Soy andaluz, de Sevilla. Trabajé durante más de dos años y medio (recogida de naranjas y papas) en condiciones de semiesclav
Al ser español mis condiciones eran pésimas, pero el robo de salario
era menor. Si eres jornalero inmigrante te aprietan las tuercas de un
modo inhumano, como por ejemplo te quitan la mitad de tu salario,
he
visto a personas cobrar 25 euros por trabajar todo el día de sol a sol
comiendo una sola vez, un triste bocadillo.
Creedme, la recogida
de naranja es uno de los trabajos más duros que se puedan hacer, debes
cargar con un bolso que pesa aproximadamente 20 kilos en la clavícula
durante toda la jornada. Esperas a que el terreno donde te toca trabajar
ese día este llanito y los árboles de baja estatura, cosa que sucede 1
de cada 100 veces.
Un
asentamiento de chabolas, donde malviven
temporeros inmigrantes en Lepe sufre el tercer incendio en cinco días,
personas que en nuestro país viven en condiciones infrahumanas, repito,
en chabolas. Esta gente que VOX criminaliza vive mucho peor de lo que yo
viví, en estas chabolas viven más de 400 personas, de las que 150 lo
han perdido todo desde el primer incendio el pasado lunes.
Esto debe terminar. Si tienes sangre en las venas o un poco de humanidad, esto debe indignarte maldita sea.
Nuestro país es firmante de la Declaración Universal de los Derechos
Humanos, pues bien, que sepas que se vulneran diariamente y mañana puede
tocarte a ti.
Dentro del Parlamento, a la única política que he
visto mover un dedo por los jornaleros y jornaleras fue
Yolanda Díaz. La
ministra de Trabajo decidió enviar a inspectores al campo para
perseguir la temporalidad y la pobreza. Ella
hizo más en un movimiento
que en todas las décadas que el PSOE estuvo a los mandos de la
administración andaluza. Fue la primera vez que realmente alguien
defendía desde el Parlamento los derechos que se vulneran diariamente en
los campos andaluces. Sin embargo, fue un gesto de transcendencia
menor, ha de hacerse un gran expurgo de la organización económica y
social de los campos de Andalucía, debe hacerse a gran escala, quiera la
Patronal o no. Necesitamos una nueva Reforma Agraria.
La
Patronal Agraria, es decir, los que se lucran con gente como yo y como
la gente que ahora sufre el incendio en Lepe, exigía la dimisión de la
ministra de Trabajo por pedir que se investigue si hay esclavitud en el
campo o no. En otras palabras, la Patronal exige seguir explotando a la
gente en condiciones de semiesclavitud para poder seguir llenándose los
bolsillos a costa de personas que lo único que tienen es su fuerza de
trabajo.
Denunciar esta situación es de “comunistas”, según ellos.
La derecha y la extrema derecha, VOX y PP, criticaban que el Gobierno realizase inspecciones en el campo onubense.
La diferencia entre la izquierda y la derecha reside en la defensa
económica de una mayoría o una minoría. La derecha, gente de cuna
aristocrática como Cayetana Álvarez de Toledo, de cuna burguesa como
Pablo Casado, o vividores de lo Público como Abascal pertenecen a otra
realidad paralela, esa realidad les creó una conciencia de clase, la
clase privilegiada, una clase que deben defender políticamente.
Esta clase privilegiada comprende a terratenientes y grandes
empresarios. La derecha defiende los intereses de esta gente, los
intereses de unos pocos, para que muchos, como la gente de Lepe, sigan
siendo explotados.
Ellos se han criado en estos ambientes, no
conocen el día a día de los trabajadores, sus situaciones, sus
problemas. El sistema capitalista no funcionaría sin la cadena de
explotación laboral que reside en su seno, no solo en Andalucía es así,
es una situación global.
Hay que denunciar este tipo de
situaciones, la administración ha de poner freno a esta barbarie, los
andaluces y las personas inmigrantes que malviven está humillación
merecen tener unas condiciones de trabajo dignas. Una nueva Reforma
Agraria, una apuesta por economías alternativas desde la administración
para Andalucía, que no solo vivamos del sector primario o del turismo
barato.
¡BASTA!
-Regularización para jornaleros inmigrantes.
-Reforma Agraria.
-Alternativas económicas al campo y al turismo.
Dignidad, Salud y República.
Rubén Hood.
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