septiembre 28, 2016

Pto. Cotos-Cima Peñalara-Riscos Claveles-Lagunas Pájaros. Noelia, 10/4/2004


Viaje realizado en Abril de 2004, narrado entonces y publicado ahora. Las fotos llevan una explicación y al relato lo precede un *asterisco. Para VER las FOTOS, sus detalles, DEBEN AGRANDARSE clicando sobre ellas. Fueron tomadas con cámara analógica y ahora escaneadas. Son de Noelia y mías


1.N.- Noelia y Paquita, al poco de iniciar la excursión
Apcto. puerto de Cotos abajo izda.

* Este sábado "santo" vamos a Pico de Peñalara
Nos acompañan: Antonio –vecino- y su hija Noelia.
Salimos pronto de casa, a las 8 de la mañana, por aquello del tráfico. No tenemos ningún  problema.
En el puerto de Cotos estábamos a poco más de las 9 y a la media comenzamos a andar. 
 El inicio fue un poco campo a través. 
Por delante, van Blas y Antonio; hasta que entramos en una senda ancha, y en zigzag, que me pareció la más cómoda para Noelia y para mí. 
Ya hemos perdido de vista a nuestros hombres. Continuamos hasta que divisamos lo que nos parece la cima – un promontorio de rocas a nuestra derecha tras un corredor en llano y con poco desnivel-.


2.- Subiendo por un corta fuegos:
Antonio, Blas y Noelia

* En la distancia, divisamos dos hombres que suponemos son ellos; hasta el punto de que pensé echar una foto según nos aproximábamos. Deseché la idea porque no se les identificaba bien, dejándola para cuando estuviéramos más cerca. Han transcurrido una hora y cuarenta y cinco minutos desde el inicio. 
Al poco, a unos cinco metros del objetivo, y ya con la cámara en posición, nos percatamos de que esos dos... son dos desconocidos. Me retiro un poco y, haciendo bocina con las manos, llamo a Blas unas cuantas veces. Nada. 
Opto por sacarle la foto a Noelia, en solitario. Cuando me preparo para elegir el mejor encuadre vislumbro más al fondo, saliendo de la niebla, una altura superior, que me hizo decirme a mí misma (redundancia) “ Si nos dirigimos al Pico de Peñalara, que es el punto más alto de la zona,  y aquello está más alto que esto... esto no puede ser nuestra cima”  Irrefutable. 
Lo siguiente es, por qué Blas y Antonio no nos han esperado en ese punto ó, incluso, en otro anterior. Esperamos, nosotras sí,  un rato y, como queda camino, continuamos el nuestro; preguntando a los muchachos con los que nos cruzamos por los ausentes. Dándoles señas suyas y recado nuestro.  

 3.- Cima Hermana Menor (2271m), desde Hermana Mayor (2280m) Blas y Noelia

*  Así llegamos hasta la otra cima que resultó ser la Hermana Mayor –la anterior era la Hermana Menor-. Noelia decide coger fuerzas comiéndose un bollo que lleva. 
En esas está cuando ve a Blas. Yo admirada de su buena vista, porque sólo distinguía dos personas en la distancia, y eso porque basculaban los brazos y movían las piernas. Le pregunto el porqué de su certidumbre y dice que porque lleva gafas, bigote, una zamarra azul... Mi admiración va en aumento, le ve hasta las gafas, y hete aquí que aparece Blas, a dos pasos, a la vuelta de una roca, y solo. 
Argumenta que nos ha estado esperando en la cima anterior, imposible no habernos visto, y que Antonio y él se separaron para intentar localizarnos. 
Seguimos esperando. Intentan adivinar a Antonio en todo aquel que se ve en la lejanía, Blas le llama a gritos, sobre todo cuando se acerca uno que cree se le parece, le llama varias veces hasta que “él” le aclara, también gritando,  ¡Yo no soy Antonio!. Y nada. 
Por fin, aparece el deseado, el tantas veces llamado, tranquilo, en compañía. 
Aclara que no nos perdió de vista hasta que se puso a “jiñar” -literal- y reemprendemos la marcha, esta vez sí, todos juntos.  

4.- Cima Pico de Peñalara (2430 m)

5.- Foto de cima echada por Juan Carlos, de Barcelona

6.- Paquita. Foto echada por Noelia

* La cima se hace de rogar, entre otras cosas porque hay una niebla movediza, que no nos permite distinguir dónde se encuentra. Comprendemos, entonces, por qué cada pocos pasos hay amontonamientos de piedras de altura inusual –los mojones- que nos permiten no perder el rumbo, y así, llegamos a ella a las tres horas del inicio de la excursión.                  
¿Que vista tenemos desde allí? De momento, ninguna. Niebla total.    

7.- Senda: de Pico de Peñalara a Risco de los Claveles


 8.- Risco de los Claveles

En cabeza: Juan Carlos
Blas y Noelia
Antonio
              
* ¿Qué hacemos? Nuestra idea era hacer una travesía circular, siguiendo por el Risco de los Claveles, el Risco de los Pájaros y volver bordeando las lagunas, pasar por el Refugio Zabala y al coche. Antonio es el más decidido de nosotros cuatro a continuar la excursión. En estas cábalas estamos cuando se nos acerca un muchacho que dice tener las mismas pretensiones, esperamos a ver si levanta la niebla y en cuanto vemos un claro decidimos seguir adelante.

9.- Bordeando un tramo de riesgo

* Los riscos están ya, inmediatos, la nieve forma cornisas en los mismos, nieve que no nos abandona en ningún momento y que se hace más abundante, lógicamente, en las zonas más altas. 
Por lo demás, está inmejorable, ni blanda de hundirse en ella según caminas, ni dura “especial resbalones”
Hacemos un primer paso aéreo, pero sin dificultades especiales, y al llegar a un segundo, éste más afilado, el acompañante añadido, Juan Carlos, decide no tentar al diablo y bordearlo por la izquierda, bajando unos cuatro metros, encargándose él de abrir huella en la nieve, con un grado de inclinación en ese punto de unos 70 º. Blas y yo dudamos de que sea la mejor solución, pero optamos por seguirle.   
 
11.- Cima Risco de los Claveles. Blas y Juan carlos. Imagen, dcha

12.N.- Cuerda Larga, desde Risco de los Claveles, al fondo

* Según andamos, tenemos visibilidad de cuando en cuando hacia Cuerda Larga; no así hacia la vertiente segoviana - más empinada en ese punto de los riscos- La niebla no  nos  deja  ver  más allá de diez metros.  

13.- Bajando de Claveles a Risco de los Pájaros. Cornisas nieve, dcha.

* Noelia va muy bien, al menos eso creo, su padre le va dando indicaciones que ella rehuye. Quizá le ponen nerviosa. Superado ese tramo nos paramos un poco para hacer alguna foto, entre claro y claro.     
 
14.N.- Blas, Noelia y Paquita

15.- Paquita, Noelia y Antonio. Seraks a dcha. foto 13

16.N.- Juan Carlos fotografiado por Antonio

17.N.- Paquita fotografiada por Noelia. Fondo: embalse

18.- Seraks en Risco de los Claveles, dcha.

19.N.- Blas, Antonio y Nolia. Zona Seraks Risco de los Claveles, detrás

* El muchacho está encantado, dice que las formaciones de nieve que estamos disfrutando, seraks, son preciosas, que no tienen que envidiar nada a las de los Himalayas. No para de contarnos su currículo montañero, estupendo para un chico de su edad – parece no tener más de 30 años-. Sea como fuere, gracias a él hemos pasado la zona de riesgo.

20.- Bajando a la Laguna de los Pájaros. Blas ensayando. 

* Aún nos queda superar un cierto desnivel, que bajamos con muchas cautelas, porque la nieve está algo dura en ocasiones. A partir de ahí todo es llanear, más ó menos. Llegamos a la primera de las lagunas, la Laguna de los Pájaros, nevada al completo - ésta será una constante durante la excursión, nos nieva cada poco tiempo-. La dejamos atrás y continuamos camino. 

 21.N.- Blas y Antonio marchando. Paquita posando 

 22.- Macizo de Peñalara

23.- laguna de los Claveles, cubierta de nieve

* La siguiente, laguna de los Claveles, también nevada. Optamos por dejar la comida para cuando encontremos un resguardo, resguardo que no aparece-. Noelia se ha tenido que parar en varias ocasiones para recuperar el aliento. Creo que anda por encima de su ritmo, pretendiendo ir al de su padre y Blas. Pretexta que no quiere retrasarnos. Le razono que es preferible ir lento y constante que a trompicones, que el corazón no debe acelerarse por cuanto eso le supone de sobreesfuerzo, no debe maltratarle.   

      24.N.- Laguna Grande de Peñalara, abajo, nevada. Dos Hnas. arriba 
                                                                                                                                                      
* Por fin arribamos a la Laguna Grande de Peñalara, nevada, como no, y rodeada de un cable en todo el perímetro para delimitar la zona que no debe ser traspasada por el público. Hablamos de quedarnos a comer allí, porque el refugio queda algo distante y parece que el tiempo nos respeta. Botella de vino y embutidos  hechos por una prima de Antonio, extremeña como él, comenzar a comer y comenzar a nevar, ni caso, nosotros a lo nuestro. Recogemos y nos planteamos si continuar por el refugio, lo que nos supone una pequeña subida, ó por la senda entablillada que han preparado los del Parque Natural de la Cumbre, Circo y Lagunas de Peñalara. Noelia prefiere por lo más suave y yo la secundo. La secundo hasta que vemos que ello consiste en rodear el monte por la izquierda, alargando la excursión no sabemos cuanto. Rectificamos y nos dirigimos al Refugio Zabala, es una subidita pero, cuando nos queremos dar cuenta, ya estamos en él.  
     25.- Refugio Zabala

* Yo lo recordaba más pequeño y feo, ahora no me lo parece y está limpio, descansamos en su interior, unos más que otros, sólo nos sentamos las chicas. A la salida, tiro una foto para inmortalizar el momento y continuamos la vuelta. Hasta por esta senda han puesto pasarelas de madera en algunos puntos. Desaparecieron todos los artilugios del telesilla que subía por esta vertiente y de cuando en cuando nos encontramos con carteles que recomiendan no salirse de las sendas establecidas para proteger las zonas en revegetación.                  
Son las cinco y media de la tarde cuando volvemos a la zona del puerto de Cotos, pasamos nuevamente por el edificio con información del parque y como está abierto entramos. Allí hay una maqueta con todo el macizo del Peñalara, en el que se ve al completo la senda en zigzag  por la que subimos, las cimas Hermana Menor y Mayor (2.271m. y 2.280m, respectivamente), el Pico Peñalara (2.430m.), los riscos de los Claveles (su cima: 2.390m.) y los de los Pájaros, algo más bajos, así como las lagunas correspondientes por las que hemos pasado; es estupenda, por verse se ve, lo vio Noelia, el refugio, un pegotito sobre un montículo. Nos echan, cierran a las seis de la tarde y ya lo son, con las mismas nos vamos a la Venta Marcelino, caldito para Antonio y para mí, carajillo para Blas y café con leche para Noelia, sienta como Dios.    
          Y vuelta a casa. Hemos tenido de todo: niebla, frío, nieve, ventisca, sol, en rotación continua a lo largo de la excursión y dejamos el Puerto más despejado que nos lo encontramos de mañana. Son las 7 de la tarde.  

PAQUITA  
.............................................

OTRO ASUNTO. Hoy en Perroflautas del Mundo:
Brutal asesinato de un niño de 9 años en Bangladesh cuyo padre había denunciado explotación infantil