Esta entrada fue escrita el Lunes, 26 de Abril de 2010 por ©Pierre Miró www.elpobrecitoveedor.net/blog/
Es lamentable que a estas alturas del siglo XXI, setenta y tantos años después, haya personas que no puedan tener a sus muertos bien enterrados.
Es patético que pueda sentarse en el banquillo de los acusados la única persona que ha intentado investigar, jurídicamente hablando, las desapariciones de la dictadura, de modo que no tengan impunidad esos delitos de lesa humanidad.
Es insostenible que lo que es válido para Chile, Argentina, Sudáfrica, no lo sea en la España democrática que comenzó a aplicar la justicia universal (por decisión del legislativo, ya no se aplica).
Es antijurídico que se catalogue como presunta prevaricación lo que no es sino una interpretación heterodoxa del derecho.
Es paradójico, incoherente y chusco que se cuestionen comportamientos de los demás hacia la justicia cuando se tiene por costumbre hacer lo mismo cuando se trata de la defensa de intereses propios.
Es tremenda la desmemoria histórica de gentes que quieren ignorar el pasado, bien porque miraron para otro lado, o bien porque pudiendo haberse enterado no lo hicieron y, además, cuestionan que tuvieran lugar los hechos incontrovertibles que se denuncian por quienes sí tienen memoria y han padecido esos mismos hechos en carne propia o cercana.
Es desesperanzador que mucha gente joven desconozca una etapa histórica reciente del propio país, por el olvido impulsado desde un sistema educativo que, sistemáticamente, se termina en el novecento o, como mucho, en lo que aconteció a nivel mundial.
Es impresentable que cada año la presidenta de una comunidad se ponga la kipa para conmemorar el holocausto, y los medios afines la aplaudan, y nadie tenga un recuerdo oficial para quienes cayeron en defensa de la legalidad constitucional y de los valores democráticos, que ahora tanto se ensalzan por los herederos de los levantiscos.
Es desilusionante comprobar a estas alturas de la vida que continúe habiendo palos del sombrajo que se te sigan cayendo cuando menos te lo esperas.
Es necesario, aunque cada vez resulte más complicado, seguir encontrando motivos para contraponer al gramsciano pesimismo de la razón el optimismo de la voluntad.
PAQUITA on 27/Abril/2010 - 17:29
HAY OCASIONES EN QUE,
POR MUCHA VOLUNTAD QUE LE PONGAMOS,
EL OPTIMISMO SE NOS NUBLA. Paquita -te lo copio-
DECLARACIÓN de INTENCIONES: Dirigida a aquellos Lectores Potenciales que, al entrar en la lectura de estas Mis Criaturas, sientan que no les gusta y ni siquiera les divierte. Abandonen de inmediato. Estas páginas están concebidas para Mi Memoria, mi Divertimento y el de Unos Pocos. Si tú no estás en este segundo grupo, yo no soy la persona adecuada para ti, deja esto y date una vuelta; seguro hallarás lo que buscas *** VER http://perrosflautadelmundo.blogspot.com.es/
mayo 06, 2010
mayo 05, 2010
El Circo de Gredos, Manuel Casadiego y sus Puntos de Vista
manuelcasadiego.blogspot.com/ "Los cazadores de la luz sabemos que sin el contrapunto de la oscuridad, se desvanece el relieve y todos los objetos aparecen planos. La aspiración a la belleza absoluta, la luz infinita, si llegáramos a alcanzarla, nos enceguecería y quedaría velada para siempre. Necesitamos las sombras para evitarlo.
En la soledad de las cimas y sobre las nubes que ocultan y llenan de melancolía los valles, la percibimos vagamente y, deslumbrados, al descender seguimos su búsqueda. Hay ocasiones en las que creemos descubrir algún reflejo en la música o en la intuición poética, pero siempre aparecen sombríos contrastes alrededor, por lo que volvemos a ascender en pos de la pureza de la Luz, sabedores de que nunca estará a nuestro alcance.
Ese no conocimiento hará que sintamos más la atracción por la inclemencia de los abismos: El sueño de la nada junto a la gloria de las cumbres, en una perfecta sonata interpretada fuera y más allá del tiempo y el espacio manuelcasadiego.blogspot.com/2008/11/los-cazadores-de-la-luz.html >>> Los cazadores de la luz >>> 11/05/2008
Como ilustración musical, escuchar la sonata para violín y teclado nº 4 en do menor, BWV 1017 de J.S. Bach, en la versión de Yehudi Menuhin y Glenn Gould" <<<<<<<(Para escuchar... a su página)
Y, digo yo, Paquita, sin necesidad de rebuscar en el baúl -como a mí, sí que, me gusta hacer- podéis entrar ahora mismo
manuelcasadiego.blogspot.com/2010_04_01_archive.html y ver las últimas fotos de Gredos... calentitas: 6 - 7 - 11 de abril y 30 de marzo 2010. DISFRUTADLAS
En la soledad de las cimas y sobre las nubes que ocultan y llenan de melancolía los valles, la percibimos vagamente y, deslumbrados, al descender seguimos su búsqueda. Hay ocasiones en las que creemos descubrir algún reflejo en la música o en la intuición poética, pero siempre aparecen sombríos contrastes alrededor, por lo que volvemos a ascender en pos de la pureza de la Luz, sabedores de que nunca estará a nuestro alcance.
Ese no conocimiento hará que sintamos más la atracción por la inclemencia de los abismos: El sueño de la nada junto a la gloria de las cumbres, en una perfecta sonata interpretada fuera y más allá del tiempo y el espacio manuelcasadiego.blogspot.com/2008/11/los-cazadores-de-la-luz.html >>> Los cazadores de la luz >>> 11/05/2008
Como ilustración musical, escuchar la sonata para violín y teclado nº 4 en do menor, BWV 1017 de J.S. Bach, en la versión de Yehudi Menuhin y Glenn Gould" <<<<<<<(Para escuchar... a su página)
Y, digo yo, Paquita, sin necesidad de rebuscar en el baúl -como a mí, sí que, me gusta hacer- podéis entrar ahora mismo
manuelcasadiego.blogspot.com/2010_04_01_archive.html y ver las últimas fotos de Gredos... calentitas: 6 - 7 - 11 de abril y 30 de marzo 2010. DISFRUTADLAS
Vídeo: Las grandes empresas nos Roban el Agua(44.29)
VISTO en elcuadernodeunizquierdista.blogspot.com/ jopemora. 05 de mayo de 2009 www.youtube.com/watch?v=Tpq4q8_eP3Q Flow: For Love of water (2008) es un documental dirigido por Irena Salina producida por Steven Starr y co-producido por Gill Holanda y Yvette Tomlinson. La película -exhibida en el Festival de Sundance- presenta entrevistas con activistas...
(...) ¿Cómo un puñado de empresas Nos Roba el Agua?
-en Madrid la pugna está en querer arrebatarnos el Canal de Isabel II, de propiedad pública... de momento y privatizarlo.
Ya se sabe... el pensamiento liberal consiste en: Privatizar Beneficios y Nacionalizar Pérdidas ¡ingenioso! y ¡rentable! para ellos. PAQUITA
(...) ¿Cómo un puñado de empresas Nos Roba el Agua?
-en Madrid la pugna está en querer arrebatarnos el Canal de Isabel II, de propiedad pública... de momento y privatizarlo.
Ya se sabe... el pensamiento liberal consiste en: Privatizar Beneficios y Nacionalizar Pérdidas ¡ingenioso! y ¡rentable! para ellos. PAQUITA
El widgets nuevo del blogueador... (+ Júcaro)
Publicado en 2010 Marzo 5; blog de Júcaro. Su nombre 14 de abril... 14 de abril? pues es "Su" Día http://14deabril.wordpress.com/
Por la blogosfera pululan muchos fantasmas. El fantoche de este cuento, con distintos finales, era un bloguero tan entregado a su blog que dedicaba gran parte de su tiempo en buscar la forma de mejorar el aspecto visual de su bitácora, en la elaboración de suartículo diario y en la obsesión de escalar posicionamiento en esos rankings tan absurdos como codiciados. Tal era su dedicación que abandonó a los amigos, perdió su afición a la práctica deportiva y el interés por la música. Cuentan que su conversación se volvió insulsa y que sus conocidos temían hablar con él por miedo a ser objeto de sus post.
Cuando sonaba el teléfono su compañera siempre decía lo mismo:
-¡ Bueno…, ahora está ocupado en el ordenador!
El lugar donde vivía ofrecía posibilidades, pero el blogueador estaba a lo suyo; despreciaba el sol, los paseos por los montes cercanos y las tardes de cine. Cuando no era Facebook era Twenty, cuando no un post rebelde que se le resistía o el comentario del «tocahuevos» de turno que le hacía pensar en la respuesta más audaz, adecuada o contundente. Fervoroso creyente, se encomendaba al dios Google para la caza y captura de la inspiración o para el plagio más o menos solapado. Tanto en el trabajo como entre sus amigos, percibieron cierto cambio en su conducta. Mentalmente siempre estaba conectado a la blogosfera. Alguna vez pensó que su personalidad real podría verse alterada por una identidad virtual fuera de control. Era algo que intuía podría acarrearle consecuencias imprevisibles pero desechaba la posibilidad porque deducía que plantearse esa hipótesis, era todo un salvoconducto.
Un día, a través de una red social, entabló relación con un truhçan que se hizo pasar por experto webmaster. Éste le aseguró saber mejorar su blog hasta subirlo a lo más altos de los rankings y situarlo en la PageRank más deslumbrante. Un portentoso widget obraría el milagro. También le sugirió formar parte de una plataforma de bitácoras en la que sus miembros tenían diseñada una especie de cama redonda en la que sustituían las caricias por links para satisfacer la promoción de sus blogs y ganar eso que llaman “visibilidad”. Este sujeto le garantizó que con el widgets en cuestión comenzaría a recibir infinidad de visitas y el número de comentarios subiría de manera espectacular. Igualmente le insinuó la posibilidad de facilitarle acceso a los contenidos no publicados aún por otros blogueros.
—¡Deben ser un widget magnífico! -pensó el blogueador-. Si lo tuviera, podría averiguar qué blogueros de los rankings son indignos del puesto que ocupan. Podría distinguir a los auténticos de los falsarios, los honestos de los tramposos además de acceder a sus borradores para adelantarme a sus publicaciones o incluso colocar enlaces a mis post en aquellas bitácoras que me proporcionen más visitas y prestigio. Sí, debo permitir que me lo instalen inmediatamente.
El supuesto webmaster le hizo creer que hacía algo en el panel de administración de la bitácora, pero en realidad no hacía nada. Simplemente, desde diferentes IP y con múltiples nicks bombardeó la bitácora del blogueador durante unos días con comentarios que siempre, y con muy diferentes formas de expresión, manifestaban lo mucho que les impresionaba el blog, lo bien logrado que estaba, lo interesante de los temas que tratados o los enfoques tan originales como persuasivos.
Convencido que había dado un salto cualitativo se entregó con más denuedo a la tarea de escribir y no había día que no publicara un par de entradas.
(Primer final)
No es necesario decir que el blogueador se percató, al poco tiempo, que había sido objeto de una broma o una estrategia urdida por alguien que pretendía que pusiera los pies en tierra. Convencido de lo ridículo de la situación, borró todos los contenidos de su blog y comenzó a escribir en otra bitácora y bajo una identidad diferente. Lo hizo sin prisas y con el compromiso de publicar un máximo de dos entradas semanales para que el esmero en la escritura, el cuidado en las formas y la certeza en lo publicado primasen sobre el número de visitas, comentarios y posicionamiento que pudiera conseguir.
(Segundo final)
Al percatarse del engaño, lejos de desanimarse entendió que precisaba un poco de tiempo, tratar nuevos temas y eludir el viciado sesgo que rezumaba en cada post. Después de un tiempo sin actualizar, realizó algunos cambios en su blog y continuó escribiendo como si nada hubiera pasado. Al fin de cuenta, muy apesadumbrado, se preguntó: ¿quiénes y cuántos son los que leen mi blog?
(Tercer final)
Al descubrir que había sido desnudado como el emperador de los trajes del cuento, decidió poner fin a tanto despropósito; suprimió su blog y desconectó el ordenador; se acercó a su compañera y la miró como hacía tiempo no lo hacía.
PAQUITA dijo... La vanidad es algo a lo que todos podemos quedar enganchados… por algún tiempo;… Todo el tiempo diría algo elocuente del paciente obsesivo-compulsivo.
Cualquiera de los finales parece posible, el último podría mantenerse algunos días, para al cabo de otros… volver al ordenador y recuperar esa parte lúdica informativa creativa? que nos “engancha” y que los más cercanos a nosotros padecen y temen en alguna manera.
¡Te lo copio!… a ver si subo en el ranking… objetivo muy lejano, tanto… que ni se ve. Besicos desde el foro: PAQUITA
Por la blogosfera pululan muchos fantasmas. El fantoche de este cuento, con distintos finales, era un bloguero tan entregado a su blog que dedicaba gran parte de su tiempo en buscar la forma de mejorar el aspecto visual de su bitácora, en la elaboración de suartículo diario y en la obsesión de escalar posicionamiento en esos rankings tan absurdos como codiciados. Tal era su dedicación que abandonó a los amigos, perdió su afición a la práctica deportiva y el interés por la música. Cuentan que su conversación se volvió insulsa y que sus conocidos temían hablar con él por miedo a ser objeto de sus post.
Cuando sonaba el teléfono su compañera siempre decía lo mismo:
-¡ Bueno…, ahora está ocupado en el ordenador!
El lugar donde vivía ofrecía posibilidades, pero el blogueador estaba a lo suyo; despreciaba el sol, los paseos por los montes cercanos y las tardes de cine. Cuando no era Facebook era Twenty, cuando no un post rebelde que se le resistía o el comentario del «tocahuevos» de turno que le hacía pensar en la respuesta más audaz, adecuada o contundente. Fervoroso creyente, se encomendaba al dios Google para la caza y captura de la inspiración o para el plagio más o menos solapado. Tanto en el trabajo como entre sus amigos, percibieron cierto cambio en su conducta. Mentalmente siempre estaba conectado a la blogosfera. Alguna vez pensó que su personalidad real podría verse alterada por una identidad virtual fuera de control. Era algo que intuía podría acarrearle consecuencias imprevisibles pero desechaba la posibilidad porque deducía que plantearse esa hipótesis, era todo un salvoconducto.
Un día, a través de una red social, entabló relación con un truhçan que se hizo pasar por experto webmaster. Éste le aseguró saber mejorar su blog hasta subirlo a lo más altos de los rankings y situarlo en la PageRank más deslumbrante. Un portentoso widget obraría el milagro. También le sugirió formar parte de una plataforma de bitácoras en la que sus miembros tenían diseñada una especie de cama redonda en la que sustituían las caricias por links para satisfacer la promoción de sus blogs y ganar eso que llaman “visibilidad”. Este sujeto le garantizó que con el widgets en cuestión comenzaría a recibir infinidad de visitas y el número de comentarios subiría de manera espectacular. Igualmente le insinuó la posibilidad de facilitarle acceso a los contenidos no publicados aún por otros blogueros.
—¡Deben ser un widget magnífico! -pensó el blogueador-. Si lo tuviera, podría averiguar qué blogueros de los rankings son indignos del puesto que ocupan. Podría distinguir a los auténticos de los falsarios, los honestos de los tramposos además de acceder a sus borradores para adelantarme a sus publicaciones o incluso colocar enlaces a mis post en aquellas bitácoras que me proporcionen más visitas y prestigio. Sí, debo permitir que me lo instalen inmediatamente.
El supuesto webmaster le hizo creer que hacía algo en el panel de administración de la bitácora, pero en realidad no hacía nada. Simplemente, desde diferentes IP y con múltiples nicks bombardeó la bitácora del blogueador durante unos días con comentarios que siempre, y con muy diferentes formas de expresión, manifestaban lo mucho que les impresionaba el blog, lo bien logrado que estaba, lo interesante de los temas que tratados o los enfoques tan originales como persuasivos.
Convencido que había dado un salto cualitativo se entregó con más denuedo a la tarea de escribir y no había día que no publicara un par de entradas.
(Primer final)
No es necesario decir que el blogueador se percató, al poco tiempo, que había sido objeto de una broma o una estrategia urdida por alguien que pretendía que pusiera los pies en tierra. Convencido de lo ridículo de la situación, borró todos los contenidos de su blog y comenzó a escribir en otra bitácora y bajo una identidad diferente. Lo hizo sin prisas y con el compromiso de publicar un máximo de dos entradas semanales para que el esmero en la escritura, el cuidado en las formas y la certeza en lo publicado primasen sobre el número de visitas, comentarios y posicionamiento que pudiera conseguir.
(Segundo final)
Al percatarse del engaño, lejos de desanimarse entendió que precisaba un poco de tiempo, tratar nuevos temas y eludir el viciado sesgo que rezumaba en cada post. Después de un tiempo sin actualizar, realizó algunos cambios en su blog y continuó escribiendo como si nada hubiera pasado. Al fin de cuenta, muy apesadumbrado, se preguntó: ¿quiénes y cuántos son los que leen mi blog?
(Tercer final)
Al descubrir que había sido desnudado como el emperador de los trajes del cuento, decidió poner fin a tanto despropósito; suprimió su blog y desconectó el ordenador; se acercó a su compañera y la miró como hacía tiempo no lo hacía.
PAQUITA dijo... La vanidad es algo a lo que todos podemos quedar enganchados… por algún tiempo;… Todo el tiempo diría algo elocuente del paciente obsesivo-compulsivo.
Cualquiera de los finales parece posible, el último podría mantenerse algunos días, para al cabo de otros… volver al ordenador y recuperar esa parte lúdica informativa creativa? que nos “engancha” y que los más cercanos a nosotros padecen y temen en alguna manera.
¡Te lo copio!… a ver si subo en el ranking… objetivo muy lejano, tanto… que ni se ve. Besicos desde el foro: PAQUITA
mayo 04, 2010
Entre la mar y el cielo... (+ Tempero)
Publicado por Tempero en domingo 4 de abril de 2010 en su blog tempero-koroneiki.blogspot.com/
¿Dónde está ese pez que nunca ya hierve? Aquí lo espero, sin caña. Sólamente estiro la mano tanto como longitud tiene el deseo. Y toco el fondo del lago, lo rastreo. No me equivocan las piedras, el lodo del fondo. Todo está como cuando buceaba. Ahora es la mano la que toca, la que quiere el pez, la que respira bajo el agua. Yo arriba espero. Trenzo sobre el semblante de las nubes un pasaje aéreo: más me estiro. Y yo en medio del agua y del cielo. Ahí esta la golondrina que quiebra, que da al cielo un candelabro de vida. No la puedo coger. Ahí está el pez que yo sé. Admito su camuflaje. Quizá lo toque. Necesito su movimiento, su despejada ruta. Espero entre la mar y el cielo.
Caminante dijo... 4 de abril de 2010 14:29
Ahí estamos todos, entre el mar -la Tierra- y el cielo; salvo que transites por zonas más oscuras, fuera de la mirada, más allá del horizonte, más acá del sentimiento, desnortada, transmutada. Ya no me dices... PAQUITA
¿Dónde está ese pez que nunca ya hierve? Aquí lo espero, sin caña. Sólamente estiro la mano tanto como longitud tiene el deseo. Y toco el fondo del lago, lo rastreo. No me equivocan las piedras, el lodo del fondo. Todo está como cuando buceaba. Ahora es la mano la que toca, la que quiere el pez, la que respira bajo el agua. Yo arriba espero. Trenzo sobre el semblante de las nubes un pasaje aéreo: más me estiro. Y yo en medio del agua y del cielo. Ahí esta la golondrina que quiebra, que da al cielo un candelabro de vida. No la puedo coger. Ahí está el pez que yo sé. Admito su camuflaje. Quizá lo toque. Necesito su movimiento, su despejada ruta. Espero entre la mar y el cielo.
Caminante dijo... 4 de abril de 2010 14:29
Ahí estamos todos, entre el mar -la Tierra- y el cielo; salvo que transites por zonas más oscuras, fuera de la mirada, más allá del horizonte, más acá del sentimiento, desnortada, transmutada. Ya no me dices... PAQUITA
Vídeo: Varekai Triple Trapeze, Cirque du Soleil
mcirque. 04 de mayo de 2008 (RECIBIDO de Elpidio)
www.youtube.com/watch?v=R9LeviW3Qbs
The "seduction" of Icarus Cirque du Soleil Song is Kèro Hiréyo, sung by Zara Tellander and Mathieu Lavoie
www.youtube.com/watch?v=R9LeviW3Qbs
The "seduction" of Icarus Cirque du Soleil Song is Kèro Hiréyo, sung by Zara Tellander and Mathieu Lavoie
Fidelidad... (+ Felipe)
Publicado por Felipe el domingo 4 de abril de 2010 en su blog REFLEXIONES elcuadernodeunizquierdista.blogspot.com/
"Creo en el hombre. He visto
espaldas astilladas a trallazos,
almas cegadas avanzando a brincos
(españas a caballo
del dolor y del hambre). Y he creído.
Creo en la paz. He visto
altas estrellas, llameantes ámbitos
amanecientes, incendiando ríos
hondos, caudal humano
hacia otra luz: he visto y he creído.
Creo en ti, patria. Digo
lo que he visto: relámpagos
de rabia, amor en frío, y un cuchillo
chillando, haciéndose pedazos
de pan: aunque hoy hay sólo sombra, he visto
y he creído." Luis Pastor -canta-
Este poema pertenece al libro de Blas de Otero "Pido la paz y la palabra" . Blas de Otero abre una nueva etapa en su poesía en que la crisis existencial y la agonía individual da traslado a su gran preocupación social.En él se plasma la demostración a unos grandes principios: su fe en el hombre, en la paz y en la patria.
Blas de Otero contempla el presente amargo de su patria. Tras haber comprendido que no se puede esperar nada de Dios, nos propone una nueva forma de fe, no ya sólo en el hombre, sino también en la paz (que hay que conquistar) y en la patria (que hay que liberar).
El dolor del poeta tiene una doble consecuencia para él, por lo que toma como arma la palabra y, al mismo tiempo, mantiene una gran esperanza en el ser humano, la paz y la patria a pesar del presente lleno de dolor y de amargura.
Caminante dijo... 5 de abril de 2010 07:14
"Maldigo la poesía concebida como un lujo cultural por los neutrales... "
Blas de Otero hizo poesía "urgente".
Urgía remover conciencias, remover. También ahora urge...
Besos y buen día, a estas horas en que aún es de noche: PAQUITA
"Creo en el hombre. He visto
espaldas astilladas a trallazos,
almas cegadas avanzando a brincos
(españas a caballo
del dolor y del hambre). Y he creído.
Creo en la paz. He visto
altas estrellas, llameantes ámbitos
amanecientes, incendiando ríos
hondos, caudal humano
hacia otra luz: he visto y he creído.
Creo en ti, patria. Digo
lo que he visto: relámpagos
de rabia, amor en frío, y un cuchillo
chillando, haciéndose pedazos
de pan: aunque hoy hay sólo sombra, he visto
y he creído." Luis Pastor -canta-
Este poema pertenece al libro de Blas de Otero "Pido la paz y la palabra" . Blas de Otero abre una nueva etapa en su poesía en que la crisis existencial y la agonía individual da traslado a su gran preocupación social.En él se plasma la demostración a unos grandes principios: su fe en el hombre, en la paz y en la patria.
Blas de Otero contempla el presente amargo de su patria. Tras haber comprendido que no se puede esperar nada de Dios, nos propone una nueva forma de fe, no ya sólo en el hombre, sino también en la paz (que hay que conquistar) y en la patria (que hay que liberar).
El dolor del poeta tiene una doble consecuencia para él, por lo que toma como arma la palabra y, al mismo tiempo, mantiene una gran esperanza en el ser humano, la paz y la patria a pesar del presente lleno de dolor y de amargura.
Caminante dijo... 5 de abril de 2010 07:14
"Maldigo la poesía concebida como un lujo cultural por los neutrales... "
Blas de Otero hizo poesía "urgente".
Urgía remover conciencias, remover. También ahora urge...
Besos y buen día, a estas horas en que aún es de noche: PAQUITA
mayo 03, 2010
El Hombre de Carne y Hueso: Sol
Publicado por Sol/Solange Moreira Diaz el domingo, febrero 07, 2010 en su blog Fina estampa de una depresiva, cuyo lema es "Sobre el dolor de existir y desasosiegos varios" Ubicación: Montevideo (Uruguay". Del sentimiento trágico de la vida", Miguel de Unamuno finaestampadeunadepresiva.blogspot.com/ Capítulo 1
Ni lo humano ni la humanidad, ni el adjetivo simple, ni el adjetivo sustantivado, sino el sustantivo correcto: el hombre. El hombre de carne y hueso, el que nace, sufre y muere -sobre todo muere-, el que come y bebe y juega y duerme y piensa y quiere; el hombre que se ve y a quien se oye, el hermano, el verdadero hermano. Porque hay otra cosa, que llaman también hombre, y es el sujeto de no pocas divagaciones más o menos científicas. Y es el bípedo implume de la leyenda, el zoon politikón de Aristóteles, el contratante social de Rousseau, el homo oeconomicus de los manchesterianos, el homo sapiens de Linneo, o, si se quiere, el mamífero vertical. Un hombre que no es de aquí o de allí, ni de esta época o de la otra; que no tiene ni sexo ni patria, una idea, en fin. Es decir, un no hombre. El nuestro es el otro, el de carne y hueso; yo, tú, lector mío; aquel otro de más allá, cuantos pisamos sobre la tierra. Y este hombre concreto, de carne y hueso, es el sujeto y supremo objeto a la vez de toda filosofía, quiéranlo o no ciertos sedicentes filósofos. En las más de las historias de la filosofía que conozco se nos presenta a los sistemas como originándose los unos de los otros, y sus autores, los filósofos, apenas aparecen sino como meros pretextos. La íntima biografía de los filósofos, de los hombres que filosofaron, ocupa un lugar secundario. Y es ella, sin embargo, esa íntima biografía, la que más cosas nos explica. Cúmplenos decir, ante todo, que la filosofía se acuesta más a la poesía que no a la ciencia. Cuantos sistemas filosóficos se han fraguado como suprema combinación de los resultados finales de las ciencias particulares, en un período cualquiera, han tenido mucha menos consistencia y menos vida que aquellos otros que representaban el anhelo integral del espíritu de su autor. Y es que las ciencias, importándonos tanto y siendo indispensables para nuestra vida y nuestro pensamiento, nos son, en cierto sentido, más extrañas que la filosofía. Cumplen un fin más objetivo, es decir, más fuera de nosotros. Son, en el fondo, cosa de economía. Un nuevo descubrimiento científico, de los que llamamos teóricos, es como un descubrimiento mecánico, el de la máquina de vapor, el teléfono, el fonógrafo, el aeroplano, una cosa que sirve para algo. Así, el teléfono puede servirnos para comunicarnos a distancia con la mujer amada. Pero ésta, ¿para qué nos sirve? Toma uno el tranvía eléctrico para oír una ópera, y se pregunta: "¿Cuál es en este caso más útil, el tranvía o la ópera?". La filosofía responde a la necesidad de formarnos una concepción unitaria y total del mundo y de la vida, y como consecuencia de esta concepción, un sentimiento que engendre una actitud íntima y hasta una acción. Pero resulta que ese sentimiento, en vez de ser consecuencia de aquella concepción, es causa de ella. Nuestra filosofía, esto es, nuestro modo de comprender o de no comprender el mundo y la vida, brota de nuestro sentimiento respecto a la vida misma. Y ésta, como todo lo afectivo, tiene raíces subconscientes, inconscientes tal vez. No suelen ser nuestras ideas las que nos hacen optimistas o pesimistas, sino que es nuestro optimismo o nuestro pesimismo, de origen fisiológico o patológico quizás, tanto el uno como el otro, el que hace nuestras ideas. El hombre, dicen, es un animal racional. No sé por qué no se haya dicho que es un animal afectivo o sentimental. Y acaso lo que de los demás animales le diferencia sea más el sentimiento que no la razón. Más veces he visto razonar a un gato que no reír o llorar. Acaso llore o ría por dentro, pero por dentro acaso también el cangrejo resuelva ecuaciones de segundo grado. Y así, lo que en un filósofo nos debe más importar es el hombre.
Tomad a Kant, al hombre Manuel Kant, que nació y vivió en Koenigsberg a fines del siglo XVIII y hasta pisar los umbrales del XIX. Hay en la filosofía de este hombre Kant, hombre de corazón y de cabeza, es decir, hombre, un significativo salto, como habría dicho Kierkegaard, otro hombre -¡y tan hombre!-, el salto de la Crítica de la razón pura a la Crítica de la razón práctica. Reconstruye en ésta, digan lo que quieran los que no ven al hombre, lo que en aquella abatió. Después de haber examinado y pulverizado con su análisis las tradicionales pruebas de la existencia de Dios, del Dios aristotélico, que es el Dios que corresponde al zoon politikón, del Dios abstracto, del primer motor inmóvil, vuelve a reconstruir a Dios, pero al Dios de la conciencia, al Autor del orden moral, al Dios luterano, en fin. Ese salto de Kant está ya en germen en la noción luterana de la fe. El un Dios, el dios racional, es la proyección al infinito de fuera del hombre por definición, es decir, del hombre abstracto, del hombre no hombre, y el otro Dios, el dios sentimental o volitio, es la proyección al infinito de dentro del hombre por vida, del hombre concreto, de carne y hueso. Kant reconstruyó con el corazón lo que con la cabeza había abatido. Y es que sabemos, por testimonio de los que le conocieron y por testimonio propio, en sus cartas y manifestaciones privadas, que el hombre Kant, el solterón un si es no es egoísta, que profesó filosofía en Koenigsberg a fines del siglo de la Enciclopedia y de la diosa Razón, era un hombre muy preocupado del problema. Quiero decir del único verdadero problema vital, del que más a las entrañas nos llega, del problema de nuestro destino individual y personal, de la inmortalidad del alma. El hombre Kant no se resignaba a morir del todo. Y porque no se resignaba a morir del todo dio el salto aquel, el salto inmortal, de una a otra crítica. Quien lea con atención y sin ant(e)ojeras la Crítica de la razón práctica, verá que, en rigor, se deduce en ella la existencia de Dios de la inmortalidad del alma, y no ésta de aquélla. El imperativo categórico nos lleva a un postulado moral que exige, a su vez, en el orden teleológico, o más bien escatológico, la inmortalidad del alma, y para sustentar esta inmortalidad aparece Dios. Todo lo demás es escamoteo de profesional de la filosofía. El hombre Kant sintió la moral como base de la escatología; pero el profesor de filosofía invirtió los términos. Ya dijo no sé dónde otro profesor, el profesor y hombre Guillermo James, que Dios para la generalidad de los hombres es el productor de inmortalidad. Sí, para la generalidad de los hombres, incluyendo al hombre Kant, al hombre James y al hombre que traza estas líneas que estás, lector, leyendo. Un día, hablando con un campesino, le propuse la hipótesis de que hubiese, en efecto, un Dios que rige cielo y tierra, Conciencia del Universo, pero que no por eso sea el alma de cada hombre inmortal en el sentido tradicional y concreto. Y me respondió: "Entonces, ¿para qué Dios?" Y así se respondían en el recóndito foro de su conciencia el hombre Kant y el hombre James. Sólo que, al actuar como profesores, tenían que justificar racionalmente esa actitud tan poco racional. Lo que no quiere decir, claro está, que sea absurda. Hegel hizo célebre su aforismo de que todo lo racional es real y todo lo real racional; pero somos muchos los que, no convencidos por Hegel, seguimos creyendo que lo real, lo realmente real, es irracional; que la razón construye sobre irracionalidades. Hegel, gran definidor, pretendió reconstruir el universo con definiciones, como aquel sargento de Artillería decía que se construyen los cañones tomando un agujero y recubriéndolo de hierro.
Otro hombre, el hombre José Butler, obispo anglicano, que vivió a principios del siglo XVIII, y de quien dice el cardenal católico Newman que es el nombre más grande de la Iglesia anglicana, al final del capítulo primero de su gran obra de la analogía de la religión (The Analogy of Religion), capítulo que trata de la vida futura, escribió estas preñadas palabras: "Esta credibilidad en una vida futura, sobre lo que tanto aquí se ha insistido, por poco que satisfaga nuestra curiosidad, parece responder a los propósitos todos de la religión tanto como respondería una prueba demostrativa. En realidad, una prueba, aun demostrativa, de una vida futura, no sería una prueba de la religión. Porque el que hayamos de vivir después de la muerte es cosa que se compadece tan bien con el ateísmo, y que puede ser por éste tan tomada en cuenta como el que ahora estamos vivos, y nada puede ser, por lo tanto, más absurdo que argüir del ateísmo que no puede haber estado futuro". El hombre Butler, cuyas obras acaso conociera el hombre Kant, quería salvar la fe en la inmortalidad del alma, y para ello la hizo independiente de la fe en Dios. El capítulo primero de su Analogía trata, como os digo, de la vida futura, y el segundo, del gobierno de Dios por premios y castigos. Y es que, en el fondo, el buen obispo anglicano deduce la existencia de Dios de la inmortalidad del alma. Y como el buen obispo anglicano partió de aquí, no tuvo que dar el salto que a fines de su mismo siglo tuvo que dar el buen filósofo luterano. Era un hombre el obispo Butler, y era otro hombre el profesor Kant. Y ser un hombre es ser algo concreto, unitario y sustantivo, es ser cosa, res. Y ya sabemos lo que otro hombre, el hombre Benito Spinoza, aquel judío portugués que nació y vivió en Holanda a mediados del siglo XVII, escribió de toda cosa. La proposición sexta de la parte III de su Ética dice: unaquaeque res, quatenus in se est, in suo esse perseverare conatur; es decir, cada cosa, en cuanto es en sí, se esfuerza por perseverar en su ser. Cada cosa, en cuanto es en sí, es decir, en cuanto sustancia, ya que, según él, sustancia es id quod in se est et per se concipitur, lo que es por sí y por sí se concibe. Y en la siguiente proposición, la séptima, de la misma parte, añade: conatus, quo unaquaeque res in suo esse perseverare conatur, nihil est praeter ipsius rei actualem essentiam; esto es, el esfuerzo con que cada cosa trata de perseverar en su ser no es sino la esencia actual de la cosa misma. Quiere decirse que tu esencia, lector, la mía, la del hombre Spinoza, la del hombre Butler, la del hombre Kant y la de cada hombre que sea hombre, no es sino el conato, el esfuerzo que pone en seguir siendo hombre, en no morir. Y la otra proposición que sigue a estas dos, la octava, dice: conatus, quo unaquaeque res in suo esse perseverare conatur, nullum tempus finitum, sed indefinitum involvit, o sea: el esfuerzo con que cada cosa se esfuerza por perseverar en su ser, no implica tiempo finito, sino indefinido. Es decir, que tú, yo y Spinoza queremos no morirnos nunca y que este nuestro anhelo de nunca morirnos en nuestra esencia actual. Y, sin embargo, este pobre judío portugués, desterrado en las nieblas holandesas, no pudo llegar a creer nunca en su propia inmortalidad personal, y toda su filosofía no fue sino una consolación que fraguó para esa su falta de fe. Como a otros les duele una mano o un pie o el corazón, o la cabeza, a Spinoza le dolía Dios. ¡Pobre hombre! ¡Y pobres hombres los demás! Y el hombre, esta cosa, ¿es una cosa? Por absurda que parezca la pregunta, hay quienes se la han propuesto. Anduvo no ha mucho por el mundo una cierta doctrina que llamábamos positivismo, que hizo mucho bien y mucho mal. Y entre otros males que hizo, fue el de traernos un género tal de análisis que los hechos se pulverizaban con él, reduciéndose a polvo de hechos. Los más de los que el positivismo llamaba hechos, no eran sino fragmentos de hechos. En psicología su acción fue deletérea. Hasta hubo escolásticos metidos a literatos -no digo filósofos metidos a poetas, porque poeta y filósofo son hermanos gemelos, si es que no la misma cosa- que llevaron el análisis psicológico positivista a la novela y al drama, donde hay que poner en pie hombres concretos, de carne y hueso, y en fuerza de estados de conciencia, las conciencias desaparecieron. Les sucedió lo que dicen sucede con frecuencia al examinar y ensayar ciertos complicados compuestos químicos orgánicos, vivos, y es que los reactivos destruyen el cuerpo mismo que se trata de examinar, y lo que obtenemos son no más que productos de su composición. Partiendo del hecho evidente de que por nuestra conciencia desfilan estados contradictorios entre sí, llegaron a no ver claro la conciencia, el yo. Preguntarle a uno por su yo, es como preguntarle por su cuerpo.
Y cuenta que, al hablar del yo, hablo del yo concreto y personal; no del yo de Fichte, sino de Fichte mismo, del hombre Fichte. Y lo que determina a un hombre, lo que le hace un hombre, uno y no otro, el que es y no el que no es, es un principio de unidad y un principio de continuidad. Un principio de unidad, primero en el espacio, merced al cuerpo, y luego en la acción y en el propósito. Cuando andamos, no va un pie hacia adelante y el otro hacia atrás; ni cuando miramos, mira un ojo al Norte y el otro al Sur, como estemos sanos. En cada momento de nuestra vida tenemos un propósito, y a él conspira la sinergia de nuestras acciones. Aunque al momento siguiente cambiemos de propósito. Y es en cierto sentido un hombre tanto más hombre, cuanto más unitaria sea su acción. Hay quien su vida toda no persigue sino un solo propósito, sea el que fuere. Y un principio de continuidad en el tiempo. Sin entrar a discutir -discusión ociosa- si soy o no el que era hace veinte años, es indiscutible, me parece, el hecho de que el que soy hoy proviene, por serie continua de estados de conciencia, del que era en mi cuerpo hace veinte años. La memoria es la base de la personalidad individual, así como la tradición lo es de la personalidad colectiva de un pueblo. Se vive en el recuerdo y por el recuerdo, y nuestra vida espiritual no es, en el fondo, sino el esfuerzo de nuestro recuerdo por perseverar, por hacerse esperanza, el esfuerzo de nuestro pasado por hacerse porvenir. Todo esto es de una perogrullería chillante, bien lo sé; pero es que, rodando por el mundo, se encuentra uno con hombres que parece no se sienten a sí mismos. Uno de mis mejores amigos, con quien he paseado a diario durante muchos años enteros, cada vez que yo le hablaba de este sentimiento de la propia personalidad, me decía: "Pues yo no me siento a mí mismo; no sé qué es eso". En cierta ocasión, este amigo a que aludo me dijo: "Quisiera ser Fulano" (aquí un nombre), y le dije: Eso es lo que yo no acabo nunca de comprender, que uno quiera ser otro cualquiera. Querer ser otro es querer dejar de ser uno el que es. Me explico que uno desee tener lo que tiene, sus riquezas o sus conocimientos; pero ser otro, es cosa que no me la explico. Más de una vez se ha dicho que todo hombre desgraciado prefiere ser el que es, aun con sus desgracias, a ser otro sin ellas. Y es que los hombres desgraciados, cuando conservan la sanidad en su desgracia, es decir, cuando se esfuerzan por perseverar en su ser, prefieren la desgracia a la no existencia. De mí sé decir que cuando era un mozo, y aun de niño, no lograron conmoverme las patéticas pinturas que del infierno se me hacían, pues ya desde entonces nada se me aparecía tan horrible como la nada misma. Era una furiosa hambre de ser, un apetito de divinidad, como nuestro ascético dijo. Irle a uno con la embajada de que sea otro, de que se haga otro, es irle con la embajada de que deje de ser él. Cada cual defiende su personalidad, y sólo acepta un cambio en su modo de pensar o de sentir en cuanto este cambio pueda entrar en la unidad de su espíritu y enzarzar en la continuidad de él; en cuanto ese cambio pueda armonizarse e integrarse con todo el resto de su modo de ser, pensar y sentir, y pueda a la vez enlazarse a sus recuerdos. Ni a un hombre, ni a un pueblo -que es, en cierto sentido, un hombre también- se le puede exigir un cambio que rompa la unidad y la continuidad de su persona. Se le puede cambiar mucho, hasta por completo casi; pero dentro de continuidad. Cierto es que se da en ciertos individuos eso que se llama un cambio de personalidad; pero esto es un caso patológico, y como tal lo estudian los alienistas. En esos cambios de personalidad, la memoria, base de la conciencia, se arruina por completo, y sólo le queda al pobre paciente, como substrato de continuidad individual -ya que no personal-, el organismo físico. Tal enfermedad equivale a la muerte para el sujeto que la padece; para quienes no equivale a su muerte es para los que hayan de heredarle, si tiene bienes de fortuna. Y esa enfermedad no es más que una revolución, una verdadera revolución. Una enfermedad es, en cierto respecto, una disociación orgánica; es un órgano o un elemento cualquiera del cuerpo vivo que se rebela, rompe la sinergia vital y conspira a un fin distinto del que conspiran los demás elementos con él coordinados. Su fin puede ser, considerado en sí, es decir, en abstracto, más elevado, más noble, más… todo lo que se quiera, pero es otro. Podrá ser mejor volar y respirar en el aire que nadar y respirar en el agua; pero si las aletas de un pez dieran en querer convertirse en alas, el pez, como pez, perecería. Y no sirve decir que acabaría por hacerse ave, si es que no había en ello un proceso de continuidad. No lo sé bien, pero acaso se pueda dar que un pez engendre un ave, u otro pez que esté más cerca del ave que él; pero un pez, este pez, no puede él mismo, y durante su vida, hacerse ave. Todo lo que en mí conspire a romper la unidad y la continuidad de mi vida, conspira a destruirme y, por lo tanto, a destruirse. Todo individuo que en un pueblo conspira a romper la unidad y la continuidad espirituales de ese pueblo, tiende a destruirlo y a destruirse como parte de ese pueblo. ¿Que tal otro pueblo es mejor? Perfectamente, aunque no entendamos bien qué es eso de mejor o peor. ¿Que es más rico? Concedido. ¿Que es más culto? Concedido también. ¿Que vive más feliz? Esto ya…; pero, en fin, ¡pase! ¿Que vence, eso que llaman vencer, mientras nosotros somos vencidos? Enhorabuena. Todo esto está bien, pero es otro. Y basta. Porque para mí, el hacerme otro, rompiendo la unidad y la continuidad de mi vida, es dejar de ser el que soy, es decir, es sencillamente dejar de ser. Y esto no: ¡todo antes que esto! ¿Que otro llenaría tan bien o mejor que yo el papel que lleno? ¿Que otro cumpliría mi función social? Sí, pero no yo. "Yo, yo, yo, siempre yo! -dirá algún lector-; ¿y quién eres tú?"
Podría aquí contestarle con Obermann, con el enorme hombre Obermann: "Para el Universo, nada; para mí, todo"; pero no, prefiero recordarle una doctrina del hombre Kant, y es la de que debemos considerar a nuestros prójimos, a los demás hombres, no como medios, sino como fines. Pues no se trata de mí tan sólo; se trata de ti, lector, que así refunfuñas; se trata del otro, se trata de todos y de cada uno. Los juicios singulares tienen valor de universales, dicen los lógicos. Lo singular no es particular, es universal. El hombre es un fin, no un medio. La civilización toda se endereza al hombre, a cada hombre, a cada yo. ¿O qué es ese ídolo, llámese Humanidad o como se llamare, a que se han de sacrificar todos y cada uno de los hombres? Porque yo me sacrifico por mis prójimos, por mis compatriotas, por mis hijos, y éstos, a su vez, por los suyos, y los suyos por los de ellos, y así en serie inacabable de generaciones. ¿Y quién recibe el fruto de ese sacrificio? Los mismos que nos hablan de ese sacrificio fantástico, de esa dedicación sin objeto, suelen también hablarnos del derecho a la vida. ¿Y qué es el derecho a la vida? Me dicen que he venido a realizar no sé qué fin social; pero yo siento que yo, lo mismo que cada uno de mis hermanos, he venido a realizarme, a vivir. Sí, sí, lo veo; una enorme actividad social, una poderosa civilización, mucha ciencia, mucho arte, mucha industria, mucha moral, y luego, cuando hayamos llenado el mundo de maravillas industriales, de grandes fábricas, de caminos, de museos, de bibliotecas, caeremos agotados al pie de todo eso, y quedará, ¿para quién? ¿Se hizo el hombre para la ciencia, o se hizo la ciencia para el hombre? "¡Ea!" -exclamará de nuevo el mismo lector-, volvemos a aquello del Catecismo: "Pregunta: ¿Para quién hizo Dios el mundo? Respuesta: Para el hombre". Pues bien, sí, así debe responder el hombre que sea hombre. La hormiga, si se diese cuenta de esto, y fuera persona consciente de sí misma, contestaría que para la hormiga, y contestaría bien. El mundo se hace para la conciencia, para cada conciencia. "Un alma humana vale por todo el universo", ha dicho no sé quién, pero ha dicho egregiamente. Un alma humana, ¿eh? No una vida. La vida ésta no, y sucede que, a medida que se crea menos en el alma, es decir, en su inmortalidad consciente, personal y concreta, se exagerará más el valor de la pobre vida pasajera. De aquí arrancan todas las afeminadas sensiblerías contra la guerra. Sí, uno no debe querer morir, pero de la otra muerte. "El que quiera salvar su vida, la perderá", dice el Evangelio; pero no dice el que quiera salvar su alma, el alma inmortal. O que creemos y queremos que lo sea. Y todos los definidores del objetivismo no se fijan, o, mejor dicho, no quieren fijarse en que al afirmar un hombre su yo, su conciencia personal, afirma al hombre, al hombre concreto y real, afirma el verdadero humanismo -que no es el de las cosas del hombre, sino el del hombre-, y al afirmar al hombre, afirma la conciencia. Porque la única conciencia de que tenemos conciencia es la del hombre. El mundo es para la conciencia. O, mejor dicho, este para, esta noción de finalidad, y mejor que noción sentimiento, este sentimiento teleológico no nace sino donde hay conciencia. Conciencia y finalidad son la misma cosa en el fondo. Si el sol tuviese conciencia, pensaría vivir para alumbrar a los mundos, sin duda; pero pensaría también, y sobre todo, que los mundos existen para que él los alumbre y se goce en alumbrarlos y así viva. Y pensaría bien. Y toda esa trágica batalla del hombre por salvarse, ese inmortal anhelo de inmortalidad que le hizo al hombre Kant dar aquel salto inmortal de que os decía, todo eso no es más que una batalla por la conciencia. Si la conciencia no es, como ha dicho algún pensador inhumano, nada más que un relámpago entre dos eternidades de tinieblas, entonces no hay nada más execrable que la existencia. Alguien podrá ver un fondo de contradicción en cuanto voy diciendo, anhelando unas veces la vida inacabable, y diciendo otras que esta vida no tiene el valor que se le da. ¿Contradicción? ¡Ya lo creo! ¡La de mi corazón, que dice sí, y mi cabeza, que dice no! Contradicción, naturalmente. ¿Quién no recuerda aquellas palabras del Evangelio: "¡Señor, creo; ayuda a mi incredulidad!"? ¡Contradicción!, ¡naturalmente! Como que sólo vivimos de contradicciones, y por ellas; como que la vida es tragedia, y la tragedia es perpetua lucha, sin victoria ni esperanza de ella; es contradicción. Se trata, como veis, de un valor afectivo, contra los valores afectivos no valen razones. Porque las razones no son nada más que razones, es decir, ni siquiera son verdades. Hay definidores de esos pedantes por naturaleza y por gracia, que me hacen el efecto de aquel señor que va a consolar a un padre que acaba de perder un hijo muerto de repente en la flor de sus años, y le dice: "¡Paciencia, amigo, que todos tenemos que morirnos!" ¿Os chocaría que este padre se irritase contra semejante impertinencia? Porque es una impertinencia. Hasta un axioma puede llegar a ser en ciertos casos una impertinencia. Cuántas veces no cabe decir aquello de: Para pensar cual tú, sólo es preciso no tener nada más que inteligencia. Hay personas, en efecto, que parecen no pensar más que con el cerebro, o con cualquier otro órgano que sea el específico para pensar; mientras otros piensan con todo el cuerpo y toda el alma, con la sangre, con el tuétano de los huesos, con el corazón, con los pulmones, con el vientre, con la vida. Y las gentes que no piensan más que con el cerebro, dan en definidores; se hacen profesionales del pensamiento. ¿Y sabéis lo que es profesional? ¿Sabéis lo que es un producto de la diferenciación del trabajo? Aquí tenéis un profesional de boxeo. Ha aprendido a dar puñetazos con tal economía, que reconcentra sus fuerzas en el puñetazo, y apenas pone en juego sino los músculos precisos para obtener el fin inmediato y concretado de su acción: derribar al adversario. Un voleo dado por un no profesional podrá no tener tanta eficacia objetiva inmediata; pero vitaliza mucho más al que lo da, haciéndole poner en juego casi todo su cuerpo. El uno es un puñetazo de boxeador; el otro, de hombre. Y sabido es que los hércules de circo, que los atletas de feria, no suelen ser sanos. Derriban a los adversarios, levantan enormes pesas, pero se mueren de tisis o de dispepsia. Si un filósofo no es un hombre, es todo menos un filósofo; es, sobre todo, un pedante, es decir, un remedo de hombre. El cultivo de una ciencia cualquiera, de la química, de la física, de la geometría, de la filología, puede ser, y aun esto muy restringidamente y dentro de muy estrechos límites, obra de especialización diferenciada; pero la filosofía, como la poesía, o es obra de integración, de combinación, o no es sino filosofería, erudición seudofilosófica. Todo conocimiento tiene una finalidad. Lo de saber para saber no es, dígase lo que se quiera, sino una tétrica petición de principio. Se aprende algo, o para un fin práctico inmediato, o para completar nuestros demás conocimientos. Hasta la doctrina que nos aparezca más teórica, es decir, de menor aplicación inmediata a las necesidades no intelectuales de la vida, responde a una necesidad -que también lo es- intelectual, a una razón de economía en el pensar, a un principio de unidad y continuidad de la conciencia. Pero así como un conocimiento científico tiene su finalidad en los demás conocimientos, la filosofía que uno haya de abrazar tiene otra finalidad extrínseca, y se refiere a nuestro destino todo, a nuestra actitud frente a la vida y al universo. Y el más trágico problema de la filosofía es el de conciliar las necesidades intelectuales con las necesidades afectivas y con las volitivas. Como que ahí fracasa toda la filosofía que pretende deshacer la eterna y trágica contradicción, base de nuestra existencia. Pero ¿afrontan todos esa contradicción? Poco puede esperarse, verbigracia, de un gobernante que alguna vez, aun cuando sea por modo oscuro, no se ha preocupado del principio primero y del fin último de las cosas todas, y sobre todo de los hombres, de su primer por qué y de su último para qué. Y esta suprema preocupación no puede ser puramente racional, tiene que ser afectiva. No basta pensar, hay que sentir nuestro destino. Y el que, pretendiendo dirigir a sus semejantes, dice y proclama que le tienen sin cuidado las cosas de tejas arriba, no merece dirigirlos. Sin que esto quiera decir, ¡claro está!, que haya de pedírsele solución alguna determinada. ¡Solución! ¿La hay acaso? Por lo que a mí hace, jamás me entregaré de buen grado, y otorgándole mi confianza, a conductor alguno de pueblos que no esté penetrado de que, al conducir un pueblo, conduce hombres, hombres de carne y hueso, hombres que nacen, sufren y, aunque no quieran morir, mueren; hombres que son fines en sí mismos, no sólo medios; que han de ser los que son y no otros; hombres, en fin, que buscan eso que llamamos la felicidad. Es inhumano, por ejemplo, sacrificar una generación de hombres a la generación que la sigue cuando no se tiene sentimiento del destino de los sacrificados. No de su memoria, no de sus nombres, sino de ellos mismos. Todo eso de que uno vive en sus hijos, o en sus obras o en el universo, son vagas elucubraciones con que sólo se satisfacen los que padecen de estupidez afectiva, que pueden ser, por lo demás, personas de una cierta eminencia cerebral. Porque puede uno tener un gran talento, lo que llamamos un gran talento, y ser un estúpido del sentimiento y hasta un imbécil moral. Se han dado casos. Estos estúpidos afectivos con talento suelen decir que no sirve querer zahondar en lo inconocible ni dar coces contra el aguijón. Es como si se le dijera a uno a quien le han tenido que amputar una pierna que de nada le sirve pensar en ello. Y a todos nos falta algo; sólo que unos lo sienten y otros no. O hacen como que no lo sienten, y entonces son unos hipócritas. Un pedante que vio a Solón llorar la muerte de un hijo, le dijo: "¿Para qué lloras así, si eso de nada sirve?" Y el sabio le respondió: "Por eso precisamente, porque no sirve". Claro está que el llorar sirve de algo, aunque no sea más que de desahogo; pero bien se ve el profundo sentido de la respuesta de Solón al impertinente. Y estoy convencido de que resolveríamos muchas cosas si, saliendo todos a la calle, y poniendo a luz nuestras penas, que acaso resultasen una sola pena común, nos pusiéramos en común a llorarlas y a dar gritos al cielo y a llamar a Dios.
Caminante dijo... 22 de abril de 2010 04:52 -de Uruguay, 09:52 de Madrid-
El otro día te decía que había entrado a través de Ernesto y mira por donde lo encuentro comentándote por vez 1ª -y diciéndote, a su vez, a través de quien llegó- en este texto que me llamó la atención.
Si hiciéramos visibles muchos de nuestros males, creo, serían menos males y no nos arrastraría el miedo a ser los únicos que padecemos de "eso".
Mi primer episodio depresivo fue a los 38 años, casada, dos hijos, trabajo remunerado aceptable, casa propia, esas cosas que, en principio, escandalizan a cualquiera de que "Tú" te quejes. Te estoy hablando del año 93, entonces la información que había era muy poca y ¡me faltaba internet! Un gusto que te hayas pasado por mi casa. Vuelve cuando quieras. PAQUITA
Ni lo humano ni la humanidad, ni el adjetivo simple, ni el adjetivo sustantivado, sino el sustantivo correcto: el hombre. El hombre de carne y hueso, el que nace, sufre y muere -sobre todo muere-, el que come y bebe y juega y duerme y piensa y quiere; el hombre que se ve y a quien se oye, el hermano, el verdadero hermano. Porque hay otra cosa, que llaman también hombre, y es el sujeto de no pocas divagaciones más o menos científicas. Y es el bípedo implume de la leyenda, el zoon politikón de Aristóteles, el contratante social de Rousseau, el homo oeconomicus de los manchesterianos, el homo sapiens de Linneo, o, si se quiere, el mamífero vertical. Un hombre que no es de aquí o de allí, ni de esta época o de la otra; que no tiene ni sexo ni patria, una idea, en fin. Es decir, un no hombre. El nuestro es el otro, el de carne y hueso; yo, tú, lector mío; aquel otro de más allá, cuantos pisamos sobre la tierra. Y este hombre concreto, de carne y hueso, es el sujeto y supremo objeto a la vez de toda filosofía, quiéranlo o no ciertos sedicentes filósofos. En las más de las historias de la filosofía que conozco se nos presenta a los sistemas como originándose los unos de los otros, y sus autores, los filósofos, apenas aparecen sino como meros pretextos. La íntima biografía de los filósofos, de los hombres que filosofaron, ocupa un lugar secundario. Y es ella, sin embargo, esa íntima biografía, la que más cosas nos explica. Cúmplenos decir, ante todo, que la filosofía se acuesta más a la poesía que no a la ciencia. Cuantos sistemas filosóficos se han fraguado como suprema combinación de los resultados finales de las ciencias particulares, en un período cualquiera, han tenido mucha menos consistencia y menos vida que aquellos otros que representaban el anhelo integral del espíritu de su autor. Y es que las ciencias, importándonos tanto y siendo indispensables para nuestra vida y nuestro pensamiento, nos son, en cierto sentido, más extrañas que la filosofía. Cumplen un fin más objetivo, es decir, más fuera de nosotros. Son, en el fondo, cosa de economía. Un nuevo descubrimiento científico, de los que llamamos teóricos, es como un descubrimiento mecánico, el de la máquina de vapor, el teléfono, el fonógrafo, el aeroplano, una cosa que sirve para algo. Así, el teléfono puede servirnos para comunicarnos a distancia con la mujer amada. Pero ésta, ¿para qué nos sirve? Toma uno el tranvía eléctrico para oír una ópera, y se pregunta: "¿Cuál es en este caso más útil, el tranvía o la ópera?". La filosofía responde a la necesidad de formarnos una concepción unitaria y total del mundo y de la vida, y como consecuencia de esta concepción, un sentimiento que engendre una actitud íntima y hasta una acción. Pero resulta que ese sentimiento, en vez de ser consecuencia de aquella concepción, es causa de ella. Nuestra filosofía, esto es, nuestro modo de comprender o de no comprender el mundo y la vida, brota de nuestro sentimiento respecto a la vida misma. Y ésta, como todo lo afectivo, tiene raíces subconscientes, inconscientes tal vez. No suelen ser nuestras ideas las que nos hacen optimistas o pesimistas, sino que es nuestro optimismo o nuestro pesimismo, de origen fisiológico o patológico quizás, tanto el uno como el otro, el que hace nuestras ideas. El hombre, dicen, es un animal racional. No sé por qué no se haya dicho que es un animal afectivo o sentimental. Y acaso lo que de los demás animales le diferencia sea más el sentimiento que no la razón. Más veces he visto razonar a un gato que no reír o llorar. Acaso llore o ría por dentro, pero por dentro acaso también el cangrejo resuelva ecuaciones de segundo grado. Y así, lo que en un filósofo nos debe más importar es el hombre.
Tomad a Kant, al hombre Manuel Kant, que nació y vivió en Koenigsberg a fines del siglo XVIII y hasta pisar los umbrales del XIX. Hay en la filosofía de este hombre Kant, hombre de corazón y de cabeza, es decir, hombre, un significativo salto, como habría dicho Kierkegaard, otro hombre -¡y tan hombre!-, el salto de la Crítica de la razón pura a la Crítica de la razón práctica. Reconstruye en ésta, digan lo que quieran los que no ven al hombre, lo que en aquella abatió. Después de haber examinado y pulverizado con su análisis las tradicionales pruebas de la existencia de Dios, del Dios aristotélico, que es el Dios que corresponde al zoon politikón, del Dios abstracto, del primer motor inmóvil, vuelve a reconstruir a Dios, pero al Dios de la conciencia, al Autor del orden moral, al Dios luterano, en fin. Ese salto de Kant está ya en germen en la noción luterana de la fe. El un Dios, el dios racional, es la proyección al infinito de fuera del hombre por definición, es decir, del hombre abstracto, del hombre no hombre, y el otro Dios, el dios sentimental o volitio, es la proyección al infinito de dentro del hombre por vida, del hombre concreto, de carne y hueso. Kant reconstruyó con el corazón lo que con la cabeza había abatido. Y es que sabemos, por testimonio de los que le conocieron y por testimonio propio, en sus cartas y manifestaciones privadas, que el hombre Kant, el solterón un si es no es egoísta, que profesó filosofía en Koenigsberg a fines del siglo de la Enciclopedia y de la diosa Razón, era un hombre muy preocupado del problema. Quiero decir del único verdadero problema vital, del que más a las entrañas nos llega, del problema de nuestro destino individual y personal, de la inmortalidad del alma. El hombre Kant no se resignaba a morir del todo. Y porque no se resignaba a morir del todo dio el salto aquel, el salto inmortal, de una a otra crítica. Quien lea con atención y sin ant(e)ojeras la Crítica de la razón práctica, verá que, en rigor, se deduce en ella la existencia de Dios de la inmortalidad del alma, y no ésta de aquélla. El imperativo categórico nos lleva a un postulado moral que exige, a su vez, en el orden teleológico, o más bien escatológico, la inmortalidad del alma, y para sustentar esta inmortalidad aparece Dios. Todo lo demás es escamoteo de profesional de la filosofía. El hombre Kant sintió la moral como base de la escatología; pero el profesor de filosofía invirtió los términos. Ya dijo no sé dónde otro profesor, el profesor y hombre Guillermo James, que Dios para la generalidad de los hombres es el productor de inmortalidad. Sí, para la generalidad de los hombres, incluyendo al hombre Kant, al hombre James y al hombre que traza estas líneas que estás, lector, leyendo. Un día, hablando con un campesino, le propuse la hipótesis de que hubiese, en efecto, un Dios que rige cielo y tierra, Conciencia del Universo, pero que no por eso sea el alma de cada hombre inmortal en el sentido tradicional y concreto. Y me respondió: "Entonces, ¿para qué Dios?" Y así se respondían en el recóndito foro de su conciencia el hombre Kant y el hombre James. Sólo que, al actuar como profesores, tenían que justificar racionalmente esa actitud tan poco racional. Lo que no quiere decir, claro está, que sea absurda. Hegel hizo célebre su aforismo de que todo lo racional es real y todo lo real racional; pero somos muchos los que, no convencidos por Hegel, seguimos creyendo que lo real, lo realmente real, es irracional; que la razón construye sobre irracionalidades. Hegel, gran definidor, pretendió reconstruir el universo con definiciones, como aquel sargento de Artillería decía que se construyen los cañones tomando un agujero y recubriéndolo de hierro.
Otro hombre, el hombre José Butler, obispo anglicano, que vivió a principios del siglo XVIII, y de quien dice el cardenal católico Newman que es el nombre más grande de la Iglesia anglicana, al final del capítulo primero de su gran obra de la analogía de la religión (The Analogy of Religion), capítulo que trata de la vida futura, escribió estas preñadas palabras: "Esta credibilidad en una vida futura, sobre lo que tanto aquí se ha insistido, por poco que satisfaga nuestra curiosidad, parece responder a los propósitos todos de la religión tanto como respondería una prueba demostrativa. En realidad, una prueba, aun demostrativa, de una vida futura, no sería una prueba de la religión. Porque el que hayamos de vivir después de la muerte es cosa que se compadece tan bien con el ateísmo, y que puede ser por éste tan tomada en cuenta como el que ahora estamos vivos, y nada puede ser, por lo tanto, más absurdo que argüir del ateísmo que no puede haber estado futuro". El hombre Butler, cuyas obras acaso conociera el hombre Kant, quería salvar la fe en la inmortalidad del alma, y para ello la hizo independiente de la fe en Dios. El capítulo primero de su Analogía trata, como os digo, de la vida futura, y el segundo, del gobierno de Dios por premios y castigos. Y es que, en el fondo, el buen obispo anglicano deduce la existencia de Dios de la inmortalidad del alma. Y como el buen obispo anglicano partió de aquí, no tuvo que dar el salto que a fines de su mismo siglo tuvo que dar el buen filósofo luterano. Era un hombre el obispo Butler, y era otro hombre el profesor Kant. Y ser un hombre es ser algo concreto, unitario y sustantivo, es ser cosa, res. Y ya sabemos lo que otro hombre, el hombre Benito Spinoza, aquel judío portugués que nació y vivió en Holanda a mediados del siglo XVII, escribió de toda cosa. La proposición sexta de la parte III de su Ética dice: unaquaeque res, quatenus in se est, in suo esse perseverare conatur; es decir, cada cosa, en cuanto es en sí, se esfuerza por perseverar en su ser. Cada cosa, en cuanto es en sí, es decir, en cuanto sustancia, ya que, según él, sustancia es id quod in se est et per se concipitur, lo que es por sí y por sí se concibe. Y en la siguiente proposición, la séptima, de la misma parte, añade: conatus, quo unaquaeque res in suo esse perseverare conatur, nihil est praeter ipsius rei actualem essentiam; esto es, el esfuerzo con que cada cosa trata de perseverar en su ser no es sino la esencia actual de la cosa misma. Quiere decirse que tu esencia, lector, la mía, la del hombre Spinoza, la del hombre Butler, la del hombre Kant y la de cada hombre que sea hombre, no es sino el conato, el esfuerzo que pone en seguir siendo hombre, en no morir. Y la otra proposición que sigue a estas dos, la octava, dice: conatus, quo unaquaeque res in suo esse perseverare conatur, nullum tempus finitum, sed indefinitum involvit, o sea: el esfuerzo con que cada cosa se esfuerza por perseverar en su ser, no implica tiempo finito, sino indefinido. Es decir, que tú, yo y Spinoza queremos no morirnos nunca y que este nuestro anhelo de nunca morirnos en nuestra esencia actual. Y, sin embargo, este pobre judío portugués, desterrado en las nieblas holandesas, no pudo llegar a creer nunca en su propia inmortalidad personal, y toda su filosofía no fue sino una consolación que fraguó para esa su falta de fe. Como a otros les duele una mano o un pie o el corazón, o la cabeza, a Spinoza le dolía Dios. ¡Pobre hombre! ¡Y pobres hombres los demás! Y el hombre, esta cosa, ¿es una cosa? Por absurda que parezca la pregunta, hay quienes se la han propuesto. Anduvo no ha mucho por el mundo una cierta doctrina que llamábamos positivismo, que hizo mucho bien y mucho mal. Y entre otros males que hizo, fue el de traernos un género tal de análisis que los hechos se pulverizaban con él, reduciéndose a polvo de hechos. Los más de los que el positivismo llamaba hechos, no eran sino fragmentos de hechos. En psicología su acción fue deletérea. Hasta hubo escolásticos metidos a literatos -no digo filósofos metidos a poetas, porque poeta y filósofo son hermanos gemelos, si es que no la misma cosa- que llevaron el análisis psicológico positivista a la novela y al drama, donde hay que poner en pie hombres concretos, de carne y hueso, y en fuerza de estados de conciencia, las conciencias desaparecieron. Les sucedió lo que dicen sucede con frecuencia al examinar y ensayar ciertos complicados compuestos químicos orgánicos, vivos, y es que los reactivos destruyen el cuerpo mismo que se trata de examinar, y lo que obtenemos son no más que productos de su composición. Partiendo del hecho evidente de que por nuestra conciencia desfilan estados contradictorios entre sí, llegaron a no ver claro la conciencia, el yo. Preguntarle a uno por su yo, es como preguntarle por su cuerpo.
Y cuenta que, al hablar del yo, hablo del yo concreto y personal; no del yo de Fichte, sino de Fichte mismo, del hombre Fichte. Y lo que determina a un hombre, lo que le hace un hombre, uno y no otro, el que es y no el que no es, es un principio de unidad y un principio de continuidad. Un principio de unidad, primero en el espacio, merced al cuerpo, y luego en la acción y en el propósito. Cuando andamos, no va un pie hacia adelante y el otro hacia atrás; ni cuando miramos, mira un ojo al Norte y el otro al Sur, como estemos sanos. En cada momento de nuestra vida tenemos un propósito, y a él conspira la sinergia de nuestras acciones. Aunque al momento siguiente cambiemos de propósito. Y es en cierto sentido un hombre tanto más hombre, cuanto más unitaria sea su acción. Hay quien su vida toda no persigue sino un solo propósito, sea el que fuere. Y un principio de continuidad en el tiempo. Sin entrar a discutir -discusión ociosa- si soy o no el que era hace veinte años, es indiscutible, me parece, el hecho de que el que soy hoy proviene, por serie continua de estados de conciencia, del que era en mi cuerpo hace veinte años. La memoria es la base de la personalidad individual, así como la tradición lo es de la personalidad colectiva de un pueblo. Se vive en el recuerdo y por el recuerdo, y nuestra vida espiritual no es, en el fondo, sino el esfuerzo de nuestro recuerdo por perseverar, por hacerse esperanza, el esfuerzo de nuestro pasado por hacerse porvenir. Todo esto es de una perogrullería chillante, bien lo sé; pero es que, rodando por el mundo, se encuentra uno con hombres que parece no se sienten a sí mismos. Uno de mis mejores amigos, con quien he paseado a diario durante muchos años enteros, cada vez que yo le hablaba de este sentimiento de la propia personalidad, me decía: "Pues yo no me siento a mí mismo; no sé qué es eso". En cierta ocasión, este amigo a que aludo me dijo: "Quisiera ser Fulano" (aquí un nombre), y le dije: Eso es lo que yo no acabo nunca de comprender, que uno quiera ser otro cualquiera. Querer ser otro es querer dejar de ser uno el que es. Me explico que uno desee tener lo que tiene, sus riquezas o sus conocimientos; pero ser otro, es cosa que no me la explico. Más de una vez se ha dicho que todo hombre desgraciado prefiere ser el que es, aun con sus desgracias, a ser otro sin ellas. Y es que los hombres desgraciados, cuando conservan la sanidad en su desgracia, es decir, cuando se esfuerzan por perseverar en su ser, prefieren la desgracia a la no existencia. De mí sé decir que cuando era un mozo, y aun de niño, no lograron conmoverme las patéticas pinturas que del infierno se me hacían, pues ya desde entonces nada se me aparecía tan horrible como la nada misma. Era una furiosa hambre de ser, un apetito de divinidad, como nuestro ascético dijo. Irle a uno con la embajada de que sea otro, de que se haga otro, es irle con la embajada de que deje de ser él. Cada cual defiende su personalidad, y sólo acepta un cambio en su modo de pensar o de sentir en cuanto este cambio pueda entrar en la unidad de su espíritu y enzarzar en la continuidad de él; en cuanto ese cambio pueda armonizarse e integrarse con todo el resto de su modo de ser, pensar y sentir, y pueda a la vez enlazarse a sus recuerdos. Ni a un hombre, ni a un pueblo -que es, en cierto sentido, un hombre también- se le puede exigir un cambio que rompa la unidad y la continuidad de su persona. Se le puede cambiar mucho, hasta por completo casi; pero dentro de continuidad. Cierto es que se da en ciertos individuos eso que se llama un cambio de personalidad; pero esto es un caso patológico, y como tal lo estudian los alienistas. En esos cambios de personalidad, la memoria, base de la conciencia, se arruina por completo, y sólo le queda al pobre paciente, como substrato de continuidad individual -ya que no personal-, el organismo físico. Tal enfermedad equivale a la muerte para el sujeto que la padece; para quienes no equivale a su muerte es para los que hayan de heredarle, si tiene bienes de fortuna. Y esa enfermedad no es más que una revolución, una verdadera revolución. Una enfermedad es, en cierto respecto, una disociación orgánica; es un órgano o un elemento cualquiera del cuerpo vivo que se rebela, rompe la sinergia vital y conspira a un fin distinto del que conspiran los demás elementos con él coordinados. Su fin puede ser, considerado en sí, es decir, en abstracto, más elevado, más noble, más… todo lo que se quiera, pero es otro. Podrá ser mejor volar y respirar en el aire que nadar y respirar en el agua; pero si las aletas de un pez dieran en querer convertirse en alas, el pez, como pez, perecería. Y no sirve decir que acabaría por hacerse ave, si es que no había en ello un proceso de continuidad. No lo sé bien, pero acaso se pueda dar que un pez engendre un ave, u otro pez que esté más cerca del ave que él; pero un pez, este pez, no puede él mismo, y durante su vida, hacerse ave. Todo lo que en mí conspire a romper la unidad y la continuidad de mi vida, conspira a destruirme y, por lo tanto, a destruirse. Todo individuo que en un pueblo conspira a romper la unidad y la continuidad espirituales de ese pueblo, tiende a destruirlo y a destruirse como parte de ese pueblo. ¿Que tal otro pueblo es mejor? Perfectamente, aunque no entendamos bien qué es eso de mejor o peor. ¿Que es más rico? Concedido. ¿Que es más culto? Concedido también. ¿Que vive más feliz? Esto ya…; pero, en fin, ¡pase! ¿Que vence, eso que llaman vencer, mientras nosotros somos vencidos? Enhorabuena. Todo esto está bien, pero es otro. Y basta. Porque para mí, el hacerme otro, rompiendo la unidad y la continuidad de mi vida, es dejar de ser el que soy, es decir, es sencillamente dejar de ser. Y esto no: ¡todo antes que esto! ¿Que otro llenaría tan bien o mejor que yo el papel que lleno? ¿Que otro cumpliría mi función social? Sí, pero no yo. "Yo, yo, yo, siempre yo! -dirá algún lector-; ¿y quién eres tú?"
Podría aquí contestarle con Obermann, con el enorme hombre Obermann: "Para el Universo, nada; para mí, todo"; pero no, prefiero recordarle una doctrina del hombre Kant, y es la de que debemos considerar a nuestros prójimos, a los demás hombres, no como medios, sino como fines. Pues no se trata de mí tan sólo; se trata de ti, lector, que así refunfuñas; se trata del otro, se trata de todos y de cada uno. Los juicios singulares tienen valor de universales, dicen los lógicos. Lo singular no es particular, es universal. El hombre es un fin, no un medio. La civilización toda se endereza al hombre, a cada hombre, a cada yo. ¿O qué es ese ídolo, llámese Humanidad o como se llamare, a que se han de sacrificar todos y cada uno de los hombres? Porque yo me sacrifico por mis prójimos, por mis compatriotas, por mis hijos, y éstos, a su vez, por los suyos, y los suyos por los de ellos, y así en serie inacabable de generaciones. ¿Y quién recibe el fruto de ese sacrificio? Los mismos que nos hablan de ese sacrificio fantástico, de esa dedicación sin objeto, suelen también hablarnos del derecho a la vida. ¿Y qué es el derecho a la vida? Me dicen que he venido a realizar no sé qué fin social; pero yo siento que yo, lo mismo que cada uno de mis hermanos, he venido a realizarme, a vivir. Sí, sí, lo veo; una enorme actividad social, una poderosa civilización, mucha ciencia, mucho arte, mucha industria, mucha moral, y luego, cuando hayamos llenado el mundo de maravillas industriales, de grandes fábricas, de caminos, de museos, de bibliotecas, caeremos agotados al pie de todo eso, y quedará, ¿para quién? ¿Se hizo el hombre para la ciencia, o se hizo la ciencia para el hombre? "¡Ea!" -exclamará de nuevo el mismo lector-, volvemos a aquello del Catecismo: "Pregunta: ¿Para quién hizo Dios el mundo? Respuesta: Para el hombre". Pues bien, sí, así debe responder el hombre que sea hombre. La hormiga, si se diese cuenta de esto, y fuera persona consciente de sí misma, contestaría que para la hormiga, y contestaría bien. El mundo se hace para la conciencia, para cada conciencia. "Un alma humana vale por todo el universo", ha dicho no sé quién, pero ha dicho egregiamente. Un alma humana, ¿eh? No una vida. La vida ésta no, y sucede que, a medida que se crea menos en el alma, es decir, en su inmortalidad consciente, personal y concreta, se exagerará más el valor de la pobre vida pasajera. De aquí arrancan todas las afeminadas sensiblerías contra la guerra. Sí, uno no debe querer morir, pero de la otra muerte. "El que quiera salvar su vida, la perderá", dice el Evangelio; pero no dice el que quiera salvar su alma, el alma inmortal. O que creemos y queremos que lo sea. Y todos los definidores del objetivismo no se fijan, o, mejor dicho, no quieren fijarse en que al afirmar un hombre su yo, su conciencia personal, afirma al hombre, al hombre concreto y real, afirma el verdadero humanismo -que no es el de las cosas del hombre, sino el del hombre-, y al afirmar al hombre, afirma la conciencia. Porque la única conciencia de que tenemos conciencia es la del hombre. El mundo es para la conciencia. O, mejor dicho, este para, esta noción de finalidad, y mejor que noción sentimiento, este sentimiento teleológico no nace sino donde hay conciencia. Conciencia y finalidad son la misma cosa en el fondo. Si el sol tuviese conciencia, pensaría vivir para alumbrar a los mundos, sin duda; pero pensaría también, y sobre todo, que los mundos existen para que él los alumbre y se goce en alumbrarlos y así viva. Y pensaría bien. Y toda esa trágica batalla del hombre por salvarse, ese inmortal anhelo de inmortalidad que le hizo al hombre Kant dar aquel salto inmortal de que os decía, todo eso no es más que una batalla por la conciencia. Si la conciencia no es, como ha dicho algún pensador inhumano, nada más que un relámpago entre dos eternidades de tinieblas, entonces no hay nada más execrable que la existencia. Alguien podrá ver un fondo de contradicción en cuanto voy diciendo, anhelando unas veces la vida inacabable, y diciendo otras que esta vida no tiene el valor que se le da. ¿Contradicción? ¡Ya lo creo! ¡La de mi corazón, que dice sí, y mi cabeza, que dice no! Contradicción, naturalmente. ¿Quién no recuerda aquellas palabras del Evangelio: "¡Señor, creo; ayuda a mi incredulidad!"? ¡Contradicción!, ¡naturalmente! Como que sólo vivimos de contradicciones, y por ellas; como que la vida es tragedia, y la tragedia es perpetua lucha, sin victoria ni esperanza de ella; es contradicción. Se trata, como veis, de un valor afectivo, contra los valores afectivos no valen razones. Porque las razones no son nada más que razones, es decir, ni siquiera son verdades. Hay definidores de esos pedantes por naturaleza y por gracia, que me hacen el efecto de aquel señor que va a consolar a un padre que acaba de perder un hijo muerto de repente en la flor de sus años, y le dice: "¡Paciencia, amigo, que todos tenemos que morirnos!" ¿Os chocaría que este padre se irritase contra semejante impertinencia? Porque es una impertinencia. Hasta un axioma puede llegar a ser en ciertos casos una impertinencia. Cuántas veces no cabe decir aquello de: Para pensar cual tú, sólo es preciso no tener nada más que inteligencia. Hay personas, en efecto, que parecen no pensar más que con el cerebro, o con cualquier otro órgano que sea el específico para pensar; mientras otros piensan con todo el cuerpo y toda el alma, con la sangre, con el tuétano de los huesos, con el corazón, con los pulmones, con el vientre, con la vida. Y las gentes que no piensan más que con el cerebro, dan en definidores; se hacen profesionales del pensamiento. ¿Y sabéis lo que es profesional? ¿Sabéis lo que es un producto de la diferenciación del trabajo? Aquí tenéis un profesional de boxeo. Ha aprendido a dar puñetazos con tal economía, que reconcentra sus fuerzas en el puñetazo, y apenas pone en juego sino los músculos precisos para obtener el fin inmediato y concretado de su acción: derribar al adversario. Un voleo dado por un no profesional podrá no tener tanta eficacia objetiva inmediata; pero vitaliza mucho más al que lo da, haciéndole poner en juego casi todo su cuerpo. El uno es un puñetazo de boxeador; el otro, de hombre. Y sabido es que los hércules de circo, que los atletas de feria, no suelen ser sanos. Derriban a los adversarios, levantan enormes pesas, pero se mueren de tisis o de dispepsia. Si un filósofo no es un hombre, es todo menos un filósofo; es, sobre todo, un pedante, es decir, un remedo de hombre. El cultivo de una ciencia cualquiera, de la química, de la física, de la geometría, de la filología, puede ser, y aun esto muy restringidamente y dentro de muy estrechos límites, obra de especialización diferenciada; pero la filosofía, como la poesía, o es obra de integración, de combinación, o no es sino filosofería, erudición seudofilosófica. Todo conocimiento tiene una finalidad. Lo de saber para saber no es, dígase lo que se quiera, sino una tétrica petición de principio. Se aprende algo, o para un fin práctico inmediato, o para completar nuestros demás conocimientos. Hasta la doctrina que nos aparezca más teórica, es decir, de menor aplicación inmediata a las necesidades no intelectuales de la vida, responde a una necesidad -que también lo es- intelectual, a una razón de economía en el pensar, a un principio de unidad y continuidad de la conciencia. Pero así como un conocimiento científico tiene su finalidad en los demás conocimientos, la filosofía que uno haya de abrazar tiene otra finalidad extrínseca, y se refiere a nuestro destino todo, a nuestra actitud frente a la vida y al universo. Y el más trágico problema de la filosofía es el de conciliar las necesidades intelectuales con las necesidades afectivas y con las volitivas. Como que ahí fracasa toda la filosofía que pretende deshacer la eterna y trágica contradicción, base de nuestra existencia. Pero ¿afrontan todos esa contradicción? Poco puede esperarse, verbigracia, de un gobernante que alguna vez, aun cuando sea por modo oscuro, no se ha preocupado del principio primero y del fin último de las cosas todas, y sobre todo de los hombres, de su primer por qué y de su último para qué. Y esta suprema preocupación no puede ser puramente racional, tiene que ser afectiva. No basta pensar, hay que sentir nuestro destino. Y el que, pretendiendo dirigir a sus semejantes, dice y proclama que le tienen sin cuidado las cosas de tejas arriba, no merece dirigirlos. Sin que esto quiera decir, ¡claro está!, que haya de pedírsele solución alguna determinada. ¡Solución! ¿La hay acaso? Por lo que a mí hace, jamás me entregaré de buen grado, y otorgándole mi confianza, a conductor alguno de pueblos que no esté penetrado de que, al conducir un pueblo, conduce hombres, hombres de carne y hueso, hombres que nacen, sufren y, aunque no quieran morir, mueren; hombres que son fines en sí mismos, no sólo medios; que han de ser los que son y no otros; hombres, en fin, que buscan eso que llamamos la felicidad. Es inhumano, por ejemplo, sacrificar una generación de hombres a la generación que la sigue cuando no se tiene sentimiento del destino de los sacrificados. No de su memoria, no de sus nombres, sino de ellos mismos. Todo eso de que uno vive en sus hijos, o en sus obras o en el universo, son vagas elucubraciones con que sólo se satisfacen los que padecen de estupidez afectiva, que pueden ser, por lo demás, personas de una cierta eminencia cerebral. Porque puede uno tener un gran talento, lo que llamamos un gran talento, y ser un estúpido del sentimiento y hasta un imbécil moral. Se han dado casos. Estos estúpidos afectivos con talento suelen decir que no sirve querer zahondar en lo inconocible ni dar coces contra el aguijón. Es como si se le dijera a uno a quien le han tenido que amputar una pierna que de nada le sirve pensar en ello. Y a todos nos falta algo; sólo que unos lo sienten y otros no. O hacen como que no lo sienten, y entonces son unos hipócritas. Un pedante que vio a Solón llorar la muerte de un hijo, le dijo: "¿Para qué lloras así, si eso de nada sirve?" Y el sabio le respondió: "Por eso precisamente, porque no sirve". Claro está que el llorar sirve de algo, aunque no sea más que de desahogo; pero bien se ve el profundo sentido de la respuesta de Solón al impertinente. Y estoy convencido de que resolveríamos muchas cosas si, saliendo todos a la calle, y poniendo a luz nuestras penas, que acaso resultasen una sola pena común, nos pusiéramos en común a llorarlas y a dar gritos al cielo y a llamar a Dios.
Caminante dijo... 22 de abril de 2010 04:52 -de Uruguay, 09:52 de Madrid-
El otro día te decía que había entrado a través de Ernesto y mira por donde lo encuentro comentándote por vez 1ª -y diciéndote, a su vez, a través de quien llegó- en este texto que me llamó la atención.
Si hiciéramos visibles muchos de nuestros males, creo, serían menos males y no nos arrastraría el miedo a ser los únicos que padecemos de "eso".
Mi primer episodio depresivo fue a los 38 años, casada, dos hijos, trabajo remunerado aceptable, casa propia, esas cosas que, en principio, escandalizan a cualquiera de que "Tú" te quejes. Te estoy hablando del año 93, entonces la información que había era muy poca y ¡me faltaba internet! Un gusto que te hayas pasado por mi casa. Vuelve cuando quieras. PAQUITA
mayo 02, 2010
Si esta tarde de oro pasa el frío y me muero...
PAQUITA dijo... 2 de marzo de 2010 11:42 en el texto de Manuel publicado el domingo 28 de nombre Simbiosis vegetal tempero-koroneiki.blogspot.com/
"versos del poeta Juan Ramón Jiménez...
Dejadme en el jardín fragante, porque
quiero ver el sol en el agua blanca de mariposas;
pues si esta tarde de oro pasa el frío y me muero,
me llevaré mi alma toda llena de rosas."
(...) pues si esta tarde de oro pasa el frío y me muero,
me llevaré (...)
Qué precioso... me llevaré... me quedaré... me iré... iré tranquila, con el alma sosegada, finalmente acabada.
Besicos- veo que Ybris también se pasó por aquí... llevaba un tiempo echándole a faltar- También estuve en Braga hace pocos años... pocos para mí, como 10. PAQUITA
"versos del poeta Juan Ramón Jiménez...
Dejadme en el jardín fragante, porque
quiero ver el sol en el agua blanca de mariposas;
pues si esta tarde de oro pasa el frío y me muero,
me llevaré mi alma toda llena de rosas."
(...) pues si esta tarde de oro pasa el frío y me muero,
me llevaré (...)
Qué precioso... me llevaré... me quedaré... me iré... iré tranquila, con el alma sosegada, finalmente acabada.
Besicos- veo que Ybris también se pasó por aquí... llevaba un tiempo echándole a faltar- También estuve en Braga hace pocos años... pocos para mí, como 10. PAQUITA
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Pico Mulhacén II. Sierra Nevada, 10/4/2010
Para VER las FOTOS, sus detalles, DEBEN AGRANDARSE clicando sobre ellas. Crónica anterior http://paqquita.blogspot.com.es/2006/04/pico-mulhacen-sierra-nevada-granada.html
14.- Refugio. Inicio subida.
* Llegó el día de la subida al Mulhacén (3482m), no hay prisa, tienen que llegar los que pasaron la noche en Capileira. A las 9h. era la cita, a y media iniciamos la salida... sin ellos y sin Tirso, se queda a esperarlos. Nos vamos adelantando, ya nos alcanzarán, nos decimos, son fuertes.
15.- (A) Paquita.
* Voy la primera, por poco tiempo, enseguida la naturaleza nos pone a cada uno en su lugar, el mío... la última. Por delante el resto, algunos muy por delante. Desde el mismo refugio salimos pisando nieve, cada vez más, cosas de la altura.
16.- (A) Columna abajo, en sombra.
* Hemos hecho un ángulo de 90º al poco de salir del mismo y así continuaremos durante un par de horas, al menos. La pendiente es acusada, bastante y cada vez más, sin trecho alguno de llaneo que te permita descanso y recuperación. Casi permanentemente llevamos cerca a un muchacho que vino con los esquies desde Capileira, poco antes de nuestra salida. Lleva en el cuerpo 3 horas y media más de marcha.
17.- Los compas, adelantados.
* Mis amiguitos me van esperando de cuando en cuando, tres, son tres, el resto ¡ni idea! Llevo el bastón de uno de ellos, Ubaldo dice que las rodillas se resienten menos si vas a cuatro patas -las tuyas y dos bastones-. A su vez, Antonio, el único que hizo este pico, nos dirá que la senda que hizo -era agosto-, la "normal", va por la ladera izquierda, ahora cubierta por la nieve, bastante más suave que este camino nuestro y, por contra, más larga. Bordea hasta la misma "Caldera", así la llama.
18.- Sendero improvisado, arriba.
* Hemos tenido dos "aventureros" que han pretendido abrir nuevos caminos. Si ya el que seguimos es fuerte, ellos optaron por irse aún más a la derecha, más empinado. Eso sí, van abriendo camino porque delante de ellos no fue nadie, la nieve está virginal, espléndidamente virgen.

19.- (A) En el camino.
* Y llegamos al Collado -del Ciervo (3000m), leeré después que se llama-. La dirección que hemos seguido ha sido sur-norte ¡si no me equivoco! que decía aquel. Volvemos a girar, ahora a la derecha, cerrando en esta forma el tercer lado de un rectángulo imaginario. La pendiente se duplica, yo la estimo en 45 grados, después Alfonso, uno de los "fuertes", dirá que no puede ser y la cifra en unos 30º
20.- (A) Collado del Ciervo, a mi espalda y Pico Veleta (3394m), izda. foto
* Por encima de la caldera, en segundo término, está el pico Veleta (3394m). De allí veremos bajar unos cuantos esquiando. La caldera... lo es, desde la altura veremos como la boca de un cráter... apagado y cubierto de nieve, ahora. De cuando en cuando parada y miradita alrededor que, a la par que se descansa, se disfruta de la vista.
21.- En imagen, el esforzado montañero con esquies
* En ocasiones alguna formación pizarrosa resalta en la nieve, tipo de piedra que encontramos por el entorno. Me están esperando, desde hace un rato laaargo, aposentados en un grupo de ellas, colocadas con esmero para el descanso de caminantes. No rechazo la ocasión de hacerlo... y disfrutar.
22.- Panorámica, Antonio y nuestro montañero-esquiador, ahora a la izda.
* Es un goce estar allí, al solecito, con una panorámica de lujo, viendo subir "a los demás", que seremos bastantes, los que de una u otra forma llevamos esta dirección.
23.- Nube peculiar.
* Reemprendemos la marcha, unas pequeñas nubes se están formando. La explicación de su forma la dará A. Con el viento en contra se reviran, cambian de dirección, como media luna... no sé si me explico. A la derecha tenemos otra cual mano extendida, pidiendo.
24.- Cima del Mulhacén. Blas, Abel y yo = Paquita
* Y... parece que están parados arriba... y hay unos cuantos, pues va a ser que sí. Esa es la cima del Mulhacén (3482m), máxima altitud de la península ¡Qué bien! Es la una y media del mediodía, cuatro horas desde el refugio, lo que suelen decir, algunos media hora menos.

25.- San Bernardo
¡Un San Bernardo!, aquí, en la cima y otro perrillo, nos dicen que tiene 6 meses, más vivaz, la juventud.
Hay bastante gente, la mayoría escaladores, van pertrechados de lo oportuno: casco, arnés, y la ferretería al uso. Han subido por la cara norte, la dura, como en todos los picos -hasta donde se me alcanza-.
26.- Perrillo y cuatro montañeros.
27.- Vista desde cima.
* Fotos en la cima, paseo por ella, es bastante grande, se puede deambular con tranquilidad. Algo que no se puede decir de todos los picos, en ocasiones el espacio útil es mínimo, como por ejemplo El Almanzor. Ambos nombres con idéntica paternidad.
28.- Cima del Mulhacén y, desde ella, la cima del Veleta
* Me dedico a conocer el territorio, llego al extremo contrario. Son bonitos los cortados que tiene, limpios, a tajo.
29.- Paredes contrarias a nuestra subida.
* Pese a que me dijeron por donde subían los escaladores no me asomé ¿por qué? no sé, no tengo respuesta. Quizá no quise acometer un riesgo innecesario. El caso es que ni lo intenté. Las cosas como fueron.
30.- (A) Tres en la nieve
* Al menos, consuelo que me queda, Antonio sí los observó, lo suficiente para verlos progresar en la subida. Aquí los vemos a dos manos, con piolets en ambas manos.
31.- (A) Dos en la pendiente nevada.
* Más "heroico" sin dudar. Nosotros para llegar no hemos tenido dificultad técnica alguna, sólo ha sido cuestión de resistencia, de resistir hasta conseguir el objetivo, en este caso, la cima. ¡Qué guapas las fotos! No sabe cuanto se lo agradezco... bueno, sí, lo sabrá en cuanto lea esto.
32.- (A) Riscos.
* Y, me estoy preguntando, ¿dónde están las fotos de cima que nos echó un joven escalador a los allí reunidos, a los nueve, que del resto no sabremos hasta la vuelta -llegada al refugio-... ¿Emilio, tenemos respuesta? ¿Se cascaron? En la cima estaremos media hora, cinco marcharon por delante. Bajar se hace rápido -normalmente-, lo que te costó un triunfo subir lo bajas en un pis-pas. A las 3 y media ya estamos en el arroyuelo que Blas recordaba -se suele fijar en detalles vitales, como son los puntos de agua y los de cobijo, para caso de tormenta-.
33.- Cogiendo agua.
* Nos descalzamos, es bueno que respiren los pies, alguno se los moja, otro se los lava, para todos los gustos. Comemos tranquilamente y a los 45 minutos le cedemos el sitio a un joven escalador, contento de haber encontrado agua. Reiniciamos la marcha y a las 5 horas 40 minutos, de la tarde, ya estamos en el refugio de Poqueira. Nuestros "huidizos" compañeros comieron aquí, al resguardo y con cafetito.
DATOS DE INTERÉS: Fotos mías, salvo (A) de Antonio
Tiempo Ida: 4h. Tiempo Vuelta: 2h. 40´ Desnivel: 1000 metros
Crónica siguiente http://paqquita.blogspot.com.es/2006/04/pico-mulhacen-iii-la-vuelta1142010.html
PAQUITA
14.- Refugio. Inicio subida.
* Llegó el día de la subida al Mulhacén (3482m), no hay prisa, tienen que llegar los que pasaron la noche en Capileira. A las 9h. era la cita, a y media iniciamos la salida... sin ellos y sin Tirso, se queda a esperarlos. Nos vamos adelantando, ya nos alcanzarán, nos decimos, son fuertes.
15.- (A) Paquita.
* Voy la primera, por poco tiempo, enseguida la naturaleza nos pone a cada uno en su lugar, el mío... la última. Por delante el resto, algunos muy por delante. Desde el mismo refugio salimos pisando nieve, cada vez más, cosas de la altura.
16.- (A) Columna abajo, en sombra.
* Hemos hecho un ángulo de 90º al poco de salir del mismo y así continuaremos durante un par de horas, al menos. La pendiente es acusada, bastante y cada vez más, sin trecho alguno de llaneo que te permita descanso y recuperación. Casi permanentemente llevamos cerca a un muchacho que vino con los esquies desde Capileira, poco antes de nuestra salida. Lleva en el cuerpo 3 horas y media más de marcha.
17.- Los compas, adelantados.
* Mis amiguitos me van esperando de cuando en cuando, tres, son tres, el resto ¡ni idea! Llevo el bastón de uno de ellos, Ubaldo dice que las rodillas se resienten menos si vas a cuatro patas -las tuyas y dos bastones-. A su vez, Antonio, el único que hizo este pico, nos dirá que la senda que hizo -era agosto-, la "normal", va por la ladera izquierda, ahora cubierta por la nieve, bastante más suave que este camino nuestro y, por contra, más larga. Bordea hasta la misma "Caldera", así la llama.
18.- Sendero improvisado, arriba.
* Hemos tenido dos "aventureros" que han pretendido abrir nuevos caminos. Si ya el que seguimos es fuerte, ellos optaron por irse aún más a la derecha, más empinado. Eso sí, van abriendo camino porque delante de ellos no fue nadie, la nieve está virginal, espléndidamente virgen.
19.- (A) En el camino.
* Y llegamos al Collado -del Ciervo (3000m), leeré después que se llama-. La dirección que hemos seguido ha sido sur-norte ¡si no me equivoco! que decía aquel. Volvemos a girar, ahora a la derecha, cerrando en esta forma el tercer lado de un rectángulo imaginario. La pendiente se duplica, yo la estimo en 45 grados, después Alfonso, uno de los "fuertes", dirá que no puede ser y la cifra en unos 30º
20.- (A) Collado del Ciervo, a mi espalda y Pico Veleta (3394m), izda. foto
* Por encima de la caldera, en segundo término, está el pico Veleta (3394m). De allí veremos bajar unos cuantos esquiando. La caldera... lo es, desde la altura veremos como la boca de un cráter... apagado y cubierto de nieve, ahora. De cuando en cuando parada y miradita alrededor que, a la par que se descansa, se disfruta de la vista.
21.- En imagen, el esforzado montañero con esquies
* En ocasiones alguna formación pizarrosa resalta en la nieve, tipo de piedra que encontramos por el entorno. Me están esperando, desde hace un rato laaargo, aposentados en un grupo de ellas, colocadas con esmero para el descanso de caminantes. No rechazo la ocasión de hacerlo... y disfrutar.
22.- Panorámica, Antonio y nuestro montañero-esquiador, ahora a la izda.
* Es un goce estar allí, al solecito, con una panorámica de lujo, viendo subir "a los demás", que seremos bastantes, los que de una u otra forma llevamos esta dirección.
23.- Nube peculiar.
* Reemprendemos la marcha, unas pequeñas nubes se están formando. La explicación de su forma la dará A. Con el viento en contra se reviran, cambian de dirección, como media luna... no sé si me explico. A la derecha tenemos otra cual mano extendida, pidiendo.
24.- Cima del Mulhacén. Blas, Abel y yo = Paquita
* Y... parece que están parados arriba... y hay unos cuantos, pues va a ser que sí. Esa es la cima del Mulhacén (3482m), máxima altitud de la península ¡Qué bien! Es la una y media del mediodía, cuatro horas desde el refugio, lo que suelen decir, algunos media hora menos.
25.- San Bernardo
¡Un San Bernardo!, aquí, en la cima y otro perrillo, nos dicen que tiene 6 meses, más vivaz, la juventud.
Hay bastante gente, la mayoría escaladores, van pertrechados de lo oportuno: casco, arnés, y la ferretería al uso. Han subido por la cara norte, la dura, como en todos los picos -hasta donde se me alcanza-.
26.- Perrillo y cuatro montañeros.
27.- Vista desde cima.
* Fotos en la cima, paseo por ella, es bastante grande, se puede deambular con tranquilidad. Algo que no se puede decir de todos los picos, en ocasiones el espacio útil es mínimo, como por ejemplo El Almanzor. Ambos nombres con idéntica paternidad.
28.- Cima del Mulhacén y, desde ella, la cima del Veleta
* Me dedico a conocer el territorio, llego al extremo contrario. Son bonitos los cortados que tiene, limpios, a tajo.
29.- Paredes contrarias a nuestra subida.
* Pese a que me dijeron por donde subían los escaladores no me asomé ¿por qué? no sé, no tengo respuesta. Quizá no quise acometer un riesgo innecesario. El caso es que ni lo intenté. Las cosas como fueron.
30.- (A) Tres en la nieve
* Al menos, consuelo que me queda, Antonio sí los observó, lo suficiente para verlos progresar en la subida. Aquí los vemos a dos manos, con piolets en ambas manos.
31.- (A) Dos en la pendiente nevada.
* Más "heroico" sin dudar. Nosotros para llegar no hemos tenido dificultad técnica alguna, sólo ha sido cuestión de resistencia, de resistir hasta conseguir el objetivo, en este caso, la cima. ¡Qué guapas las fotos! No sabe cuanto se lo agradezco... bueno, sí, lo sabrá en cuanto lea esto.
32.- (A) Riscos.
* Y, me estoy preguntando, ¿dónde están las fotos de cima que nos echó un joven escalador a los allí reunidos, a los nueve, que del resto no sabremos hasta la vuelta -llegada al refugio-... ¿Emilio, tenemos respuesta? ¿Se cascaron? En la cima estaremos media hora, cinco marcharon por delante. Bajar se hace rápido -normalmente-, lo que te costó un triunfo subir lo bajas en un pis-pas. A las 3 y media ya estamos en el arroyuelo que Blas recordaba -se suele fijar en detalles vitales, como son los puntos de agua y los de cobijo, para caso de tormenta-.
33.- Cogiendo agua.
* Nos descalzamos, es bueno que respiren los pies, alguno se los moja, otro se los lava, para todos los gustos. Comemos tranquilamente y a los 45 minutos le cedemos el sitio a un joven escalador, contento de haber encontrado agua. Reiniciamos la marcha y a las 5 horas 40 minutos, de la tarde, ya estamos en el refugio de Poqueira. Nuestros "huidizos" compañeros comieron aquí, al resguardo y con cafetito.
DATOS DE INTERÉS: Fotos mías, salvo (A) de Antonio
Tiempo Ida: 4h. Tiempo Vuelta: 2h. 40´ Desnivel: 1000 metros
Crónica siguiente http://paqquita.blogspot.com.es/2006/04/pico-mulhacen-iii-la-vuelta1142010.html
PAQUITA
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CRÓNICA EXCURSIONISTA Y CUADERNO DE VIAJE
mayo 01, 2010
Ausencia ya por siempre.
Caminante dijo... 1 de mayo de 2010 11:12 en el blog Arte y Poesía mateosantamarta.blogspot.com/ texto del viernes 30 de abril de 2010 de nombre Silencio, sí, silencio
- La explicación a tu ausencia de un mes -parece- ha devenido en la de tu padre, ya por siempre.
Le tenías cariño, se deduce de tus palabras. Qué suerte tuviste!
Yo no puedo decir lo mismo del mío. Murió en el 89, a los 64 años, de un infarto. Sufrió -y nosotros con él- esquizofrenia paranoide. Su comportamiento no hizo posible el amor, lo sentí a su muerte. Tanta vida perdida, sin un momento cierto para el diálogo sincero, ni uno solo.
Aún hoy lloro cuando rememoro esto. Un abrazo, fuerte: PAQUITA
Caminante dijo... obrasdemateosantamarta.blogspot.com/
- Qué preciosas las caléndulas ¡Qué "maravillas"
Pasé desde tu otra casa, allí te dejé unas palabras, diferentes, muy diferentes a las experiencias que demostráis el resto.
Hubo un tiempo, hace tiempo, en que relaté mi trayecto infantil y juvenil. Fue hace tres años, creo que fue entonces. Lo llamé así "Diferente". Con cariños: PAQUITA
- La explicación a tu ausencia de un mes -parece- ha devenido en la de tu padre, ya por siempre.
Le tenías cariño, se deduce de tus palabras. Qué suerte tuviste!
Yo no puedo decir lo mismo del mío. Murió en el 89, a los 64 años, de un infarto. Sufrió -y nosotros con él- esquizofrenia paranoide. Su comportamiento no hizo posible el amor, lo sentí a su muerte. Tanta vida perdida, sin un momento cierto para el diálogo sincero, ni uno solo.
Aún hoy lloro cuando rememoro esto. Un abrazo, fuerte: PAQUITA
Caminante dijo... obrasdemateosantamarta.blogspot.com/
- Qué preciosas las caléndulas ¡Qué "maravillas"
Pasé desde tu otra casa, allí te dejé unas palabras, diferentes, muy diferentes a las experiencias que demostráis el resto.
Hubo un tiempo, hace tiempo, en que relaté mi trayecto infantil y juvenil. Fue hace tres años, creo que fue entonces. Lo llamé así "Diferente". Con cariños: PAQUITA
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Caminante Loca dijo... otros blogs...
Vídeo: Los Mártires de Chicago - Historia 1º MAYO
www.youtube.com/watch?v=WgPmDBCQfwE&feature=player_embedded TVptsargentina. 01 de mayo de 2009. En conmemoraciòn del 1º de Mayo de 1886 - Suplemento LUCHA DE CLASES, peridiódico semanal La Verdad Obrera - Partido de los Trabajadores Socialistas
HISTORIA DEL 1º DE MAYO y LOS MARTIRES DE CHICAGO
Caminante dijo... 1 de mayo de 2010 12:01 en el blog REFLEXIONES elcuadernodeunizquierdista.blogspot.com/ de Felipe
Una visita a tu casa nunca resulta vana. Esta vez entré desde Mateo Santamarta, un artista que te tiene enlazado ¿lo sabías?
Te copio el vídeo y lo publicaré a la una -13h.- del mediodía.
Besicos... ¿Ves mis crónicas, no me dices nada, o sí? PAQUITA
HISTORIA DEL 1º DE MAYO y LOS MARTIRES DE CHICAGO
Caminante dijo... 1 de mayo de 2010 12:01 en el blog REFLEXIONES elcuadernodeunizquierdista.blogspot.com/ de Felipe
Una visita a tu casa nunca resulta vana. Esta vez entré desde Mateo Santamarta, un artista que te tiene enlazado ¿lo sabías?
Te copio el vídeo y lo publicaré a la una -13h.- del mediodía.
Besicos... ¿Ves mis crónicas, no me dices nada, o sí? PAQUITA
¿Por qué no la unidad?... (+ E.Andradas)
Con una izquierda de derechas y de antidisturbios y una derecha sin izquierda -y- de 18 de Julio, ¿Por qué no la unidad?
E.Andradas | 1-3-2010 a las 22:20 www.kaosenlared.net/
Una IU de Pachás, taifa, pacto de sillón de ayuntamiento y de grúa. Un PCE sin partido de Lenin, un PSOE de ley y censura, trono Borbón y porra de madero de Alfredo Pérez Rubalcaba. Una UGT de delegado de despacho y sindicalismo de Ferraz, una CCOO ancha de curso de FORCEM y estrecha de lucha.
Un lumpen, a opio de TV y gol de domingo. Un PP de viejo azul camisa, de juventud fraguista de yugo y flechas. Una Audiencia Nacional, de toga de Girón de Velasco y juzgado de DGS. Una plebe de monarquía de Belén Esteban y John Cobra, con infantas de la generación Ni-Ni y Rey de cubata.
Un mundo de la cultura de pemanes, Giménez Caballeros, orgánicos de ceja de ZP y matones de SGAE de p2p y web. Una prensa de papel y kiosco, servil de Moncloa o de Arriba España. A onda de tertulia de Queipo de Llano, Losantos y Moas de NODO.
Una CEOE pirata y corsaria de nóminas obreras y de tijera de estatuto de los Trabajadore/as.
Una soberanía de estado de Wall Street, Corte Inglera y de BBV. Un ejército a mercenario de Uribe y Juanes de Austria de BMR y daño colateral.
Y ahora izquierda, de nuevo Trostky de Izquierda Anticapitalista, de tierra y petra Kelly de Coordinadora Verde o roja de comité central del PCPE, de PCeros de Dolores y Pepe Díaz, decidme ¿para cuándo un Frente de muchos en uno, para activar esos vientos del Pueblo de Miguel Hernández?
O hace falta más gris, estaca y palo al obrero, para que seamos UNIDAD. >>>>>>>>> elleteoenverso.blogspot.com/
Eduardo Andradas. Colectivo Poesía Indigente
E.Andradas | 1-3-2010 a las 22:20 www.kaosenlared.net/
Una IU de Pachás, taifa, pacto de sillón de ayuntamiento y de grúa. Un PCE sin partido de Lenin, un PSOE de ley y censura, trono Borbón y porra de madero de Alfredo Pérez Rubalcaba. Una UGT de delegado de despacho y sindicalismo de Ferraz, una CCOO ancha de curso de FORCEM y estrecha de lucha.
Un lumpen, a opio de TV y gol de domingo. Un PP de viejo azul camisa, de juventud fraguista de yugo y flechas. Una Audiencia Nacional, de toga de Girón de Velasco y juzgado de DGS. Una plebe de monarquía de Belén Esteban y John Cobra, con infantas de la generación Ni-Ni y Rey de cubata.
Un mundo de la cultura de pemanes, Giménez Caballeros, orgánicos de ceja de ZP y matones de SGAE de p2p y web. Una prensa de papel y kiosco, servil de Moncloa o de Arriba España. A onda de tertulia de Queipo de Llano, Losantos y Moas de NODO.
Una CEOE pirata y corsaria de nóminas obreras y de tijera de estatuto de los Trabajadore/as.
Una soberanía de estado de Wall Street, Corte Inglera y de BBV. Un ejército a mercenario de Uribe y Juanes de Austria de BMR y daño colateral.
Y ahora izquierda, de nuevo Trostky de Izquierda Anticapitalista, de tierra y petra Kelly de Coordinadora Verde o roja de comité central del PCPE, de PCeros de Dolores y Pepe Díaz, decidme ¿para cuándo un Frente de muchos en uno, para activar esos vientos del Pueblo de Miguel Hernández?
O hace falta más gris, estaca y palo al obrero, para que seamos UNIDAD. >>>>>>>>> elleteoenverso.blogspot.com/
Eduardo Andradas. Colectivo Poesía Indigente
abril 30, 2010
'Tierra' de Luisa Arellano: Ganadora cº micros

'Tierra' gana el concurso de microrrelatos 26-04-2010 MDO
www.madridiario.es/ Ya hay una ganadora. El jurado del concurso de microrrelatos de Madridiario ha premiado 'Tierra', de Luisa Arellano, con un ejemplar del libro que consiguió este 2010 el Premio Nadal, 'Lo que esconde tu nombre', de Clara Sánchez.
Con motivo de la 'Semana del Libro', Madridiario organizó un concurso de microrrelatos. Para participar, los candidatos tanían que enviar a la redacción un texto con una extensión máxima de 600 caracteres con espacio. Entre las decenas de recibidos, el jurado ha elegido el suyo, como microrrelato ganador:
"Aquella noche sintió la primera punzada en el pecho y echó tierra al asunto para no preocupar a su familia. Pasado un mes, su familia, visiblemente preocupada y sintiendo punzadas en el pecho, echó tierra sobre su ataúd".
>>>>>>>>>>> Ayer me enviaron este regalo -retrasado un pelín- por el Día del Libro y lo quiero compartir contigo. Luisa tiene el blog elblusdelasencinas.blogspot.com/ Y es componente del grupo poético La Lobera, al que me acoplé sin "ser" poeta. PAQUITA
RESEÑA. Pirineo. Ordesa. Senda Flores:17/6/06
CON ESTA FECHA SE INCORPORARON LAS FOTOS A LA CRÓNICA PUBLICADA EN 19/06/06. Transcurrido un tiempo prudencial, y al objeto de evitar duplicidades, vuelve íntegra a donde incialmente se publicó -19/06/06- paqquita.blogspot.com/2006/06/la-senda-de-las-flores-montse-y-teresa.html
PAQUITA
PAQUITA
abril 29, 2010
Muros: Tajalápiz/ Leonardo Torres
(Publicado en Tajalápiz en Diciembre 29, 2009 blog de Leonardo Torres Londoño conocido a través del de Ernesto/ Testigo. PAQUITA) tajalapiz.wordpress.com/
Levantad un muro aquí,
allí un empalizado;
cubrid con un penacho de acero la frontera,
capaz de cortar de raíz lo audaz de las falanges:
sólo la muerte ha de salvar el obstáculo;
Dejaréis en los cadáveres su gesto insolente
para que el pico de los buitres desentierre de ellos la esperanza.
Dejad de este lado el horizonte,
el manantial, el rumbo de los pájaros,
y ya que cortáis en dos las olas
dejad del otro lado los naufragios.
Puyan las puntas de las púas,
escrutan los catalejos,
haces de luz por el mar, por el desierto.
Un muro en cada calle,
el libro de un dios como muralla.
Ventanas no,
troneras
con tu miedo apuntando y, por pertrecho, tus vacilaciones,
la raza que está escrita en tu carné,
la historia patria, la más selecta.
Instalad una barrera en el camino,
una garita con un arma y un soldado;
que no quede del hombre un sólo rastro en sus pupilas:
un arma y un soldado,
los dos en ristre.
Al emisario
Exigidle siete sellos en su salvoconducto
y la firma de la infamia.
Orden será dada de no mirarle a la cara; no tienen cara o, peor, son nuestros semejantes.
Nunca han de cruzarse, nunca, si no es por desafío, las miradas.
De sus palabras sólo escucharéis su credo.
Acto seguido, con palabras altas, aceradas, levantad el nuestro.
Levantad un muro aquí,
allí un empalizado;
cubrid con un penacho de acero la frontera,
capaz de cortar de raíz lo audaz de las falanges:
sólo la muerte ha de salvar el obstáculo;
Dejaréis en los cadáveres su gesto insolente
para que el pico de los buitres desentierre de ellos la esperanza.
Dejad de este lado el horizonte,
el manantial, el rumbo de los pájaros,
y ya que cortáis en dos las olas
dejad del otro lado los naufragios.
Puyan las puntas de las púas,
escrutan los catalejos,
haces de luz por el mar, por el desierto.
Un muro en cada calle,
el libro de un dios como muralla.
Ventanas no,
troneras
con tu miedo apuntando y, por pertrecho, tus vacilaciones,
la raza que está escrita en tu carné,
la historia patria, la más selecta.
Instalad una barrera en el camino,
una garita con un arma y un soldado;
que no quede del hombre un sólo rastro en sus pupilas:
un arma y un soldado,
los dos en ristre.
Al emisario
Exigidle siete sellos en su salvoconducto
y la firma de la infamia.
Orden será dada de no mirarle a la cara; no tienen cara o, peor, son nuestros semejantes.
Nunca han de cruzarse, nunca, si no es por desafío, las miradas.
De sus palabras sólo escucharéis su credo.
Acto seguido, con palabras altas, aceradas, levantad el nuestro.
¿Por qué Garzón Sí, Sanidad Pública (1.22) No
¿Por qué la manisfestación de apoyo a Garzón ha sido publicitada por los medios de comunicación de masas y, por contra, la convocada en apoyo a la Sanidad Pública, contra la Privatización de la misma, que se está llevando a cabo desde 1997 Se Ha Omitido. ¿No tiene suficiente importancia? ¿No nos afecta a toda la ciudadanía en general y a los madrileños en particular, getafenses incluídos?

La primera se celebró el 24, sábado. La segunda el jueves 22 de abril. Habiendo estado en la del 22 y no en la del 24 -no por desinterés sino por cuestión de prioridades... estaba de excursión y ya había plasmado mi firma prontamente en la lista de apoyo que circuló por la red- estoy convencida de que la afluencia a una y otra son incomparables, a años luz en lenguaje "científico".
¿Diferencia? El efecto llamada que tuvo una y del que la otra careció... sospechosamente. Como está probado, la masa se mueve ante determinados estímulos, que No coinciden -necesariamente- con los sociales/vitales, cuales son: Sanidad, Educación, y Trabajo - Justo-. Omito, intencionadamente, la Justicia.
Correo recibido: ANTE EL SILENCIO DE LA PRENSA Y LA RADIO DIFUNDE ENTRE TUS CONOCID@S LA MANIFESTACION DEL JUEVES 22, de la Cooordinadora de Asistencia Sanitaria de Madrid (CAS) con antelación a dicho día.
PAQUITA

La primera se celebró el 24, sábado. La segunda el jueves 22 de abril. Habiendo estado en la del 22 y no en la del 24 -no por desinterés sino por cuestión de prioridades... estaba de excursión y ya había plasmado mi firma prontamente en la lista de apoyo que circuló por la red- estoy convencida de que la afluencia a una y otra son incomparables, a años luz en lenguaje "científico".
¿Diferencia? El efecto llamada que tuvo una y del que la otra careció... sospechosamente. Como está probado, la masa se mueve ante determinados estímulos, que No coinciden -necesariamente- con los sociales/vitales, cuales son: Sanidad, Educación, y Trabajo - Justo-. Omito, intencionadamente, la Justicia.
Correo recibido: ANTE EL SILENCIO DE LA PRENSA Y LA RADIO DIFUNDE ENTRE TUS CONOCID@S LA MANIFESTACION DEL JUEVES 22, de la Cooordinadora de Asistencia Sanitaria de Madrid (CAS) con antelación a dicho día.
PAQUITA
73 AÑOS de ESPERA en ARAGÓN: Gervasio Sánchez
(Publicado el 29 de Marzo 2010 en el blog de Gervasio Sánchez de nombre Los Desastres de la Guerra, conocido a través de Júcaro -el blog, que no el famoso fotógrafo de zonas en conflicto armado y hambrunas. PAQUITA) blogs.heraldo.es/gervasiosanchez/
Una digna exhumación tras 73 años de espera. Es lo que ocurrió el viernes en Cetina, una localidad aragonesa situada a 130 kilómetros de Zaragoza, donde fueron exhumados doce vecinos de Torrijo de la Cañada, fusilados en noviembre de 1936. La mayoría eran miembros de la Unión General de Trabajadores, algunos con cargos públicos en el ayuntamiento.
Un equipo formado por siete arqueólogos españoles, una antropóloga forense argentina y varios voluntarios de la Asociación por la Recuperación y la Investigación Contra el Olvido (A.R.I.C.O.) trabajó durante una semana hasta conseguir recuperar los restos enterrados a más de metro y sesenta centímetros de profundidad.
Hace dos años A.R.I.C.O. se puso en contacto con algunos de los familiares con el objetivo de documentar los hechos. Gracias a una subvención de Vicepresidencia de Gobierno de 38.500 euros pudieron iniciar los trabajos de localización del lugar exacto donde se produjo el el entierro ilegal.
“Ese dinero ha servido para financiar el largo proceso de búsqueda. Tuvimos que alquilar un georadar que verificase si se había producido excavaciones o movimientos de tierra en el pasado, contratar al equipo arqueológico, buscar los alojamientos y ponernos en contacto con el laboratorio que se va a encargar de las identificaciones de los restos”, explica Santiago Carcas, presidente de A.R.I.C.O.
Después de la ejecución varios vecinos de Cetina fueron obligados a cavar la fosa. “Hay dos tipos de enterramientos: uno metódico como éste con los cuerpos alineados, boca arriba y tratados con respeto, realizado por personas ajenas a los crímenes; y un segundo tipo en el que fueron arrojados al fondo de la fosa de cualquier manera y aparecen superpuestos. Cuando los verdugos estaban presentes se solían producir inhumaciones muy bárbaras”, explica el arqueólogo César Regalado, que ha trabajado en media docena de fosas relacionadas con nuestra guerra.
Por suerte el dueño de la finca nunca se opuso a la exhumación y ayudó a rastrear el lugar. “Tú a labrar como sino hubiera pasado nada”, fue la orden que recibió un antepasado del dueño actual cuando preguntó a las autoridades locales. El terreno, situado a 300 metros en línea recta de la autovía que se dirige a Madrid, no ha dejado de dar cosechas desde entonces,
Antonio Cortés, de 50 años, es uno de los voluntarios que ha acudido cada día a ayudar en la excavación. “Mi padre Francisco Cortés fue obligado a cavar la fosa cuando tenía 15 años. Desde pequeño siempre me dijo que aquí habían enterradas doce personas, una cifra que coincide con el número encontrado”, explica Antonio, partidario de exhumar todas las fosas que hay en Aragón y en el resto de España.
Durante la semana que ha durado la exhumación no se ha presentado ninguna autoridad autonómica. “El gobierno de Aragón no es partidario de exhumar. Sólo quiere poner monolitos recordatorios. Me temo que esta va a ser la última exhumación porque existe un desinterés generalizado”, dice con amargura Santiago Carcas.
Domingo Pacheco, alcalde de Torrijo de la Cañada, afirma que la exhumación no ha provocado ninguna polémica en el pueblo. “Es verdad que algunos piensan que se deberían quedar aquí. El ayuntamiento ha cedido a las familias un terreno en el cementerio para que puedan enterrar los restos al acabar el proceso de identificación”, aclara mientras sigue con interés el trabajo de los arqueólogos. Serán los primeros 12 fusilados que regresen al pueblo de los 33 que hubo entre el 14 de septiembre y el 30 de diciembre de 1936.
María Luisa Martínez Cid no deja de mirar los restos alineados con un orden exquisito. Como si buscase alguna señal que le permitiese reconocer a su tío Antonio Cid, fusilado con 30 años. “Desde que abrí los ojos recuerdo a mi tía y a mi madre de luto. Estoy feliz porque los hemos encontrado. Hemos decidido enterrarlos juntos. Es lo lógico después de 73 años compartiendo la misma fosa”, declara emocionada.
Esther Pacheco, arqueóloga residente en Zaragoza, trabaja por primera vez en un fosa de fusilados. “En una exhumación romana o visigoda todo es más lento y frío porque lógicamente las familias directas no están presentes”, comenta la joven que ha participado en media docena de excavaciones muy antiguas.
La arqueóloga cordobesa Azahara Martínez afirma que es muy emotivo “sentir el abrazo de los familiares” y considera que trabajar en una fosa “es como viajar en el tiempo”.
La argentina Amelia Barreiro asegura que “el dolor de los familiares es similar en todas partes por muy diferentes que sean los contextos o las culturas”. Cuando en Argentina se topaba con víctimas de su misma edad pensaba que ella “podría haber acabado de la misma manera si hubiera vivido los años más turbulentos de la historia de su país. “Es como si te exhumases a ti misma”, confiesa.
Antes de recoger los restos José Antonio Cid, portavoz de los familiares, dirige unas palabras a los presentes: “Vamos a reparar una deuda histórica y vamos a devolverlos a su pueblo natal. Por fin van a descansar en paz”.
Javier Ortiz, jefe del equipo de arqueólogos, explica que todos tienen impacto de bala en la cabeza y que se han encontrado casquillos de proyectiles utilizados en aquella época en la zona removida. Es muy probable que fueran ejecutados a unas decenas de metros.
Los restos encontrados pertenecen a personas cuyas edades varían entre los 22 años y los 64 años. “Cetina es muy simbólica porque se trata de mi última fosa. Ya es tiempo de descansar después de nueve años consecutivos trabajando en sesenta fosas a lo largo de todo el país”, agrega al final de su alegato.
En apenas tres horas el equipo exhumador saca los 12 cuerpos hueso a hueso, los envuelven en papel de periódico y los embalan en cajas individuales de cartón que numeran según el orden de enterramiento.
Serán llevados al laboratorio Palaolab de Valencia donde serán analizados durante dos semanas. Tres centímetros de fémur y dos molares de cada uno serán suficientes para extraer el ADN y cotejar los resultados con las muestras sanguíneas de los familiares.
Los restos serán guardados provisionalmente en un nicho del cementerio de Cetina hasta que se puedan realizar la inhumación definitiva en el mismo pueblo del que salieron vivos hace 73 años.
(Para ver las Fotografías de Gervasio Sánchez... ENTRAD EN SU PÁGINA)
paquita Dice: Marzo 29th, 2010 at 8:27 am
Entré a través de 14 de abril, blog de Júcaro, atraída por tu nombre. Ya te conocía de un correo recibido de una amiga zaragozana hace bastantes meses -no recuerdo cuantos- en el que mencionaban un premio que habías recibido por tu labor fotográfica mostrando los efectos de las guerras -bélicas y hambrunas-.
Como curiosidad, acabé de leer hace dos días Territorio Comanche, libro que me recomendó una amiga periodista -Laura Sánchez- y en él te mencionaba el autor -hacías muy buen papel, no sé el recuerdo que tú tendrás de ello, porque Laura me comentó que levantó ampollas en su día-. Te he copiado el texto para publicarlo en un futuro cercano en mi blog. Si tuvieras inconveniente me lo dices y prau. Gracias por presentárnoslo: PAQUITA
Una digna exhumación tras 73 años de espera. Es lo que ocurrió el viernes en Cetina, una localidad aragonesa situada a 130 kilómetros de Zaragoza, donde fueron exhumados doce vecinos de Torrijo de la Cañada, fusilados en noviembre de 1936. La mayoría eran miembros de la Unión General de Trabajadores, algunos con cargos públicos en el ayuntamiento.
Un equipo formado por siete arqueólogos españoles, una antropóloga forense argentina y varios voluntarios de la Asociación por la Recuperación y la Investigación Contra el Olvido (A.R.I.C.O.) trabajó durante una semana hasta conseguir recuperar los restos enterrados a más de metro y sesenta centímetros de profundidad.
Hace dos años A.R.I.C.O. se puso en contacto con algunos de los familiares con el objetivo de documentar los hechos. Gracias a una subvención de Vicepresidencia de Gobierno de 38.500 euros pudieron iniciar los trabajos de localización del lugar exacto donde se produjo el el entierro ilegal.
“Ese dinero ha servido para financiar el largo proceso de búsqueda. Tuvimos que alquilar un georadar que verificase si se había producido excavaciones o movimientos de tierra en el pasado, contratar al equipo arqueológico, buscar los alojamientos y ponernos en contacto con el laboratorio que se va a encargar de las identificaciones de los restos”, explica Santiago Carcas, presidente de A.R.I.C.O.
Después de la ejecución varios vecinos de Cetina fueron obligados a cavar la fosa. “Hay dos tipos de enterramientos: uno metódico como éste con los cuerpos alineados, boca arriba y tratados con respeto, realizado por personas ajenas a los crímenes; y un segundo tipo en el que fueron arrojados al fondo de la fosa de cualquier manera y aparecen superpuestos. Cuando los verdugos estaban presentes se solían producir inhumaciones muy bárbaras”, explica el arqueólogo César Regalado, que ha trabajado en media docena de fosas relacionadas con nuestra guerra.
Por suerte el dueño de la finca nunca se opuso a la exhumación y ayudó a rastrear el lugar. “Tú a labrar como sino hubiera pasado nada”, fue la orden que recibió un antepasado del dueño actual cuando preguntó a las autoridades locales. El terreno, situado a 300 metros en línea recta de la autovía que se dirige a Madrid, no ha dejado de dar cosechas desde entonces,
Antonio Cortés, de 50 años, es uno de los voluntarios que ha acudido cada día a ayudar en la excavación. “Mi padre Francisco Cortés fue obligado a cavar la fosa cuando tenía 15 años. Desde pequeño siempre me dijo que aquí habían enterradas doce personas, una cifra que coincide con el número encontrado”, explica Antonio, partidario de exhumar todas las fosas que hay en Aragón y en el resto de España.
Durante la semana que ha durado la exhumación no se ha presentado ninguna autoridad autonómica. “El gobierno de Aragón no es partidario de exhumar. Sólo quiere poner monolitos recordatorios. Me temo que esta va a ser la última exhumación porque existe un desinterés generalizado”, dice con amargura Santiago Carcas.
Domingo Pacheco, alcalde de Torrijo de la Cañada, afirma que la exhumación no ha provocado ninguna polémica en el pueblo. “Es verdad que algunos piensan que se deberían quedar aquí. El ayuntamiento ha cedido a las familias un terreno en el cementerio para que puedan enterrar los restos al acabar el proceso de identificación”, aclara mientras sigue con interés el trabajo de los arqueólogos. Serán los primeros 12 fusilados que regresen al pueblo de los 33 que hubo entre el 14 de septiembre y el 30 de diciembre de 1936.
María Luisa Martínez Cid no deja de mirar los restos alineados con un orden exquisito. Como si buscase alguna señal que le permitiese reconocer a su tío Antonio Cid, fusilado con 30 años. “Desde que abrí los ojos recuerdo a mi tía y a mi madre de luto. Estoy feliz porque los hemos encontrado. Hemos decidido enterrarlos juntos. Es lo lógico después de 73 años compartiendo la misma fosa”, declara emocionada.
Esther Pacheco, arqueóloga residente en Zaragoza, trabaja por primera vez en un fosa de fusilados. “En una exhumación romana o visigoda todo es más lento y frío porque lógicamente las familias directas no están presentes”, comenta la joven que ha participado en media docena de excavaciones muy antiguas.
La arqueóloga cordobesa Azahara Martínez afirma que es muy emotivo “sentir el abrazo de los familiares” y considera que trabajar en una fosa “es como viajar en el tiempo”.
La argentina Amelia Barreiro asegura que “el dolor de los familiares es similar en todas partes por muy diferentes que sean los contextos o las culturas”. Cuando en Argentina se topaba con víctimas de su misma edad pensaba que ella “podría haber acabado de la misma manera si hubiera vivido los años más turbulentos de la historia de su país. “Es como si te exhumases a ti misma”, confiesa.
Antes de recoger los restos José Antonio Cid, portavoz de los familiares, dirige unas palabras a los presentes: “Vamos a reparar una deuda histórica y vamos a devolverlos a su pueblo natal. Por fin van a descansar en paz”.
Javier Ortiz, jefe del equipo de arqueólogos, explica que todos tienen impacto de bala en la cabeza y que se han encontrado casquillos de proyectiles utilizados en aquella época en la zona removida. Es muy probable que fueran ejecutados a unas decenas de metros.
Los restos encontrados pertenecen a personas cuyas edades varían entre los 22 años y los 64 años. “Cetina es muy simbólica porque se trata de mi última fosa. Ya es tiempo de descansar después de nueve años consecutivos trabajando en sesenta fosas a lo largo de todo el país”, agrega al final de su alegato.
En apenas tres horas el equipo exhumador saca los 12 cuerpos hueso a hueso, los envuelven en papel de periódico y los embalan en cajas individuales de cartón que numeran según el orden de enterramiento.
Serán llevados al laboratorio Palaolab de Valencia donde serán analizados durante dos semanas. Tres centímetros de fémur y dos molares de cada uno serán suficientes para extraer el ADN y cotejar los resultados con las muestras sanguíneas de los familiares.
Los restos serán guardados provisionalmente en un nicho del cementerio de Cetina hasta que se puedan realizar la inhumación definitiva en el mismo pueblo del que salieron vivos hace 73 años.
(Para ver las Fotografías de Gervasio Sánchez... ENTRAD EN SU PÁGINA)
paquita Dice: Marzo 29th, 2010 at 8:27 am
Entré a través de 14 de abril, blog de Júcaro, atraída por tu nombre. Ya te conocía de un correo recibido de una amiga zaragozana hace bastantes meses -no recuerdo cuantos- en el que mencionaban un premio que habías recibido por tu labor fotográfica mostrando los efectos de las guerras -bélicas y hambrunas-.
Como curiosidad, acabé de leer hace dos días Territorio Comanche, libro que me recomendó una amiga periodista -Laura Sánchez- y en él te mencionaba el autor -hacías muy buen papel, no sé el recuerdo que tú tendrás de ello, porque Laura me comentó que levantó ampollas en su día-. Te he copiado el texto para publicarlo en un futuro cercano en mi blog. Si tuvieras inconveniente me lo dices y prau. Gracias por presentárnoslo: PAQUITA
abril 28, 2010
Quiero mi BBC... (+ A. Rómar)
(Publicado/escrito por A. Rómar en 28 de enero de 2010 en el blog Nadie nos toca los huevos del que son Contribuyentes: A. Rómar y Jesús Urceloy . PAQUITA) nadienostocaloshuevos.blogspot.com/
Recupero la vocación original del blog (sólo por hoy), que no es otra que desahogarme cuando mi bolsa escrotal es manoseada por ciertos asuntos de la cosa pública.
Nos hemos desayunado el año con el evangélico anuncio de la desaparición de la publicidad (ese gran enemigo, lo digo en serio) en TVE (no en RNE, que digo yo que también es parte del Ente). Mis ojos turbados aún no dan crédito, como un banco cualquiera antes de repartir beneficios accionariales, ya que por unos segundos pareciese que hasta se podría dar un periodismo no ligado a intereses económicos privados. Véase. Amén de la reducción de cortes en las películas (puesto que la autopromoción continúa, lo normal) que antes sólo gozaban los televidentes de pago de las plataformas digitales. Otra cosa son esas moscas cojoneras que aparecen cada treinta segundos en las esquinas de la pantalla para decir que se estrena tal serie o que tal otro programa se emite otro día. No me quiero desviar, pero qué fea costumbre cuando uno quiere atender a lo que está viendo.
Según mi currículo hace unos años hice unas prácticas en el informativo territorial de Madrid, emitido entonces media hora antes del telediario, aunque el abuso de los psicoactivos haya nebulizado aquel lúbrico recuerdo. Sí que recuerdo a la gente buena que allí me encontré (a diferencia de la autosuficiencia despectiva que hallé en otros medios) y el goce de poder usar un montón de aparatitos de edición, que uno se creía que era periodista de verdad, aunque nos limitaran a sórdidas encuestas y noticias muy menores. Ese informativo, durante el verano, lo sacamos adelante entre cinco becarios, cuatro periodistas de plantilla, dos de producción, una documentalista muy guapa y junto a los montadores de la Casa (que lo tenían bastante subidito, como si su curro lo hicieran en las horas libres que les dejaban Fincher y Haneke entre película y película). Era un curro casi artesanal y, aparte de los equipos técnicos, sobradamente amortizados, les salía prácticamente gratis.
Ya entonces por los pasillos se denunciaba que, habiendo personal de sobra, se contratara a productoras externas para hacer un trabajo que por cualificación, medios y tiempo podía hacerse tranquilamente en casa. ¿Qué necesidad hay de pagar a nadie para hacer algo que la propia plantilla a sueldo sabe y puede llevar a cabo?
Me consta que hay profesionales excelentes, profesionales premiados, profesionales con años de experiencia en TVE. Lo que quizá no haya siempre son buenas ideas. Y seguramente habrá, como en todas partes, profesionales desmotivados y apalancados.
Esta tendencia externalizadora ha seguido creciendo desde entonces, con regulaciones de empleo para mayores de cincuenta y dos, condonaciones de deuda, consejos de sabios y cambios de gestores por medio. Lo del ERE que nos privó del imprescindible Antonio Gasset, de la extraordinaria corresponsal Rosa María Calaf o del entrañable Paco Montesdeoca, además de otros curtidísimos técnicos sin cara como Carlos Atienza y muchos que desconozco tampoco me va a caber aquí. Pero hay que joderse.
Tanto ha crecido esta tendencia que, finalmente, va a desembocar en una huelga de los trabajadores, hartos ya de que los dejen mano sobre mano mientras las empresas privadas hacen su trabajo. Qué rápido se ha tirado el consejo de administración a darles la razón, temerosos quizá de que empiecen a producirse pantallazos en negro como los que vimos en Telemadrid en protesta por el infame sesgo ideológico que el PP de Madrid imprime en su corral.
Con cuánta envidia veo los documentales propios de la BBC, vendidos a todas las televisiones del mundo, no creo que baratos, técnicamente intachables e interesantes siempre.
"Cuéntame", "La Señora", "Águila roja", las retransmisiones deportivas, la lotería nacional... todo esto, a través de la empresa interpuesta Imagina, lo produce Mediapro (accionista de La Sexta) mientras las 25 unidades móviles adquiridas con dinero público cogen polvo en el aparcamiento de Prado del Rey y su personal toma café, mira el móvil, se aburre. Estos datos me los da un empleado de la Corporación RTVE, que no es funcionario y puede ser despedido, a pesar de que aprobó su oposición. ¿Justificación? Es más barato contratarlo externamente. Gran mentira. La contabilidad sobre la que se asienta esta afirmación es una manipulación similar a la que usa la Comunidad de Madrid para asegurar que las listas de espera para operaciones son menores de treinta días: Dividen el sueldo que cobran entre las horas de trabajo efectivo asignadas, no entre el total de horas de su jornada laboral completa. Al parecer, el sueldo base de un técnico superior de imagen es de 1.224 euros al mes, aunque según la empresa la hora de este profesional le esté costando a 76 euros. Si así fuera, con el sencillo cálculo de las 35 horas semanales, los cámaras, fotógrafos, gruístas, etc. cobrarían más de diez mil euros al mes. ¡Qué más quisieran! Dudo que convocaran una huelga dado el caso.
¿Tiene algo que ver todo esto con que la productora del marido de la ministra Carme Chacón, Miguel Barroso, ex-Secretario de Estado de Comunicación, sea una de las beneficiarias de esta externalización?
¿Por qué la empresa Overón, participada por Mediapro, realiza el programa España Directo cuando se han adquirido varios vehículos equipados para la transmisión en directo vía satélite y se ha formado a los trabajadores en su uso, además de haber negociado con ellos condiciones especiales de trabajo que, por otra parte, infringen su convenio original?
¿Por qué para el último discurso navideño de SMJCIdE se alquiló una unidad móvil de alta definición mientras la que posee la empresa pública se quedó aparcada?
¿Por qué Javier Pons, exdirector de El Terrat, productora de Buenafuente también accionista de La Sexta, dejó la dirección de TVE con 200.000 euros de indemnización?
¿Por qué se dejan vacías las cabinas de edición y sus técnicos son reubicados en otras labores?
¿Por qué el gobierno tramitó la supresión de la publicidad por la vía de urgencia mediante un decreto ley que obliga a las cadenas privadas a sostener la televisión pública mediante una tasa que ahora se niegan a pagar y que la UE considera ilegal?
¿Por qué las productoras dueñas de esas mismas cadenas privadas siguen engordando su cuenta de beneficios a expensas de Televisión Española?
(EN LA MISMA LÍNEA, texto de 15/4. Paquita)
Recupero la vocación original del blog (sólo por hoy), que no es otra que desahogarme cuando mi bolsa escrotal es manoseada por ciertos asuntos de la cosa pública.
Nos hemos desayunado el año con el evangélico anuncio de la desaparición de la publicidad (ese gran enemigo, lo digo en serio) en TVE (no en RNE, que digo yo que también es parte del Ente). Mis ojos turbados aún no dan crédito, como un banco cualquiera antes de repartir beneficios accionariales, ya que por unos segundos pareciese que hasta se podría dar un periodismo no ligado a intereses económicos privados. Véase. Amén de la reducción de cortes en las películas (puesto que la autopromoción continúa, lo normal) que antes sólo gozaban los televidentes de pago de las plataformas digitales. Otra cosa son esas moscas cojoneras que aparecen cada treinta segundos en las esquinas de la pantalla para decir que se estrena tal serie o que tal otro programa se emite otro día. No me quiero desviar, pero qué fea costumbre cuando uno quiere atender a lo que está viendo.
Según mi currículo hace unos años hice unas prácticas en el informativo territorial de Madrid, emitido entonces media hora antes del telediario, aunque el abuso de los psicoactivos haya nebulizado aquel lúbrico recuerdo. Sí que recuerdo a la gente buena que allí me encontré (a diferencia de la autosuficiencia despectiva que hallé en otros medios) y el goce de poder usar un montón de aparatitos de edición, que uno se creía que era periodista de verdad, aunque nos limitaran a sórdidas encuestas y noticias muy menores. Ese informativo, durante el verano, lo sacamos adelante entre cinco becarios, cuatro periodistas de plantilla, dos de producción, una documentalista muy guapa y junto a los montadores de la Casa (que lo tenían bastante subidito, como si su curro lo hicieran en las horas libres que les dejaban Fincher y Haneke entre película y película). Era un curro casi artesanal y, aparte de los equipos técnicos, sobradamente amortizados, les salía prácticamente gratis.
Ya entonces por los pasillos se denunciaba que, habiendo personal de sobra, se contratara a productoras externas para hacer un trabajo que por cualificación, medios y tiempo podía hacerse tranquilamente en casa. ¿Qué necesidad hay de pagar a nadie para hacer algo que la propia plantilla a sueldo sabe y puede llevar a cabo?
Me consta que hay profesionales excelentes, profesionales premiados, profesionales con años de experiencia en TVE. Lo que quizá no haya siempre son buenas ideas. Y seguramente habrá, como en todas partes, profesionales desmotivados y apalancados.
Esta tendencia externalizadora ha seguido creciendo desde entonces, con regulaciones de empleo para mayores de cincuenta y dos, condonaciones de deuda, consejos de sabios y cambios de gestores por medio. Lo del ERE que nos privó del imprescindible Antonio Gasset, de la extraordinaria corresponsal Rosa María Calaf o del entrañable Paco Montesdeoca, además de otros curtidísimos técnicos sin cara como Carlos Atienza y muchos que desconozco tampoco me va a caber aquí. Pero hay que joderse.
Tanto ha crecido esta tendencia que, finalmente, va a desembocar en una huelga de los trabajadores, hartos ya de que los dejen mano sobre mano mientras las empresas privadas hacen su trabajo. Qué rápido se ha tirado el consejo de administración a darles la razón, temerosos quizá de que empiecen a producirse pantallazos en negro como los que vimos en Telemadrid en protesta por el infame sesgo ideológico que el PP de Madrid imprime en su corral.
Con cuánta envidia veo los documentales propios de la BBC, vendidos a todas las televisiones del mundo, no creo que baratos, técnicamente intachables e interesantes siempre.
"Cuéntame", "La Señora", "Águila roja", las retransmisiones deportivas, la lotería nacional... todo esto, a través de la empresa interpuesta Imagina, lo produce Mediapro (accionista de La Sexta) mientras las 25 unidades móviles adquiridas con dinero público cogen polvo en el aparcamiento de Prado del Rey y su personal toma café, mira el móvil, se aburre. Estos datos me los da un empleado de la Corporación RTVE, que no es funcionario y puede ser despedido, a pesar de que aprobó su oposición. ¿Justificación? Es más barato contratarlo externamente. Gran mentira. La contabilidad sobre la que se asienta esta afirmación es una manipulación similar a la que usa la Comunidad de Madrid para asegurar que las listas de espera para operaciones son menores de treinta días: Dividen el sueldo que cobran entre las horas de trabajo efectivo asignadas, no entre el total de horas de su jornada laboral completa. Al parecer, el sueldo base de un técnico superior de imagen es de 1.224 euros al mes, aunque según la empresa la hora de este profesional le esté costando a 76 euros. Si así fuera, con el sencillo cálculo de las 35 horas semanales, los cámaras, fotógrafos, gruístas, etc. cobrarían más de diez mil euros al mes. ¡Qué más quisieran! Dudo que convocaran una huelga dado el caso.
¿Tiene algo que ver todo esto con que la productora del marido de la ministra Carme Chacón, Miguel Barroso, ex-Secretario de Estado de Comunicación, sea una de las beneficiarias de esta externalización?
¿Por qué la empresa Overón, participada por Mediapro, realiza el programa España Directo cuando se han adquirido varios vehículos equipados para la transmisión en directo vía satélite y se ha formado a los trabajadores en su uso, además de haber negociado con ellos condiciones especiales de trabajo que, por otra parte, infringen su convenio original?
¿Por qué para el último discurso navideño de SMJCIdE se alquiló una unidad móvil de alta definición mientras la que posee la empresa pública se quedó aparcada?
¿Por qué Javier Pons, exdirector de El Terrat, productora de Buenafuente también accionista de La Sexta, dejó la dirección de TVE con 200.000 euros de indemnización?
¿Por qué se dejan vacías las cabinas de edición y sus técnicos son reubicados en otras labores?
¿Por qué el gobierno tramitó la supresión de la publicidad por la vía de urgencia mediante un decreto ley que obliga a las cadenas privadas a sostener la televisión pública mediante una tasa que ahora se niegan a pagar y que la UE considera ilegal?
¿Por qué las productoras dueñas de esas mismas cadenas privadas siguen engordando su cuenta de beneficios a expensas de Televisión Española?
(EN LA MISMA LÍNEA, texto de 15/4. Paquita)
La Criticona 2010. Bicicletada(44.28): 28/4 a 2/5
(Publicado aquí el pasado 27 de marzo, en donde ha permanecido hasta hoy, en que lo traslado... como Recordatorio, para los bicicleteros... PAQUITA)
Recibido por Ana, que me lo reenvió:
"Aloooooo, oyes, esto no solo pa los q monten en bici coño tb pa los q les guste pasear por donde sea y q no este infestado de coches cm pasa ahora... por lo menos con mi barrio q da puto asco, asi q a ver apuntemonos todos y los q vayan sin bici pos da igual, estaremos todos junticos... yo mapunto fijo !!!"
Durante los días del 28 de Abril al 2 de Mayo de 2010 queremos que Madrid sea un lugar de encuentro para las participantes de las más diversas masas críticas del mundo y de ciclistas urbanas en general.
Llenaremos la ciudad de bicicletas, charlas, talleres… ¡pero sobre todo de bicicletas!
El año pasado, en la primera edición de La Criticona, nos hacíamos una pregunta: ¿Cuántas bicicletas caben en Madrid? y pedaleamos juntas más de 3000 bicicletas, (eso son más de 6.000 ruedas, ¡wooOow!).
Pero estamos convecidas de que allí había hueco de sobra para el doble de bicicletas, el triple, ….
… ¿Y este año? pues no te olvides de que de nuevo ¡tienes una bicicletada!
Volvemos a juntarnos en Madrid, convencidas de que podemos ser aún más.
Convencidas de que podemos retomar el espacio de la ciudad y devolverle humanidad a la misma y a sus habitantes, alienadas por el uso masivo de las máquinas, atufadas por sus malos humos, asustadas ante su ritmo frenético.
- Porque creemos que podemos cambiar nuestra forma de vivir y de sentir la ciudad, que podemos hacerla más amable para los que la habitamos. ¡No te lo querrás perder!
- Si quieres, puedes participar en la desorganización de La Criticona, estés donde estés. La lista de correo del año passado sigue activa: Comenta, propone, participa... LaCriticona@yahoogroups.com
- Ya se está moviendo el alojamiento, necesitamos saber cuantas personas tienen que dormir. Para asuntos relacionados con la dormida escribe a: lacriticona2010@gmail.com
- Se ha puesto en marcha un concurso de diseños para cartelería camisetas y figuritas de Lladró.
Para esto y para tener información actualizada de esta quedada interplanetaria puedes visitar la web lacriticona.ourproject.org/
- Colabora con la difusión, envía la convocatoria a tu prima, a tu padre, a la nona Juana... a cualquier persona, animal o cosa que creas que pueda estar interesada en tomar las calles de Madrid durante 5 dÍas
A GOLPE DE PEDAL Y BUEN ROLLO.
- Usa la bici a diario, celébralo una vez al mes bicicritica.ourproject.org >>>>>>> Madrid 28Abril-2Mayo
Quedada interplanetaria LaCriticona2010
Recibido por Ana, que me lo reenvió:
"Aloooooo, oyes, esto no solo pa los q monten en bici coño tb pa los q les guste pasear por donde sea y q no este infestado de coches cm pasa ahora... por lo menos con mi barrio q da puto asco, asi q a ver apuntemonos todos y los q vayan sin bici pos da igual, estaremos todos junticos... yo mapunto fijo !!!"
Durante los días del 28 de Abril al 2 de Mayo de 2010 queremos que Madrid sea un lugar de encuentro para las participantes de las más diversas masas críticas del mundo y de ciclistas urbanas en general.
Llenaremos la ciudad de bicicletas, charlas, talleres… ¡pero sobre todo de bicicletas!
El año pasado, en la primera edición de La Criticona, nos hacíamos una pregunta: ¿Cuántas bicicletas caben en Madrid? y pedaleamos juntas más de 3000 bicicletas, (eso son más de 6.000 ruedas, ¡wooOow!).
Pero estamos convecidas de que allí había hueco de sobra para el doble de bicicletas, el triple, ….
… ¿Y este año? pues no te olvides de que de nuevo ¡tienes una bicicletada!
Volvemos a juntarnos en Madrid, convencidas de que podemos ser aún más.
Convencidas de que podemos retomar el espacio de la ciudad y devolverle humanidad a la misma y a sus habitantes, alienadas por el uso masivo de las máquinas, atufadas por sus malos humos, asustadas ante su ritmo frenético.
- Porque creemos que podemos cambiar nuestra forma de vivir y de sentir la ciudad, que podemos hacerla más amable para los que la habitamos. ¡No te lo querrás perder!
- Si quieres, puedes participar en la desorganización de La Criticona, estés donde estés. La lista de correo del año passado sigue activa: Comenta, propone, participa... LaCriticona@yahoogroups.com
- Ya se está moviendo el alojamiento, necesitamos saber cuantas personas tienen que dormir. Para asuntos relacionados con la dormida escribe a: lacriticona2010@gmail.com
- Se ha puesto en marcha un concurso de diseños para cartelería camisetas y figuritas de Lladró.
Para esto y para tener información actualizada de esta quedada interplanetaria puedes visitar la web lacriticona.ourproject.org/
- Colabora con la difusión, envía la convocatoria a tu prima, a tu padre, a la nona Juana... a cualquier persona, animal o cosa que creas que pueda estar interesada en tomar las calles de Madrid durante 5 dÍas
A GOLPE DE PEDAL Y BUEN ROLLO.
- Usa la bici a diario, celébralo una vez al mes bicicritica.ourproject.org >>>>>>> Madrid 28Abril-2Mayo
Quedada interplanetaria LaCriticona2010
14 de abril
PAQUITA dijo... 14 Abril 2010 en el texto de d.d. publicado por Júcaro de W. Fernández Flores, que vio la luz el 14 de abril de 1931 en ABC 14deabril.wordpress.com/
"(...) Los que han dirigido sus discursos a nuestra pasión, comiencen ya a hablar a nuestro entendimiento. Escucharemos ansiosamente."
No quería que pasase “este” día sin saludarte y, como Wenceslao Fdez. Flores, desear que los que ostentan el poder hablen a nuestra inteligencia, aburridos ya de los mensajes simples para necios y conformistas. La especie humana no habría avanzado -sólo- con personas Sin criterio. No…. no sin criterio. Besos de buena noche: PAQUITA
"(...) Los que han dirigido sus discursos a nuestra pasión, comiencen ya a hablar a nuestro entendimiento. Escucharemos ansiosamente."
No quería que pasase “este” día sin saludarte y, como Wenceslao Fdez. Flores, desear que los que ostentan el poder hablen a nuestra inteligencia, aburridos ya de los mensajes simples para necios y conformistas. La especie humana no habría avanzado -sólo- con personas Sin criterio. No…. no sin criterio. Besos de buena noche: PAQUITA
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Cuando un amigo se va... (+ Jesús Herrera Peña)
Publicado por Jesús Herrera Peña el domingo 28 de febrero de 2010 bargas-la-sagra.blogspot.com/
Me acompañó a los mejores sitios desde años atrás. Con él viví momentos inolvidables. Aquellas vacaciones de agosto; la boda de mi hija; el traslado urgente de mi ancianita madre al hospital; momentos muy importantes de mi vida y de la de toda mi familia. Fueron muchos, muchos años los que estuvimos juntos.
Algo se muere en el alma
cuando un amigo se va
y va dejando una huella
que no se puede borrar.
¡Qué bien lo dice la letra de esa célebre sevillana! Mucho mejor que yo lo pueda expresar aquí con mi pobre prosa.
Creo que nunca llegaré a agradecerle suficientemente todo lo que él hizo por mí, por toda la familia. Todavía me queda en el pecho o aún más dentro, una aspereza, un resquemor; es como una sombra negra en el alma cada vez que me acuerdo de nuestra despedida, de nuestro desenlace definitivo. Sigo lamentando que me porté muy mal el día que nos separamos. Me alejé de él sin una mirada, sin un leve roce, para que no se me saltaran las lágrimas. ¡Aahhggg! ¡¡Las lágrimas!! Asquerosa costumbre metida en el tuétano de una sociedad de hipócritas, que obliga a los varones a disimular sus verdaderos sentimientos. Que nos obliga a contener las lágrimas cuando más nos lo pide el cuerpo. Maldigo el no poder volvernos a encontrar para comportarme con él como un hombre; como un verdadero hombre con una hache muy grande, ¡muy grande...! ¡...y al diablo con las lágrimas!
Cuando un amigo se va
queda un tizón encendido
que no se puede apagar
ni con las aguas de un río.
Me ayudan mucho esos versos de Alberto Cortez para dar a entender lo que tanto me cuesta decir con mis propias palabras. Y hoy escribo esto sólo por desahogarme; por autoconsolarme. Yo sé que ya no servirá de nada. Que nada voy a arreglar con todo esto. Pero escribir cosas así, aunque sé que él no las puede oír, me reconforta y me hace sentirme un poquitito más humano.
Siempre recordaré con cariño aquellos momentos en que me sacó de apuros. Aquella noche de agosto, ya madrugada, camino de las playas de Benalmádena, bajando el puerto de Despeñaperros que si no es por él, nos hubiéramos caído todos, con las maletas, con las sombrillas, con las sillas de camping, ... con todo. Era por el paraje que lo llaman "el mirador de Despeñaperros", allí donde Joselito rodó las escenas de "El pequeño ruiseñor". Aún no estaba convertido en autovía y era muy arriesgado el tomar algunas curvas muy cerradas.
Y cuando aquella otra vez en que se nos echaba encima una cuba de vino con apariencia de ser humano, ¡con qué destreza, con qué valentía nos libró del peligro! Aunque él no salió bien parado.
Me prestó grandes e impagables servicios. Eso yo nunca lo voy a olvidar. También, a veces se prestó a hacer asuntillos un poco..., en fin... de discutible moralidad. Lo supe luego. Aquellas veces en que entró en complicidad con mi hijo mayor y aquella media novia que tuvo, que hizo... ¡¡de Celestina!! Qué cómplice, qué confidente, qué discreto que a mí nunca me insinuó nada de todo eso, y yo hubiera seguido ignorándolo si no es por aquella prenda femenina que un día le encontré en uno de sus bolsillos.
Cuando un amigo se va
queda un espacio vacío
que no lo puede llenar
la llegada de otro amigo.
Pero un día, muy viejito ya, nos dejó tirados en plena calle. ¡Qué vergüenza! ¡Qué sopetón! Entre un taxista y yo le empujamos para retirarle de la calzada antes de que los impacientes nos dedicaran una tremenda pitada; luego lo tuvimos que cargar en un camión-grúa hasta un taller. Allí, el mecánico, después de hacerle un exhaustivo chequeo al día siguiente, me comunicó lo peor. Me diagnosticó que tenía lo que yo ya me imaginaba que tenía. Me lo dijo muy clarito y sin rodeos. Y lo tuve que dejar allí, y enseguida intenté llenar aquel vacío comprándome un nuevo coche.
Ahora, cada vez que miro a mi coche nuevo, (el Citrôen ZX) cada vez que me monto en él, me parece estar cometiendo un adulterio. Me siento como esos 'donjuanes' maduritos que abandonan a su esposa por irse con otra jovencita y con poquitos kilómetros.
¡¡Ay; no habrá otro coche como mi coche!!
En memoria de mi cuatrolatas (Renault 4-L) que a su lado me hizo sentirme un hombre.
Pasaron los años.
Después vino el Citrôen ZX y ya nada fue igual. Catorce años le he tenido hasta que en los primeros días del mes pasado me desprendí de él al comprar un Citrôen C3. Y asistí a su sepelio.
Fue una mañana fría de enero en la que un camión-grúa de Desguaces La Torre, lo sacó de mi garaje, lo cargó en el camión y le di mi último adiós.
Pero yo ya tenía un callo en el alma desde el drama aquel de tener que abandonar a mi queridísimo 4Latas.
La despedida del Citrôen ZX no fue tan triste ni tan dramática. No llegué a derramar ninguna lagrimita. No obstante, el operario de Desguaces La Torre me dijo: "Este es un momento triste, ¿verdad?". Yo le dije que sí, que lo era y mucho y que estaba muy descontento conmigo mismo por no haber logrado sacar ni una lágrima y le conté lo del otro coche; la dramática despedida de mi 4Latas.
¡Hay que ver! El ser humano se acostumbra a todo y cuando se viven varios dramas se forma una dura coraza que protege el alma y ya parece que los duelos no son tan trágicos.
Pero..., Citrôen ZX, si me escuchas desde donde quiera que estés: Que sepas que tú también has dejado un hueco en mi alma que no se podrá llenar con mi nuevo coche.
Caminante dijo... Cómo tú, en los primeros días del mes pasado dejé el citroen ZX en desguaces La Torre, acabábamos de comprar un C4 ¡el tuyo ha sido de más nivel!... supongo. Yo de coches ¡ni idea!
El ZX nos acompañó ¡17! años. y antes de él un 1430, que llegó a los 20. Besicos: PAQUITA -ENTRÉ ATRAVESANDO A DANIEL/DAALLA-
Me acompañó a los mejores sitios desde años atrás. Con él viví momentos inolvidables. Aquellas vacaciones de agosto; la boda de mi hija; el traslado urgente de mi ancianita madre al hospital; momentos muy importantes de mi vida y de la de toda mi familia. Fueron muchos, muchos años los que estuvimos juntos.
Algo se muere en el alma
cuando un amigo se va
y va dejando una huella
que no se puede borrar.
¡Qué bien lo dice la letra de esa célebre sevillana! Mucho mejor que yo lo pueda expresar aquí con mi pobre prosa.
Creo que nunca llegaré a agradecerle suficientemente todo lo que él hizo por mí, por toda la familia. Todavía me queda en el pecho o aún más dentro, una aspereza, un resquemor; es como una sombra negra en el alma cada vez que me acuerdo de nuestra despedida, de nuestro desenlace definitivo. Sigo lamentando que me porté muy mal el día que nos separamos. Me alejé de él sin una mirada, sin un leve roce, para que no se me saltaran las lágrimas. ¡Aahhggg! ¡¡Las lágrimas!! Asquerosa costumbre metida en el tuétano de una sociedad de hipócritas, que obliga a los varones a disimular sus verdaderos sentimientos. Que nos obliga a contener las lágrimas cuando más nos lo pide el cuerpo. Maldigo el no poder volvernos a encontrar para comportarme con él como un hombre; como un verdadero hombre con una hache muy grande, ¡muy grande...! ¡...y al diablo con las lágrimas!
Cuando un amigo se va
queda un tizón encendido
que no se puede apagar
ni con las aguas de un río.
Me ayudan mucho esos versos de Alberto Cortez para dar a entender lo que tanto me cuesta decir con mis propias palabras. Y hoy escribo esto sólo por desahogarme; por autoconsolarme. Yo sé que ya no servirá de nada. Que nada voy a arreglar con todo esto. Pero escribir cosas así, aunque sé que él no las puede oír, me reconforta y me hace sentirme un poquitito más humano.
Siempre recordaré con cariño aquellos momentos en que me sacó de apuros. Aquella noche de agosto, ya madrugada, camino de las playas de Benalmádena, bajando el puerto de Despeñaperros que si no es por él, nos hubiéramos caído todos, con las maletas, con las sombrillas, con las sillas de camping, ... con todo. Era por el paraje que lo llaman "el mirador de Despeñaperros", allí donde Joselito rodó las escenas de "El pequeño ruiseñor". Aún no estaba convertido en autovía y era muy arriesgado el tomar algunas curvas muy cerradas.
Y cuando aquella otra vez en que se nos echaba encima una cuba de vino con apariencia de ser humano, ¡con qué destreza, con qué valentía nos libró del peligro! Aunque él no salió bien parado.
Me prestó grandes e impagables servicios. Eso yo nunca lo voy a olvidar. También, a veces se prestó a hacer asuntillos un poco..., en fin... de discutible moralidad. Lo supe luego. Aquellas veces en que entró en complicidad con mi hijo mayor y aquella media novia que tuvo, que hizo... ¡¡de Celestina!! Qué cómplice, qué confidente, qué discreto que a mí nunca me insinuó nada de todo eso, y yo hubiera seguido ignorándolo si no es por aquella prenda femenina que un día le encontré en uno de sus bolsillos.
Cuando un amigo se va
queda un espacio vacío
que no lo puede llenar
la llegada de otro amigo.
Pero un día, muy viejito ya, nos dejó tirados en plena calle. ¡Qué vergüenza! ¡Qué sopetón! Entre un taxista y yo le empujamos para retirarle de la calzada antes de que los impacientes nos dedicaran una tremenda pitada; luego lo tuvimos que cargar en un camión-grúa hasta un taller. Allí, el mecánico, después de hacerle un exhaustivo chequeo al día siguiente, me comunicó lo peor. Me diagnosticó que tenía lo que yo ya me imaginaba que tenía. Me lo dijo muy clarito y sin rodeos. Y lo tuve que dejar allí, y enseguida intenté llenar aquel vacío comprándome un nuevo coche.
Ahora, cada vez que miro a mi coche nuevo, (el Citrôen ZX) cada vez que me monto en él, me parece estar cometiendo un adulterio. Me siento como esos 'donjuanes' maduritos que abandonan a su esposa por irse con otra jovencita y con poquitos kilómetros.
¡¡Ay; no habrá otro coche como mi coche!!
En memoria de mi cuatrolatas (Renault 4-L) que a su lado me hizo sentirme un hombre.
Pasaron los años.
Después vino el Citrôen ZX y ya nada fue igual. Catorce años le he tenido hasta que en los primeros días del mes pasado me desprendí de él al comprar un Citrôen C3. Y asistí a su sepelio.
Fue una mañana fría de enero en la que un camión-grúa de Desguaces La Torre, lo sacó de mi garaje, lo cargó en el camión y le di mi último adiós.
Pero yo ya tenía un callo en el alma desde el drama aquel de tener que abandonar a mi queridísimo 4Latas.
La despedida del Citrôen ZX no fue tan triste ni tan dramática. No llegué a derramar ninguna lagrimita. No obstante, el operario de Desguaces La Torre me dijo: "Este es un momento triste, ¿verdad?". Yo le dije que sí, que lo era y mucho y que estaba muy descontento conmigo mismo por no haber logrado sacar ni una lágrima y le conté lo del otro coche; la dramática despedida de mi 4Latas.
¡Hay que ver! El ser humano se acostumbra a todo y cuando se viven varios dramas se forma una dura coraza que protege el alma y ya parece que los duelos no son tan trágicos.
Pero..., Citrôen ZX, si me escuchas desde donde quiera que estés: Que sepas que tú también has dejado un hueco en mi alma que no se podrá llenar con mi nuevo coche.
Caminante dijo... Cómo tú, en los primeros días del mes pasado dejé el citroen ZX en desguaces La Torre, acabábamos de comprar un C4 ¡el tuyo ha sido de más nivel!... supongo. Yo de coches ¡ni idea!
El ZX nos acompañó ¡17! años. y antes de él un 1430, que llegó a los 20. Besicos: PAQUITA -ENTRÉ ATRAVESANDO A DANIEL/DAALLA-
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