octubre 23, 2015

Brasil acusa a Volkswagen de colaborar con dictadura militar

23 de septiembre de 2015 
La Fiscalía de Brasil acusó el martes a Volkswagen de permitir la tortura de decenas de sus trabajadores durante la dictadura militar en el país latinoamericano (1964-1985).
“Volkswagen no fue la única empresa involucrada, pero sí tuvo un papel de inteligencia en Sao Paulo e incluso coordinó a otras. Y por coincidencia, los documentos que tenemos contra ella son devastadores, en el sentido de que permitió un Estado policial dentro de la empresa o detenciones desde los propios puestos de trabajo”, dijo el Foro de Trabajadores por la Verdad, Justicia y Reparación, que cuenta con apoyo de los sindicatos, los abogados y activistas de los derechos humanos.
Una de las abogadas del Foro puso de relieve que hubo trabajadores de Volkswagen que fueron víctimas de mal comportamiento y de detención injustificada, así como otros que fueron expulsados, también fueron vigilados ilegalmente durante la dictadura militar brasileña, en la que, según un informe, EE.UU. desempeñó un papel importante.
El Archivo Nacional puso a disposición para consulta pública documentos que demuestran que Estados Unidos sabía de las torturas y desapariciones de presos políticos en Brasil durante la dictadura militar.
La denuncia ante la Fiscalía nombra a 12 extrabajadores detenidos y torturados en la fábrica de Volkswagen en la ciudad de Sao Bernardo do Campo (municipio del estado brasileño de Sao Paulo).
Uno de los trabajadores, identificado como Lucio Bellentani, de 28 años, que fue detenido dentro de la fábrica de Volkswagen en la que trabajaba, declaró que le llevaron esposado al departamento de personal y allí mismo empezaron a torturarlo.
Añade que días después de su detención fue trasladado a un centro de detención, estuvo 40 días incomunicado y un año preso antes de ser sometido a juicio.

Volkswagen tiene que pagar multas y revisar casi medio millón de coches por vulnerar la ley de contaminación.
Las denuncias se produjeron en un momento en que, según los datos reconocidos por Volkswagen, los vehículos diésel de esta fábrica, con modificaciones en el software de control de emisiones, contaminaban alrededor de 40 veces más de lo que la empresa anunciaba.