a la altura de un túnel, túnel que cruzamos andando, y no tiene arcén, ¡qué gracia! y los coches -algunos- que pasan echando leches ¡que tendrán prisa! y que faltan 15´para las 3 de la tarde y que digo ya, que te vayas por el coche y yo me quedo aquí con ambas mochilas, esperando. Y así se hará, pero no a la velocidad de la luz, que nos habíamos desviado "un huevo". Así que, me busqué una sombra, aunque algo retirada de la carretera, pero a la vista, y... a esperar. Y se dieron las 3, y las 4 y... casi las 5, y oigo un llamado -me pilló con los ojos cerrados, relajándome-. Al coche, y a comer... el bocadillo ¡que no son horas!.


 58.- Charco Azul, en San Andrés

* Como estamos cerca de  San Andrés, bajamos a Charco Azul, estupendas piscinas construidas al borde del mar, que se nutren de su agua y perfectamente integradas en el paisaje ¡ahí es ná! En serio, es un trabajo estupendo el que aquí han hecho y como tal lo digo.


 59.- Charco Azul. Cangrejos. Anocheciendo

60.- Charco Azul.

* Los usuarios son palmeros, pocos turistas. Observo ¡ya estoy con mis observaciones! que las palmeras, la mayoría de ellas, son guapas ... y gordas ¡no se ofenda nadie! pero es cierto, ya no son sólo las mujeres maduras, incluso las adolescentes van muy sobradas de kilos y de lorzas. Los chicos no, las cosas como son. Harán más ejercicio.


61.- Vista desde Charco Azul a Puerto Espíndola

* Es curioso, pero, en este medio, con que sólo anduvieran para los desplazamientos ya tendrían bastante pero, a lo que se ve, deben tirar del coche para todo. Elucubraciones que me hago ¡cómo si me importara algo! Pues va a ser que sí, que no comprendo ese abandono de cuerpos -tampoco el de las mentes-.
Como a mí lo de meterme en el agua no me tira mucho, enseguida me voy de paseo, entre las rocas, a fisgar, y veo las oquedades formadas por la fuerza del agua, a modo de ventanas o de puentes, preciosas, con sus azules, sus dorados, sus vaivenes, y no hay nadie, sólo yo, y los cangrejos.

Crónica siguiente http://paqquita.blogspot.com.es/2006/10/l-vuelo-la-palma-vii.html

PAQUITA

septiembre 28, 2006

Palma V. Volcanes: San Antonio+Teneguía. Roque Muchachos, 8/9/2006

Viaje realizado en Septiembre de 2006. Las fotos llevan una explicación y al relato lo precede un *asterisco. Lo copiado aparece "entrecomillado" Para VER las FOTOS, sus detalles, DEBEN AGRANDARSE clicando sobre ellas. Fueron tomadas con cámara analógica y ahora escaneadas, 25/5/2015 Crónica anterior http://paqquita.blogspot.com.es/2006/09/vuelo-la-palma-iv.html

* Hoy toca visita al Sur, que también existe. Antes, habremos desayunado en la cafetería-panadería Los Dragos Gemelos, donde acabaremos haciéndolo todos los días, en el pueblo de San Pedro, municipio de la Breña Alta. Luego cruzaremos la Breña Baja y el pueblo de San José, para parar en la Villa de Mazo, en la escuela taller de oficios artísticos. Mucho bordado y poca cerámica, se lo comento a la muchacha que está presente, me envía ¿a hacer gárgaras? no, a El Molino, alfarería cercana donde se puede visitar, además de la exposición, el lugar donde realizan las piezas. Allá que nos vamos.
Está muy cerca, en la entrada a la finca dos autobuses y sus conductores esperan cargarse de nuevo. Dentro, varias construcciones tradicionales, una mujer regando nos indica donde está situado el alfár. Sale montón de personal de edad avanzada, mayores, vaya.
Tres hombres sentados trabajan, el de más edad se levanta, charlamos, me confirma que trabajan sin horno, replican con la mayor exactitud posible las técnicas de los antiguos benahoríes, los aborígnes de la isla, desaparecidos. Nos invita a que veamos un vídeo -la vida moderna- en el que se ve todo el proceso, desde la extracción de la tierra arcillosa, su lavado, para depurarlo y la confección misma de las piezas. El dibujo es milimétrico, se auxilia de un metro para fijar los valores de referencia. Son negras, preciosas, todas, semejantes a los petroglifos que vimos en La Zarza. Compro una réplica de una de las vasijas encontradas en la Cueva de Belmaco, algo más abajo. La que más me gustaba era grande, de tamaño y precio, demasiado para llevarla en el avión, 120 euros. Me comenta su autor que la dedica 4 días.
De allí a Los Canarios, municipio de Fuencaliente, para ver los volcanes de San Antonio y de Teneguía.


24.- Vista desde volcán Teneguía hacia las viñas

* Hay niebla, la vemos, pese a ello, pagamos la entrada por la que se accede al primero de ellos. ¿Su precio? Creo que no superó los 5 euros por persona. Explicación teórica del fenómeno del vulcanismo, en paneles, y senda que te lleva, por pies, a la cima del de San Antonio (657 m), allí cerca, sin prácticamente desnivel alguno.
Como era previsible no vemos nada, salvo la antigua boca del volcán, ya con algunos pinos poblándola. A la salida, pregunto a los muchachos encargados de aquello por donde vamos al de Teneguía y si el sistema es el mismo de aquí. No, me responden, aquel es libre.
Y resultará infinitamente más bonito, más reciente, su última erupción fue en 1971 y la lava llegó hasta el mar, donde ahora cultivan viñas y plataneras. Da más espectáculo, su acceso queda bastante más alejado de la cima que el anterior, pese a ello, se sube en 15´, el terreno está acotado para que no te desvíes de la senda y salvo un paso, algo problemático para los no andarines, se llega bien.La tierra tiene toda la gama de los ocres, los rojos y el negro. De interés: Fuencaliente de La Palma


 25.- Vista desde el Teneguía al volcán de San Antonio

* Hacia arriba las viñas están amarillas sobre el negro suelo y hacia el sur... la niebla nos deja vislumbrar algo del mar, poco. Desde allí, y desde cualquier punto alto de la isla que se oriente al este, se deberían ver las islas de Tenerife La Gomera. No tendremos esa suerte.


26.- Bajando del Teneguía. De interés: Parque natural de Cumbre Vieja

* Continuamos rodeando la isla, ahora hacia arriba, por occidente. Pasamos de largo por los pueblos de Los quemados y Las Indias, y nos metemos en la indicación a las playas de La Zamora. ¿Las playas? Ah, allí abajo, son dos y se accede a ellas tras descender unos peldaños preparados en los acantilados. Nos quedamos en el chiringuito. Vuelvo a recomendar los pescados del día a la plancha. Su nombre: kiosco La Zamora.
Continuamos ruta, sin acercarnos a Puerto Naos, ni a Tazacorte. De los Llanos de Aridane subimos a Tijarafe ¿a qué las prisas? buscamos las bodegas de Vega Norte, allí instaladas, su vino estupendo le ha gustado al consumidor de la casa y ¿quien algo quiere? Pero... será que no.
Tras conseguir localizar las bodegas en cuestión nos encontramos las puertas cerradas y un cartel en que pone: Horario de verano, de 9 a 14 de la mañana. Y ya.
¿Lloramos? ¿Nos mesamos los cabellos? ¡Quiá! Aún no son las 6 de la tarde, hora insular, aprovecharemos para ver El Roque de los Muchachos de día.
Repetimos carretera vertiginosa, ahora con más destreza, que vamos de segundas. De subida puedo ver los pinos rebrotando, una gran parte fue asolado por el fuego de hace pocos años, así como la vegetación baja, el brezo, éste sí sucumbió. Al salir del pinar, la prolongación del incendio arrasó también con el codesal, especie de retama baja de hoja muy diferente a la que conocemos.


27.- Observatorio del Roque de los Muchachos Astrofísico

* En la carretera por la que se accede al observatorio astrofísico y al mismo Roque pone que se cierra de 20h. a 7h. Son las 7, pero de la tarde, tenemos por delante una hora. La aprovecharemos. Hay dos extrañas construcciones, una como huevera metálica gigante, de las antiguas, y una pantalla circular color acero también enorme, en la parte baja del observatorio.



28.- 

Cuervo en el Roque de los Muchachos

* Continuando la carretera se llega a una caseta de información del parque, allí, en lo más alto, buen punto de observación de La Caldera de Taburiente. Junto a ella, un cuervo, cuervo doméstico parece, ni se asusta ni nada, acostumbrado a comerse las "pelarzas" de las frutas.

29.- Mar de nubes y edificios del Observatorio astronómico

* Un mar de nubes no nos deja ver el mar real. Otro cubre la parte baja de la Caldera, pero los altos están impresionantes, es la puesta del sol, la hora mágica por excelencia.


 30.- Tonos ocre, puesta de sol. Cno. mirador Andenes

 * Recomendable el acercarse hasta aquí, si se viaja a la isla, la mejor vista sin discusión, al menos para mí, amante de las rocas. Altitud: 2.426 metros.


30.- Sendero cercano al risco

* Tiene senderos preparados para contemplar la Caldera desde varios sitios con poco esfuerzo, y con mucho también, que desde el Centro Cultural de la Zarza partía una senda hasta aquí. Desnivel: más de 2 mil metros. Para gente entrenada.


 31.- Yo misma y la Caldera, abajo.

* Las rocas están de foto, pues foto. Siguiendo carretera adelante, ya bajando, pero cerca, se encuentra el Mirador de los Andenes, merece el poco esfuerzo que supone llegar andando a él.


32.- Paquita, en el Roque de los Muchachos.


33.- Mar de nubes, sobre mar océana

* Aún encontraremos un par más de miradores, pegando a la carretera misma, con barandillas quitamiedos en madera.
Y damos por finalizado el día volviendo a nuestro alojamiento.

Crónica siguiente http://paqquita.blogspot.com.es/2006/09/xxxv-la-caldera-los-roques-y-sus.html

PAQUITA

septiembre 27, 2006

Hilvanando III: El Trabajo

La presentación del proyecto le había resultado tan dura como supuso, así como su defensa. La competencia era mucha y cualificada. Con todo, lo había logrado, por fin veía el fruto de un largo año de trabajo, intenso y duro trabajo.
Compaginar éste con su papel de ama de casa la estaba resultando más difícil de lo que supuso en un principio, no hacía muchos años, cuando se planteó seriamente la vida en pareja tras conocer a Fernando.
Fernando le pareció diferente a todos los hombres con los que se había relacionado hasta ese momento. Fuerte pero sensible, atractivo aunque no guapo, inteligente y para nada presuntuoso, sí, decidió que merecía la pena probar la experiencia. Luego vendría si paternidad sí o paternidad no, y decidieron que sí, por eliminación del no, no tenían claro el no tener ningún hijo y así fue como engendraron a Alberto.
¡Qué perro Alberto! Que mal se portó los primeros meses de vida. Gruñía de contínuo, porque aquello no era llorar, era dar la tabarra.
Un buen día dejó de hacerlo y volvieron a dormir las noches de un tirón, a no pasarlas en vela ó entrecortádamente.
Trabajar en esas condiciones se hizo más que duro, insufrible, con todo, sobrevivió, sobrevivieron. Las tareas comunes las hicieron comunes, solventándolas el que estuviera más libre en ese momento, pero, en ningún caso, sobrecargado uno con el peso del otro.
Y con todo seguía teniendo cierta sensación de vacío, la faltaba algo, no estaba completa, su vida ... no la satisfacía del todo. ¿Qué quería, buscaba o deseaba? era cuestión no resuelta y que le procuraba una cierta inquietud.
Quizás por ello hizo la llamada -no atendida-.
El viernes, cuando volvió a su casa, encontró colocado el cristal de la puerta que dejó pendiente al irse. Fernando y Alberto aún no habían llegado.

PAQUITA

La Palma IV. Yacimiento de La Zarza, 7/9/2014. Continuación


Viaje realizado en Septiembre de 2006. Las fotos llevan una explicación y al relato lo precede un *asterisco. Lo copiado aparece "entrecomillado" Para VER las FOTOS, sus detalles, DEBEN AGRANDARSE clicando sobre ellas. Fueron tomadas con cámara analógica y ahora escaneadas, 25/5/2015 Crónica anterior http://paqquita.blogspot.com.es/2006/09/vuelo-la-palma-iii.html


19.- Formaciones costa San Andrés, yendo andando al Puerto Espíndola

20.- Formaciones costa San Andrés,
yendo andando al Puerto Espíndola

* Hay que comer. En el pueblo de Los Sauces una empleada del mantenimiento de los jardines nos recomienda que bajemos hasta el de San Andrés, allí cerca, y a su restaurante. Será todo un acierto, situado junto a la iglesia. Pueblo, iglesia, plazoleta y restaurante tienen el mismo nombre. Los pescados a la plancha, lo mejor.
Hacemos ruta, en una zona denominada La Tosca, cercana a Barlovento, menciona que hay Drago, veremos dragos. Son árboles del tipo de las palmeras que crecen en ramilletes, salvo que sean de plantación, entonces se verán aislados, su corteza es lisa y clara. Más que nada, curiosos y creo que son un endemismo de las islas Canarias. Si uno quiere verlos de cerca, allí, en La Tosca, prepárese de buen calzado y a derrapar, puesto que están abajo, abajo, siguiendo la indicación de "fuente".


21.- Dragos en La Tosca

* Continuamos en coche, de este a oeste, hay diferentes indicaciones pero como hay que discriminar, que el tiempo es limitado, pasamos de largo por muchas de ellas, pero... ahí ponía parque arqueológico. Media vuelta y al yacimiento de La Zarza, donde hay petroglifos, o sea: gráficos en piedra.


 22.- Petroglifos, parque arqueológico de La Zarza

* Cierran a las 7 y media de la tarde y son las 7 menos cuarto. Entramos. Dentro, el encargado nos cuenta en qué consiste la visita. Vista rápida a la parte teórica y salimos al exterior, a hacer el recorrido tipo circuito que han preparado. Se inicia por la izquierda, caminando por un sendero limitado por pequeñas piedras a ambos lados, los árboles que nos rodean me recuerdan a los madroños, más adelante entramos en zona de laurisilva para acabar en una zona plagada de tamarindos y helechos. Allí una gran pared está completamente grabada con ellos, los petroglifos, cuando ésto fue grabado ya habían pasado los romanos por el norte de África y constituido su imperio en Europa. Me gustan, es más, me encantan, soy una enamorada de las piedras, ya estén en bruto en la naturaleza, formando parte de un hermoso edificio o de las ruinas de lo que fue y ya no es, pero que te hace pensar, meditar, tal vez, soñar.
Continuando la senda llegamos a La Zarzita, más pequeño, y de vuelta a la entrada. Son las 7 y media. Le consulto al guarda por una duda que se me había planteado durante el recorrido y que era lo raro que encontraba los madroños, ninguno tenía fruto ¿qué madroños? ¿? explicaciones mías, él, indicándome un árbol cercano, dirá ¿no será ése? ¡claro! son fayas, a su vez me señala un madroño canario, lo reconocemos por el fruto rojo, pero la hoja me recuerda más bien a los castaños. Seguimos hablando, lo que me parecieron tamarindos eran brezos, pero ¿cómo? ¡si son árboles! la explicación estará en que son de la variedad arbórea, llegando incluso, allí en la isla, a conseguir los 20 metros de altura. Yo doy fe de que los vi de cerca de 10 metros. En una breve conversación me cambió el nombre de todos los vegetales que creía haber reconocido. Es educador ambiental, su casa da a un barranco -nada difícil allí-. Su conversación resultó de lo más instructiva. El Parque Cultural La Zarza http://www.garafia.es/lazarzaylazarcita/ está camino de Garafía.


23.- Al fondo: Roque de los Muchachos, visto entre pinos canarios

* Seguimos bordeando la costa, son cerca de las 9 y está anocheciendo, así que planteo que volvamos por la carretera que pasa por el Roque de los Muchachos, situada más cerca y que supongo será más breve. Deshacemos algo de camino, pasamos por Hoya Grande y tomamos la variante al Roque mencionado. La carretera es empinada, todas son empinadas, pero ésta más, en un par de curvas, totalmente cerradas, el coche se situó en el lado contrario, la circulación es ninguna ¡menos mal! Vamos entre pinos y viñas, éstas aprovechan las zonas más soleadas. Se nos hace de noche y al observatorio astrofísico del Roque de los Muchachos llegamos a las 10 de la noche, hora canaria.
Cuando queramos llegar a nuestro alojamiento de cena nada de nada, así que, nos pareció una estupenda ocasión para disfrutar de un cielo de los más limpios, en cuanto a contaminación lumínica se refiere, y allí que nos apalancamos. Pan, queso, falta vino, pero tenemos tomates y manzanas ¡ahí es ná!
De bajada por la carretera iremos viendo, de cuando en cuando, conejitos deslumbrados por los faros de nuestro vehículo, siempre pequeñitos. Al parador llegamos a las 11 y media de la noche.

Crónica siguiente http://paqquita.blogspot.com.es/2006/09/vuelo-la-palma-v.html

PAQUITA

septiembre 26, 2006

Hilvanando II: Media hora después

Media hora después, aún no había recibido contestación a su llamada. Pensó que ya había pasado un tiempo prudencial e inició la vuelta.
Las calles se habían llenado de gente, gente que charlaba, gente que esperaba, gente que simplemente, como ella, circulaba.
Era pronto y entró a tomar algo en una cafetería. Fuera, unos jóvenes tocaban música. Sonaba bien. Recordó el librillo que le habían regalado, editado por el principado de Asturias, con ocasión del 75 aniversario del voto femenino, lo ojeó, los textos, breves, mencionaban los salarios de la mujer en los distintos trabajos desempeñados en el año 1931, su comparación con el de los hombres, siempre menor. La gran protagonista fue Clara Campoamor. Lo mejor, las fotografías. Resultaban entrañables, esos rostros curtidos, fuertes unos, alegres la mayoría, curiosos casi todos.
Se acercaba la hora, pagó y salió en dirección a su casa. Allí, cogió la maleta que había dejado preparada y escribió una nota para su pareja: intenté dejar solucionado el tema del cristal, pero no ha sido posible. ¡encárgate tú! Volveré el viernes, y recuerda, el niño sale a las 5. Besos.

PAQUITA

La Palma III. Reserva de la Biosfera de Los Tiles, 7/9/2014

Viaje realizado en Septiembre de 2006. Las fotos llevan una explicación y al relato lo precede un *asterisco. Lo copiado aparece "entrecomillado" Para VER las FOTOS, sus detalles, DEBEN AGRANDARSE clicando sobre ellas. Fueron tomadas con cámara analógica y ahora escaneadas, 25/5/2015 Crónica anterior http://paqquita.blogspot.com.es/2006/09/vuelo-la-palma-ii.html

* Es jueves, 7 de septiembre, y hoy toca reláx, que ayer salí "cansá de la calor".
Relax no significa quedarse inmovilizado, en este caso, sino no darse paliza andando. Nos la daremos de coche, el rumbo: al Norte.
Pasamos de largo por Santa Cruz de La Palma, capital de la isla, Puntallana, y nos dirigimos a Los Sauces, entrada a la Reserva de la Biosfera de Los Tiles (sólo encuentro Reserva de la Biosfera de La Palma), declarada así por la Unesco en 1983 y extendida la calificación a toda la isla en 2002, con otro tipo de protección.

15.- Barranco entre Puntallana y Los Sauces

* No mencioné que lo primero que vimos al bajar del avión fueron unas extrañas plantaciones, desconocidas más bien, muy numerosas, eran las plataneras. Planta de poca altura, no tiene mucho más de 2 metros, hojas enormes que echa como las palmeras -directamente del tronco- y con una vida muy limitada, da un sólo fruto, la enorme piña de plátanos canarios de todos conocida. A medida que crece el fruto le salen varios hijos de la base, dejan uno sólo para que coja fuerza y cuando la piña ya está recogida, por madura, cortan a la madre y el hijo será el nuevo ejemplar adulto que a su vez fructificará, y, así, en un ciclo ininterrumpido. Dan mucho trabajo y exige conocimiento de ello, nos lo dijeron nuestros compañeros temporales del sábado siguiente, así como que sigue siendo el principal ingreso de la isla.

 16.- Pueblo de Los Sauces 
desde Mirador de las Barandas

 * Pues bien, en Los Sauces había muchos plátanos, junto al mar y en el monte, en este caso en terrazas, como en tantos sitios donde el terreno es escaso y debe aprovecharse al máximo, aunque tenga cierta inclinación.
Para llegar hemos pasado por unos hermosos barrancos que la carretera elude siempre que puede, por medio de puentes ¿qué si no? Estos -los barrancos- forman parte consustancial del paisaje, ya que la Caldera -de ahí le vendrá el nombre- tanto por dentro como por fuera tiene las paredes muy verticales, consecuencia de la erosión. La erosión, eso me pensaba yo el día anterior viendo los pinos creciendo en esas pendientes, que si no fuera por ellos, por sus raíces, el terreno se iría al garete, se desplazaría, se desharía, quedándose sólo y exclusivamente el esqueleto: las paredes de roca.

 17.- Panel explicativo de la Reserva

* Vamos al final de la carretera, al Centro de Interpretación de la Reserva de "Laurisilva"
Dentro, un guarda nos habla de lo "tarde" que es para iniciar el recorrido "estrella", nos menciona otro más corto que empieza allí mismo, haremos ése después de echar una ojeada al centro.
En expositores, escarabajo y mariposa amarilla, endémicos de la reserva. Cartel indicando que "toques", sí, que toquemos distintos trozos de tronco de árboles de allí, para aprender a reconocerlos. No conozco ni uno, son todos laureáceas, algunos de los componentes de la laurisilva= selva de laureles, en algunos sitios llaman selva a lo que en otros bosque. En común, todos tienen su mucho peso, prueba de que son árboles de crecimiento lento y su corteza rugosa, pero sin grandes estrías. Los nombres los ponen debajo: laurel -el más fácil-, til -sí til, que no tilo, no tienen nada que ver, salvo que son árboles-, loro -éste no vuela, aunque anda por la ramas- ciñátigo, y aquí paro, que no me aprendí más.
Nos despedimos y justo detrás del edificio un cartel indica: Mirador de las Barandas (666 peldaños) tal cual, que luego no haya quejas.

18.- Laurisilva canaria

* Y, efectívamente, para salvar el desnivel han colocado peldaños, ya sea de madera o piedra -no los conté-. Advertencia: se suda, no hay agua por el camino, y se tarda lo que indica el guarda: 35´ la ida. La vuelta menos, 20´. Eso sí, cuando llegas hay un techado de madera que te protege de la "asaera", es un buen mirador hacia la reserva y hacia el pueblo de Los Sauces y... tiene fuente. Sorpresa. Lavado cual operario de la construcción y a beber. Después ¡qué flor más bonita! justo ahí, a su vera, única, parecida a las orquídeas, color rosado con pintas malvas en su interior. Foto.
De bajada, comunicaré a los exhaustos intrépidos que se aventuran a subir en plena canícula el tesoro que les espera. Alegría que se llevan.
Abajo otra fuente, de nuevo refresco. Recomendamos a un viejito que de chanclas nada, si intenta subir. Las mujeres llevan esas sandalias de goma, tan de moda este año y que ya lo estuvieron en mi juventud -aún recuerdo la chincheta que me clavé en el pie y la vacuna de tétanos que me "arrearon". Al poco dieron media vuelta. Y ¡oh! una mariposa amarilla revolotea entre nosotros, tranquila, preciosa.

Crónica siguiente http://paqquita.blogspot.com.es/2006/09/vuelo-la-palma-iv.html

PAQUITA

septiembre 25, 2006

Hilvanando I: Y esperó

Dejó a su hijo en el colegio y se dispuso a dar un largo paseo. Primero enfiló al centro y de ahí a las grandes avenidas. Ellas la condujeron al parque. Estaba solitario, lloviznaba, poco pero persistente. Eso no la preocupaba, es más, la gustaba el leve roce de las gotas sobre su cara, la refrescaban, facilitaban que su ánimo se sosegara, encontraba placer en esa brisa ligera que envolvía el ambiente todo, en los brotes de los magnolios, esas extrañas y enormes flores, cual alcachofas blancas que se erguían sobre las ramas, y las fuentes, qué placer inmenso el golpeteo del agua, su baile incesante, y el templete ¡qué curioso! no se había fijado en el templete, era bonito, sí, distinto.
Se sentó un momento, una idea cruzó por su mente y no dejó que se perdiera, la enganchó por un punta y marcó su número. Y esperó.

PAQUITA

(Va por ti X...)

septiembre 24, 2006

Va de Mujeres

En ocasiones he sido acusada, amablemente y por otras mujeres, de rendir siempre tributo a los hombres, así que, valga ésto de desagravio para el género femenino. Género en el que me encuentro muy a gusto y donde se encuentran mis mejores, mis más íntimas amigas, realmente amigas.
Estoy hablando de Lola, Mercedes, Paquita y Juani. Todas ellas -como yo- han pasado su particular travesía del desierto y, no sólo, han salido con vida de la experiencia, sino también reforzadas, crecidas, bellas -como dice Clarissa-.
Gracias por regalarme con vuestra presencia, vuestra coherencia, vuestro humor, vuestro amor.

PAQUITA