marzo 02, 2021

El Escorial-Camino de Pequerinos- Cima Abantos-Pozo de nieve, 24/2/2021

 Las fotos llevan una explicación y al relato lo precede un *asterisco. Lo copiado aparece "entrecomillado". Para VER las FOTOS, sus detalles, DEBEN AGRANDARSE clicando sobre ellas. Vez anterior que estuvimos en Abantos, 26/1/2013,  http://paqquita.blogspot.com.es/2013/02/el-escorial-peguerinos-arcdbuenavista.html


1.- Cruzando murete de piedra. Pino negral. Fondo: 

"Pinus pinaster, el pino rodeno, pino marítimo, pino rubial​ o pino negral​ es una especie arbórea de la familia de las pináceas que se extiende por EspañaPortugal, sur de FranciaItaliaMarruecos y pequeñas poblaciones en Argelia y Malta, aunque posiblemente introducidas por el hombre. Generalmente entre el nivel del mar y unos 800 metros, aunque en el sur de Marruecos se puede encontrar hasta los 2000 m. En algunos lugares se le conoce también como pino negral, aunque no se debe confundir con el Pinus nigra."
"Producción de resina, con la que se elabora la esencia de trementina o aguarrás."


2.- Foto de Epi. Poco antes de desvío al Arboreto


3.- Foto de Epi. En el  Arboreto Luis Ceballos


4.- Foto de Epi. Subiendo al Puerto de Malagón

                           

    5.- Primeras manchas de nieve en el camino. Pinos silvestres = Pinus sylvestris

    "El pino silvestre  (Pinus sylvestris), también conocido como pino de Valsaín, pino serrano, pino albar, pino del Norte, pino rojo o pino bermejo,​ es una especie arbórea que pertenece a la familia Pinaceae, género Pinus. Esta conífera, que puede alcanzar los 30 metros de altura, crece ampliamente por toda Eurasia. Las referencias al color rojo o bermejo se debe a su corteza, de un rojo subido en la parte alta del tronco"


6.- Giramos a dcha. para ver la Cruz de Rubens

7.- Foto de Epi. 
Cruz de Rubens. Mirador

* Vamos al monte Abantos, la niebla cubre las cimas. En el camino nos desviamos, poco, para ver el arboreto. En el cartel pone que hay que pedir cita. Como no hay nadie más, y no excedemos del nº establecido: 6, podemos pasar. Está agradable, pero en  primavera o verano tiene que estar más espectacular. Ahora, los árboles, la mayoría de hoja caduca, están pelados. Un arroyo cruza la zona, cayendo en cascada.
Continuamos camino. La siguiente parada será en el Puerto de Malagón donde consta que hay un pozo de nieve; y sí, lo hay, sin acondicionar.  Un cartel en blanco marca su situación. La niebla no nos permite ver las "vistas" desde el mirador de la Cruz de Rubens ni desde Abantos.

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8.- Cima del  
Monte Abantos  Hora: 13h. 

"El monte Abantos es una montaña de la sierra de Guadarrama en el sistema Central, cadena que recorre de este a oeste el centro de la península ibérica, en EspañaTiene una altitud de 1753 metros. La vertiente norte de la montaña está en el valle de Cuelgamuros." 

                            

9.- Otra toma casi por detrás. Tenemos niebla.


10.- 
Foto de Epi. Toma más afortunada que la mía.


11.- Muro de piedra que delimitaba el pozo de nieve real y mucho más.
Su altura excede los dos metros, en algunos de sus puntos.

"cerca de piedra que delimita el Real Sitio de Felipe II, hoy transmutado por obra y gracia de Franco en el Valle de los Caídos"


12.- Foto de Epi. Real Pozo de Nieve de Felipe II.


13.- Muro semiderruido aledaño a la casa que protege el pozo de nieve.
Construidos en piedra seca, sin argamasa.


14.- Fachada lateral completa.

"El Real Pozo de Nieve de Felipe II, es uno de los mejores conservados de la Sierra de Guadarrama. Con 14 metros de profundidad y 8,5 metros de diámetro, en su interior se apelmazaban 20.000 arrobas de nieve o lo que es lo mismo, unas 230 toneladas de nieve. De bóveda de cañón sus rústicas hechuras se cubrieron con teja árabe a dos aguas."


15.- Fachada principal. Entrada enrejada. Enormes contrafuertes.


16.- Misma fachada. Grandes piedras en el muro.


17.- Foto de Epi. Fachada lateral del inicio. La 2ª puerta.


18.- Foto de Ecarni. Mirando placa borrada por las inclemencias, supongo.


19.- Vista más amplia. Contra fuerte aquí. 

"Situado a una altura de 1.650 metros, está en la parte alta del pinar que desciende hasta el fondo de Cuelgamuros"


 20.- Bajando por otra camino.


21.- Por el pinar. Pinos cargados de líquenes.

22.- Seguimos

* La niebla no nos permite ver el paisaje pero sí el pozo de nieve, protegido por una construcción, que data de principios del siglo XVII. Es una muy robusta construcción; utilizaron piedras de gran tamaño en ocasiones e hicieron contrafuertes de envergadura para afianzarla


23.- Uno de los muchos canales de desagüe del camino.

* Paramos a comer junto a la cancela cerrada e iniciamos la vuelta por camino distinto al traído. Guía Epi.
A las 17h. estamos en nuestro vehículo. 


24.- Desvío a dcha., marcado con palos y piedras.



26.- Cría bebiendo, madre comiendo.


27.- Foto de Epi. 18h. Fachada principal del  Monasterio de El Escorial 


28.- Foto de Epi. Lateral 

DATOS de INTERÉS

Hora Inicio: 9h. 15´. Hora vuelta: 17h. Dif: 7h 45´. Descansos: 1h. 15´. Neto caminado: 6h. 30´ 
Desnivel: 800-900 m.

PAQUITA

marzo 01, 2021

Joven antisemita, neofalangista y filonazi. Vida larga para aprender y aprender, de Martin Mas

 Martin Mas  16/2/21

Ayer conocí a esta joven antisemita, neofalangista y filonazi: Isabel Medina Peralta.
Tiene nombre de reina de Castilla y los apellidos Medina (del árabe مدينة‎ madīna) y Peralta (piedra alta), ambos apellidos de origen toponímico, empleados profusamente por los judíos sefardíes. De hecho, en Toledo, de donde procede la niña, hay documentados un gran número de judíos con el apellido Medina. Respecto al apellido Peralta puedo decir que está documentado entre los judíos de Tudela (Navarra) desde el año 1319. No me cabe duda de que Isabelita no va a morir de un ataque de talento. Le deseo salud y una vida larga para aprender y aprender. Vivir para ver, no me cansaré de decirlo


Trescientos nazis se manifestaron el sábado en el cementerio de la Almudena de Madrid en un acto de exaltación en honor a los muertos de la División Azul que lucharon con la Alemania de Hitler. Allí unos chiflados proclamaron que el fascismo es alegría y leyeron un manifiesto que decía así: “El enemigo siempre va a ser el mismo, aunque con distintas máscaras: el judío. El judío es el culpable y la División Azul luchó por ello”. ¿Acaso no es esto la mayor demostración de odio que pueda soltar alguien por su boca? ¿Dónde estaba la Policía aquella tarde? ¿Y la Fiscalía con toda su maquinaria y cuerpo de inquisidores del derecho al honor, la intimidad y la propia imagen? No fueron. No aparecieron. Dejación de funciones democráticas por incomparecencia, tolerancia con el horror totalitario y genocida que exterminó a millones de personas en todo el mundo en el convulso siglo XX. Y no es la primera vez que ocurre. Desgraciadamente, en este país ya nos hemos acostumbrado a que los nostálgicos del fascismo campen a sus anchas por nuestras calles con sus antorchas cegadoras, sus aguiluchos cenizos y su verborrea troglodita sin que pase nada.

El sistema suele ensañarse con los titiriteros y saltimbanquis de la extrema izquierda que tratan de dar el feliz pelotazo discográfico para salir de la pobreza con cuatro ripios burdos y procaces de escaso valor literario, pero cuando toca empapelar a los otros extremistas, a los totalitarios del bando contrario, la Policía y la Justicia se acompleja, la ley se les empequeñece en las manos y les tiembla el pulso de mala manera (...) 

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Ojalá un 2021 mejor… para salvar el mundo, de Vanesa Jiménez

 

CTXT.ES   
Vanesa Jiménez 3/01/2021

Necesitamos volver a construir un nosotras y nosotros sobre el que asentar la lucha más importante que nos tocará librar: preservar la tierra en la que habitamos. Lo bueno es que ahora sabemos que es posible  

(...) 2020 no ha sido un año fácil. Yo echo de menos sin haber perdido casi nada. Tengo un trabajo con el que me alimento el cuerpo y alma y la gente que quiero resiste, en el sur, en el centro y en el norte. Pero supongo que como a vosotras me pesa este mundo. Me pesan las miles de ausencias ajenas, porque sé lo que duelen. Me pesa que, mientras nos salvamos como individuos, las luchas colectivas se diluyen. Y hay una que está por encima de cualquiera, porque sin ella no existiremos. 


Hace unos días terminé El murciélago y el capital. Coronavirus, cambio climático y guerra social, del escritor y periodista Andreas Malm. El activista sueco arranca el ensayo con la pregunta nuclear: ¿por qué los Estados del Norte global actuaron contra el coronavirus pero no contra el cambio climático? La respuesta recorre el libro, pero puede resumirse en una frase: “Resulta improbable que un estado capitalista haga algo así por voluntad propia, jamás... Seguirá tratando los síntomas, que acabarán llegando a un punto crítico”.

Los síntomas críticos de la crisis ecológica y social son esta pandemia, “que aunque diese un salto cuántico, alcanzase las proporciones de peste negra y matara a la mitad de la población de Europa o de cualquier otro continente se detendría a una distancia prudente de ese punto final”. El cambio climático desbocado no se detendrá, “arrasará los cimientos de la vida humana (y también los de un sinfín de especies)”. 

Mientras el mundo se sumía en la covid, miles de millones de toneladas de hielo seguían cayendo sobre el océano. Las mayores plagas de langostas de las que se tiene recuerdos asolaban el este de África y el oeste de Asia, matando todo lo verde a su paso. Los bosques de Australia continuaban ardiendo… Si el gradualismo, la creencia en que el calentamiento global obedece las leyes de la causalidad lineal, ya no sirve, ¿a qué estamos esperando para salvar al planeta? 

En agosto me escapé dos semanas a Huelva, sin reservas, a la aventura. Cada momento era un regalo después del encierro casi absoluto de Madrid. Uno de aquellos días, en una playa de distancias pandémicas, ocurrió algo.  Un grupo de delfines perdió el rumbo y llegó a la orilla. En aquel trozo de arena que nos dejaba la marea alta nos juntamos todas a verlos saltar de cerca. Éramos felices por lo que estábamos viendo, pero, sobre todo, porque lo estábamos compartiendo. Éramos, por fin, nosotros, habíamos dejado de ser uno (...)

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febrero 28, 2021

De mis Viajes por las Islas Canarias, de Blas Mendiola M.

Enero 2021. Blas Mendiola M.

Encontré tiempo para leer y escribir y conversar con la gente del hotel. Cené tarde y después di un paseo por la playa hasta un extremo rocoso que las olas golpeaban suavemente; desnudo, me adentré en el mar, nadando hacia el oscuro horizonte, hasta que sentí una fuerte atracción a la profundidad que me empujaba al fondo, pero algo o alguien cogió mis manos y me llevó a la playa. Aturdido regresé al hotel y nada dije de lo ocurrido a mi mujer, pues lo último que deseaba era someterme a uno más de sus despiadados interrogatorios. Con todo, aquella noche dormí como hacía tiempo que no lo hacía. Cuando lo cuento, la gente cree que debió ser una alucinación, pero no es así, porque al despertar aquella mañana, hallé en mis manos cabellos dorados de coral, semejante a la melena de la Venus de Sandro Botticelli. Han pasado 22 años desde que, en una calida noche de julio, escuché en el patio del Hospitalillo de San José de Getafe, la melodiosa  Nube de Hielo, interpretada por su autor, Benito Cabrera, un virtuoso del timple canario.   

Su audición evoca la nocturna contemplación del cielo que vela la frescura del aire del Atlántico en el Roque de los Muchachos a 2.426 m de altitud, cumbre gemela del Pico Peñalara. (El nombre del lugar proviene de la forma del mismo, pues son una serie de pequeños roques de unos 3 metros de altura, que recuerdan a un grupo de muchachos. Se alza  sobre la prístina  Caldera de Taburiente por su cara norte). He seleccionado también al grupo musical canario Los Gofiones, porque incorporan sonidos propios de las Islas como los que reproducen el timple, (Tocado por José Manuel Lecuona); el bucio, (caracola de mar) y el grito de los cabreros y el tambor de la isla de la Gomera. La música activa todos los sentidos y me traslada a la quietud de una plazuela del pueblo de Haria en Lanzarote, sin apenas ruido, transitada por una o dos parejas de turistas despintados, con olores a mar y el sabor de un malvasía y un queso majorero Maxorata de Fuerteventura. Buen provecho.

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Ana. Escalada. 2019 / 2020 / 2021

Fotos de Ana, echadas por alguno de sus amigos.

1.- Foto de Ana. 31/3/19

2.- Foto de Ana. 7/4/19

3.- Foto de Ana. 13/5/19

4.- Foto de Ana. 14/5/19

5.- Foto de Ana. 12/9/20

6.- Foto de Ana. 29/11/20