La Loc@

DECLARACIÓN de INTENCIONES: Dirigida a aquellos Lectores Potenciales que, al entrar en la lectura de estas Mis Criaturas, sientan que no les gusta y ni siquiera les divierte. Abandonen de inmediato. Estas páginas están concebidas para Mi Memoria, mi Divertimento y el de Unos Pocos. Si tú no estás en este segundo grupo, yo no soy la persona adecuada para ti, deja esto y date una vuelta... seguro hallarás lo que buscas ***** 13/2/2010: Esto ha mutado a Magazine

diciembre 18, 2009

Pico Almanzor (2592m) J.O. Gredos: 1/5/2005

(Texto confeccionado -por mí- en su día y recuperado ahora. Las fotos son de Félix y Javier. Si las clicais... crecen. PAQUITA)

Son las siete cuando comenzamos a andar, vamos bien de tiempo. Los principios cuestan, al menos a mí, y siempre en las cuestas arriba, que son casi siempre. Esa hora, hora y media, que necesito para calentar.


1.- De joven, hace ya, era media hora ¡que cambio! Voy la última, lo prefiero, y aunque no fuera así seguiría yendo la última, soy la más lenta, el caso es destacar. El día es inmejorable, no lo recuerdo mejor en las estancias anteriores, un cielo totalmente despejado al frente, sobre el Morezón hay alguna nube que no enturbiará nuestra excursión, y el azul, precioso. En Los Barrerones (2200m), donde el mapa de la sierra, no se ha parado la avanzadilla, al menos no nos esperaron, no se respeta al promotor de este proyecto, se lo digo a Blas.


2.- Bajamos hacia la Laguna Grande, se ven cabras de vez en cuando, ésta será una de las cosas que más impresionará a los del club, las cabras, y su confianza, su no marchar huyendo a la vista de los humanos, y más, su posar ante la cámara fotográfica, porque es pose total la que hacen los machos, con su cornamenta bien alta. Serán las 9, pasados pocos minutos, cuando lleguemos al refug. Elola (2000m) bueno, cuando llegamos la retaguardia, que los demás ¿sabe Dios cuánto llevarán? Tiro se jama un bocadillo, que compartirá con Antonio.


3.- Los del club tienen costumbre de comer fuerte al poco de empezar a andar, nosotros: frutos secos y chocolate; el bocadillo para después de conseguido el objetivo, sin sobrecargar el estómago.


4.- A las nueve y media, de nuevo, en marcha, el Almanzor nos espera. La iniciamos tomando la senda demasiado a la derecha, para mi gusto, es más empinada, un bordeo más a la izquierda la hubiera suavizado. Pasamos junto al curso del agua, ya hay dos grupos claramente diferenciados, en el último: Tiro, Toña, Antonio, Fernando, Blas y yo, que más adelante se reducirá aún más, los dos primeros han tirado para adelante, nos quedamos cuatro, que nos mantendremos, más o menos cerca, hasta la cumbre.


5.- A Fernando le digo que se adelante, no es necesario que me espere, pero se queda, durante el trayecto pararemos dos ó tres veces, primero Antonio y luego yo -cuando les doy alcance-. Fernando le preguntará a Blas si siempre ando tan lenta, éste lo achaca a la rotura de mi pie ¡si lo tengo bien! ando tan lenta como la anterior excursión y la próxima, no digo como siempre porque, con la edad, cada vez iré más pausada, me conformo con llegar bien, sin palpitaciones y sin molestias que me duren más allá del mismo día ó el siguiente.


6.- Antonio está encantado con Gredos, dice que le parece alpino, ciertamente la subida al pico Almanzor lo es, sobre todo por La Portilla de los Crampones, con una pendiente no inferior a los sesenta grados, punto de muchos accidentes, como sabremos poco después, al ver bajar a Toña encordada a Tiro, camino del paso, bajando.


7.- Dice que cuando subía por la portilla se le cayó un muchacho -lo vió casi cuando lo tenía encima- tuvo el tiempo justo de lanzarse a un lado, para eludirlo –Tiro iba detrás y lo paró-. Que a partir de ese momento iba atacada de los nervios y no habían llegado a la cima, renunciaron a ello. Nosotros continuamos, ahora comienza la parte de la excursión en que hay que pedir la vez para pasar, vamos por la trasera del pico y no se puede avanzar salvo de uno en uno y afianzando la posición conseguida. De frente nos encontramos con el resto de la avanzadilla: Javier, Miguel, Félix y Presen, que están de vuelta de la cima y pensaban que nosotros también habíamos renunciado al objetivo.


8.- De eso nada, al menos no todos, porque aquí Antonio dice que no sigue, que no le quedan fuerzas, ante esto Félix toma la iniciativa y le iza hasta el siguiente punto, lo suficiente para que nuestro Antonio se reanime y continúe hasta el final, cuatro metros más arriba.
Son las doce y hemos llegado (2592m), bueno, primeramente tendremos que “sortear” a “dos pavos” que justamente se han quedado al pie del punto en que se accede a la cima, un peñasco, más o menos redondeado e irregular, de poco más de dos metros de alto y una superficie de apoyo donde escasamente cabemos los cuatro. Pasar de un extremo a otro de la misma, supone bordear una cruz allí instalada, con los brazos acabados en punta de flecha ¡genial! Para no rasparte la barriga hay que hacer equilibrios, casi en el vacío.


9.- ¿Quién nos tira una foto en la cumbre (2592m)? Nosotros, imposible. De nuevo será el otro grupo el que vaya en nuestro rescate. Se quedaron esperándonos en una plataforma situada unos metros más abajo y desde ella, Javier con su supercámara, inmortalizará ese momento ¿histórico? Pues sí. De bajada vamos en un solo grupo, más o menos disperso, les digo que se paren a la altura del Cuerno del Almanzor, yo estoy más arriba, rezagada, quiero que salgan todos ¡no os ocultéis! disparo, y cuando revelan el carrete, y veo la copia en papel, Javier no aparece, visto, no visto. Otra vez La Portilla de los Crampones, Antonio la baja-
rá de espalda y Javier actuará de quitamiedos, va poco más adelante.


10.- Al pie de ella, encontramos un joven con los crampones en la mano, con idea de ponérselos ¡ni se te ocurra! le dirá Antonio, sólo serán un contratiempo, la nieve está blanda y se formará una doble suela en el crampón, por la nieve que se te acumulará en los mismos. El muchacho le dará las gracias por el consejo experimentado. Seguimos, más adelante, un par de muchachas van como cagadas, bajando, no llevan piolets, bastón, palo, ni cosa similar, renunciaron a seguir subiendo visto lo visto, pero tienen que bajar inexcusablemente, son andaluzas -por el acento- Antonio, nuevamente Antonio, ejerce de maestro y les va dando instrucciones: donde deben o no poner el pie, el mejor camino; llevamos su ritmo hasta que llegamos a un punto en que ya pueden seguir con cierta tranquilidad, comparten nuestro vino -una de ellas- y nos despedimos. Otro muchacho va con ellas también y por las trazas el anterior de los crampones. Los llevan colgados al hombro


11.- Nos hemos reunido ya todos los “expedicio
narios”, por el camino nos encon
tramos con unos muchachos que van en rescate de un herido, por lo que dicen han recibido una llamada de su hermano y que se ha golpeado en la cabeza que si le hemos visto? no, nos hemos encontrado mucha gente de subida, ahora, cuando bajábamos, pero ninguno herido. Dudan, subir a lo tonto, con lo que pesa la camilla. Uno de ellos, cuestiona que puede ser que no esté por el camino, se puede haber desviado unos metros y no estar a la vista de nadie ¡es verdad! Seguimos, no todos, Blas y Tiro se quedan a la espera, lo sabremos poco después cuando comprobemos que no vienen con nosotros, ni con los de delante, ni con los de detrás, se oye un ruido y aparece un helicóptero, la cosa va en serio, avanza, da alguna vuelta, debe estar buscando donde posarse, aparecen los dos rezagados.
Poco antes de llegar al refugio ya va el helicóptero con su carga.


12.- Estamos a un paso, Fernando, Tiro y Antonio se han metido por detrás de un gran peñasco que deben bajar, y aquí lo resolverán haciendo rappel ¿era necesario? no, pero sí les divirtió, que no es poco. Antonio llegó andando, tranquilamente, antes de que ellos acabaran de colocar las cuerdas.
Tiro una foto a Fernando, rapelando, y le digo que, le daré copia de todas en las que aparezca, él no ha llevado cámara, por olvido. Deben ser cerca de las dos y media cuando llegamos al refugio, nos descargamos de la mochila, cogemos la comida, billetero, y para adentro. Cerveza unos, vino otros y como extra, sopa.
Antes de las cuatro ya estamos camino de vuelta, esta vez sí que nos reuniremos todos donde el mapa del Circo de Gredos. Los últimos en llegar serán la pareja formada por Tiro y Toña. En el transcurso de esta vuelta han venido cerca de nosotros un grupo, que yo pensaba valenciano ó catalán, dudaba, estuve cerca, eran mallorquines, se lo pregunté, nos dijeron que esta sierra era la única, o de las pocas, que les quedaba por conocer, de la península.
Les pedimos que nos tiraran una foto junto al mapa y así lo hizo uno de ellos, que además se identificó como fotógrafo de profesión. Quedó bien, aunque yo la hubiera encuadrado cogiendo más suelo y


13.- menos cielo. Nos despedimos y continuamos la vuelta. En este tramo fui conversando con Miguel, como a la ida. A eso de las seis, ó poco más, llegábamos a los coches -Plataforma de Gredos: 1770m)-. Presen se recoge en nuestro coche porque Tiro, con el que vino, tarda en aparecer, lo harán al cabo de media hora y... para casa.
En el camping nos encontramos con el resto de la pandilla, han estado en la Laguna, sin llegar al refugio, Rosa e Isabel me comentarán que, contra todo pronóstico, se despistaron y fueron hacia el refugio del club Peñalara, el que está próximo a la plataforma, arrastrando, involuntariamente, a otro grupo que las siguió, cual experimentadas conocedoras de la zona. Cosa de poco, al fin.
Durante la cena en el J.J. -restaurante de Hoyos del Espino- veo sorpresivamente que se está poniendo el sol en las montañas y sobre el perfil de la sierra de Gredos se ven tonos púrpura y violeta, preciosos, no habíamos contado con el espectáculo añadido que disfrutamos desde este mirador, que supone el comedor del J.J.

INFORMACIÓN DE INTERÉS
* Desnivel Acumulado, subido y bajado en el día: 1000 metros
* Tiempo IDA=T.VUELTA=4h. 30´* TOTAL ANDADO: 9h.* Descansos:2h.
>>> paqquita.blogspot.com/2005/07/circo-de-gredos-ii-pico-almanzor.html Otro día, otro relato, misma cronnista -yo-.

PAQUITA

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7 comentarios:

A las 18/12/2009 09:31:00 , Blogger Manolo ha dicho...

Bien por tu crónica, Paquita. Si eres la chica de la camisa verde en la portilla del Crampón (que no de los crampones) no se te ve muy cansada.
En los cuatro años y medio que han pasado desde la excursión que relatas, el final de la portilla ha ganado en dificultad. Por el exceso de gente subiéndola. Ahora es mejor subir hasta la portilla Bermeja y de allí girar a la derecha, al Esbilrradero, para luego descender al Crampón y ya trepar hasta la cima del Almanzor. La última vez, nada más hacer cima se nos puso a llover allí mismo. Disfrutamos como enanos en el descenso. Pero volvimos por la portilla de los Cobardes, el Venteadero y el Ameal.
Te porgo los enlaces de la crónica que puso en su blog mi amigo Antonio G.Turrión en su blog de esos días:
http://antoniogt.blogspot.com/2009/08/gredos-i.html
http://antoniogt.blogspot.com/2009/08/gredos-ii.html

http://antoniogt.blogspot.com/2009/08/gredos-iii.html

http://antoniogt.blogspot.com/2009/08/gredos-y-iv.html

Como verás habíamos ido a hacernos unas fotos para colgar en la Acequia de Pedro Ojeda.
Besos

 
A las 18/12/2009 17:48:00 , Blogger Luisa Arellano ha dicho...

¡Ufff! me has dejado helada, qué maravilla de ascensión... yo de estas cosas, como no sea en helicóptero, pues... ni mijita jejejeje

Me ha gustado mucho.

Un abrazo.

 
A las 18/12/2009 17:59:00 , Blogger Amparo ha dicho...

Qué envidia, yo hice hasta la laguna el camino hace un par de años ¡Y me pareció mucho!
Nos quedamos en un Hostal en Hoyos también, que era estupendo, con un mirador acristalado desde donde se veía todo Gredos.
Es una ruta genial la que propones.
Saludos!!

 
A las 18/12/2009 18:12:00 , Blogger Clares ha dicho...

Yo es que soy muy poltrona para esos paseos, más bien me los doy en llano y no muy lejos. Qué preciosas fotos, sí que están de autobombo, sí. Una preciosidad.

 
A las 19/12/2009 02:04:00 , Blogger Yamil Cuellar ha dicho...

Paquita, me ha encantado, ahora te la guardo porque esos viajes son mi debilidad, principalmente cuando marchas bajo la compañía de buen equipo. Tienes esto muy interesante, y me alegro que así sea. Un abrazo y gracias por esta entrada, me voy con fuerza en los pies, pero ganas, muchas ganas de meter excursiones parecidas. Un abrazo.

 
A las 19/12/2009 16:57:00 , Blogger daalla ha dicho...

Aunque ya te he dicho en mi blog, te repito que me encantan tus excursiones y las fotos que muestras de ellas. Mira por donde, al menos puedo ver en foto aquel famoso Pico del Moro Almanzor que me enseñaban en el cole de pequeño.
Besos

 
A las 21/12/2009 12:28:00 , Blogger Duende Crítico ha dicho...

Me ha encantado tu crónica confeccionada a base de narración de una historia. La verdad es que esa jornada parece que fue genial. Eso de encontrarse con el monte es algo muy especial y tú lo has sabido expresar a las mil maravillas.

Un abrazo.

 

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