octubre 22, 2025

El monumento natural de Teruel que parece un órgano gigante esculpido en la roca

 RAQUEL SÁNCHEZ    12/9/2025

Se trata de una joya geológica que parece esculpir los tubos de un órgano en la mismísima roca. 

Existe un paisaje natural en el Maestrazgo de Teruel, donde las rocas forman lo que parece un órgano gigante esculpido en la mismísima piedra. Una formación muy fotogénica que sigue impactando a turistas. Concretamente, esta joya geológica se encuentra entre los pueblos de Ejulve y Villarluego y se le conoce como los Órganos de MontoroÓrganos de Montoro

MÁS:   Se trata de impresionantes agujas calcáreas de más de 200 metros de altura adosadas al monte. Para entender el porqué de estas curiosas formaciones hay que remontarse a la edad Cretácica, época en la que se originaron.

Si quieres obtener una buena vista de los Órganos de Montoro, sitúate en la carretera que circula entre Ejulve y Villarluengo, en el collado de Casa Mazuelos. Aquí también podrás encontrar paneles interpretativos sobre la formación de estas impresionantes formaciones.

Su modelado, consecuencia de la acción del agua, el hielo, el viento y la erosión fluvial, ha dado lugar a las singulares formas que se aprecian en la actualidad.

El tipo de vegetación dominante en los Órganos de Montoro es la típica de las zonas de montaña media mediterránea, con predominio de carrascas y sabina negra. En las paredes de roca la vegetación es limitada aunque presenta un alto valor ecológico.
 
En cuanto a fauna, destaca la presencia del buitre leonado y la cabra pirenaica, especies bien adaptadas al clima de esta zona de la provincia de Teruel, de veranos suaves e inviernos muy fríos. 

octubre 21, 2025

El metal de las enigmáticas figurillas prehistóricas de la civilización Nurágica de Cerdeña procedía de la península Ibérica

  Guillermo Carvajal   11 Sep, 2025

Bronzetti del estilo Uta-Abini de Cerdeña. Crédito: Berger et al., 2025, PLOS One

Un equipo internacional de investigadores ha logrado desentrañar los secretos mejor guardados de las enigmáticas figurillas de bronce de la cultura nurágica de Cerdeña, conocidas como bronzetti. Mediante el uso de técnicas de vanguardia, el estudio ha reconstruido la “biografía” de estos objetos, desde la extracción del mineral hasta su forma final, revelando una compleja red de interacciones y prácticas metalúrgicas en el Mediterráneo occidental a principios del primer milenio antes de Cristo.

Las figurillas, que representan guerreros, jefes, animales y barcos, son uno de los símbolos más icónicos de la Cerdeña prehistórica. Durante décadas, los arqueólogos han debatido sobre el origen del metal con el que fueron fundidas. ¿Explotaron los nurágicos sus abundantes recursos locales de cobre? ¿O dependieron de importaciones de lugares lejanos como Chipre o la península ibérica? La respuesta, según este nuevo estudio, es una combinación de ambas cosas.

El estudio, publicado en la revista PLOS One, analizó 48 fragmentos de bronzetti y tres lingotes de cobre procedentes de tres santuarios nurágicos clave: Santa Vittoria di Serri, Su Monte-Sorradile y Abini-Teti, además de un lugar no identificado. La mayoría de las muestras son pequeñas partes de las estatuillas, como manos, pies o cuernos de los cascos, asegurando que cada fragmento perteneciera a una figura diferente.

Además de los análisis químicos convencionales y de isótopos de plomo, los científicos emplearon por primera vez en este contexto el análisis de isótopos de cobre y estaño, y, de manera pionera, el análisis de isótopos de osmio. Esta última técnica resultó ser crucial para resolver un rompecabezas que llevaba años desconcertando a los expertos.

La clave está en la mezcla

Los resultados son contundentes: los artesanos nurágicos no utilizaron un solo tipo de cobre, sino que mezclaron metales de distintas procedencias para fabricar sus famosas figurillas.

La investigación emplea un enfoque arqueometalúrgico avanzado, integrando análisis convencionales de elementos traza y de isótopos de plomo con mediciones, raramente utilizadas, de isótopos de cobre, estaño y osmio, explica el estudio. Esta combinación metodológica permitió una identificación más fiable de las fuentes originales de metal.

Los datos apuntan a dos reservorios principales de cobre:

  1. Cobre sardo: Procedente muy probablemente de la mina de Sa Duchessa, en el distrito de Iglesiente-Sulcis (suroeste de Cerdeña). Este metal tiene una firma isotópica muy característica.
  2. Cobre ibérico: Originario de la península Ibérica, concretamente de la región del valle de Alcudia o del distrito de Linares, en Sierra Morena.

  3. El altar prehistórico de Monte D’Accoddi en Cerdeña es más antiguo que las pirámides de Egipto. Credito: Cristiano Cani / Wikimedia Commons

La evidencia más clara de esta mezcla se encontró en las figurillas del santuario de Santa Vittoria. Sus ratios de isótopos de plomo mostraban una correlación «antinatural», que solo puede explicarse por la mezcla intencionada de dos metales con firmas isotópicas diferentes. Las concentraciones de elementos traza como el arsénico y el antimonio también apoyaban esta idea, mostrando que un metal rico en uno era mezclado con otro pobre en ese elemento.

Uno de los mayores problemas para determinar el origen del metal sardo era que su firma de isótopos de plomo se superpone con la de otras regiones, especialmente con la del valle de Arabah (Timna, Israel). Esto había llevado a algunos investigadores a sugerir un posible origen levantino para parte del metal.

Aquí es donde entró en juego el innovador análisis de isótopos de osmio. El metal identificado como sardo presentaba ratios de osmio extremadamente altos y radigénicos. Este patrón tan característico no se encuentra en los minerales de cobre del Levante, pero sí es consistente con la mineralización de molibdenita, un mineral común en los yacimientos polimetálicos de Cerdeña, incluida la mina de Sa Duchessa.

Consideramos que la molibdenita es la fuente más probable de la firma isotópica de osmio extremadamente radiogénica y las altas concentraciones de osmio en una porción de los objetos de bronce de Santa Vittoria, lo que a su vez probaría un origen sardo del cobre, concluyen los autores. Este hallazgo descarta de manera definitiva que el cobre local fuera en realidad cobre importado al que se le había añadido plomo sardo.

Wolfram Eilenberger, 1: “No estamos en un momento de transformación, sino que vamos hacia el abismo” 



octubre 20, 2025

Sierra de la Cabrera. Base Pico Miel (Cara Norte)-Cancho Gordo-Collado Alfrecho (Cara Oeste), 8/10/2025

  Las fotos llevan una explicación y al relato lo precede un *asterisco. Lo copiado aparece "entrecomillado". Para VER las FOTOS, sus detalles, DEBEN AGRANDARSE clicando sobre ellas. Crónica de vez anterior que estuvimos haciendo una ruta similar: Sierra Cabrera. Apcto.-C.Norte-Sentido Este Oeste-Valdemanco, 10/ 4/2024   https://paqquita.blogspot.com/2024/04/sierra-de-la-cabrera-apcto-cara-norte.html


1.- Cara Este del Pico de la Miel (1392 m)Callejón Soyermo. Sierra de La Cabrera (Madrid)


2.- Alcornoque/Quercus suber, vimos tres con la clásica corteza/corcho.

"La principal diferencia es que el alcornoque produce corcho y tiene un tronco cubierto de una gruesa corteza agrietada y grisácea, mientras que la encina no tiene esta característica y su tronco es robusto, duro y de corteza más lisa cuando es joven. El alcornoque requiere más humedad y climas más suaves, mientras que la encina es más resistente a la sequía. Sus hojas son similares"


3.- Roble "el melojo (variedad del roble) puebla el llano situado al pie de la sierra"

" Conforme se gana en altura, este árbol es sustituido por la encina, el enebro y, en la cara norte, el pino resinero"


4.- Enebro con su fruto.


5.- Buscando el buen camino. Primero para un lado.

* Estamos en la Cabrera, en el aparcamiento del hostal restaurante Cancho del Águila. Desde aquí parte el camino al collado de la Miel. Son las 10h.
Comenzamos a caminar, el inicio está bastante sucio, mucho plástico.



6.- Luego para el otro.

* Esta zona, en la base del Pico de la Miel, está bastante enrevesada, hay bastantes desviaciones por todas partes; lo que nos supone que tenemos que deshacer camino al menos en tres ocasiones. Deshacer supone que lo subido debemos bajarlo para iniciar subida por otro lado. Un esfuerzo extra, sumado a las zarzas y enebros que se interponen en el camino.



7.- Ramas de una encina. Fondo: Pico de la Miel. Escalador en pared.


8.- Pico de la Miel, cara sur. Dos parejas, centro derecha.


9.- Pared  techo en el camino.


10.- A la derecha. Como hueso alargado, con hueco de ventana en el centro.


11.- Vía fiable de subida, reconocida.


12.- Foto de Blas. Subida al Collado de la Miel.


13.- Vista atrás. Hito. Explanada de La Cabrera.


14.- Final de la subida. Arce de Montpellier/ Acer monspessulanum  a izda.


15.- Cara norte del Pico de la Miel. 13h. 15´

* Hemos tardado tres horas y cuarto en la subida, una hora más que en abril de 2024. Haremos la ruta, como la vez anterior, de Este a Oeste.


16.- Marchando. Vista atrás, al este. Pico Miel y detrás: embalse del Atazar


17.- Primer peñasco de entidad en el camino. Ignoro su identidad.


18.-  Aguja El Pornoso (1455 m).


19.- ¿ Cancho del Águila?


20.- "Una sublime página de «El Grupo de escaladores de la Cabrera (GEC)» describe a la perfección la totalidad de estas agujas" 


21.- Cancho de la Bola

"Las Ventanas (1430 m): Arriba, la Ventana Alta (Cancho del Rayo), la Aguja de los Alquimistas y la inconfundible muela o bola que corona el extremo oriental del Cancho y le da nombre, morada de buitres a los que al parecer debe su color blanquecino."


22.- Cancho Gordo (1563 m)

Para más detalle: 


23.- Cara Oeste del Cancho de la Bola, vista desde base de Cancho Gordo..

* Llegados al Cancho Gordo, son las 15h. 15´, desisto de subir a la cima, pese a que Blas dice que sólo son 50 metros. Renuncio, la subida inicial me comió la voluntad, quizás también las fuerzas. Me quedo en una sombra, hace calor, tengo buenas vistas.


24.- La misma, vista desde más alto. Pico de la Miel, detrás. Abajo: Collado y Callejón Alfrecho. 


25.- acebo con sus frutos. Debajo: cabra montés o íbice ibérico​ (Capra pyrenaica

* A mi izquierda veo un acebo, el único que debe haber aquí. Debajo... debajo hay una cabra que parece estar comiendo, quizás, los frutillos caídos. Me está mirando, al rato se desplaza hacia arriba, lo hará dos veces más. Acaba rodeándome y colocándose en una plataforma aérea. Allí se queda impasible hasta que aparece Blas a las 15h. 50´, ella desaparece.


26.- Esta cabra.

"Desde el año 2014 se está reintroduciendo en los Pirineos, concretamente en el parque nacional de los Pirineos franceses y en el parque natural regional de los Pirineos de Ariège, a partir de individuos procedentes de la sierra de Guadarrama"  


27.- La misma, ahora a mi derecha.


28.- Foto de Blas. Cima de Cancho Gordo. Restos de refugio.

* Tanto Blas como yo tenemos idea de haber estado junto al refugio de Cancho Gordo, no guardo memoria escrita ni fotográfica de ello, ni siquiera del año.


29.- Foto de Blas. Desde Cancho Gordo. Mirando al Oeste.


30.- Foto de Blas. A izquierda de anterior.


31.- Foto de Blas. Cuerda de La Cabrera, desde Cancho Gordo. ¡dedito!


32.- Uno de los extremos del Cancho de la Bola,. Cuatro buitres encima.


33.- Callejón de Alfrecho. 16h. 15´


34.- Vista de los canchos en la bajada.


35.- Continuación a derecha de anteriores.


36.- Ampliación hasta el final, el Pico de la Miel.


37.- Foto de Blas. Cancho de la Bola en la distancia.


38.- Foto de Blas. Como Boletus Edulis.

* Bajamos directamente a la Cabrera. Al hostal llegamos a las 18h

DATOS  de  INTERÉS: 

9 kms recorridos, Desnivel de 700 ms y tiempo caminado 7h. Una de descanso.

PAQUITA