Panticosa sobre ruedas
El 6 -cumpleaños de mi hermana- vamos a Panticosa, al balneario, todos, todos los que nos hemos reunido en esta ocasión: ambas Pilares, sus parejas y nosotros.
A Panticosa se accede pasando por Huesca, Sabiñánigo, en Biescas se toma dirección al Portalet, entramos al valle de Tena y ... seguir las indicaciones.
Es pleno Pirineo, cubierto de nieve recién caída, toda es recién caída, la temporada de esquí fue mala y estos días se resarcen algunos.
Panticosa fue un balneario de prestigio en "aquellos maravillosos años", y más antes, a principios del siglo XX, cuando se pusieron de moda estas cosas. Después vino el declive, el abandono, los edificios deteriorándose y su destino final, hoy.
¿Qué nos encontramos? Lo que en la mayoría de las villas de España, que está en obras ¿de restauración? deberían, pero no. Sólo han conservado el hotel principal y el casino anejo, las fuentes están pendientes "de rehabilitación" cartel que ostentan de muchos años atrás. Unos cuantos edificios han sido demolidos por completo y están construyendo otros de nueva planta, nueva estética, feos.
¿Cómo es posible si debieran estar protegidos?
Estar protegidos "formalmente" lo estaban, la sanción es monetaria y debe compensar su pago.
El refugio de montaña, verde y en madera, aún se conserva, no se sabe si sobrevivirá, están construyendo uno nuevo más arriba.
Entre las cumbres que nos rodean están varios tres miles -lo pone en el mapa del refugio-: el Pico Garmo Negro (3051 m), el Pico Argualas (3021 m) y los Infiernos, que no se ven desde aquí. Los que sí vemos están preciosos, magníficos.
Tras la cervecita ... al coche. Dejado en "casadios" porque están construyendo un aparcamiento y se prohíbe el acceso -realmente andando se llega enseguida-.
Y a comer ... a Casa Marcelino, que nos ha dejado publicidad, está en Panticosa pueblo y resultará estar bien, de menú.
De camino paramos en El Hostal de Ipiés, en El Chocolate de la Abuela, donde venden eso -el chocolate- de fabricación propia, unos argentinos, que nos explicarán el procedimiento de degustación -es que vale a 35 euros el kilo-. A saber: introducir un pedacito en ... la boca -que no haya confusiones- clavar los dientes, dejar que los aromas inunden el paladar ... esas cosas que te largan actualmente a la mínima, estés hablando de vino, aceite o ... de chocolate, en este caso. Para los niños, llevaremos chocolate negro para los niños ¡con cacao de distintas procedencias!
Al pasar por Sabiñánigo paramos a ver el Pirenarium, parque temático sobre el Pirineo, donde han colocado réplicas a escala pequeña de los edificios más bellos y emblemáticos, y como no, de los macizos montañosos. Doce euros por persona -está lloviendo y será nuestra excusa para dejarlo pendiente-.
PAQUITA
Etiquetas: CRÓNICA EXCURSIONISTA Y CUADERNO DE VIAJE


5 comentarios:
Quë me gusta el Pirineo y tú describes muy bien el viaje.
"el villano chino chano
el villano es de bailar
con una chica muy guapa
que sea de este lugar"
Labordeta.
Hermosa entrada, como la vida misma. Es del Pirineo, pero vale para tantos sitios...
Me encanta el chocolate (y suelo pasar de los dulces). El chocolate es otra cosa.
Joder..... cada vez que te leo me pones los dientes largos,siempre de viaje,que envidiaaaaa.
Aqui en mi terruño,lo mas lejos que voy es a 20km a tomar unas cañas.
Saludos y... sigue viajando.
Te he pillado Paquita, je,je,je,.. escusa es con x, excusa, je,je,je
Corrijo ¡ya!
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