Gerard Fageda Bruselas-
La votación es simbólica y ahora es el turno de la Comisión Europea de presentar una propuesta legislativa, aunque no tiene la obligación de seguir el espíritu de la iniciativa.
Una manifestación proaborto en la Plaza de la Sorbona de París, Francia.
La presidenta de la Comisión de Derechos de las Mujeres e Igualdad de Género del Parlamento Europeo, la socialista sevillana Lina Gálvez, apunta en declaraciones a este periódico que es clave el hecho de que la iniciativa no pise competencias estatales. "No obliga a ningún estado miembro a nada, se pueden sumar a este fondo de manera voluntaria para poder defender a las mujeres que quieren abortar, independientemente de su origen", recuerda. Cabe señalar que uno de los principales argumentos de la ultraderecha en contra de la iniciativa es que quería legislar sobre un asunto que es competencia de los Estados miembros.
La eurodiputada socialista también apunta a que esta iniciativa se apoya en gran parte con la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), que asegura que "una mujer puede realizar un aborto en otro Estado miembro aunque en su país no esté legalizado". "La prohibición del aborto no lo erradica, solo genera más desigualdades y pone en riesgo la vida de las mujeres que se ven obligadas a abortar de manera ilegal o en otro país", añade Gálvez.
En la misma línea, la eurodiputada socialista considera que es un "paso importante que se tiene que celebrar", y subraya que la iniciativa estaba presentada de "manera muy inteligente" y que la ha acogido "con mucha satisfacción". Sin embargo, Gálvez lamenta que, por ejemplo, el derecho al aborto no está reconocido en la Carta de los Derechos Humanos de la Unión Europea.
La derrota de la derecha
Parte de la derecha tradicional y la extrema derecha, que por primera vez suman mayoría simple en el Parlamento Europeo, intentaron dinamitar esta iniciativa. Así, algunos eurodiputados del Partido Popular Europeo y las fuerzas ultras probaron de sacar adelante una resolución alternativa que señalaba que las políticas sobre el aborto y la salud sexual y reproductiva son responsabilidad exclusiva de los Estados miembros, pero fracasó por 241 votos a favor, 356 en contra y 48 abstenciones.
Tanto Miranda como Gálvez se muestran especialmente críticas con el sentido del voto del Partido Popular español. "Ha quedado retratado otra vez. Influido por Vox, le da igual lo que pase con las mujeres. Eso es como antes, cuando la gente de derechas por delante decía una cosa y después se iba a Londres a abortar", apunta la eurodiputada gallega. "El PP español se ha situado con la extrema derecha de manera clara y contundente", añade la representante socialista.
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