diciembre 25, 2006

La Integral de la Pedriza, 23 dic. 2006

O: La Impotancia de reconocer tus propios límites.

Realizada en Diciembre de 2006. Las fotos llevan una explicación y al relato lo precede un *asterisco. Lo copiado aparece "entrecomillado" Para VER las FOTOS, sus detalles, DEBEN AGRANDARSE clicando sobre ellas. Fueron tomadas con cámara analógica y ahora escaneadas, 6/6/2015

* Hora de levantarse: las 6 y media de la mañana. B. quiso negociar otra, pero no hubo forma, con el coche partiremos a las 7 y cuarto.
Vamos, además de los mencionados, dos atletas del maratón, treintañeros, para más señas, de nombre Tirso y Pablo. Este último es el que ha impuesto las condiciones iniciales de la partida. Prevé nueve horas de marcha y la luz solar está en sus mínimos por estas latitudes.
Inflexible con la hora no lo podrá ser con el conductor ni con el copiloto -que no soy yo, que yo tan temprano aprovecho para relajarme, o séase, cierro los ojos y me dejo llevar-.
Éste, hoy no está alumbrado, se despistó para recoger al cuarto componente de la expedición y se vuelve a despistar a la hora de tomar el desvío a la "pedri". Total que, empezar a andar, lo que se dice empezar a andar, empezamos a las 9 y media.


1.- Libélula atenazando a una mantis. La pedri. Foto Mayo 2002, incorporada: abril 2015

* El coche queda a pie del puente que cruza el río Manzanares, "aprendiz de río" según Francisco de Quevedo -creo-. Desde Canto Cochino (1.025 m.) tomamos la "autopista de la Pedriza" para abandonarla de inmediato virando a nuestra izquierda, pues vamos en busca del Collado Cabrón (1.303 m.), que no sé porque se llamará a sí, siendo -como es- de lo más suave. Llegamos a éste a las 10 y cuarto, atravesando el pinar -de repoblación- que la cubre.


2.- Blas, Tirso y Pablo, más arriba de Collado Cabrón

* Dejamos a nuestra derecha la senda que circula por la Pedriza Interior y tomamos derecho a las crestas, en dirección a la "famosa V" donde tantos muchachos practican la escalada. En este punto estamos rodeados de pinos y jaras -la pringosa, tan prolífica por la zona centro-.

 3.- Mirada atrás, tras cruzar la V: Portilla de Galisol

* La senda por aquí ya es estrecha y serpentea de contínuo, debiendo utilizarse las manos de cuando en cuando para rebasar los enormes bloques de piedra que se interponen una y otra vez ¿a qué debe su nombre este parque regional?
Mis compañeros de excursión confían plenamente en mis capacidades, van por delante, casi siempre fuera de mi vista -y eso que llevo las gafas- y de tarde en tarde escucho una voz ¡Paquita! ¿Que tal vas? Bien, será la monorespuesta.
Se paran momentáneamente al pie de las paredes, están mirando la "ferretería" allí colocada, para facilitar el divertimento de los jóvenes. Siguen. Yo, detrás, bastante detrás.
La V la cruzo a las 11 en punto -minuto arriba, minuto abajo-. La noche pasada ha nevado y aquí arriba, y a la sombra, hace un frío del carajo.


 4.- Preciosa línea de cumbres de La Pedriza. Muchachos Carro del Diablo, izda.

* No tuve la prevención de llevar ya puestos los guantes y pagaré el precio, las manos duelen a rabiar, porque en este punto tienes que utilizarlas como garras para asirte a las rocas, completamente cubiertas de nieve polvo, inmaculada -hasta que llegamos nosotros-. Subsano la deficiencia y ya circulo enguantada el resto del camino.

 

 5.- Cabras, tres.

* Perdemos algo de nivel, atravesamos otro bosquete de pinos y ya estamos en plena cresta, ancha cresta, sin peligro alguno, salvo el derivado de las condiciones climatológicas que hacen que la posibilidad de resbalarse sea constante -hemos comprobado que debajo de la capa de nieve -de unos veinte centímetros- hay una hermosa capa de hielo.
Vamos en dirección al Collado de Tres Cestos (1.764 m.). La Pedriza es una especie de herradura en la que las partes más altas serían el semicírculo que forma en su parte superior. En el punto en que estamos aún no hemos llegado a cumplimentar un tercio de la línea de la izquierda.
De nuevo debemos perder algo de altura, bordeando por la derecha durante un rato, para iniciar la subida a los Tres Cestos, la más dura de toda La Pedriza, porque supone salvar mucho desnivel en poco espacio. La apertura de piernas y las rodillas se ponen a prueba. Han colocado una ayuda artificial en el punto más conflictivo, unas puntas de tornillo de 7x7 milímetros, quizás 8.


6.- Collado Tres Cestos

* Ya tenemos el collado a nuestro nivel, descender a él por la senda marcada se les hace poco a mis amiguitos ¿porqué no hacerlo pasando por esa especie de cueva que se ve allí? ¡seguro que tiene salida! Y la tiene, y en picado, pero ... con cuidado, cuidado, se solventa. Son las 13 horas.




7.- Cara contraria
Tres Cestos
Foto de Mayo 2002, incorporada en abril 2015

* De aquí al Collado del Miradero, la senda va por la parte exterior de La Pedriza, llevando de contínuo a nuestra izquierda La Cuerda Larga, con la  La Maliciosa en su extremo izquierdo, también, las Cabeza de Hierro Mayor y el puerto de la Morcuera en el extremo derecho. Se ve estupenda, cubierta de nieve, guapa de verdad.

8.- escarabajo color negriazul.
Foto de Mayo 2002, incorporada en abril 2015

* Este tramo que, en principio, no debería resultar enojoso porque no salva mucho desnivel, si tiene su riesgo hoy, porque estamos expuestos a resbalones todo el rato, tanto que, yo misma, repetiré una frase que escuché a mi hijo hace... años -él tenía 8- ¡No, si no pararé hasta que me mate! -lo que él dijo fue: ¡no, si no pararéis hasta que me mate!-. Pues eso, que con el culo no di en el suelo, pero fue porque paré bien con las manos, más de una, de dos y de tres veces.

 9.- Collado Miradero. Las Torres

* Al Collado Miradero (1.885 m.) llego a las 14 horas 15 minutos, los caballeros que me precedían llegaron poco antes. Ya lo llevo decidido, para mí se acaba lo de hacer "integrales" por hoy, yo prefiero hacer una "derivada". Desde aquí mismo se puede descender por el interior hasta donde iniciamos la excursión, sin pérdida alguna. Llevamos 4h. 45´de marcha, sin paradas, yo sé lo que aún falta porque ya lo hice en varias ocasiones y no me encuentro capacitada para alargar más la excursión, que supone ascender hacia Las Torres, el cénit de la herradura mencionada, bordearlas por detrás, continuar hacia el Collado de la Ventana (1.784 m.)- también llamado Carabina- para descender al de la Dehesilla (1.453 m.). Siendo este último tramo de los más dificultosos de los pendientes.
La integral total sería, además, desde la Dehesilla subir hacia el Yelmo, descender en dirección al Tranco y entrar nuevamente a la Pedriza interior hasta Canto cochino. ¡Un huevo!
Pues eso, que ahí estoy yo, escuchando de mis amables acompañantes -en tono afectuoso- ¡claro, esto no es ir a coger setas! o ¡el yoga te dará flexibilidad pero no te da fondo! y tú estás en baja forma.
Y es verdad, y por eso me retiro, y les conmino a que continúen tranquílamente, que ellos sí que van fuertes, que todos van sobrados -son corredores-. B. se viene conmigo ¡si yo ya lo sabía! que tú no estabas preparada para la Integral. Y le vuelvo a dar la razón, que a mí las matemáticas se me dieron bien hasta que llegué a ellas, fue un encontronazo en toda regla, ni enterarme, ¡y yo que me creía! pero si llegué a hacer lo que nunca antes, aprenderme fórmulas de memoria, sin entender nada. Pues eso, que los muchachos se van para el frente y nosotros para abajo.


10.- Cabras, otras tres. Éstas más pequeñas

* A las 15h. 30´llegamos a "Las Piedras Pintadas" nombre dado por nosotros a un grupo de ellas que hace bastantes años tenían escritos unos poemas, ya desaparecidos. Allí, al sol, nos quedaremos a comer, media hora de reláx.
Tras ella retomamos el rumbo, pasamos junto al desvío al Collado de la Ventana, donde se cruza el río, más bien arroyo de los Pollos, lo dejamos a nuestra izquierda, donde también dejamos más adelante el refugio de Peñalara, y a las 17 horas -las 5 de la tarde-, aún de día llegamos a Canto Cochino.
En esta última hora nos hemos cruzado con dos estrañas parejas. En la primera había un joven de poco más de 20 años, que, una de tres: o estaba pirado, o estaba bebido o estaba empastillado. Balbuceaba más que hablaba, monologaba incontenidamente. De pena.
En la segunda: dos jóvenes también, mantenían una conversación inconexa. Es curioso, van a encontrarse con la naturaleza y... con quién más?
En el Mesón del Montañero -en el mismo Canto cochino- nos tomamos algo caliente: café con leche y colacao, y aún tendremos que esperar hasta las 6 y media de la tarde en que aparecen nuestros compañeros de aventura. No han parado a comer porque se hacía de noche.
Es sábado, 23 de dciembre, mañana será la festividad de "Nochebuena".

NOTA: Ayer, 5 de Junio de 2015, estuvimos en la pedri. Álvaro y Ana hicieron la Integral.
Ana hasta Collado Dehesilla y vuelta a Canto Cochino. Total: 7h. 30´ Álvaro completa, continuó al Yelmo y bajada por el Barranco de los Huertos a C.C. en 10´ más.
La iniciaron en el Tranco a las 10 a.m. Canto Cochino a las 17h.30´

PAQUITA

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