enero 21, 2007

Visita al Parque Nacional de Cabañeros: Pura

Copia literal -el copia y pega- de la narración confeccionada por Pura, de la excursión realizada en el día de hoy sábado -pese a que la publique con fecha de domingo- por unos cuantos socios de la Asociación R.C.D. Cerro Buena Vista.

Salimos de Getafe a las 7,30 de la mañana porque sabíamos que teníamos por delante un largo recorrido en autobús, pero no suponíamos que tanto, ya que el conductor se hizo un lío por los pueblos de los Montes de Toledo y tardamos 3 horas en llegar. Siento no acordarme de los nombres de estos pueblos para que sepáis lo que no se debe hacer, sólo sé que pasamos por Ventas con Peña Aguilera, Navahermosa (este creo que es el que no teníamos que haber cruzado) y alguno más. Gracias a esta pérdida, para llegar al parque tuvimos que atravesar una sierrita desde la que veíamos una gran extensión de monte bajo toda ella cubierta de niebla que nos hizo pensar que necesitaríamos llevar todo el día el abrigo. No fue así, ya que hacia las 11 más o menos que echamos a andar, tuvimos que empezar a quitarnos ropa y al final ha sido un día como pocos creo que haya en Enero, pues en un calvero que estuvimos se alcanzaron los 25 grados al sol. Sigo con mi relato…
Sebas como siempre nos había provisto de documentación y había decidido que nos adentraríamos al parque por el pueblo de Navas de Estena provincia de Ciudad Real, ya que si bien ésta no es la entrada oficial al parque (pues el centro de visitantes se encuentra en Pueblo Nuevo del Bullaque) desde Navas parte una ruta indicada para senderismo que te adentra en el parque a través de unas formaciones geológicas y paleontológicas muy interesantes. Esta ruta se llama de El Boquerón (no tiene nada que ver con el pescado) se llama así porque el río Estena ha labrado en este punto un estrechamiento llamado “boquera” por sus habitantes. Para llegar a ella tuvimos que salir del pueblo pasando por una granja donde había unas gallinas de guinea, más parecidas a los pavos por su vistoso plumaje de color gris. Primero cruzamos sin mayor dificultad un arroyo llamado del chorrillo que marca la entrada al parque. Nos llamó la atención nada más cruzar el fuerte olor que identificamos como a jara y cantueso que era lo que allí predominaba. Mucha pizarra, y los árboles eran en su mayoría encinas, quejigos, alcornoques, robles y fresnos. Sebas nos sugirió la subida a la ermita en un cerro que domina todo el paisaje en el que había varios miradores. Esta fue una ascensión corta pero intensa, vamos que entre el calor y la pendiente pues trabajamos un poquito que veníamos mu frescos. Las vistas preciosas, pero el sentimiento heroico se nos cortó de raíz cuando vimos que ya venía de vuelta un venerable anciano y tan fresco. La mayoría nos dedicamos a ver el paisaje y de verdad que valía la pena. Por un mirador se podía ver el río hacia la ruta del boquerón, donde se observaban unas formaciones verticales llamadas torres, que realmente son dos grandes picachos de cuarcitas, resto de una antigua falla (esto no es que yo me lo sepa, es que lo he leído en la información facilitada para esta excursión). En fin que es un terreno muy rico y de gran importancia para los estudiosos de las piedras y los fósiles que también abundan por aquí. Y por el otro mirador, había una vista preciosa de los Montes de Toledo y de una gran mansión que según nos dijeron es del Sr. Alberto Cortina. Yo ya sabía de esta casona que parece ser ocupa sobre todo en épocas de caza y para agasajar a sus invitados o alquilar los puestos de caza mayor (que valen una pasta), pues si no me equivoco es aquí donde no pocos políticos, incluso extranjeros, han disfrutado de tan execrable pasatiempo (en mi opinión). Lo mejor de esto es que mi esposo se enrolló con el viejecito que vimos al llegar y resultó que había sido durante muchos años guarda del parque, incluso antes de que pasara a manos del Estado, cuando era de particulares y se permitía cazar o cultivar en él. Llegaron a ser diecisiete guardas. Mantuvieron una larga conversación porque este hombrecito era un gran conversador y le estuvo instruyendo sobre aspectos y cosas del pueblo y claro, la idea maravillosa de los espacios protegidos y nacionalizados, a las gentes del lugar que expropian pues no les parece tanto, ya que tienen que cambiar sus hábitos, que en muchos casos son su medio de vida y ya sabemos que en estos canjes no siempre se sale beneficiado.
Bueno, pues bajamos de la ermita, volvemos a la Ruta del Boquerón siguiendo el curso del río Estena con intención de cruzarlo y adentrarnos de verdad en el parque y hete ahí, que al llegar al punto donde debíamos hacerlo pues que no se puede, que las intensas lluvias del otoño han provocado que las piedras que se usaban para pasar hayan quedado sumergidas y que nada, que no se puede. Aquí nos encontramos a otro personaje singular: Una mujer de más de cincuenta, chiquita, con piernecitas cortas, pero mu apañá. Primero nos echa la bronca porque veníamos haciendo ruido y al decirle yo que no habíamos visto ningún animal, dice que claro, que si hubiéramos sido más silenciosos quizás habríamos visto a las nutrias que rondan por las orillas del río. Y los ciervos, nada, los ciervos en esta época no tienen necesidad de bajar a beber, por lo tanto se hallan arriba en el monte, en lo más alto y no los veremos. Nos explica que el camino que traíamos fue hecho para carretera pero que afortunadamente no se llegó a terminar y por donde pretendíamos cruzar eran los restos del puente que uniría la otra orilla para continuar con la carretera ¡qué locura, menos mal! No os podéis imaginar que terreno tan rústico, tan accidentado y tan bonito, lleno de árboles y vegetación y allí pretendían poner una carretera. Esto fue en el año 1947, o sea que me lo creo.
Bueno, pues volvimos sobre nuestros pasos y haciendo una pequeña asamblea decidimos que el camino había sido corto (unos 7 km. en total) y se acordó que nos acercaríamos a un área recreativa llamada la Presa de los Reales, ya que allí se encuentra una presa de agua con este nombre. Es una zona de esparcimiento repoblada de árboles autóctonos con mesas, y barbacoas a unos 3,5 km. del pueblo por lo tanto alejada de los límites del parque para causar el menor daño medioambiental. Este parquecito se halla completamente rodeado por Montes (creo que los de Toledo) miraras por donde miraras, bonito de verdad. Después de comer y descansar un poco, decidimos volver al pueblo bordeando la presa, ya que así haríamos un recorrido más largo, pues nos encontrábamos en disposición de andar un poco más. Y volvemos a encontrarnos con otro obstáculo. Esta vez la propiedad privada. Creemos que por cuestiones de cotos de caza. Una verja cerrada y todo bien alambrado nos hace desistir y regresar al pueblo por donde habíamos llegado. Total otros 7 km. más.
Así es que terminamos nuestra excursión en el mejor sitio en el que todos estamos de acuerdo: tomando un cafelito en el bar del pueblo y charlando amigablemente, pues no seremos el grupo que más fondo tiene, pero tenemos un buen rollito que pegamos la hebra unos con otros sin mayor problema.
El regreso sí lo hacemos bien. Regresamos directamente a Venta con Peña Aguilera y de aquí a Toledo por muy buenas carreteras con lo que esta vez tardamos dos horitas justas en volver a casa.
Y colorín, colorado este cuento se ha acabado.
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AÑADIDO el 22 de julio de 2009: Jairo Carranza ha dicho... el 04-jun-2008 18:17:00
Soy Jairo, habitante de Horcajo de los Montes (principal pueblo del P.N. Cabañeros y su turismo). El recorrido es dirección Toledo, de Toledo hasta Ventas con Peña Aguilera siguiendo recto hasta llegar a Retuerta del Bullaque, una vez allí dirección Horcajo de los Montes. De madrid hasta mi pueblo hay 180 km. y se suele tardar una hora y media o dos horas.

4 comentarios:

angel_ljh dijo...

Hello! You have a very nice blog! I'm here to share valuable info with you visit my my blog

Anónimo dijo...

Veo que continuas con tus excursiones y aunque no seas tu quien las describa, ahí están. A pesar del poco tiempo por lo menos una vez al mes me escapo a andar y vuelvo nueva aunque esté cansada!
Besos,

Anónimo dijo...

Oye, chica, el estilo de Pura, clavadito al de vos. ¿Por qué será?
Epv

Anónimo dijo...

Holaa
Navegaba por internet y ví este blog que me ha sorprendido jeje
yo soy Jairo, habitante de Horcajo de los Montes (principal pueblo del P.N. Cabañeros y su turismo).

Me alegro que te haya gustado :D

El recorrido es dirección Toledo, de Toledo hasta Ventas con Peña Aguilera siguiendo recto hasta llegar a Retuerta del Bullaque, una vez allí dirección Horcajo de los Montes. De madrid hasta mi pueblo hay 180 km. y se suele tardar una hora y media o dos horas.
Un saludo!