Marisa Peña He
utilizado el octosílabo asonantado como homenaje a mi abuelo, porque
era su verso preferido y porque siempre he considerado que el romance es
el verso del pueblo, que del pueblo salió y al pueblo vuelve. Muy
utilizado por los milicianos en sus canciones y por mi abuela, que se
sabía miles de romances. Va por ellos
+ Marisa Peña · 2/4/2019
Cuando
yo era pequeña le preguntaba a mi abuela Carmen cuál fue el día más
triste de su vida... Y ella me respondía que hubo muchos, demasiados,
días tristes. Pero que sin duda, entre los más tristes y
desesperanzados, estuvo el 1 de abril de 1939 y el 2, y el 3, y el 4 y
los tristes años que los siguieron ... al comprobar que no había salida,
ni paz, ni piedad, ni perdón, sólo fascismo, venganza y abandono de todas
las democracias occidentales. Vivir se había convertido en mera
supervivencia. Cárceles, largas colas para un racionamiento que no
mermaba el hambre, escuchar llorar al padre, escuchar llorar a la madre,
escuchar el llanto callado de la España soterrada. Me lo contaba con
los ojos llenos de estrellas muertas y las manos de barro temblorosas y
frágiles, porque de todas las muertes y las pérdidas que los
republicanos españoles sufrieron, una de las más dolorosas fue la de la
esperanza.Y como escribió nuestro lúcido Mariano José de Larra, donde yace la esperanza
sólo hay silencio, silencio, silencio...
Marisa Peña, Mi bella miliciana.
+ Marisa Peña · 2/4/2019
Marisa Peña, Mi bella miliciana.








