abril 16, 2011

La llamada del sexo...

No era habitual. Se sorprendió ansiando frotarse contra su recio pene. Escuchó la ducha ¿Quizás estuviera dispuesto? Satisfizo, en parte, la apremiante llamada echando mano de su amor propio. El siempre necesario amor propio.
Pasados dos meses, casi tres, notó de nuevo la llamada del sexo. Debía ser su frecuencia, su biología.

PAQUITA -