El impacto del verde
Considerado el máximo experto en medicina
forestal, lleva consigo la salud de los bosques. Ha demostrado que pasar
tiempo rodeados de árboles nos beneficia de manera notoria y por eso
clama la necesidad de volver a la naturaleza. Hay estudios que
corroboran que en las provincias con mayor densidad de árboles la gente
está más sana. Los baños de bosque, hoy convertidos en ciencia, forman
parte del Programa de Salud Nacional de Japón, con 62 bosques incluidos y
guías terapeutas especializados en ellos. En El poder del bosque (Roca
Editorial), recorre sus investigaciones y añade otras de diversas
universidades. Al doctor Qing Li le gusta comer en el parque, rodearse
de plantas y usa la aromaterapia.
¿Pasear por el bosque nos sana?
Previene la
enfermedad al disminuir notablemente la hormona del estrés que causa
tantas enfermedades. Reduce la tensión arterial y el azúcar en sangre,
mejora la salud cardiovascular y metabólica, la concentración, la
memoria y el umbral del dolor.
¿Qué resultado de sus investigaciones le ha sorprendido más?
El
Shinrin-Yoku potencia el sistema inmunitario al aumentar el número de
las células NK (células asesinas) y la producción de proteínas
anticancerígenas.
¿Podemos decir que previene el cáncer?
Las
NK son un tipo de glóbulos blancos que pueden atacar y matar células no
deseadas como las tumorales con la ayuda de proteínas anticancerígenas.
Las personas con una mayor actividad de las células NK muestran una
menor incidencia de cáncer.
¿En qué han consistido sus estudios?
El
primero de una serie de estudios de baños de bosque lo hice en Iiyama y
observé que tras tres días y dos noches en el bosque, las células NK de
los participantes aumentaron un 50%, y su actividad, un 52,6%, junto
con el aumento de la presencia de proteínas anticancerígenas.
¿Cuánto dura el efecto?
En todos los estudios el resultado, tras pasar tres días y dos noches, ha sido de hasta 30 días.
¿Y si sólo vas a pasar el día?
El
efecto es de una semana. Hemos estudiado la relación entre la
distribución de los bosques de Japón y las muertes causadas por
diferentes tipos de cáncer.
¿Y?
Las personas que
viven en zonas con menos árboles no sólo presentan mayores niveles de
estrés, sino también índices de mortalidad más altos que las que viven
donde hay una buena densidad de árboles.
¿Cuándo empezó a interesarse por los baños de bosque?
En
los años ochenta el gobierno de Japón, alarmado por los altos indices
de estrés de la población y por el aumento del karoshi, decidió
promover el Shinrin-Yoku, término que inventó el entonces ministro de
Agricultura, Tomohide Akiyama, pero no había ningún dato científico.
Usted ha sido el encargado de eso.
Yo
nací en un pueblo de China y mi infancia transcurrió jugando en un
bosque, así que atesoraba sus efectos y la tradición popular de sus
beneficios, pero también desconocía el porqué.
Y se propuso averiguarlo.
Sí,
después de doctorarme en Japón me fui a Stanford a estudiar medicina
del medio ambiente y cuando volví a Japón creé la disciplina de Medicina
Inmunitaria del Medio Ambiente, y el gobierno me contrató para que
dirigiera las investigaciones sobre el Shinrin-Yoku.
¿Cualquier bosque sirve?
Tienen que ser bosques con alta densidad de árboles grandes y viejos.
¿Qué tienen los árboles que dan semejante impulso al sistema inmunitario?
El
bosque afecta a nuestros cinco sentidos reduciendo el estrés. Pero el
aire de bosque en concreto está lleno de fitoncidas, que son los aceites
naturales que los árboles segregan para protegerse de insectos, hongos y
bacterias. Su sistema de defensa beneficia al nuestro.
¿Y según la fitoncida, los efectos varían?
Hay
mucho por investigar, pero según un estudio de la Universidad de Mie en
Japón, la fragancia cítrica de la fitoncida D-limoneno es más efectiva
que los antidepresivos para potenciar el buen humor y asegurar el
bienestar emocional en pacientes con trastornos mentales.
¿Los baños de bosque pueden ser una terapia para la agresividad?
Científicos
de la Universidad de Bristol inyectaron en ratones una de las
sustancias que respiramos en el bosque y que se halla en la tierra, la
Mycobacterium vaccae, y comprobaron que potencia el sistema
inmunológico.
Igual los presos deberían estar recluidos en los bosques.
La idea de crear prisiones en los bosques es muy interesante; por favor, escríbalo, me encantaría investigarlo.
¿Deberíamos tener en las ciudades zonas de bosques además de jardines?
A
mayor urbanización, mayor estrés. La Universidad de Michigan realizó un
estudio para observar los efectos del bosque en la memoria y la
atención, y resultó que las personas podemos retener un 20% más después
de un paseo entre árboles que tras un paseo por una ciudad.
Sin embargo, cada vez hay más gente en las ciudades.
Debemos volver a la naturaleza, y ese es mi mensaje para el mundo.
¿Más árboles significan más felicidad?
No
son estudios míos, pero según investigadores de la Universidad de
Exeter, los efectos positivos de los árboles sobre el bienestar mental
duran más que las inyecciones de felicidad que nos aporta casarnos o un
aumento de sueldo.
¡...!
Lo que yo afirmo es que la ausencia de estrés y la presencia de la relajación son la base de la felicidad.
Usted recomienda una manera de estar en el bosque, ¿no basta con caminar por él?
Caminar
muy despacio, cinco kilómetros por hora y descansando; disfrutando con
los cinco sentidos, olvidándose de móviles y cámaras. También recomiendo
cerrar los ojos, afinar el sentido del oído y el olfato y respirar
hondo.
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