septiembre 17, 2023

Niñas con el pecho planchado con una piedra caliente: una tradición de abuso infantil que asoma en Europa, de Inna Lazareva

 Inna Lazareva  28 de enero de 2019

Una piedra utilizada para el planchado de senos (theGuardian)

La tradición de “planchar” el pecho de las niñas con una piedra caliente para retrasar la formación de los pechos se está extendiendo por Reino Unido, con decenas de casos registrados recientemente, según ha revelado una investigación de The Guardian.

Trabajadores sociales en Londres, Yorkshire, Essex y el oeste de Inglaterra cuentan a The Guardian casos en los que niñas preadolescentes de familias migrantes de diferentes países africanos como Camerún han sido sometidas a esta práctica dolorosa, abusiva y dañina.

Margaret Nyuydzewira, directora de la Organización de Desarrollo para Mujeres y Niñas Migrantes (Cawogido, por sus siglas en inglés), calcula que en Reino Unido unas mil mujeres y niñas han sido sometidas a esta práctica. No existe ningún estudio sistemático ni recopilación formal de información.

  que sabe de entre 15 y 20 casos recientes sólo en la ciudad de Croydon. “Suele hacerse en Reino Unido, pero no en todas partes, como la mutilación genital femenina”, señala, describiendo la práctica en la que madres, tías o abuelas utilizan una piedra caliente para masajear repetidamente el pecho de las niñas con el propósito de “romper el tejido” y retrasar el crecimiento de los pechos. “A veces lo hacen una vez a la semana, a veces dos veces por semana, dependiendo de cómo resulte”, añade. 

Los responsables de esta práctica, generalmente los progenitores, la consideran una medida tradicional que protege a las niñas de atraer la atención de los hombres, del acoso sexual y de las violaciones. Médicos y víctimas la consideran una práctica de abuso infantil que puede dejar marcas físicas y psicológicas, generar infecciones, imposibilitar la lactancia, provocar deformaciones e incluso cáncer de mama. La ONU lo describe como uno de los cinco delitos de violencia machista menos denunciados a nivel mundial.

Una mujer que vive en los suburbios de una ciudad inglesa cuenta que comenzó a plancharle el pecho a su hija en cuanto notó señales de la pubertad. “Cogí la piedra, la calenté y comencé a masajearle el pecho a mi hija”, relata. “La piedra estaba un poco caliente. Cuando comencé a masajearla, ella me dijo ‘¡Mama, está caliente!’”. La niña quedó con cicatrices y la policía interrogó a la madre, que luego fue puesta en libertad con una advertencia. 

Otra activista de la comunidad, que prefiere permanecer en el anonimato, cuenta que sabe de entre 15 y 20 casos recientes sólo en la ciudad de Croydon. “Suele hacerse en Reino Unido, pero no en todas partes, como la mutilación genital femenina”, señala, describiendo la práctica en la que madres, tías o abuelas utilizan una piedra caliente para masajear repetidamente el pecho de las niñas con el propósito de “romper el tejido” y retrasar el crecimiento de los pechos. “A veces lo hacen una vez a la semana, a veces dos veces por semana, dependiendo de cómo resulte”, añade. 

Los responsables de esta práctica, generalmente los progenitores, la consideran una medida tradicional que protege a las niñas de atraer la atención de los hombres, del acoso sexual y de las violaciones. Médicos y víctimas la consideran una práctica de abuso infantil que puede dejar marcas físicas y psicológicas, generar infecciones, imposibilitar la lactancia, provocar deformaciones e incluso cáncer de mama. La ONU lo describe como uno de los cinco delitos de violencia machista menos denunciados a nivel mundial.

Una mujer que vive en los suburbios de una ciudad inglesa cuenta que comenzó a plancharle el pecho a su hija en cuanto notó señales de la pubertad. “Cogí la piedra, la calenté y comencé a masajearle el pecho a mi hija”, relata. “La piedra estaba un poco caliente. Cuando comencé a masajearla, ella me dijo ‘¡Mama, está caliente!’”. La niña quedó con cicatrices y la policía interrogó a la madre, que luego fue puesta en libertad con una advertencia (...) 

septiembre 16, 2023

Lo que Castilla-La Mancha le debe a sus migrantes: “Regresar al pueblo me volvió a conectar con la vida”, DE Alicia Avilés Pozo

 3 sept 2023   Alicia Avilés Pozo   

La Iglesia recauda 335 millones de euros anuales en donativos sin control fiscal, el 36% de su financiación, de Jesús Bastante 


Las bajas de trabajadores por salud mental se duplican desde 2016 y ganan peso sobre el total, DE Laura Olías - Ainhoa Díez

 Laura Olías / Ainhoa Díez   3 de septiembre de 2023 


septiembre 15, 2023

RECUERDA ABRIR LAS VENTANAS CUANDO LLUEVE, de Javier Garcia

 Javier Garcia    28/8/23n

RECUERDA ABRIR LAS VENTANAS CUANDO LLUEVE


Generalmente, tenemos la costumbre de cerrar las ventanas apenas llueve; es un error que muchos cometemos.
La lluvia trae un efecto de oxigenar y por lo tanto purificar el aire de nuestro hogar, ese "olor a lluvia" debemos dejarlo entrar a nuestro hogar. Cuando llueve, huele a ozono, estas partículas limpian el aire de nuestra casa.
La lluvia, el agua elemento purificador, que limpia, arrastra todo lo malo...
Ya lo sabes, cuando llueva abre las ventanas, deja que fluya el oxígeno, que salgan las viejas energías y entren las nuevas con la lluvia.

Las islas pequeñas del Mediterráneo ya no son el refugio paradisíaco de las aves migratorias, de Nicolás Ribas

Nicolás Ribas    Eivissa — 29 de agosto de 2023

Las especies de aves de las zonas húmedas de Menorca se encuentran en una situación delicada debido a los efectos de la crisis climática. Una zona húmeda es un ecosistema que se sitúa entre dos hábitats: el medio acuático y el medio terrestre, ya sea de origen natural o antrópico (es decir, producido o modificado por la actividad humana), y que se caracteriza por la presencia de una lámina superficial de agua y poco profunda, permanente o estacional. El archipiélago balear posee 67 zonas húmedas naturales –32 en Mallorca, 25 en Menorca, tres en Eivissa y cuatro en Formentera– y siete artificiales –todas ellas en Mallorca–, según datos del Govern.

Estas zonas húmedas, cuyas masas de agua son cada día más exiguas debido a la nueva etapa de ebullición global en la que hemos entrado –caracterizada por una mayor frecuencia de fenómenos climáticos extremos–, configuran un paraíso de alto valor para las aves migratorias. En el caso menorquín, preocupa especialmente la situación del carricero común (boscarla de canyís, en catalán), un pequeño pájaro insectívoro de tonos ocres que visita la isla durante la época reproductora, y de la buscarla pintoja (boscaler pintat gros), un pájaro muy pequeño de color pardo con tonalidades verde oliva.

Igual que en el caso del carricero común, únicamente se puede observar en Menorca durante la época de las migraciones prenupciales (de primavera a otoño), antes de desplazarse con sus crías hacia zonas en las que ha llegado el invierno. “Son aves palustres que viven y buscan su alimento en estas áreas. Habitan en zonas húmedas, si la sueltas en un bosque, probablemente se morirá de hambre porque no sabrá dónde buscar su comida”, explica Raül Escandell, coordinador de campaña de la Societat Ornitològica de Menorca. Es decir, que si las zonas húmedas sufren porque van perdiendo, progresivamente, su caudal de agua, “cuando estas aves marinas llegan a las islas durante su periodo de migración, se encuentran con cada vez menos recursos para sobrevivir”, lamenta Escandell. “El cambio climático no afecta solo a estas especies cuando pasan por Menorca, sino durante todo su ciclo de vida”, recuerda el experto en ornitología.

septiembre 14, 2023

Conchi Lillo, neurocientífica: "Está demostrado que la luz azul del sol y de las pantallas no perjudica nuestra retina" de África Gelardo Arrebola

 

África Gelardo Arrebola

La científica y divulgadora, experta en enfermedades de la visión, acaba de publicar el libro '¡Abre los ojos!': “Utilizamos el cerebro completo para todas las cosas que hacemos en nuestro día a día, cualquier cosa, hasta tomarnos el desayuno”

Dicen que los ojos son el espejo del alma. Darwin los consideraba un órgano tan perfecto que incluso le hizo dudar de su teoría de la evolución. Desde hace miles de años, se les ha dedicado multitud de refranes, dichos populares, canciones y demás piezas de la cultura popular, vistiéndolos de misticismo y, en muchas ocasiones, rodeándolos de un aura espiritual en la que a veces caben pseudociencias y falsas creencias. La neurocientífica Conchi Lillo (Huelva, 1973) lleva años divulgando la importancia que tienen los únicos órganos de nuestro cuerpo que nos permiten captar la luz y generar colores en nuestro cerebro. Aunque, en realidad, como ella misma repite, los colores solo existan gracias a que los vemos.

+   Estos son los daños que puede hacer el sol en tus ojos

Las autoridades portuguesas vigilan a las empresas agrícolas españolas por explotación laboral, de Sergio Rodrigo - Cristina Cartelle




 ago 2022 — .

El agricultor que ‘topó’ con el yacimiento romano de Carranque hace 40 años: “Nunca me lo reconocieron”, de Carmen Bachiller

 Carmen Bachiller   26 de agosto de 2023

Se cumplen 40 años del hallazgo de una de las joyas arqueológicas de Castilla-La Mancha. Visitar el parque de Carranque permite descubrir cómo era una villa romana, un mausoleo y los restos de un edificio palacial, en el municipio toledano del mismo nombre, al límite con la Comunidad de Madrid.

Fue un 23 de julio de 1983. Samuel López Iglesias se encontraba trabajando en una finca agrícola regentada por la familia. “Ese día estaba solo, aunque somos diez hermanos y todos trabajábamos juntos en una huerta extensiva junto al río Guadarrama, en unos terrenos arrendados al ayuntamiento”

Antes de llegar allí la familia de Samuel, una empresa tenía en el lugar una explotación minera para extraer arena. “El suelo estaba lleno de fragmentos de ladrillo, teja o cerámica fina como la sigillata, típica de la época romana y además encontramos diversas herramientas, pesas de plomo y arcilla, una llave…”

La labor agrícola se convirtió en una ‘prospección’ diaria del suelo. “Cogíamos los tomates, pero también la sigillata”, bromea. Ese día, relata, “encontré una piedra pequeña, cúbica, negra y manchada de blanco por un lado de haber estado pegada al mortero. Pensé que era la tesela de un mosaico”.

Rebuscó bajo la paja del sembrado y encontró más. “Y también cuatro o cinco trozos de un mosaico. Entonces levanté el arado para explorar con un palo. Me fui corriendo a la zona de huerta para buscar a mi hermano. Hicimos agujeros y había mosaicos por todas partes”.

Resultó que sus cultivos se encontraban sobre restos arqueológicos romanos que pertenecieron a la que hoy se conoce como Villa de Materno, un terrateniente que fue tío de Teodosio, el emperador que gobernó Roma desde el año 379.

Bajo la superficie de este pueblo toledano se terminaron descubriendo más de 20 mosaicos en una superficie de unos 1.100 m2. El primero de ellos, explica, “se lo llevaron en trozos para ponerlo en el Museo de Santa Cruz en Toledo. Y en 1999 o en el año 2000 lo volvieron a traer sin restaurar y sin exponer. Hubo que restaurarlo aquí. Hubo otro, el mosaico de la Ilíada, que también hubo que restaurar. El resto estaban perfectamente conservados”.

La villa de Materno surgió en un momento del Alto Imperio Romano como centro de explotación de los recursos agrícolas del entorno y en época tardorromana se configuraba como un importante centro de poder de un territorio que, señala el departamento de Cultura de Castilla-La Mancha “aún por definir y caracterizar”.

A Samuel López siempre le picó la curiosidad por el patrimonio. “Desde pequeño me gustó la arqueología cuando a los siete años en el cole nos pusieron diapositivas sobre Egipto”, aunque no tuvo ocasión de estudiar.  Por eso todas sus reflexiones y auto aprendizaje lo refleja en un blog donde escribe sus impresiones y hasta teorías propias sobre el lugar. Ha viajado por todo el mundo para documentarse, nos cuenta.

Defiende que en Carranque hay “una segunda villa romana a la que las autoridades no le han dado ninguna importancia. Está a un kilómetro y medio del parque arqueológico. Es lo que fue el antiguo Carranque de Yuso. Había dos, el de Yuso y el de Suso”, que vienen a definir ‘abajo y arriba’.

Un pleito de nueve años

Reconoce que no simpatiza con los arqueólogos. “Te consideran un intruso y de hecho con Carranque tuve un problema gordo porque no me reconocieron el descubrimiento”. Cuatro décadas después cuenta que lo que encontró le marcó para siempre. “Lo recuerdo cada día porque es mi segunda vida. Han pasado 40 años y sigo pendiente del parque, de las excavaciones, de estudiar visitando ruinas romanas por el mundo… Es mi principal hobby”.

El hallazgo les costó un pleito en los tribunales de nueve años con la Administración pública que terminó en el Supremo. “Después de haberlo descubierto, de haber llamado al museo, de haber llevado allí a todos… Su versión fue que lo habían hallado excavando” (...)