julio 28, 2026

Qué está ocurriendo con los Bomberos Forestales de la Comunidad de Madrid. Comunicado íntegro (4 Textos)

1)    Marian Fz Okariz está con Marian Okariz en Hala Bedi.

PARA QUE TODA LA CIUDADANÍA DE MADRID LO TENGA CLARO: LOS BOMBEROS AL FRENTE, EL GOBIERNO DE AYUSO DE BRAZOS CRUZADOS.
Es necesario que todos los madrileños sepan la extrema gravedad de lo que está ocurriendo con los Bomberos Forestales de la Comunidad de Madrid.
No es una opinión, son los propios profesionales del servicio de emergencias quienes han tenido que salir a dar un comunicado público desesperado para advertir a la población de la situación a la que los están arrastrando.
¿Qué está pasando realmente?


En plena alerta por incendios, la Dirección General de Emergencias y la Consejería de Interior mantienen retenidos y paralizados a los bomberos forestales en sus bases, impidiéndoles salir a extinguir los fuegos de la región.

El Gobierno regional se niega a facilitarles camiones oficiales, herramientas de trabajo y el transporte obligatorio que exige la ley para acudir a las emergencias.
La situación es tan insólita e indignante que los propios bomberos han comunicado que se ven empujados a coger sus propios coches particulares y su propia maquinaria privada para poder ir a apagar los fuegos y proteger nuestros municipios.

Fiel a su estilo, el Consejero de Medio Ambiente e Interior, Carlos Novillo Piris, y la Presidenta Isabel Díaz Ayuso, han activado su maquinaria de propaganda para hacer lo de siempre: echarle la culpa a Pedro Sánchez. Que no nos engañen.
Las competencias en incendios, emergencias y gestión forestal son 100% de la Comunidad de Madrid.

Usar la confrontación política con el Gobierno central para tapar que están dejando los parques desmantelados y sin medios es una tomadura de pelo criminal a los ciudadanos que pagan sus impuestos. Dice que gobierna "para la gente", pero la realidad es que están destrozando los servicios públicos que salvan vidas.
Obligar a un cuerpo de emergencia a desplazarse a la línea de fuego en vehículos privados y sin los medios oficiales obligatorios es una negligencia intolerable que pone en peligro sus vidas.
Si algún bombero sufre el más mínimo accidente, percance o daño físico por verse obligado a trabajar en estas condiciones de precariedad absoluta, la responsabilidad exclusiva, legal y política será única y directamente de la señora Isabel Díaz Ayuso y de su consejero Carlos Novillo Piris. ¡Basta ya de propaganda, basta ya de desmantelar todo lo que tocan y basta ya de buscar culpables fuera! Todo nuestro apoyo a los bomberos que se juegan la vida a pesar de su Gobierno.
¡DIFUNDE ESTE MENSAJE PARA QUE NADIE SE DEJE ENGAÑAR!

2)    Bomberos Euskadi    25/7/2026

Nos sumamos a las labores de extinción de los incendios forestales de la Comunidad de Madrid.
Esta mañana hemos desplazado un operativo de 30 profesionales desde el parque de Basauri hasta Cenicientos: 14 efectivos del SPEIS —con bombas forestales, vehículo cisterna y todoterrenos de transporte y mando— y 16 profesionales del Servicio de Montes y de Basalan con robots desbrozadores.
Gure baliabide material eta pertsonalak lurrean lanean ari diren larrialdi-zerbitzuen esku jartzen ditugu.
Publicación Bizkaiko Foru Aldundia - Diputación Foral de Bizkaia

Que no pase como con los catalanes que tuvieron que irse

3)      Àlex López
      24/7/2026
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♥️ Comunicado oficial: El Gobierno de España activa a los bomberos forestales de la Comunidad de Madrid👨🏻‍🚒🧑🏻‍🚒 Este es su comunicado:
🔥NOS VAMOS AL INCENDIO🔥
“Los Bomberos Forestales Públicos del Cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid hemos tomado la decisión de desplazarnos por nuestros propios medios desde la Dirección General de Emergencias (nuestro lugar de trabajo) hasta los parques de bomberos, para ponernos a disposición de cualquier requerimiento de la emergencia y poder contribuir al máximo en las labores de extinción y apoyo ante los devastadores incendios que se están produciendo en estos momentos.
​Esta decisión ha sido posible tras el requerimiento de la Delegación del Gobierno a la Jefatura del Cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid, solicitando la activación de todo el personal del Cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid, del que los Bomberos Forestales Públicos formamos parte, al haberse declarado la Situación Operativa 3 (Emergencia de Interés Nacional) y ejercer el gobierno de la nación la dirección de la emergencia.”


¡Vamos, que sois nuestros héroes!

4)     Àlex López
       24/7/2026
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Comunicado íntegro de los bomberos forestales de la Comunidad de Madrid.
“Hoy escucharéis muchos datos, cifras y señalamientos. Pero solo tenéis que comprobar por nuestro perfil para ver el estado en el que estábamos los Bomberos Forestales Cuerpo de Bomberos Comunidad de Madrid CBCM
Solo desde Mayo llevamos cuatro concentraciones:
📢Instituto de Formación Integral en Seguridad y Emergencias (IFISE)
📢Dirección General de Emergencias (DGE)
📢Consejería de Medio Ambiente
📢Consejería de Hacienda
🔴1170 días en huelga
🔴67 días castigados en la DGE
🫱🏽‍🫲🏾Hemos recibido visitas de partidos políticos de la CM
🫱🏽‍🫲🏾Nos han recibido en el Congreso de los Diputados.
🫱🏽‍🫲🏾 Mantuvimos una reunión con el Delegado del Gobierno en la CM y otra con el Defensor del pueblo.
Es muy fácil sacar conclusiones pasado el suceso, pero todo esto debe conocerse porque llevamos mucho tiempo antes advirtiendo que algo así podría pasar y no se ha hecho nada por cambiar la situación.”
Qué has hecho Ayuso… sobre todo que quede claro en el chaleco quién es la Presidenta, el consejero y el jefe de gabinete. Es fundamental.
El liderazgo no te lo concede una etiqueta cosida en la solapa, tampoco te lo da un cargo… el liderazgo se gana a través del respeto que te da tu trabajo.
Se gana respetando a tus bomberos forestales.
Esto no os va a salir gratis. Los españoles hemos dicho basta.
🛜 Por favor, compartidlo, lo único que tiene que arder son las redes.

julio 27, 2026

España arde por calor extremo, negligencias y una política que llega tarde, de Spanish Revolution

 Spanish Revolution   7/7/2026p

España vuelve a comprobar lo que pasa cuando se juntan el calor extremo, los descuidos humanos y años de prevención insuficiente. Las temperaturas disparadas por la crisis climática llevan resecando el monte desde finales de mayo, volvieron a apretar a finales de junio y se han reactivado ahora, a comienzos de julio. Resultado: incendios difíciles de apagar, vegetación convertida en gasolina y un país mirando al cielo mientras casi todo el territorio peninsular y Baleares se acerca al riesgo máximo. No es mala suerte. No es “cosas del verano”. Es un cóctel fabricado durante años.
Los ejemplos se acumulan. En Soneja, Castellón, el Seprona investiga unas llamas que han entrado en el parque natural de la sierra de Espadán y que, según la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, “no parecen causas naturales”. En Les Garrigues, Girona, más de 2.000 hectáreas han ardido y la hipótesis principal apunta a trabajos con una sierra radial en una carretera, con chispas y sin permiso según la normativa antiincendios de Catalunya. En Picos de Europa se sospecha que el incendio pudo ser intencionado. En Aragón, más de 2.000 hectáreas quemadas en Tamarite y Alcampell, Huesca, empezaron por una chispa de maquinaria agrícola. La mano humana está detrás de más del 90% de los incendios forestales en España, y el 70% de los siniestros investigados se atribuye a negligencias.
Seguimos gastando mucho más en apagar que en evitar. WWF calcula que el 78% de los recursos se dedica a extinción, entre 600 y 700 millones de euros al año, y solo alrededor del 12% a prevención, gestión forestal y adaptación del paisaje, unos 180 millones. Hasta finales de junio ya habían ardido 43.000 hectáreas, un 19% por encima de la media de la década y el cuarto peor registro desde 2016. En 2025, a finales de junio solo iban 17.500 hectáreas, pero en dos semanas de agosto ardió el 90% de toda la superficie quemada ese año, con 47 de los 63 grandes incendios concentrados en agosto. Nos están vendiendo heroicidad mientras nos niegan prevención. Y así, claro, cada verano arde el monte, arden los pueblos y arde también la mentira de quienes llevan décadas mirando hacia otro lado.

julio 26, 2026

El suicidio del padre Matteo Balzano y el silencio sobre la salud mental en la Iglesia

 Centro Mind Club   29 julio, 2025

Su caso visibiliza el burnout sacerdotal y la urgencia de cuidar también a quienes cuidan.



El padre Matteo Balzano tenía 35 años, era sacerdote en la diócesis de Novara (Italia) y muy querido por su comunidad. Con una fuerte conexión con los jóvenes, participación constante en actividades como campamentos y presencia activa en la pastoral, su imagen reflejaba entrega auténtica a su misión.

No obstante, el 5 de julio de 2025, su fallecimiento por suicidio generó un impacto profundo en su comunidad, compañeros de ministerio y la opinión pública. Había desaparecido sin previo aviso la mañana en que debía celebrar misa, y su cuerpo fue hallado más tarde, en circunstancias que evidenciaron una decisión drástica y silenciosa. Su muerte no solo fue una tragedia personal y comunitaria, sino también un llamado de atención: ¿quién cuida a quienes cuidan?

El suicidio del padre Matteo Balzano pone sobre la mesa algo que muchas veces se pasa por alto en los espacios religiosos: los sacerdotes también son seres humanos. Detrás del rol espiritual y del servicio, hay una persona que puede sentirse agotada, triste, desbordada o simplemente sola.

El burnout vocacional

Desde la psicología clínica, este caso es un ejemplo claro del síndrome de burnout vocacional, también conocido como desgaste por empatía. Ocurre con frecuencia en profesiones de cuidado —como la psicología, el trabajo social, el voluntariado y, por supuesto, el sacerdocio— donde se espera que el otro siempre esté disponible, sabio, contenedor y emocionalmente fuerte.

En muchos entornos religiosos se refuerza la idea del "servir primero", dejando al último las propias necesidades. Esto lleva a invisibilizar el malestar hasta que el cuerpo o la mente se colapsan. Matteo quizás sintió que no podía mostrarse vulnerable, ni siquiera con su comunidad.

Cuando una persona vive atada a una imagen de perfección —el "buen sacerdote", "el que no falla", "el que siempre tiene fe"— corre el riesgo de no permitirse sentir emociones humanas como frustración, duda o tristeza. Esto no solo desconecta al sujeto de sí mismo, sino que también aumenta la sensación de impostura, como si todo lo que vive fuera un acto.

No es raro que alguien rodeado de personas se sienta profundamente solo. Es la soledad no visible, la que se experimenta cuando no hay con quién hablar con libertad, sin miedo a decepcionar. Matteo estaba muy conectado con los jóvenes, pero ¿quién estaba realmente conectado con él?


Aún existen muchos mitos dentro de las comunidades religiosas sobre ir al psicólogo. Existe la falsa creencia de que la espiritualidad impide experimentar malestar psicológico. Esto es un error grave. La salud espiritual y la salud mental no son opuestas, sino complementarias.

¿Qué señales debemos observar en estos casos? Especialmente cambios de humor no explicados, aislamiento progresivo, expresiones del tipo “siento que no doy la talla” o “ya no puedo con esto” son señales de alerta emocional, olvido de actividades antes placenteras, dificultad para dormir o exceso de sueño, sonrisas sociales forzadas, pero tristeza en la intimidad. Pedir ayuda no es debilidad, es madurez emocional. Y cuando alguien en un rol de liderazgo —como un sacerdote— pide ayuda, debería encontrar escucha, comprensión y acompañamiento, no juicio.


Lo que este caso nos enseña como psicólogos y como sociedad: Todos necesitan ser cuidados, incluso los que cuidan. La espiritualidad no protege del sufrimiento emocional, pero puede integrarse a la sanación si se hace con consciencia. Las instituciones religiosas deben dejar de ver la psicología como una amenaza y comenzar a integrarla como un apoyo esencial. El duelo que deja una muerte como la de Matteo no debe quedarse en el silencio, sino motivar un cambio estructural y humano.

Conclusiones

A pesar del avance social en torno a la salud mental, en muchas comunidades religiosas todavía se percibe como un tema tabú. Hablar de tristeza, ansiedad o pensamientos de muerte puede considerarse un signo de debilidad espiritual o falta de fe. Esta visión, además de injusta, es peligrosa: impide que quienes sufren busquen ayuda profesional a tiempo. Es importante comprender que atender la salud mental no contradice la fe, sino que puede integrarse a ella y enriquecerla profundamente.

La muerte del padre Matteo Balzano no debe ser vista como un final sin sentido, sino como una llamada urgente a la acción. Un recordatorio de que la fe no debe vivirse en silencio cuando duele, que el ministerio no puede ser una carga solitaria, y que los guías también necesitan ser cuidados. Quizás, al hablar de su historia con empatía y conciencia, logremos evitar que otros atraviesen el mismo abismo sin compañía.

Por eso, resulta urgente abrir espacios dentro de las instituciones religiosas donde se pueda hablar con libertad sobre sufrimiento emocional, ansiedad, depresión y pensamientos intrusivos. Espacios donde un sacerdote pueda decir “no estoy bien” sin miedo a perder su credibilidad o a ser juzgado por falta de fe.

El suicidio del padre Matteo Balzano pone sobre la mesa algo que muchas veces se pasa por alto en los espacios religiosos: los sacerdotes también son seres humanos. Detrás del rol espiritual y del servicio, hay una persona que puede sentirse agotada, triste, desbordada o simplemente sola.

El burnout vocacional

Desde la psicología clínica, este caso es un ejemplo claro del síndrome de burnout vocacional, también conocido como desgaste por empatía. Ocurre con frecuencia en profesiones de cuidado —como la psicología, el trabajo social, el voluntariado y, por supuesto, el sacerdocio— donde se espera que el otro siempre esté disponible, sabio, contenedor y emocionalmente fuerte.

En muchos entornos religiosos se refuerza la idea del "servir primero", dejando al último las propias necesidades. Esto lleva a invisibilizar el malestar hasta que el cuerpo o la mente se colapsan. Matteo quizás sintió que no podía mostrarse vulnerable, ni siquiera con su comunidad.

Cuando una persona vive atada a una imagen de perfección —el "buen sacerdote", "el que no falla", "el que siempre tiene fe"— corre el riesgo de no permitirse sentir emociones humanas como frustración, duda o tristeza. Esto no solo desconecta al sujeto de sí mismo, sino que también aumenta la sensación de impostura, como si todo lo que vive fuera un acto.

No es raro que alguien rodeado de personas se sienta profundamente solo. Es la soledad no visible, la que se experimenta cuando no hay con quién hablar con libertad, sin miedo a decepcionar. Matteo estaba muy conectado con los jóvenes, pero ¿quién estaba realmente conectado con él?

Aún existen muchos mitos dentro de las comunidades religiosas sobre ir al psicólogo. Existe la falsa creencia de que la espiritualidad impide experimentar malestar psicológico. Esto es un error grave. La salud espiritual y la salud mental no son opuestas, sino complementarias.

¿Qué señales debemos observar en estos casos? Especialmente cambios de humor no explicados, aislamiento progresivo, expresiones del tipo “siento que no doy la talla” o “ya no puedo con esto” son señales de alerta emocional, olvido de actividades antes placenteras, dificultad para dormir o exceso de sueño, sonrisas sociales forzadas, pero tristeza en la intimidad. Pedir ayuda no es debilidad, es madurez emocional. Y cuando alguien en un rol de liderazgo —como un sacerdote— pide ayuda, debería encontrar escucha, comprensión y acompañamiento, no juicio.

Lo que este caso nos enseña como psicólogos y como sociedad: Todos necesitan ser cuidados, incluso los que cuidan. La espiritualidad no protege del sufrimiento emocional, pero puede integrarse a la sanación si se hace con consciencia. Las instituciones religiosas deben dejar de ver la psicología como una amenaza y comenzar a integrarla como un apoyo esencial. El duelo que deja una muerte como la de Matteo no debe quedarse en el silencio, sino motivar un cambio estructural y humano.

Conclusiones

A pesar del avance social en torno a la salud mental, en muchas comunidades religiosas todavía se percibe como un tema tabú. Hablar de tristeza, ansiedad o pensamientos de muerte puede considerarse un signo de debilidad espiritual o falta de fe. Esta visión, además de injusta, es peligrosa: impide que quienes sufren busquen ayuda profesional a tiempo. Es importante comprender que atender la salud mental no contradice la fe, sino que puede integrarse a ella y enriquecerla profundamente.

La muerte del padre Matteo Balzano no debe ser vista como un final sin sentido, sino como una llamada urgente a la acción. Un recordatorio de que la fe no debe vivirse en silencio cuando duele, que el ministerio no puede ser una carga solitaria, y que los guías también necesitan ser cuidados. Quizás, al hablar de su historia con empatía y conciencia, logremos evitar que otros atraviesen el mismo abismo sin compañía.

Por eso, resulta urgente abrir espacios dentro de las instituciones religiosas donde se pueda hablar con libertad sobre sufrimiento emocional, ansiedad, depresión y pensamientos intrusivos. Espacios donde un sacerdote pueda decir “no estoy bien” sin miedo a perder su credibilidad o a ser juzgado por falta de fe.