enero 06, 2017

Miedo. (Del lat. metus), de Pelayo Martín .

COPIADO de la pág de fb de Pelayo Martín ·  Cadena__SER  el  6/8/2016
Miedo. (Del lat. metus).
Decimos “miedo” cuando pensamos en una emoción caracterizada por un fuerte sentimiento desagradable. Esa sensación puede llegar a ser provocada ya sea por la percepción de un peligro (no importa si éste es supuesto o real) pasado, presente o futuro. El miedo es inherente al animal que somos, es algo grabado en lo profundo de nuestro ser más primario. Con el tiempo, el miedo se ha convertido en un arma, un potente virus que se propaga fácilmente, de muy difícil cura y que puede llegar a conformar el carácter, no ya de una persona, sino de toda una sociedad.
El miedo es al fin, un simplísimo sistema de reglas según el cual se ofrecen dos posibilidades de las que solo podremos elegir una… dentro o fuera, seguridad o libertad, precariedad o trabajo, guerra o supervivencia…
El miedo es algo muy trascendente en nuestras vidas, las condiciona, las cimenta, las define hasta el punto que su carencia es el mejor indicativo de todo grado de civilización. Sabemos que el miedo paraliza y que el poder lo utiliza para mantener en una falsa indiferencia a los ciudadanos.
Hoy nos preguntamos a menudo sobre dónde estarán esos millones de parados, esas multitudes desesperadas que ya carecen de todo, nos extraña que no se manifiesten cada día en todas las ciudades del planeta… pero la respuesta es sencilla. Ellos, los nadie, los aterrorizados, los nosotros de mañana, los que han visto como su "vivir" se ha convertido en un “sobrevivir”, esos que en algún momento de la caída perdieron toda esperanza... ellos siguen respirando con toda naturalidad, deambulan por nuestras calles con un solo pensamiento en su cabeza, llevar algo de comer a casa, cada mañana, cada noche. Esa es la razón de que no llenen las plazas, de que su protesta no sea visible... La pobreza es un trabajo agotador, un trabajo que ocupa todo el día.
Por eso no es casualidad que el sector más afectado por el paro sean los jóvenes, para este nuevo y perverso sistema que se pretende instalar resulta vital que ellos, los que por naturaleza son menos sensibles al miedo y a la parálisis, sean los más castigados, los que reciban "el tratamiento" con mayor intensidad.
Habrá quien piense, y con razón, que ese miedo que aquí describo son sólo palabras, palabras que bien pueden ser rebatidas con otras palabras, y todas ellas enterradas bajo montañas de más y más palabras... y por eso traigo esto. Algo que tocar, algo que sentir, algo irrebatible e imposible de fingir.
Es el de Laura… el miedo de Laura... de Laura a secas… es el miedo que rompe a hervir en una hoya vacía, es el miedo de los que una vez lo han perdido todo, solo temen al miedo mismo. Es el miedo que se construye lágrima sobre lágrima... el que una vez aprendido, ya no se olvida jamás.

Laura, 54 años, nos cuenta en qué se traduce para ella la 'austeridad
http://play.cadenaser.com/widget/audio/20120515csrcsrsoc_4.Aes/

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OTRO ASUNTO. Hoy en Perroflautas del Mundo:  Carta abierta a un rey desnudo, de Manuel Ruiz Robles