Y más... III: Madrid
Tocaba Madrid, estaba hablado, pero... por qué no nos vamos a Aranjuez ¿lo conocéis? Pues ale ¿se escribirá ansí?
Y, siguiendo con los errores transformados en oportunidades, en vez de irnos por la A4 tomamos... tomamos, tomamos ... nos desplazamos más bien, por una carretera de la comunidad, la que desde Getafe se dirige a Perales del Río -vuelta turística motorizada por el Cerro de los Ángeles, en su cima el seminario, que según noticias alberga actualmente como una docena de aspirantes de origen sudamericano la mayoría, dicho sin ánimo de ofender, si no de dejar patente la ausencia de vocaciones en los aborígenes.
De allí a San Martín de la Vega, adentrándonos en el Madrid rural, el que a veces nos parece inexistente y lo tenemos ahí, a pocos kilómetros. Estamos en la ruta de Las Vegas, ésta es la del Jarama. Adivinad por qué.
De San Martín de la Vega -la iglesia merece una visita- nos dirigimos hacia Ciempozuelos, pueblo que mencioné en una ocasión, sin parar seguimos a Aranjuez.
Aquí estacionamos junto a lo que son en la actualidad dependencias municipales y otras.
Al Palacio Real nos acercamos a patita -andando- ¡ya nos lo advirtió un señor al que preguntamos! Hummm, yo creo que estará cerrado, es lunes, y lo está, mirada por el exterior, que la arquitectura es lo que tiene, se puede ver desde la calle.
A mí es que no me gusta este tipo, similar al de Madrid -al del palacio real, me refiero- pero los jardines adyacentes sí merecen la pena, pena que además no tenemos. Y está junto al río, el Tajo, adonde llegaban en tiempos los troncos que, utilizando el río como medio de transporte, bajaban desde el alto Tajo... actividad narrada por Jose Luis Sampedro en su libro, si no el primero, de los primeros, "El río que nos lleva" de lectura recomendada.
Y hay patos, y gansos, y en el parque esculturas, y son de mármol y están bien labradas ¡me pido el Apolo!
Con el coche nos encaminamos a La Casita del Labrador, cerrada, porque es lunes y, sobre todo, porque están de obras, fecha de finalización... pone que pronto.
Según las fotos del panel aledaño a la casita tiene muchas cosas de valor dentro, de valor monetario. Un señor acompañado de su señora nos cuenta que allí... allí iba Franco, sí, y cazaba... a güevo, se lo ponían a güevo... faisanes y similares.
El parque en el que está es enorme, tanto que se nos queda para otra vez ¡qué de cosas! ¡no sé si tendremos tanto tiempo futuro!
Chinchón está cerca y a él que vamos, pasamos por Villaconejos, el de los mejores melones, también tierra de aceite y de vino, eso pone en un cartel y vemos los olivos y las cepas.
La plaza de Chinchón es guapa, algo estropeada por tanto restaurante ubicado en sus balconadas, pero vaya. De forma circular, siguen celebrando la "fiesta" de los toros en ella.
Puedo admitir que haya gente que le gusten los toros, como a otros les gusta el fútbol o el boxeo, pero a mí, ninguno de los tres.
Y el parador merece visitarse, está allí mismo, dejando a la espalda la iglesia, coger ¿coger? -quizás entrar por- la calle de la derecha. En sus jardines se disfruta de las mejores vistas de los alrededores del pueblo, sobre todo en las puestas de sol.
Y para comer económico, económico, el restaurante "El rincon de Pedro" situado en la calle de la izquierda, misma posición de espaldas a la iglesia, siempre hay que darle la espalda a la iglesia.
Precio del menú:7,60 euros, incluidos el postre y la bebida -vino corriente-.
No hay tiempo de acercarse a Colmenar de Oreja, pero su plaza también merece ser visitada y queda a 9 kilómetros.
PAQUITA
Etiquetas: CRÓNICA EXCURSIONISTA Y CUADERNO DE VIAJE


3 comentarios:
Paquita que tus fines de semana duran tres días!!!! je,je,je
En solidaridad con Zaragoza, fiesta local ¡cinco marzada! ya sabes.
paquita, echa el curriculum en la trotamundos, te pega el trabajo
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