junio 08, 2026

CTXT. El mercado de clases particulares mueve 1.480 millones de euros anuales en España

 CTXT / Observatorio Social ‘la Caixa’ 5/02/2026

Un 25 % de los estudiantes recurre a clases privadas, especialmente en Secundaria y Bachillerato, lo que agrava la brecha educativa entre los alumnos. Suponen una media de gasto de 97 euros mensuales para las familias

Aula de l'Institut Antoni Torroja de Cervera. / ESM


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Las clases privadas, a menudo denominadas “educación en la sombra”, se han convertido en una herramienta clave para atender las necesidades individuales –y dificultades de aprendizaje, cuando existan– de los estudiantes, especialmente en contextos en que la enseñanza tradicional no logra cubrir todas las carencias.

En países como Portugal y España, es común entre familias que buscan ayudar a sus hijos recurrir a la enseñanza privada. En consecuencia, comprender y medir este fenómeno resulta esencial para abordar las desigualdades educativas. Con este propósito, en 2024 se realizó un estudio cuyas conclusiones han sido recientemente publicadas en el Observatorio Social de la Fundación ‘La Caixa’. Lo firman Bruno P. Carvalho, Pedro Freitas, Susana Peralta, Francisco M. Pereira, Juan Carlos Rodríguez y Mercedes Esteban Villar, de Investigación del Observatorio Social, en colaboración con la Fundación Europea Sociedad y Educación y la Nova School of Business and Economics.

El procedimiento consistió en realizar encuestas nacionales representativas en ambos países: 2.400 hogares en Portugal y 2.500 en España. La mayoría de los estudiantes iban a centros educativos públicos (Portugal: 92,8 %; España: 96, 7 %). A grandes rasgos, el rendimiento académico era similar en las diferentes etapas educativas, aunque los estudiantes portugueses tendían a estar más representados en las categorías de rendimiento académico elevado. Las medidas disciplinarias y la notificación de casos de altas capacidades fueron más comunes en España, mientras que en Portugal se observa una incidencia ligeramente superior de necesidades educativas especiales.

Las encuestas permitieron analizar el mercado de las clases privadas desde una perspectiva sociodemográfica. Los resultados muestran que los estudiantes con bajo rendimiento académico, problemas de conducta o necesidades educativas especiales son significativamente más propensos a recibir clases particulares. Para los autores, esto indica que las familias utilizan las clases privadas como apoyo ante retos educativos específicos.

Recurrir a clases particulares es más común entre los estudiantes españoles (25 %) que entre los portugueses (20 %). Su prevalencia varía notablemente según la etapa educativa: la mayor incidencia se observa en la educación secundaria superior, donde aproximadamente un tercio de los estudiantes de ambos países recibe clases privadas, lo que demuestra la importancia que las familias conceden a esta etapa educativa y sugiere una creciente dependencia de las clases particulares como herramienta para asegurar el éxito académico en momentos decisivos.

En Portugal, la clase particular más solicitada es Matemáticas (68,4 %), seguida por la lengua materna (portugués, 45,8 %). En nuestro país, la clase más habitual es Inglés (52,7 %), con Matemáticas en segundo lugar (40,2 %). Es probable que el peso de las matemáticas en el mercado de las clases privadas esté relacionado con la gran competencia que hay para acceder a los estudios superiores de ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM).

Un historial individual de bajo rendimiento educativo (como haber suspendido una asignatura o repetir curso) se correlaciona con tasas más altas de clases particulares (por ejemplo, 33,5 % frente a 19,9 % entre quienes nunca han suspendido en Portugal; 29,6 % frente a 24,8 % en España). En ambos países, la razón principal que lleva a apuntar a un estudiante a clases privadas son sus dificultades con la materia en cuestión (40,8 % en Portugal; 28,6 % en España).

En Portugal, la preparación para exámenes se sitúa en segunda posición (31,3 %), mientras que en España es un factor menor (5,3 %) y el segundo lugar lo ocupa la “necesidad de apoyo extra” (24,9 %).

Las familias con mayor capacidad económica gastan un 18 % más en España y un 28 % más en Portugal en clases privadas que aquellas con ingresos limitados. Aun así, muchas familias con dificultades económicas optan por invertir en clases privadas, lo que puede implicar sacrificios en otras áreas del consumo familiar. Esto evidencia que las clases privadas pueden ampliar las desigualdades educativas, ya que el acceso a este recurso depende en gran medida del nivel de ingresos. El gasto mensual medio por estudiante es de 126,40 euros en Portugal y 97 euros en España, lo que implica una diferencia de casi 30 euros. En Portugal, el gasto está más distribuido entre asignaturas, mientras que en España son las Matemáticas dónde se concentra el mayor gasto.

Según las estimaciones, en Portugal el mercado de las clases privadas mueve unos 30 millones de euros mensuales, que extrapolados a cifras anuales son unos 300 millones de euros. Alrededor de 235.000 hogares hacen uso de este servicio, que atiende a más de 269.000 estudiantes. Cabe destacar que solo el 58% de estos servicios se facturan, lo que implica la existencia de una economía sumergida que asciende a 127 millones de euros en el país luso. En cuanto a España, se estima que este mercado mueve en total más de 148 millones de euros mensuales y 1.480 millones anuales. Estos resultados evidencian la necesidad de políticas que ofrezcan más soporte individualizado en el seno del sistema educativo. Sin medidas en este sentido, el sector de la educación en la sombra seguirá siendo un recurso esencial –pero desigual– para las familias, sobre todo durante las etapas con pruebas académicas importantes.

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